Capítulo Único
WooYoung y Yeosang tuvieron química desde que se conocieron, congeniando tan bien entre ellos que se llevaban de maravilla.
El ruido de WooYoung iba de la mano con la dulzura y falsa inocencia que desprendía el mayor, creando así,
un dúo dinámico que no podías ignorar. Por eso no fue sorpresa para nadie que Choi San y Choi Jongho se enamoraran de ellos.
A ojos de todos, WooYoung y Yeosang eran buenos amigos pero lo que no sabían es que a veces había una
pequeña (gran) tensión que los mojaba.
Aquella tarde se encontraban en casa del australiano, viendo películas juntos y abrazados en la cama
del menor. Los dedos del pecoso acariciaban la piel de los muslos expuestos del castaño ya que se
encontraba usando un short diminuto. WooYoung, por su lado, sentía pequeños escalofríos de ser acariciado de esa forma en una zona tan sensible para él.
En verdad, ninguno estaba concentrado en la película pero tuvieron que prestarle atención cuando unos gemidos llenaron la habitación. Los protagonistas estaban teniendo sexo en frente de ellos, bajo la
sorprendida y atenta mirada de ambos.
Claramente la situación no era tan explícita como una porno pero cuando el chico bajó por el cuerpo de
la otra, posicionándose finalmente entre sus piernas para darle un oral, se excitaron.
Yeosang tuvo la sensación de juntar sus propios muslos en un intento de liberar un poco de tensión mientras que WooYoung sintió como su intimidad se mojaba. Ambos suspiraron fuerte y siguieron
observando en silencio.
Inconscientemente (o no), ambos amigos se acercaron más, abrazándose de manera que la pierna del castaño estaba sobre la cadera del rubio. Yeosang alzó la mirada y observó al otro, analizando sus
reacciones, dando con la conclusión de que estaba visiblemente excitado.
– WooYou, ¿Estás bien? —Susurró cerca a su oído, rozando sus labios contra la piel de sus suaves mejillas—
Te ves un poco agitado, bebé.
– Uhm... ¿Yo? —Nervioso, su voz amenazaba con temblar— No, para nada.
– ¿Seguro? Sabes que puedo ayudarte con todo..
La pierna del pecoso subió hasta que su rodilla chocó con la vagina de WooYoung, haciendo movimientos
suaves y circulares. El cuerpo del mayor se sobresaltó, mirando a su amigo con sus bellos ojitos
redonditos y brillantes, con una inocencia y confusión tan excitante.
Yeosang se acercó a él y comenzó a dejar besos cortos en su rostro, continuando con los movimientos de
su rodilla. Finalmente, WooYoung se dejó llevar por la gran sensación de su clítoris siendo atendido que
inició con movimientos de su pelvis, frotándose descaradamente.
– Eso es... Frótate, amor.
– Mgh...Yeo
Los besos del mayor bajaron hasta su cuello, sus pequeñas manos abrazaron al otro de la cintura y lo
apegó más a su cuerpo. El rubio también sentía como se mojaba, su clítoris palpitando por atención.
En un momento ya se estaban besando en la cama, ambos dándole placer al otro con sus muslos. Jung
acostado con Kang encima suyo frotándose contra su muslo mientras que el castaño subía y bajaba su
pelvis para también rozarse, dándole placer a su coñito.
Los gemidos eran altos y agudos, como quejiditos y chillidos cada que sus clítoris no aguantaban más.
El mayor cambió de posición, colocándose completamente entre las piernas del castaño y fingir
darle embestidas.
Las manos de Jung viajaron hasta el borde de los pequeños shorts que su amigo también vestía, con
intenciones de quitárselo cuando la puerta se abrió.
Ambos chicos mirando en esa dirección, con sus cabellos desordenados, mejillas rojas, labios
hinchados y respiración agitada.
En el marco de la puerta estaban sus novios, mirándolos con asombro.
– Amor... San-
– Osito, yo-
Pero tanto Choi mayor como Choi menor estaban perdidos en los miles de pensamientos que cruzaron sus mentes.
