Crear nueva lista
Compartir con tus amigos
Personalizar legibilidad

El jardín que sobrevivió a la noche.

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

El jardín que sobrevivió a la noche Jayl ha aprendido a sobrevivir, no a vivir. Entre jornadas de trabajo, preocupaciones y días que parecen repetirse, encuentra refugio en una pequeña cafetería escondida entre las calles de la ciudad. Allí, cada tarde pide exactamente lo mismo: un latte con miel, canela y un toque de ralladura de naranja. Ese pequeño ritual es el único momento del día que siente verdaderamente suyo. Lo que ella no sabe es que, poco después de marcharse, siempre entra un chico que pide la misma bebida. Nunca coinciden. Siempre llegan con unos minutos de diferencia. La única persona que conoce esa extraña coincidencia es la mesera, quien comienza a preguntarse si dos personas que buscan el mismo consuelo en una taza de café están destinadas a encontrarse… o si seguirán rozándose la vida sin saber que el otro existe. Porque, a veces, el destino no une a las personas de inmediato. Primero les enseña a sobrevivir. Y quizá, cuando Jayl conozca al misterioso chico de la cafetería, descubra que la vida todavía guarda flores incluso para quienes han pasado demasiado tiempo caminando entre la noche. ¿Qué pasará cuando Jayl por fin conozca al chico que, sin saberlo, ha compartido con ella el mismo refugio todos los días?

Genero:
Romance
Autor/a:
Maria
Estado:
hace 19 días
Capítulos:
64
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Donde comienza la noche

"Había aprendido que algunas personas lloraban cuando el mundo se les venía encima. Ella, en cambio, sonreía. Sonreía hasta convencerse de que todo estaba bien, aunque por dentro sintiera que algo se estaba rompiendo, intentaba sobrevivir aún sabiendo todo lo que llevaba dentro."

Y es que sí. A veces las rutinas se vuelven tan cotidianas, tan repetitivas y agotadoras, que llega un momento en el que el peso que llevas dentro ya no parece caber en ningún lugar. Es extraño, porque intentas hacer todo bien. Te levantas, cumples, sigues adelante, haces lo que se supone que debes hacer… pero, aun así, hacerlo se vuelve difícil. Como si por fuera siguieras funcionando, mientras por dentro cada pequeña cosa requiriera un esfuerzo enorme.

Y si esa era yo.

El despertador sonó a las 6:30, como cada día. Jayl abrió los ojos, miró el techo durante unos segundos y respiró hondo. No porque quisiera empezar el día, sino porque sabía que no tenía otra opción. Se levantó, se vistió en silencio y salió de casa con la misma sensación que la acompañaba desde hacía meses: la de estar viviendo una vida que ya no sentía suya.

Al salir de casa, sentí que una parte de mí se quedaba atrás. Extrañaba despertar frente al jardín de mis padres, donde el sol entraba por la ventana y, por un instante, todo parecía estar en su lugar.

Hasta que el sonido de un taxi me devolvió a la realidad. Subí sin decir una palabra y me quedé mirando por la ventana.

Taxista: Buenos días, señorita. ¿A dónde se dirige?

Jayl: Buenos días. Por favor, lléveme al centro de la ciudad.

Taxista: Claro. ¿Tiene una dirección específica?

Jayl: Sí. Está en la avenida principal, frente al parque.

Mientras observaba las largas y ruidosas calles de la ciudad, una notificación apareció en la pantalla de mi teléfono. Era un mensaje de mis padres.

✦ 𝑴𝒆𝒏𝒔𝒂𝒋𝒆 𝒅𝒆 𝒎𝒊𝒔 𝒑𝒂𝒅𝒓𝒆𝒔 ✦

     □

𝑯𝒐𝒍𝒂, 𝒒𝒖𝒆𝒓𝒊𝒅𝒂. 𝑺𝒂𝒃𝒆𝒎𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒉𝒂𝒔

𝒆𝒔𝒕𝒂𝒅𝒐 𝒎𝒖𝒚 𝒐𝒄𝒖𝒑𝒂𝒅𝒂 𝒆𝒏 𝒆𝒔𝒕𝒐𝒔 𝒅í𝒂𝒔

𝒚 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒎𝒐𝒔 𝒑𝒓𝒆𝒐𝒄𝒖𝒑𝒂𝒅𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒕𝒊.

𝒀𝒂 𝒄𝒂𝒔𝒊 𝒔𝒆 𝒄𝒖𝒎𝒑𝒍𝒆 𝒖𝒏 𝒂ñ𝒐 𝒅𝒆𝒔𝒅𝒆

𝒍𝒂 ú𝒍𝒕𝒊𝒎𝒂 𝒗𝒆𝒛 𝒒𝒖𝒆 𝒗𝒊𝒏𝒊𝒔𝒕𝒆 𝒂

𝒗𝒊𝒔𝒊𝒕𝒂𝒓𝒏𝒐𝒔.

