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ONE SHOTS | scaloneta

Sinopsis

one shots de la selección argentina...

Genero:
Erotica
Autor/a:
brooklyynn
Estado:
hace 2 meses
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

- Enzo Fernández

Advertencias: +18, sexo, sexo oral, lenguaje adulto, sexo en público.


Morena Pov's

El quilombo de la música en el living se escuchaba de fondo, pero en el pasillo que daba a la cocina el aire estaba tan denso que casi ni se podía respirar.

Estábamos festejando con toda la onda, los chicos le habían ganado a Brasil y ameritaba una buena cumbia y ponerse en pedo.

Me acerqué a la heladera a buscar una lata de cerveza, ya venía sintiendo que Enzo me tenía fichada, me miraba de pies a cabeza cada vez que podía.

A ver, tenía capaz que una ropa un poco apretada, que marcaba bien mis piernas y el culo, pero le resté importancia, total, pensaba que no iba a mirarme, ya saben... Julián me viene ayudando a su modo con Fernandez, pero hay días que se pone tan virgo.

Agarré la lata y me di la vuelta para ir al baño, pero sentí sus pasos, el perfume cargado y la sombra de Enzo tapándome la luz apenas cerré la puerta, ni intentó disimular que quería meterse al baño conmigo, bastante atrevido el pendejo.

Se apoyó contra el lavabo, con los brazos cruzados y esa sonrisa canchera que me ponía de la cabeza. Me miró de arriba a abajo, despacio, sin ningún tipo de vergüenza. La puta madre, lo bueno que está este chabón.

—¿Vas a seguir haciéndote la boluda o me vas a decir qué te pasa? —tiró con esa voz pausada, dándose un paso hacia adelante y acortando toda la distancia.

— A mi no me pasa nada nene, ¿a vos qué te pasa? — le reclamé, apuntándolo con mi dedo indice, casi chocaba con su pecho — Te vas haciendo el gato por ahí, ya te vi como

le mirabas el orto a la rubia de ella.

— El único orto que miré en toda la noche fue el tuyo ma, date cuenta. — sus dos manos fueron a parar a mi cintura, masajeando de arriba abajo, disimuladamente rozando el elástico de mis shorts, el sinvergüenza bajó la mano hasta mis glúteos y los apretó sin más, causándome cosquilleos que no voy a admitir ni especificar en donde.

— ¿Ah si? Deja de hacerte el tarado Enzo, andas regalando miradas hasta por Jujuy. — me mordí los labios indignada, tratando de restarle importancia a sus manos apretando y acariciándome el culo.

— Bien que te quejas, pero que rojita que estás con solo mis manos. — se empezó a reír descansándome. Le corrí la mirada, sintiendo ese tono rojo y el calor aparecer nuevamente en mis cachetes (los de la cara) — Nah, mírame a los ojos ma.

— Córtala Enzo, siempre haces lo mismo, te haces el atrevido pero a la primera cola juguetona que ves salís corriendo. — intenté distanciarme, empujándolo poniendo mis dos manos en su pecho, pero fue inútil.

— Deja de mentir Morena, hasta Leo se dió cuenta de las ganas que te tengo, pero cada vez que te hablo tiras boluda. — subió las manos de nuevo a mi cintura, erizándome la piel, aprovechó y acortó la distancia de nuevo.

— Deja de hacer eso... — advertí.

— ¿Hacer qué, esto? — su mano derecha empezó a bajar por mi pierna, pasándola por la parte interior de mi muslo. Que forro que es, sabe que es lindo el gil.

Ya fue, dejé de hacerme la difícil, lo agarré de la nuca y nos empezamos a comer, sus labios se movían con los míos, sus manos desesperadas moviéndose por toda mi espalda, apretando mi culo, acariciándome las piernas, la cintura.

Empezó a bajar sus besos por mi cuello, sacándome jadeos leves, dejó besos húmedos por toda mi clavícula, para querer sacar la remera escotada que tenía, y por primera vez, había decidido no traer corpiño.

— Ahí la tenés, que trola que sos. — se abalanzó a una de mis tetas, mordiendo y jugueteando como si fuera un bebé.

— Enzo... — gemí bajito.

— Hace silencio porqué se me enoja la rubia de afuera si no. — soltó una risita y se ganó una tiradita de pelo de mi parte, por atrevido.

— Vamos bajando un cambio turro, que mira que yo tengo mis noviecitos por ahí eh. — sonreí y me nalgueó, sacándome un grito por lo bajo, fruncí el ceño.

— ¿Ellos te dejan así mojadita como yo sin tocarte completa? — me quedé en silencio — Ya decía.

