Más allá del manzano (YOONMIN)

Sinopsis

Donde Jimin tiene que aprender a ser padre soltero. Donde Yoongi quiere ganarse el cariño del omega para ser parte de su vida. Donde ambos compartían una tarde cada semana más allá del manzano del parque para conocerse mientras el cachorro de Jimin nace

Genero:
Romance
Autor/a:
Mare
Estado:
Complete
Capítulos:
27
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Prólogo

-Jimin-ah – el aludido alzó su mirada hacia donde un pañuelo se le era extendido, por lo que agradeció bajito mientras aceptaba el papel – cálmate, no voy a quitarte tu trabajo

Alzó apenas la vista para ver el serio rostro de su jefe mientras este miraba en su dirección con una de sus cejas en alto. El omega respiró pesado sintiendo su propio aroma volverse agrio. Había olvidado usar sus supresores en la mañana.

-Gracias, señor Min – murmuró pasando el pañuelo por sus mejillas llenas de lágrimas

-Eres un excelente empleado, no paso por alto lo eficiente que has sido, no voy a quitarte tu empleo por tu embarazo cuando más lo necesitas – Jimin reverenció torpemente desde su asiento, sintiendo aun el nudo en su garganta que luchaba por sacar un sollozo - ¿vas a poner una denuncia?

-Tengo que – murmuró llevando su vista a la carpeta en frente suyo con los análisis de sangre que le habían pedido el día anterior para poder justificar sus faltas. Era solo para que su jefe viera que estaba enfermo, pero resultó que su gastritis no era gastritis – de lo contrario me va a dejar a la deriva sin nada

Park Jimin con veintiséis años pasaba por uno de los momentos más alucinantes de su vida. Un embarazo no planeado de su exnovio. Su noviecito de mano sudada que había tenido del otro módulo de oficinas que resultó ser un completo idiota que al momento de saber lo que pasaba le había dicho que no se haría cargo de algo respecto al cachorro. Había comenzado hace unos días con los malestares extraños, por lo que había decidido ir al médico después de tener que faltar un día a su trabajo y seguir sintiéndose de ese modo al siguiente. Jamás se esperó que su día terminase con él sentado en frente de su jefe contándole que estaba en cinta, que iba a continuar con su embarazo y suplicando que no le quitaran el empleo.

-Conozco algunos abogados que te pueden asesorar, Jimin-ah... serénate un poco, no creo que te haga bien seguir llorando así – el aludido asintió, pero no podía dejar de llorar.

-Gracias, señor Min – volvió a murmurar llevando sus manos temblorosas a la carpeta – aquí está mi justificante, señor

El hombre detrás del escritorio tomó la carpeta antes de revisarla con detenimiento, lo observó a través de sus ojos nublados por las lágrimas mientras este leía las recetas, así como las próximas indicaciones de su médico para seguir con el embarazo. Reprimió un lloriqueo cuando su jefe alzó las cejas mientras seguía leyendo.

-¿Seis semanas? – preguntó incrédulo, pero de inmediato cerró la carpeta, no deteniéndose en más información – ya no uses supresores, eso dañará a tu cachorro, ¿está bien? También voy a revisar los papeles de tu seguro, voy a tener que notificar tu estado a recursos humanos para que no te dejen tareas de esfuerzo físico.

-Ah, si, si, señor... muchas gracias – Jimin vio a su jefe comenzar a anotar cosas en una hoja en blanco con parsimonia antes de estirarla hacia él

-El contacto de mi abogado, guárdalo y ponte en contacto con él – la boca se le secó, puesto que por ser abogado del mismísimo CEO de Bom & Mochi no era sinónimo de barato. Sus pensamientos debieron reflejarse en su rostro, por lo que se apresuró a decir – hablaré con él para que sea accesible por el pago, no te preocupes

Jimin observó al alfa enfrente suyo, el mismo que hacía a los empleados temblar ante su presencia en el lugar, el que era respetado, pero al mismo tiempo tan reservado con todos, el que desde que entró a trabajar con él en el área de investigación de alimentos, siempre lo elogiaba por sus planes de productos y ventas. Ese mismo alfa que pedía a los empleados usar supresores para trabajar a excepción de los omegas en cinta y aquellos casos especiales de alergia a los mismos.

