Cap 00
Lideraba el crimen organizado en Seúl y ocupaba un puesto de honor en la mafia rusa. Esta clase de hombres no buscaba venganza si no era indispensable; pero cuando un hombre recuperaba lo que le fue robado y salía victorioso, el juicio del mundo era uno solo: eso era pura lealtad.
Estábamos en pleno invierno y me encontraba terminando de hacer las maletas para irme de Rusia. El acuerdo había sido claro: solo me buscarían si la necesidad era realmente extrema, no para ir tras el hijo drogadicto de uno de los miembros de la mesa.
Sujeté el asa de mi maleta y abandoné aquel penthouse en Rusia. A estas alturas de la vida, la muerte ya no me producía el menor temor. Una larga gabardina negra cubría mi cuerpo, cayendo sobre un suéter de manga larga y cuello alto
Al llegar a la recepción mire a todos los Rusos los cuales también se iban.
-¡Min Yoongi! -exclamó Mikhail con una sonrisa, envolviendome en un firme apretón de manos y dándome unas palmadas en la espalda.
-Creí que estabas de viaje.-asegure tomando de vuelta mi tarjeta y devolviendo las llaves del hotel.
-Bueno,uno regresa cuando más lo necesitan ¿No es así?-pregunto aquello como una afirmación.
-Si he de suponer que si Mikhail,fue..fue un gusto verte nuevamente.-Me despedí con un sentimiento de cabeza sin algún tipo de mueca y seguí mi caminó.
Me adentre al taxi que recién había pedido justo en la recepción.
-Al aeropuerto por favor.
Asigne mi destinó desde el momento uno,no era un hombre que sonriera,la vida y las piedras de cada camino vuelven dura a las personas.
-¿Sigue trabajando en ese lugar?.-pregunto el taxista a lo que solo lo mire por el retrovisor cambiando miradas y fue lo mucho para que se quedara callado.
Yo solo me dedicaba a matar,esa el sicario más buscado con un entrenamiento militar de día y noche.
Jamás me había enamorado,pero mamá decía que cuando eso sucediera,todo cambiaría y la vida a la que me dedicaba me haría querer cuidar a esa persona.