𝑻𝒐𝒅𝒐 𝒆𝒔𝒕á 𝒃𝒊𝒆𝒏, 𝒏𝒆𝒏𝒂. 𝑺𝒐𝒍𝒐

𝒒𝒖𝒆𝒓í𝒂𝒎𝒐𝒔 𝒓𝒆𝒄𝒐𝒓𝒅𝒂𝒓𝒕𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒕𝒆

𝒒𝒖𝒆𝒓𝒆𝒎𝒐𝒔 𝒎𝒖𝒄𝒉í𝒔𝒊𝒎𝒐. ❤️

                 𝟕:𝟒𝟐 𝒑. 𝒎.

Esas palabras me rompieron un poco por dentro, porque, en el fondo, sabía que tenían razón.

Ya casi había pasado un año desde que me fui del pueblo buscando independizarme y perseguir mi sueño de convertirme en fotógrafa. Había imaginado que, una vez lejos de casa, las cosas comenzarían a acomodarse poco a poco: encontraría mi lugar, conseguiría una cámara, haría fotografías y, con el tiempo, viviría de aquello que tanto amaba.

Pero las cosas no habían terminado como las imaginaba.

Al principio intenté sostenerme como pude. Terminé organizando pequeños eventos, ayudando con celebraciones y haciendo cualquier trabajo que pudiera mantenerme a flote mientras intentaba no abandonar la fotografía. Había días en los que apenas tenía tiempo para respirar, mucho menos para tomar una cámara y salir a buscar aquello que había ido a perseguir.

Y entonces ocurrieron algunas cosas con personas que habían sido muy cercanas a mí. Cosas que me hicieron cambiar mis prioridades, que ocuparon mi tiempo y que, sin darme cuenta, fueron alejándome cada vez más de la idea de volver.

Tal vez podría haber encontrado un momento para hacerlo. Tal vez, si me hubiera esforzado un poco más, habría podido regresar aunque fuera por unos días. Pero siempre había algo pendiente, algún evento que organizar, alguna cuenta que pagar, algún problema que resolver.

Así que el tiempo siguió pasando.

Y ahora, al leer aquel mensaje, me di cuenta de que casi había transcurrido un año desde la última vez que había vuelto a casa.

Había conseguido independizarme.

Solo que nunca imaginé que hacerlo significaría sentirme tan lejos de todo lo que alguna vez llamé hogar.

—Señorita... hemos llegado.

La voz del taxista interrumpió mis pensamientos.

Parpadeé varias veces antes de volver a la realidad. Miré por la ventana y allí estaba el edificio donde trabajaba desde hacía dos años.

Pagué el viaje, agradecí con una sonrisa que no sentía y bajé del taxi.

Subí lentamente las escaleras hasta el tercer piso. Al abrir la puerta, el bullicio de la oficina me recibió de inmediato.

Mi oficina era una empresa dedicada a la organización de eventos. En un rincón sonaban teléfonos sin descanso; alguien discutía los últimos detalles de una boda y otra persona revisaba la decoración para una conferencia. Todo el mundo parecía correr contra el reloj.

Yo respiré hondo, dejé mi bolso sobre el escritorio y encendí la computadora. Afuera apenas comenzaba la mañana, pero dentro de mí la noche seguía allí.





¡Cuéntale a Maria lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

1

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

0

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

author

Holi

3 meses
author

😭🙁💙❤️‍🩹

3 meses

Otras recomendaciones

La favorita de la profesora

Jud: Historia corta con buen desarrollo y ritmo

Leer ahora
Embarazada del bebé de su hombre lobo 🌙 Kookmin Adap.

janneth1108: Dios ya quiero mas .. me encanta 😍😍😍

Leer ahora
Odio a mi jefa

Majo Me: Excelente, me enganchó tanto la historia que la terminé en un día. Y la volvería a leer. Cada personaje te deja atrapada, a veces me perdí de la perspectiva del personaje que me tenía que devolver. Jajaja del resto muy bien

Leer ahora
Lo Que Nos Separó

jarriagada2501: Me gusta esta historia, es muy triste lo que le hicieron a mi Jikook de separarlos . Pero el amor siempre vence. Y con 2 hermosos . Ojalá su amor en la vida real sea para siempre. Y love Jikook

Leer ahora
Mi hermosa pesadilla

Diana Rodríguez Hernández: Me gusta mucho la historia

Leer ahora
Marido y mujer, ¡solo en papel!

Claudia: Hgytvbggghhhhhh Hu yhhhhhhyh

Leer ahora
Noah Clark

Arwen: Me encanta esta historia, definitivamente puedes ir de lo más Taboo y prohibido ,hasta lo más romántico y dulce, está novela difiere mucho de las historias tuyas que he leído y me encanta.

Leer ahora
La Conquista del Alfa

Mariela: Me gustaría saber cómo continúa !!

Leer ahora