PROLOGUE: HAPPINESS
16 de junio de 2027 – 6:00 PM
— Buenos días —dijo, con voz clara y firme—. Soy el doctor Kim Namjoon, investigador principal del Proyecto Alegría. Esto es un registro oficial para nuestro equipo de bioseguridad y para la historia de la humanidad, si Dios nos lo permite.
El doctor Kim se ajustó las gafas sobre el puente de la nariz y miró a la cámara, cuya luz parpadeaba en rojo, durante unos segundos antes de proseguir.
— Día 12 del proyecto —continuó Namjoon, inclinándose ligeramente hacia la cámara y apartando sus mechones negros con nerviosismo—. Primera prueba en sujeto humano. Voluntario con depresión resistente a fármacos. Un joven de veinticuatro años que por fin podrá cambiar su vida.
Se volvió a señalar el cristal tras él. Al otro lado, un chico yacía en la camilla, ajeno a todo y adormilado por un sedante.
— La vacuna E-42 es un virus modificado —explicó—. Hemos alterado su capacidad de reproducción. Infecta la neurona, que empieza a producir serotonina y dopamina de forma constante, y cuando el virus intenta replicarse, muere. Una cadena que no puede prosperar. En teoría, el virus entra, hace su trabajo y desaparece.
Namjoon tomó la jeringa de la mesa de instrumentos, el líquido transparente brillando bajo la luz blanca.
— Este chico ha probado seis antidepresivos. Ha buscado resguardo en la religión. Años de psicoterapia. Nada funcionó. Pero hoy, con E-42, demostraremos que la tristeza no es una enfermedad incurable. Es solo un desequilibrio químico y no será más que un recuerdo del que las futuras generaciones oirán hablar.
Sonrió a la cámara. Una sonrisa confiada y un tanto arrogante.
— Es hora de cambiar la historia.
Se giró y empujó la puerta del área de aislamiento.