Jimin admiraba y respetaba a ese alfa.

-Puedes retirarte... si quieres puedes tomarte el día – Jimin negó con suavidad mientras se ponía de pie y reverenciaba suavemente hacia él

-Tengo mucho trabajo acumulado por los pasados dos días – dijo manteniendo sus dedos entrelazados encima de su vientre plano – volveré a trabajar, muchas gracias por dejarme conservar mi empleo, señor Min

-Ni lo menciones – contestó el otro y cuando estaba a punto de retirarse fue frenado nuevamente por la voz de su jefe – Ah, Jimin-ah... felicidades por tu cachorro, te deseo la mejor de las suertes

Sus pies lo llevaron fuera de la oficina aun con su pecho algo agitado por haber llorado, pero tranquilo porque tenía tiempo para hacer un plan para lo que se avecinaba. En su camino encontró los ojos de su amigo Jungkook, el omega lo vio apenas un segundo y fue suficiente para anunciar al resto de sus colegas que tomaría un descanso para tomar un café. Jimin lo esperó en la sala de descanso, la cual estaba vacía y el suave olor a café y té de jazmín le llenó las fosas nasales.

-Mimi hyung – giró su atención al omega que se acercaba para abrazarlo, por lo que no se limitó en volver a llorar – le voy a cortar el pene a ese poco alfa, le voy a decir a Tae para que nos ayude con el cuerpo

Jimin bufó una risa antes de separarse y darle un pequeño golpe en su hombro – lo voy a demandar para que se haga cargo monetariamente, el señor Min me ha pasado el contacto de uno de sus abogados – dejó que el menor le limpiara las lágrimas con el borde de su suéter, aunque se sintió mal cuando vio los suaves rastros del corrector mancharle la prenda

-Ese patán merece irse a la mismísima mierda – bufó el omega menor antes de llevar una mano a su vientre - ¿cómo te sientes, Hyung? ¿tuviste achaques hoy?

-¿Aparte de que me la he pasado llorando desde que lo supe? – Jungkook hizo un puchero antes de atraerlo a otro abrazo que aceptó gustoso – no me arrepiento de mi cachorro... pero si del papá que tendrá

-Bueno, siempre puedes buscarle otro – Jungkook se alejó y tomó sus mejillas con cuidado antes de mirar en busca de intrusos. Jimin sintió sus mejillas encenderse cuando el omega le sonrió juguetonamente - ¿qué me dices del señor Min?

El ojo del mayor palpitó antes de darle un manazo al agarre del moreno para que lo soltara

-Es una locura lo que insinúas, el señor Min ha sido bastante accesible con mi situación como para que digas esas cosas

-Es por eso por lo que lo digo – respondió el otro burlonamente – ya te he dicho que está muerto por ti, lo hemos visto verte y nadie te tiene tanta paciencia como el señor Min

-Ya, ya... mejor me iré a trabajar, tengo bastante por hacer – chasqueó su lengua conforme salía de la sala de descanso, con sus mejillas sonrojadas y su amigo detrás siguiéndolo hasta los elevadores

-Ve con cuidado, Hyung – dijo el otro una vez que el elevador se abrió frente a ellos – te visitaremos en la noche para cenar

-Si, si – dijo lanzando un beso al aire antes de que se cerraran las puertas. Miró su reflejo en el elevador, sintiendo un poco de lástima por si al ver las mejillas sonrojadas al igual que sus ojos y nariz. Había aun restos de lágrimas en ellos cuando se aventuró a acariciar su vientre – no me arrepiento de ti, mi manzanita... vamos a salir adelante, bebé