CAPITULO 1
¿Alguna vez te has obsesionado?
¿Sabes siquiera lo que es obsesionarse?
La obsesión es una idea fija que muchas personas tienen hacia una cosa y muchas de esas personas se vuelven adictos a esas cosas, tal vez recuerdes cuando ponías la misma canción cincuenta veces, cuando repetías la misma serie o película otra vez porque te encanta verla y nunca te cansas e incluso te puede gustar un personaje ficticio o histórico solo porque cumple con los estándares que tienes en tu mente
Pero… ¿Y si te obsesionas con una persona?¿Y si te obsesionas con una persona real, viviente, que respira, que te provoca cosquilleos, feromonas sueltas que te vuelven locos y sentimientos prohibidos que sabes que no deberías tener? Eso sí que era peligroso.
El obsesionarte con una persona solo le funcionaban a las personas que son amantes del peligro sin control.
Y Sirius Black lo sabía.
Porque él se había enamorado de una persona, sabía lo que era ser adicto por una persona, lo perseguía por todas partes, lo enfrentaba a propósito, anotaba todo lo que descubre de él en un cuaderno, solía sacarle fotos con una cámara muggle que se compró una vez, según él, es porque lo siente, siente algo como una corriente eléctrica cada vez que sus miradas se cruzaban, ya sea, en los pasillos con sus amigos, en las clases, incluso en el extremo de la mesa en el Gran Comedor o en la esquina de la biblioteca o en cada encuentro “accidentado” para estar a solas con él aunque sea 3 segundos.
Y esa persona… Era Tom Marvolo Riddle Gaunt.
Él es un Alfa que tenía amigos Omegas pero que nunca en su vida tuvo uno, él era la obsesión de Sirius, su droga adicta que lo hace desear consumir todos los días, lo admiraba de lejos, lo amaba a escondidas y la pared de su armario llena de fotos de él podía confirmarlo o incluso el baúl en donde guardaba cosas de él como si fueran reliquias hermosas y preciadas.
No lo llama robar, sino pedir prestado.
Esta obsesión era un secreto que nadie sabía y que para nada en el mundo debería salir a la luz, porque nadie lo entendería, nadie entendería este amor enfermizo que siente por el rey de Slytherin, además, sus amigos, James y Remus, se enojarán porque odian a Riddle y lo sentirán como una traición hacia la manada, su hermano Regulus se volvería aún más protector y celoso de lo que ya es, su madre y su padre se lo prohibirían pero solo por el simple tema de que Tom es mestizo y él sangre pura; ¿Y Tom? No tenía ni idea de cómo reaccionaría, si lo entenderá o no, como tampoco sabe si se pondrá de su lado o le pondrá una orden de alejamiento.
Este es el año...
Había planeado durante toda las vacaciones un plan para al fin obtenerlo, obtener a Tom solo para él, comenzando lo que seguramente pasaría, un enfrentamiento en el tren, ya sea con sus amigos o solo pero habrá un enfrentamiento apenas sus miradas se mezclen.
De eso estaba seguro.
—Sirius —escucho su nombre con la voz de su hermano menor en la puerta, Regulus movía el cerrojo para querer abrir la puerta cosa que no podía porque Sirius la había cerrado con llave —¡SIRIUS!¡ABRE LA MALDITA PUERTA!.
Rodó los ojos y miró sin importancia a esa puerta para luego dirigirse a esas fotos pegadas en su armario, las agarró y las guardó en ese baúl especial, si iba a abrir la puerta primero tenía que verificar que nada de su obsesión esté a simple vista del resto.
Nadie debe saber de esto y nos separarán de él y no queremos que eso pase.
La voz de su lado Omega le estaba dando una advertencia que era mejor cumplirla y honrarla, era una secreto bien guardado que solo él mismo sabía.
Luego de guardar todo se acercó a la puerta que seguía siendo golpeada por su hermano, al abrirla, se encontró con su hermano menor (aunque era más alto gracias a su casta Alfa), lo miraba con esos ojos grises tan característicos de su familia, su mirada transmitía duda, seriedad, posible preocupación y tal vez algo de enojo.
—¿Por qué tardaste tanto?¿Por qué no me abrías la puerta?
—No es tu asunto.
—Si lo es, todo de ti es mi asunto.
Sirius soltó una exclamación y blanqueo los ojos ante la repentina sobreprotección de su hermano —estoy bien, solo tenía una cinta puesta en la grabadora y sabes que no te escucho cuando tengo los auriculares.
Regulus asintió e hizo un gesto como si tuviera sentido lo que le decía sobre todo sabiendo sus gustos por las cosas muggles.
—ya baja, mamá y papá nos están esperando para desayunar y así irnos —dijo su hermano al final.
—¿Enserio maltrataste mi puerta sólo para decirme eso?
Su hermano levantó ambas manos —yo solo obedezco a mamá y a papá.
