Día 06/Day 06
Tal vez era algo estúpido, algo tonto, pero lo culpaban, él pensaba que su alma gemela jamás había nacido en este tiempo y así fue, pero ahora, el ver a ese chiquillo de seis años dándole la mejor mirada más seria de toda su vida sintió como algo en su pecho de sentía correctamente, tomando forma de mariposas o maldiciones haciendo latir su tan roto corazón y su estómago querer devolver el desayuno que apenas había podido comer sin vomitar.
Recordaba como si fuera ayer, el cómo con un rojo había partido casi a la mitad al padre del pequeño niño que se encontraba ahí, el cómo a sangre pintaba de rojo el suelo y parecía como si las flores de otoño hubieran caído.
Sabía que Toji Fushiguro o Zenin como se hacía llamar anteriormente era un buen padre, si, tal vez, había abandonado a su hijo e hijastra, pero, era para protegerlo, sabía que, si hubiera sido otra persona diferente y Toji hubiera muerto, tal vez hubiera muerto sin decirle nada sobre su pequeño hijo.
Respiro profundamente y sonrió como solía hacer, nunca se esperó aquella respuesta tan corta, tajante y esa mirada tan igual pero tan diferente que le daba el hijo de Toji Fushiguro.
Abrió sus ojos, cuantos años había pasado desde aquel encuentro, pensó Megumi; queriendo preguntarle al destino o la luna sobre aquel nombre que tenía en su clavícula, en una bonita letra cursiva y que si no prestaras atención pareciera como un tatuaje de un pequeño leopardo bebe.
Exhalo con pesadez y se levantó de la cama que pedía nuevamente dejarse car en las cálidas y esponjosas cobijas para volver a dormir y levantarse mucho más tarde.
Observo la mañana por su ventana, adoraba cuando apenas salía el sol, era su parte favorita, aunque el frio no le gustara tanto.
Una pequeña sonrisa se pudo ver por un instante en su rostro, pensando en aquel Momento/sueño/recuerdo, que tuvo.
″ ¿Estas despierto, Megumi-Chan?″. Canturreo preguntando Gojo detrás de la puerta tocándola.
Megumi suspiro exasperado (Mentira), susurro su mente, mientras su corazón empezaba a latir rápidamente dentro de su caja torácica.
″ ¿Megumi-Chan?″. Pregunto preocupado Gojo, al no escuchar nada dentro de la habitación.
″Si, estoy despierto Gojo-Sensei″. Contesto, sabiendo que Satoru hubiera roto la puerta si no contestaba después de esa pregunta, pensó Megumi, cansado y recordando que esa no sería la primera vez que Gojo rompía una puerta al no escuchar ninguna contestación de él.
Gojo detrás de la puerta pudo volver a respirar, cuanto tiempo había pasado desde lo de Shinjuku, no sabía cuánto tiempo había pasado, pero en ese momento tuvo tanto miedo, miedo de que Megumi muriera.
Sabía que todos podrían morir si no hubiera destruido a Sukuna Ryoumen, o al menos así hubiera sido más fácil pero no, no sabía cuándo ni cómo, pero Itadori Yuuji el recipiente era alma gemela de Sukuna-maldita maldición-Ryoumen.
Agradecía que Megumi estuviera vivo, que no lo hubiera asesinado en ese momento donde había lanzado su técnica maldita inversa y su rojo inverso como el purpura, pensó, mientras escuchaba el crujido de la madera abriéndose y ahí se encontraba su pequeña adoración de ojos verde-azulados.
Sonrió tan grande que sentía que su cara en ese momento se hubiera partido a la miad y abrazo a Megumi, queriendo fundirse dentro de su pecho y queriendo tenerlo encerrado en una cajita de cristal para protegerlo de todo y todos.
″Suéltame Satoru, me asfixias″. Dijo, perdiéndose en el abrazo y por un momento dejando que su cuerpo se relajara y suspirar el olor tan peculiar de su Sensei y Alma Gemela.
″! Oh, vamos Megumi-Chan ¡″. Se quejó Gojo como un niño pequeño apretando más el abrazo donde tenía a Megumi. ″Déjame tenerte otro ratito más″. Lloriqueo, frotando su mejilla contra la de Megumi.
Megumi cerro un ojo y solo pudo dejarse mimar por su Sensei, él no era el único que tenía problemas y miedo, cuando estaba Sukuna en su cuerpo y él estaba encerrado y siendo solo un espectador, sintió tanto miedo al ver el cuerpo sin vida de Gojo y se sintió más el rompimiento de su ya frágil alma.
Olvidándose un poco de donde se encontraba, se acercó más a él, fundiéndose y perdiéndose en su olor y abrazo, sintiendo por un momento en su alma rota y frágil el calor de su alma gemela.
″Debes de despertar pequeño Megumi-Chan″. Murmuro Satoru besando el cabello de Megumi.
″Qu-″. Dijo sin terminar, para volver abrir sus ojos y encontrarse nuevamente en aquel lugar oscuro, en aquel ligar donde había estado.
No, no, no, no, no;pensó, sintiendo su corazón latir mucho más rápido por el miedo, el miedo de saber que ya no volvería a ver su ALMA GEMELA.
″¡¡¡NO, DEJAME VOLVER, DEJAME VOLVER!!!″. Grito, retorciéndose en aquella oscuridad y sus ataduras, sintiendo como su clavícula quemaba.