Capitulo 0
Una extraña presencia empezaba a rondar por mi departamento. Iba y venía sin percatarse de mi existencia; a veces su silueta se materializaba ante mis ojos, otras, solo los sutiles movimientos de los objetos delataban que no estaba sola.
Lejos de perturbar mi calma, ese ser me invadía de una curiosidad insaciable. Me descubría a mí misma haciéndome las mismas preguntas una y otra vez: ¿Qué hacía aquí? ¿Qué era exactamente? Y, sobre todo... ¿por qué parecía no poder verme?
Lo más fascinante es que todo comenzó de la manera más cotidiana posible. Un espejo. Aquel artefacto que antes solo complementaba la calidez de mi hogar, terminó convirtiéndose en lo inimaginable...
Un portal hacia otra dimensión.