Luego de decir eso Regulus se alejó de su puerta, Sirius cerró la puerta y miró su habitación ya no sabía cómo podía llevar ese baúl sin que los demás cuestionen lo que tiene adentro.
No podía hacer eso porque sus padres lo sobreprotegen demasiado, su padre es un Enigma y su madre y hermano son Alfas, aún era una incógnita de cómo es posible que de dos castas muy fuertes saliera un Omega pero ahí estaba… El único Omega Black.
Y ser el único Omega de la familia era una tortura constante porque te controlaban todo, desde la música que escuchas hasta las personas que te atraen.
Odiaba eso, no era un niño que necesitaba supervisión.
Y es por eso que al guardar ese collage de fotos que tenía en su armario en el baúl, decidió llamar a la única criatura en el mundo que nunca lo cuestiona, su elfo doméstico.
—Elfi.
Y como siempre sucedía cada vez que llamaba a la pequeña elfo, apareció en un chasquido, ese pequeño ruido le hacía saber donde se aparecía.
—¿Qué puede hacer Elfi por el amo Sirius?
—quiero que te lleves ese baúl a Hogwarts y la dejes en mi habitación, tengo muchas valijas que llevar y no sabría cómo llevarla y no puedo dejarla aquí, ¿Entiendes?
—Entendido amo Sirius, Elfi lo hará por usted.
—Gracias.
Y como siempre y sin cuestionar, Elfi obedece la orden, eso es lo único que le gustaba y le disgustaba de ser un Omega, Elfi lo obedece porque es su trabajo hacerlo y le gustaba dar órdenes pero lo malo es que eso no ocurre con los otros magos y criaturas, ellos nunca obedecerán una orden dada por un Omega, su hermano nunca lo hizo, sus padres menos y sus amigos tampoco, la voz de un Omega era nulo en este mundo.
Pero aún así demostraría que él no era cualquier Omega y que si podía llegar a tener voz.
Decidió bajar antes de que su hermano quisiera volver a maltratar su puerta a golpes para buscarlo, al llegar a la sala vio a sus padres en sus asientos correspondientes, su padre en la punta siendo la cabeza y su madre en el lado izquierdo, en el lado derecho de su padre estaba Regulus como heredero, si, su hermano menor es el futuro Lord Black, no él que es el mayor, Regulus es un Alfa y él un simple Omega sin importancia, si deber solo era casarse, tener hijos y mantener el hogar y la familia, eso es lo que un buen Omega está destinado a ser.
No le gustaba ese pensamiento viejo que muchos tienen pero si su Alfa resultaba ser Tom ya no le desagrada tanto esa idea. Y agradece que los Omegas ahora si puedan estudiar una carrera ¿Lo malo? Necesitan el permiso de la casta superior para poder ejercerlo y era obvio que la mayoría de esas respuestas es no.
Dejó sus pensamientos de lado y se fue a sentar junto a su madre para comenzar a desayunar.
—Sirius, sabes que es tu último año —comenzó a decir su padre sabiendo el tema del que quería hablar —y ya es momento de que deberías estar buscando un Alfa
Sirius rodó los ojos al oírlo, no era la primera vez que su padre quería hablar con él sobre ese tema, estaba claro que su padre ya quería meterlo a un matrimonio con alguien.
—debe ser un Alfa o un Enigma de sangre pura, de preferencia de la casa de Slytherin o de Ravenclaw, lo más prestigiosos van ahí, debe ser caballeroso, trabajador, responsable, respetable, inteligente y…
—y alguien que no se atreva a lastimarte o sobrepasarse contigo o le arrancó la mano —dijo Regulus interrumpiendo a su padre —lo siento papá pero los Alfas de ahora ya no son como los de antes, lo más probable es que muchos se acerquen a Sirius para querer jugar y aprovecharse de él.
—para eso estás tú —dijo su madre —como su hermano Alfa es tu deber cuidarlo de ese tipo de castas superiores, sobre todo de aquellos que se atreven a querer acercarse en sus días de celo.
—¿Podrían dejar de hablar sobre mí como si no estuviera presente? Mamá, llevo supresores y pastillas, no necesito que Regulus me cuide, además, les recuerdo que yo soy quien elige al final a quien quiero y cual me conviene.
—en ese caso espero que no me decepciones —dijo su padre para dar por terminada la charla, lo que le hizo poner un enorme peso en los hombros.
Tranquilo papá, tengo al Alfa ideal y muy pronto será mío.
Después de eso no dijeron nada más durante todo el desayuno, solo siguieron comiendo hasta que ya hubiera sido hora de irse a la estación de tren.
🖤❤️
El tren estaba lleno de un tumulto de personas yendo de un lado para el otro, era casi imposible de ver a través de esas personas si es que buscabas a alguien, Sirius finge estar buscando a sus amigos con la mirada pero en realidad era una fachada, la realidad es que lo estaba buscando a ÉL, buscaba a Tom entre toda esa multitud de personas, pensó que seria más facil, osea, ¿Cuantos Alfas de Slytherin con un aura oscura pueden existir en esta multitud? Exacto, ¡UNO!¡SOLO UNO! y no podía encontrarlo.