Me daba bronca que se haga tanto el vivo, sobretodo porque el sabía lo que causaba en mi, ese calor incómodo que se despertaba cada vez que se acercaba a mi.

Quería descolocarlo de esa fachada de malo que tiene, que alguien lo ubiqué. Yo quería ser esa que lo ubique.

Bajé mis manos hacia el cierre de su jean, esos chupines que usaba, que solo le quedaban bien a el.

— Y vos... ¿no la tenés dura por mí, gordo? — me relamí los labios, bajándole lento el pantalón, mientras me iba arrodillando de a poco.

— La puta madre... — suspiró bajo, agarrándome el pelo en una colita, tirándome para atrás con poca fuerza — Sabes como te la vas a tragar toda, amor.

Le saqué el boxer, acerqué mi lengua y empecé a chuparle la pija de a poco, primero la punta, dejándole círculos. Los gemidos que salían de Enzo, y las puteadas, dios mío. Y eso que ni lo había metido completo.

— Dale morocha, métetela en la boquita esa linda que tenés. — asentí, complaciéndolo, había parte que no entraba, así que lo masturbaba con mi mano.

Sus gemidos altos me mojaban de una forma anormal, esa voz ronca que se le ponía, que pajera que parezco.

Me la saqué de la boca para poder respirar, un hilo de baba y líquido pre-seminal, me volví a relamer los labios y tosí un poco.

— Me volves loco, gorda... — me acarició el pelo, volví a chupársela, esta vez lo escuchaba más desesperado, apunto de llegar a su orgasmo. Comencé a mover mi cabeza y mi lengua más rápido, el me tiraba del pelo cada tanto, sus cejas fruncidas, estaba perdido en placer, y esa imagen me volvía loca.

— Seguí, dale, trágatela toda... — gimió y todos sus fluidos salieron disparados en mi boca, le saqué la lengua, para que vea que le había hecho caso. Me levanté, quedando frente a Enzo, me dió una cachetada, que en vez de molestarme, me calentó más de lo que ya estaba — Que obediente que estás hoy. — me besó, agarrándome del cuello.

— Enzo... — lo miré, puse esa voz qué, se lo loco que lo vuelve, esa voz de puta entregada, pero solo para él.

— Enzo nada, date vuelta que te voy a romper toda, More. — me giró, haciéndome quedar de frente al espejo, apoyándome en el lavabo.

— Que romántico que sos, ¿así tratas a todas las minas? — me cacheteó el orto, haciéndome gemir, si no fuera por la música que estaba al palo, estábamos en el horno.

— Solo vos me la pones así de dura, morocha. — escuché como abrió el forro y se lo puso, me bajó el short y la tanga de un tirón, pensé que iba a ponérmela, pero no, dos de sus dedos de adentraron en mi sin aviso, y con otro empezó a estimular mi clítoris.

— La puta madre... Enzo... — empecé a gemir, mordiéndome la mano para no hacerlo tan alto, sus dedos se curveaban rápido, tocando ese punto que me hacía ver las estrellas, siguió así unos minutos, sentía el nudo formándose en mi estómago bajo, casi llegando al orgasmo — es...estoy cerca. — dije como pude, antes de llegar al clímax Enzo sacó sus dedos y los remplazó con su pija, primero pasó su punta por mi entrada, jugueteando, se metió de una estocada, haciéndome flaquear las piernas.

— Vas a salir rengueando de acá, ¿querés eso? — empezó a moverse rápido, con bronca.

Enzo Pov's

— Anda despacio, dios.... — reclamó, apretando fuerte el borde del lavabo.

Lo buena que está esta piba, tenerla así, casi en cuatro, adentro de un baño en la casa de Ota.

Sentí sus paredes contraerse contra mi verga, que sentía que estaba por explotar. Me ponía tan duro, la puta madre, morocha de mierda.

— Enzo, Enzo... Me vengo. — advirtió, sus piernas empezaron a temblar, sus gemidos se hicieron más altos, su carita toda roja, sus ojos lagrimeando. Me vuelve loco.

— Aguanta un poquito más... — alenté, pero sus fluidos salieron antes de que pudiera terminar la frase. Aproveché para embestirla más rápido, tenía una bronca. La vi toda la noche con el gil ese, que la miraba de una forma. Pendejo desubicado.

— ¡Enzo, la puta madre! — gimió, cuando acabé, llenándola por completo, por suerte usamos globo.


fiiinn del primer shot, que opinan?? comenten y voten bebés 🥰❤️

Capítulos
1. - Enzo Fernández
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Diálogos potentes

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Diálogos potentes

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hermana porfavor nunca sueltes el lápiz

un mes
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🫦🫦🫦🫦

un mes