Capítulo uno: la lógica del caos.
Ruri sheynloss vivía bajo un principio sencillo: si algo parecía demasiado perfecto, era porque alguien estaba ocultando los cadáveres bajo la alfombra. Para ella, el sarcasmo no era solo una herramienta de comunicación, era su escudo antibalas contra la mediocridad de la vida corporativa. En technology–OneFayti, donde el aire acondicionado siempre estaba a una temperatura que inducía al coma y los empleados sonreían como si les hubieran inyectado botox preventivo, Ruri se movía como una sombra observadora. Notaba cada parpadeo nervioso, cada tecla presionada con más fuerza de lo necesaria. No era que fuera fría, es que simplemente le aburrían los dramas ajenos... hasta que el drama se volvió personal.
El blanco impoluto de las pantallas de la oficina le estaba quemando las retinas. Mientras intentaba borrar un reporte inútil, una notificación parpadeó en la esquina inferior de su monitor. Era de julián. Julián, que no había pisado la oficina desde el martes y a quien recursos humanos había jurado que estaba "disfrutando de unas vacaciones inesperadas". El mensaje era un código binario seguido de una frase simple: "ya está en el sistema. No lo abras, Ruri. Ya saben que lo viste."
Antes de que ella pudiera soltar algún comentario sarcástico sobre la broma de mal gusto de su compañero, la pantalla se refrescó y el mismo aviso, con la misma urgencia, saltó directamente desde el servidor central de la empresa.
Su instinto de supervivencia le gritaba que apagara el monitor y saliera de ahí. Pero su curiosidad, ese efecto fatal que la definía, le ganó la partida. Ruri hizo clic.
No era un mensaje. Era un manifiesto de envio logístico de alta prioridad. Lo que leyó la dejó helada: "envio autorizado: proyecto cero. Destino: sector selta–9 (condenadas: 40.7128° N, 74.0060° W– error de mapeo: ubicación inexsistente en el sistema geográfico actual)."
El envio estaba programado para entregarse en un lugar que, simplemente, no existía en ningún mapa del año 2026. Lo más inquietante no era el destino, sino el contenido del paquete: "sujeto biológico: J.G. – estado: en tránsito." Sus siglas. Julián.