¿Habrá subido?
Si, eso era una opción acertada y lo que hizo que se despidiera de sus padre y subiera al tren, supuestamente su hermano subiría con él para “protegerlo” pero al parecer se había adelantado sin darse cuenta que dejó a su hermano detrás. Lo tomo como una oportunidad de querer demostrar que podía cuidarse solo, que no era un Omega idiota.
Al entrar al tren empezó a mirar a sus alrededores, en donde varios grupos de Alfas lo miraban como si fuera un pedazo de carne que pueden devorar, consumir y saborear, si; claro, como si Sirius fuera capaz de dejar que otras personas lo tocaran.
Solo había una persona que tenía la autorización de hacerlo aunque no lo supiera.
Un grupo de Alfas lo estaban mirando sin querer apartar la vista, lo que lo hacía ponerlo demasiado incómodo, le molestaba que sin importar la casa, porque incluso los de Hufflepuff suelen ser así de asquerosos, lo hacían dar ese sentimiento de asco y solo porque se creen superiores a ellos por ser Omegas, ni siquiera a los Betas los tratan así, ese maldito orgullo los hacía actuar como pervertidos.
De pronto una asquerosidad empezó a sentirse provocando asco, náuseas y mareos, supo de inmediato lo que era.
Oh, no… feromonas…
Esos Alfas fueron capaces ya no solo de mirarlo como un pedazo de comida, sino que también se atrevieron a soltar sus feromonas que son asquerosas para su sistema respiratorio y solo para que su piel quede marcado con sus olores.
Asco…
Intentó alejarse de ellos porque le daba asco incluso pensar en la situación pero eso fue borrado al sentir que su cuerpo chocó con alguien.
—Deja de estar distraído Black y fijate por donde caminas —reconoció esa voz desde la primera letra y no necesitaba verlo para saber que era Tom pero aún así su emoción hizo elevar su mirada y ver ese hermoso rostro, sus ojos verdes esmeraldas como la misma perla, sus labios finos no sonreían, como siempre, mostraba demasiada seriedad.
Yo sabía que habría un enfrentamiento en el tren. Pensó muy feliz en su interior.
—Es imposible con tanto olor a Alfas.
Cuando menciono eso pudo ver cómo el ceño de Tom se fruncía, su nariz apenas se movía como si lo estuviera oliendo desde esa distancia.
—pues hueles algunos ¿Acaso ya te marcaron y te lograron dominar?
—a mi nadie me domina y no, no me marcaron, solo fueron asquerosos.
—que lastima, crei que ya tenías correa y serías más tranquilo.
—ya quisieras tu ponerme una correa, estoy seguro que eso ocurre en tus sueños.
—no me hagas reír, no es como si soñara contigo.
Aún no lo haces pero pronto lo harás.
Sirius no sabe en qué momento sucedió aquello pero un olor le llegó de repente, no sabía de dónde provenía pero le parecía agradable y le gustaba mucho pero si ese olor no era de Tom entonces no lo quería marcado en su piel, por lo que rápidamente decidió irse
—me gustaría seguir hablando Riddle pero tengo que irme ahora, estoy seguro que después de esta charla soñarás conmigo.
No vio el gesto que le hizo Tom, solo pasó por su lado cuando su brazo y se fue, ahora sí, buscaría a sus amigos.
🖤❤️
De su grupo de amigos solo Peter, Arthur y Frank eran Omegas como el, Remus era un Enigma y James era un Alfa por lo que ambos eran considerados como idiotas que no los entienden en ciertas cosas y tienen la manía de protegerlos de otros castas superiores y Lily era una Beta insoportable que cree que se la sabe toda y agradece que no pase tanto tiempo con ellos.
—Hola chicos —Saludo Sirius cuando encontró a sus amigos.
—Hola Sirius —saludaron el resto de sus amigos.
Sirius agradecida que Lily tampoco vaya a compartir compartimiento con ellos, entró y se sento al lado de Peter, apenas se sentó y ya tenía a todos sus amigos mirándolo raro.
—¿Qué?
—¿A qué hueles? —le preguntó Remus.
—¿A qué huelo?
Sirius lo miró sin entender, se giró hacia Peter para que le explicará pero fue Frank quien le respondió.
—hueles a Alfa, no es de nuestro agrado pero al parecer a ti no te desagrada.
Eso le sirvió para recordar ese aroma agradable que tenía en el cuerpo, no supo qué decirle a sus amigos pero tenía que pensar en una excusa rápido.
—no es nada grave, solo fueron unos Alfas idiotas que querían que fuera su comida.
—¿Nada grave dices? —preguntó con sarcasmo Remus
—Dinos ¿quiénes fueron?¿Quieres que los golpeemos por sobrepasarse contigo? —preguntó James.
—no, no hace falta, chicos solo me impregnaron su olor simplemente tengo que llegar, bañarme y ya se irá.
—Sirius, sabes que el olor es solo el inicio para el inicio de un posible cortejo de Alfa a un Omega y ser pareja —recalcó Remus
—Ay por Merlin, ya suenas como mi papá y mi hermano, estoy bien; además, recuerden que soy yo quien elige al final y creanme que no serán ellos.
—eso espero —murmuró James de una manera autoritaria como si fuera un hermano mayor y eso que Sirius era el más grande de edad de los 6, el más alto de altura era Remus.
Solo suspiró sacando todo el aire fuerte que tenía en su pecho haciendo que bajara y subiera entrando calma, a veces sus amigos y familia solían pasarse con la sobreprotección, ¿Qué pasa si elige al Alfa que quiere en su vida?¿Qué pasa si elige a Tom? Todos saben que Tom es peligroso en un sentido que es capaz de romperte todos los huesos con solo un movimiento de varita e incluso sin ella, lo vieron hacerlo una vez, al parecer un Alfa se había sobrepasado con su hermano gemelo Omega, Mattheo Riddle, y Tom se molesto tanto que ese chico terminó en San Mungo y nunca más se vio, se rumora que Tom en realidad lo terminó matando con todo lo que le hizo, ¿Qué pasaría si sus amigos supieran que quiere a Tom como su Alfa?¿Que lo quiere solo para él? Estaba seguro que lo más probable es que lo encierren en su habitación y nunca lo liberen.
Peter, Frank y Arthur eran los únicos amigos que lo entendían porque al ser Omegas como él, saben cómo se siente que te sobreprotejan como si fueras un bebé, como alguien débil, Sirius sabe que ningún Omega es débil, sólo es una casta infravalorada.
Luego el panorama cambió entre el grupo de amigos, ya no hablaban del olor a Alfa que Sirius tenía en su piel, aparte ni siquiera él sabe de quién es el olor, Remus comenzó a leer, James agarró de víctima a Peter para empezar a explicarle sobre sus estrategias de Quidditch por lo que al rubio no le quedó de otra que que escucharlo de mala ganas, Frank le preguntaba a Arthur sobre el hijo que tuvo con Nott hace unos meses, si, tenían un hijo, William Ethan Nott Weasley pero no eran pareja, Arthur ni siquiera estaba marcado.
Lo que había pasado entre ellos fue solo un simple revolcón, uno en el que Arthur tuvo suerte que el lado Alfa de Ethan no lo marcará, Nott fue un caballero y se hizo responsable al acompañar al pelirrojo durante todos estos meses, consiguieron que Dumbledore les dejara estudiar con el niño presente en las clases, justamente William ahora se encontraba con Nott porque con él se dormía más rápido.
Sirius prefirió pensar en su plan y a la vez pensar en ese encuentro que tuvo con Tom, su ceño fruncido cuando mencionó a los otros Alfas fue algo divertido de ver y su jodida molestia sobre soñar con él si fue algo lastimoso de perderse ver, le hubiese gustado ver aunque sea una pequeña reacción de eso.
Pero sobre lo que él dijo, sobre lo de tener una correa alrededor de su cuello y fuera obediente solo lo hizo ponerse caliente al pensar que si Tom se lo ordenara se pondría ese collar y sería su perro faldero obediente en todo, siendo un buen Omega para el castaño Slytherin, y como era de esperarse se pasó durante todo el viaje pensando en eso.
🖤❤️
El compartir compartimiento no le gustaba para nada pero el tener un hermano Omega hace que su instinto lo obligue hacerlo.
Había dormido solo un poco en la noche, soñando que con un chico que conocía, pelinegro y de hermosos ojos grises azulados como las nubes grises mezcladas con rayos en día de lluvia, sonrió un poco en medio de ese sueño para luego despertar y encontrarse con su hermano juzgando con la mirada.
—¿Otra vez soñando con el Omega Black? —preguntó su hermano gemelo, el único que sabía de esa obsesión con el Omega.
—creo que la respuesta es obvia.
—te dije que tengas cuidado con él, estás jugando con un fuego muy ardiente.
—¿Y? Siempre estoy dispuesto a arder en el fuego, no importa que tanto me queme.
—Estás obsesionado con él, es enfermizo y para nada sano.
—¿Acaso crees que yo no sé eso? Pero te olvidas que yo puedo volver a Sirius tan obsesivo por mi que ambos arderemos en el fuego que mencionas, estamos tan enfermos por el otro que no vamos a querer sanar.
Mattheo iba a decir algo, como Omega sabe que su hermano está cruzando una línea que si se atrevía pasar, se armaría un caos; ¿Por qué? Porque todos sabían y eran conscientes que Sirius viene de una familia donde todos son Alfas y Enigma y que todos están dispuestos a matar a cualquiera que se atreva a lastimar al de ojos grises y teme que su hermano se ponga en peligro si usa a Sirius como un juego.
Si, lo entiende, Black es el único Omega que no obedece a ningún Alfa (excepto cuando usan la voz de mando), era rebelde, amante de la libertad y hermoso físicamente, llamaba la atención fácilmente y de cualquier casta superior, nunca pensó que su hermano gemelo sería uno de esas personas y sabe que aunque Tom no se de cuenta, está jugando un juego demasiado peligroso y sabe cómo terminará si es que Sirius se da cuenta.
Al final no pudo decirle nada, los ojos verdes esmeraldas de su hermano gemelo se desviaron y miraron a través del vidrio del compartimiento, Black caminaba por el pasillo con la mirada perdida y pasos lentos, habían Alfas a una distancia media lejana a él que se reían del Omega, supuso que algo había pasado con ellos para estar de esa manera.
—hora del show hermanito —dijo Tom para salir del compartimiento sin dejar la oportunidad de detenerlo, Mattheo solo suspiro.
Esto está mal.
Tom analizaba la situación, le prestaba atención a sus pasos, miraba la mirada que el Omega ponía, el gesto de asco que había puesto y las risas de esos Alfas solo supuso que ellos algo habían hecho.
Y si habían lastimado a su Omega de alguna manera, él no lo dejaría pasar por alto, ellos pagarían el precio de lo que sea que hayan hecho.
Mio, mi Omega
Aún no, se regañó a sí mismo.
Era consciente que su lado Alfa deseaba demasiado al Omega Black, era diferente a otros Omegas que había visto y conocido, su actitud y su carácter no demostraba ser un Omega bueno, obediente, fragil y debil, todo lo contrario, Sirius demostraba ser rebelde, fuerte, resistente y salvaje, algo que sin duda llamaría la atención de cualquiera.
Y no tenía dudas de que el Omega se ganó su completa atención porque odiaba que tuviera la atención de otros Alfas, Sirius era suyo o al menos lo será muy pronto.
Este es el año…
Si, este sería el año en que por fin podría lograr obtener al Omega Black solo para él y nadie podrá separarlos cuando eso ocurra, osea, tiene un baúl lleno de fotos de él, un cuaderno donde escribía todo su plan de conquista como si fuera su diario personal, como también tenía escrito todo sobre él.
Sirius Black
1- Ama las camperas de cuero
2- Ama los perfumes caros.
3- Ama el chocolate negro y odia el chocolate blanco.
4- Sabe varios idiomas pero se destaca más en el Latín, Alemán, Francés y el Italiano.
5- Ama los perros.
6- Es un amante de la libertad.
7- Odia la materia de cuidado de criaturas mágicas porque odia ensuciarse.
8- Pero ama y practica Quidditch.
9- Suele ser el último en bañarse de su equipo, al ser Omega, le dejan el baño para el solo (dato interesante).
10- Es el único Omega en su familia y lo más probable es que en este último año quieran emparejarlo (odio esa idea).
11- Le encanta hacer bromas, sobre todo a Severus, pero a la vez sabe que Severus es consciente que es Omega como él por lo que suele tener un poco más de cuidado.
12- Tiene una grabadora donde escucha la música, lo más probable es que sea Rock.
13- Fuma pero no tanto, diferente a beber en las fiestas que ahí si lo hace mucho.
14- Es inteligente pero se hace el idiota.
15- Ama las motos pero no tiene una y tampoco sabe usarla.
16- En Hogsmeade suele estar con sus amigos la mayor parte del tiempo y ama ir a los lugares donde pueda comprar ropa cara, algo para el quidditch o comprarse unos cassette para su grabadora.
17- Ama las rosas rojas
18- Sabe tocar el piano
19- Él me odia desde el primer año.
20- ¡PERO AUN ASI SERA TODO MIO!
Y había muchos más, si, parecía que estaba consumiendo una droga demasiado adictiva pero como le dijo a Mattheo, si estar con Sirius va a arder pues que el fuego los rodee con todas las gamas porque ni las mismas llamas desaparecen el deseo y las ganas de estar con él y se llevaría a Sirius al mismo infierno si es lo que se necesita para estar juntos.
Por eso aprovecho que lo tenia de frente y que estaba distraído para chocar con él.
—Deja de estar distraído Black y fijate por donde caminas —le dijo con un falso enojo, había planeado esto para poder tener su primer encuentro en el día.
Tal parecer Sirius lo había reconocido, lo miraba entre sorpresa y algo de emoción, sus ojos grises azulados como la tormenta brillaban y resaltan como siempre, su cabello negro estaba peinado pero suelto, sus labios habia desecho ese gesto de asco de hace un momento, parecia que queria decir algo pero no sabia que era.
Yo sabía que este enfrentamiento funcionaría. Pensó en su interior.
—Es imposible con tanto olor a Alfas.
Sabía que no tenía que hacerlo si quería pasar desapercibido pero cuando escucho eso no pudo evitar fruncir el ceño, su nariz se movió apenas un poco como si lo estuviera oliendo e identificar a los Alfas que se atrevieron a dejarle ese olor impregnado.
—pues hueles algunos ¿Acaso ya te marcaron y te lograron dominar?
Por favor espero que digas que no.
—a mi nadie me domina y no, no me marcaron, solo fueron asquerosos.
—que lastima, crei que ya tenías correa y serías más tranquilo.
—ya quisieras tu ponerme una correa, estoy seguro que eso ocurre en tus sueños.
Vaya, ¿Cómo supiste?
—no me hagas reír, no es como si soñara contigo.
El ambiente se puso mucho más agradable, si, había liberado feromonas y no le importaba haberlo hecho, era personal, tenía que dejar su marca de olor, Sirius no debe olor a otro Alfa, no podía tener a otros Alfa que no sean él.
—me gustaría seguir hablando Riddle pero tengo que irme ahora, estoy seguro que después de esta charla soñarás conmigo.
Sirius solo pasó por su lado, lo cual agradeció, de haberse quedado estaba seguro que vería la pequeña sonrisa torcida que tenía en el rostro tras haber cumplico con su deber.
El Omega ya olía a él, aunque no tuvo que haberlo hecho ahora que lo piensa pero la verdad… Era algo inevitable, odiaba que su Omega oliera a otros Alfas, ellos tenían que saber que Sirius ya tenía a alguien o que al menos lo tendrá muy poco.
Solo se dio vuelta por el mismo camino para volver a ingresar al compartimiento junto a su hermano quien lo esperaba serio y con los brazos cruzados, se había olvidado que su hermano sentía todo lo que él siente.
—¿Qué hiciste? —pregunto Mattheo
—algo que no tuve que haber hecho pero que fue inevitable no hacerlo
—Tom… ¿Qué hiciste?
—Lo marqué con mi olor.
—¡¿QUÉ HICISTE QUÉ?!¡PERO TU ESTAS LOCO!
—olía a otros Alfas.
—¡¿Y QUÉ?!¡NO PUEDES HACER ESO!
—¿Quién dice?
—tu hermano Omega, ¿Enserio crees que Sirius no se dio cuenta?
—vamos, fue solo un poco
—da igual eso, sabes que una vez marcado con el olor de alguien no hay vuelta atrás.
—Entonces está bien lo que hice porque nadie puede tenerlo.
Mattheo suspiro rendido, su hermano no estaba consciente de las cosas que hacía y decía sobre Sirius Black y temía que las cosas acabarán mal.
—eres un maldito enfermo hermano.
—gracias por el cumplido, es la primera vez que me dices algo lindo.
🖤❤️
Al llegar a la escuela, Sirius fue uno de los primeros en bajar antes que sus amigos, ellos lo nombran pero no hace caso, los ignora porque ahora tenía el objetivo de llegar a su habitación.
Tenía que esconder el baúl que le pidió a su elfo traer.
Las personas lo miraban como si fuera raro verlo y sentir el olor particular de un Alfa, no les importa y no le intereso lo que planeaban decir sobre él, sólo le interesaba esconder ese baúl antes que sus amigos se dieran cuenta de su obsesión por Riddle.
Cuando llegó a su habitación, el baúl ya estaba ahí, fue rápido en abrirlo y sacar el collage de fotos que tenía para esconderlo en su armario para luego revisar rápidamente que estuviera todo lo que guardaba, cerrarlo con llave y guardarlo bajo su cama, acomodo sus sábanas para que cayeran hasta el suelo y cubriera la vista del baúl, suspira al estar más tranquilo, seguía oliendo a esas feromonas que algún Alfa le habra pegado por lo que decidió bañarse.
No podía oler a ningún Alfa que no sea el suyo.
El agua lo tranquilizaba, lo hacía pensar, obviamente pensaba en Tom, siempre lo hacía, pensaba en sus ojos verdes esmeraldas, pensaba en su cabello castaño oscuro casi negro, pensaba en su piel blanquecina aunque no era tan blanco como él, pensaba en sus labios que daba la impresión de besar bien, pensaba en su sonrisa torcida y malvada cada vez que se metia en problemas por defender a su hermano, pensaba en su mirada seria que podia enterarte tres meteos bajo tierra, su inteligente era impresionente e insuperable, en su magia bastante fuerte u poderosa, podeia haber sido un Enigma perdectamente, pero no, eea un Alfa, un Alfa bastante poderoso.
Lo siguiente que seguía era verlo en el banquete de bienvenida de ahora, obviamente que a veces quitaba la mirada para no ser tan obvio y hablar con sus amigos, de lo contrario se la pasaría mirándolo y admirando lo hermoso que se veía en cada ángulo.
Al terminar de bañarse se propuso en cambiarse rápido y ponerse el uniforme correspondiente a su casa, Gryffindor; la casa roja, de haber sabido a los 11 años que lo se obsesionaría de esta manera enfermiza de Tom, le hubiese pedido al sombrero que lo colocara en Slytherin y todo sería más fácil, desde su cercanía con el Alfa hasta mejorar el trato con sus padres y no ser una decepción todo el tiempo
No sería una decepción por ser un Omega.
No sería una decepción por ser Gryffindor.
No sería una decepción por tener amigos mestizo y traidores a la sangre.
Solo sería la decepción al enamorarse de un mestizo.
No me importa… Él es mío.
El pensamiento se fue cuando abrió la puerta para entrar, había sido Peter.
—aquí estabas.
—perdón, quería bañarme antes de que las personas hablarán y de paso ordene mis cosas.
—creo que tuve que haber hecho lo mismo…hablo de ordenar.
—no pensaba en eso.
—mhm… Sirius, ¿Cómo le haces?.
—¿El qué?
—el ser deseado por los Alfas, a ti te marcan con su olor marcando pertenencia y territorio y a mi esas cosas no me pasan, yo creo que les doy asco.
—oye, no pienses en eso, eres un Omega lindo.
—Entonces, ¿Qué tengo que no les gusto a los demás?¿Creen que seré un mal Omega?
—Peter, eres perfecto tal y como eres y sé que conquistarás al Alfa perfecto que sepa valorarte, esto si, no lo hagas con la primera persona que muestre interés en marcarte.
—lo sé, ¿A ti te interesa alguno?
—No, pero mi padre quiere que empiece a buscar, en cualquier momento empieza la cacería.
—vaya y eso que es protector contigo.
—Lo sé, en fin yo también tengo que tener cuidado porque está claro que mi papá lo dará en un anuncio a las familias más prestigiosas y estaré acorralado de Alfas y Enigmas.
—Por eso no me gusta la cacería de Omegas… mejor vayamos a comer.
Sirius asintió y ambos se fueron juntos hacia el Gran Comedor, vieron que en su mesa estaban sus amigos Frank hablando con Arthur quien estaba con su hijo, Remus estaba junto a James esperandolos y junto a James estaba Lily quien curiosamente estaba muy apegada al Alfa.
Miraron raro esa actitud de la pelirroja esa cercanía no era normal, es más es la primera vez que Lily se le acercaba a James de esa manera por lo que ambos Omegas tuvieron una mala espina de eso.
De igual manera se acercaron con una sonrisa para nada feliz y saludaron a todos sus amigos cortésmente a sus amigos para luego sentarse junto a Frank y Arthur.
—Sirius, ¿Dónde estabas? —preguntó Remus para dejar de mirar la cercanía que tenían James y Lily.
—solo me apure para ordenar mis cosas y aproveche para bañarme.
—me parece bien —James se giró hacia Lily —¿Puedes creer que lo marcaron con feromonas?
—¡JAMES! —Regaño Sirius pateando su pierna debajo de la mesa, no quería que JUSTAMENTE fuera Lily quien se enterara de eso, ella era capaz de comenzar un chisme.
—¿Enserio?¿Quién? —pregunto la pelirroja
—no lo sé —contestó simplemente el Omega.
—¿Cómo que no lo sabes? Sirius debes saber.
—Pues no lo sé, solo pase por un grupo de Alfas en el pasillo del tren y probablemente uno de ellos esparció sus feromonas y me marco pero no tengo ni idea de quién pudo ser.
—una lastima, seria bueno que lo supieras así ya tendrías Alfa.
—¿Por qué todo el mundo están tan obsesionado con que me consiga un Alfa?¿Qué creen?¿Qué me dejaré dominar por uno de ellos?
Si
Callate
—Primero mi padre, mi madre aunque no lo diga sé que piensa igual, Regulus es un hermano menor celoso y sobreprotector por lo que los mantienen alejados, al igual que Remus y James, ¿Pero enserio Lily?¿Tú diciéndome que me consiga un Alfa? —reclamo Sirius
—pues te hace falta.
—Lily, basta, es suficiente —Regaño Peter sabiendo dónde podría terminar esto.
—no, déjala que termine de hablar —le dijo Sirius a Peter para luego ver de nuevo a la pelirroja —¿A qué te refieres con eso?
—no eres como los otros Omegas, eres un rebelde difícil de tratar cuando se supone que deberías ser como Peter, Frank y Arthur que si son Omegas de verdad al ser unos tranquilos, sumisos y obedientes a los Alfas, incluso diría que Severus y Mattheo Riddle son menores Omegas que tu.
—ah no, a nosotros no nos metas en tus dramas —dijo Arthur dándole el biberón a su hijo.
—No es lindo lo que dices —dijo Frank.
—estás siendo demasiado egoísta con nosotros, no todos los Omegas son perfectos, al igual que los Alfas y los Enigmas quienes son los que más errores cometen y ni hablemos sobre los tuyos los Betas, ustedes solo tienen envidia porque la gran mayoría nos prefieren a nosotros que a ustedes porque al menos nosotros si servimos para algo, no como ustedes que no sirven para nada, yo soy así, fui criado por una familia donde todos son Alfas y Enigmas menos yo, es obvio que seré diferente a los demás.
—¡YA BASTA! —Regaño James, bueno, no técnicamente James, había sido su lado Alfa, la voz de un Alfa era lo único que odiaba Sirius, lo obligaba a obedecer, era la única debilidad que compartía con los otros Omegas, ser obediente y sumiso ante la voz de mando de cualquier Alfa, no importaba si era tu Alfa o no.
James y Remus sabían que sus amigos odiaban esa voz, aparte que estaba prohibido usarla en Hogwarts y siempre se controlaban para no usarla contra ellos, no fue este caso, James usó su voz en Sirius y lo obligó a detenerse y callarse.
El pelinegro lo miro de reojo pero su mirada volvió a ser clavada en la pelirroja, si le molesto que le dijera todas esas cosas pero mucho mas le molesto que su amigo usara esa voz, no entendía de donde provenía tanta protección de su amigo hacia la Beta.
—¿Por qué la proteges James?¿Hay algo que no nos hayas dicho? —preguntó Remus al ver que sus amigos no podían hacerlo, porque incluso Peter, Frank y Arthur decidieron callarse y obedecer la orden que no era para ellos, incluso los otros Omegas de la misma mesa y de las otras que habían escuchado la voz decidieron obedecer.
Remus no negaría que si se molesto que James no supiera controlarse pero a la vez sabía que ese descontrolo provenía de lo que sea que esté pasando entre él y Lily.
James tuvo que tranquilizarse y calmarse al ver todo el alboroto que hizo, se sintió culpable de haberse descontrolado por lo que respiro profundo antes de responder.
—Lily y yo estamos saliendo, es mi novia.
Los Omegas del grupo se miraron entre ellos, sabian lo que eso significaba y no les gustaba para nada, Lily pasaría más tiempo con ellos y habrán cosas que no podrán decir con ella presente, no miraron ni a James, ni a Lily y ni a Remus prefirieron seguir comiendo.
Ni siquiera Sirius se animó en ver a Tom quien al parecer había escuchado y visto lo que sucedió, y mucho menos quiso ver a su hermano que seguramente estaría enojado con su amigo de lentes.
Remus se mantuvo sereno pero igual felicitó a la pareja, James recibió el agradecimiento y aunque también esperaba uno de sus otros amigos, eso no sucedió por su culpa, por lo que simplemente se las dejó pasar.
🖤❤️
La mesa de los Slytherin usualmente suele ser la más tranquila pero desde que escucharon la voz del Alfa de Gryffindor fue mucho más silenciosa que de costumbre, los Omegas habían decidido no hablar tampoco, no con esa aura molesta que desprendía James Potter.
—Matt ni siquiera fue para ti esa orden —le dijo Tom a su hermano gemelo quien al oír la voz dejó de comer y prefirió encogerse de hombros y callarse como si hubiese sido él el regañado, solo levanto los hombros, Tom suspiro porque al parecer tendrá que esperar a que su hermano se le pase el efecto de esa orden —voy a matar a Potter, sabe que no podemos usar la voz de mando.
—la uso contra mi hermano —Regulus estaba apretando el cuchillo con demasiada fuerza —eso es lo que más me enoja.
—Si sigues así romperás el cuchillo y no podrás usarlo —dijo Barty, Severus asintió ante lo dicho dándole la razón.
—Lo peor es que Dumbledore no dirá, ni hará nada porque justamente Potter es su favorito y la profesora McGonagall sigue de vacaciones por lo que no protegerá y cuidará a los Omegas por esto —recordó Lucius.
Nadie debe darle una orden a MI Omega, no es suyo, es mío, mi Omega.
Tom sentía la furia de su lado Alfa, las ganas de pararse y pegarle a Potter para proteger a su Omega, pero había un problema, Sirius no era suyo o al menos no lo era aún, y sería raro ver que él defendía a su supuesto “enemigo”.
Regulus se relajo para luego pararse comenzar a ir a la mesa roja.
—¿A dónde vas? —preguntó Evan
—proteger a mi hermano ¿Qué no es obvio?
—¿No estás siendo demasiado sobreprotector con él? Ni yo lo soy con Mattheo —dijo Tom ganándose una mirada rara de su gemelo.
¿Qué?¿Cómo que no lo eres? Pensó Mattheo aún no se animaba a hablar.
—Sé que mientes Tom, eres incluso más sobreprotector que yo pero tu encargate de que tu hermano vuelva a hablar que yo me encargo del mio para que se calme y me explique lo que acaba de pasar.
Tom no se inmuto ante eso, no le molestaba que Regulus se le acercara al Omega, no era ese tipo de Alfa que se pone celoso hasta de la mascota, sabe que Regulus es el hermano de Sirius por lo que no es algo que su Alfa pueda considerar peligroso.
Solo vio como Regulus iba hacia la mesa roja donde estaba Sirius callado y comiendo lento.
Canción del capítulo: Monster under the bed - Emily Mei
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