¿Estaban enojados? Probablemente, pero todo sentimiento de molestia o celos se vio opacado por la
fuerte excitación que les provocó ver a ambos chicos en esa posición. WooYoung y Yeosang juntos eran un
sueño húmedo para cualquiera.
Los menores se separaron rápidamente y quedaron sentados uno al lado del otro en la cama, con sus
piernitas juntas y la mirada avergonzada. Estaban listos para enfrentar alguna pelea pero para su
sorpresa, lo que vino después fue distinto.
San entró al cuarto con la expresión dura y seria que su novio tanto conocía, estaba a punto de
ponerse mandón pero no entendía por qué, ¿Por qué en ese momento?
Jongho le siguió, cerrando la puerta tras suyo, caminando hasta el escritorio de su pequeño novio en
dónde habían dos sillas ya que usualmente, ambos amiguitos estudiaban juntos siempre. Tomó los
objetos y los colocó frente a la cama, indicándole al mayor con la mirada que se sentara.
Los otros estaban confundidos, ¿Qué era todo eso? ¿Qué pretendían hacer?
– ¿Tienes la vagina mojada?
– ¡San! —Wooyoung se escandalizó por su pregunta tan directa y morbosa.
– Te hice una pregunta, Jung.
– Yo... Yo no
– Yeosang —La ronca y dura voz con la que pronunció su nombre hizo que el menor temblara. No sabía si
estaba molesto o no— Abre las piernas de WooYoung y muéstranos que tan mojado está.
Ambos se sonrojaron hasta más no poder, impactados por lo que habían escuchado, no creyendo que
fuera real. ¿Acaso pretendían..?
– WooYoung, abre tus piernas para Yeosang, ahora.
El pequeño se acomodó en la cama con vergüenza, totalmente rojo. Abrió sus piernas lentamente en
dirección a su amigo, quien se acercó a él y en un intento torpe de hacer lo que le pidieron, tocó el
coñito de Jung sobre las prendas.
– Mgh —El quejidito que soltó el castaño prendió a todos.
– Hazlo bien. —Ordenó Jongho.
Yeosang tragó saliva y desvistió a su amigo, deslizando los shorts por sus piernas hasta sacarlos. Bajo
estos habían unas preciosas bragas celestes que, en esa posición, dejaban muy a la vista la humedad
del chico. Con sus deditos tanteó la zona, mirando de reojo a los mayores ya que no sabía exactamente
hasta que punto querían llegar. San le dio permiso con un asentimiento de cabeza y el rubio tragó
saliva.
Hizo a un lado la braguita, mostrando por fin el coñito mojado de WooYoung. El Choi mayor se acomodó en
su asiento, apretando descaradamente su erección con la mano.
– Muéstranos —Indicó el mayor de los Choi— Abre con tus dedos y muéstranos.
El castaño contuvo la respiración, los pequeños y suaves dedos de su amigo pasaban por entre sus
labios vaginales, separando estos con movimientos de tijera para mostrarle a los mayores que tan
húmedo estaba. Ambos estaban atentos, observando cómo los dígitos del menor se empapaban de los
fluidos de su amigo.
– Quítale la braga y chúpalo. —Ordenó Jongho, está vez.
– ¿Qué? —Preguntaron ambos al mismo tiempo.
– Chúpale el coño a WooYoung, Yeosang.
El rubio hizo lo indicado. Retiró la braguita con cuidado y se la tiró a San, quien la agarró y la colocó
sobre su erección. Todo estaba siendo muy morboso pero excitante.
Kang miró a su amigo desde abajo, con el rostro entre sus muslos, esperando a que le diera permiso.
Jung asintió con la cabeza y el juego empezó.
La habitación se llenó de gemidos del castaño y del sonido obsceno de la lengua del pecoso junto a los
fluidos del otro. El cachetoncito veía como su amigo enterraba el rostro en su mojada vagina, chupando
su clítoris y lamiendo toda la rajita, introduciendo su lengua de vez en vez para follarlo con esta.
Yeosang disfrutaba de su sabor, teniendo todo el alrededor de su boca totalmente húmedo. Succionó el
clítoris mientras le miraba a los ojos, movió la punta de su lengua rápidamente contra este y volvió a
chupar todo lo que podía.
– Fóllalo con la lengua. —Indicó San y así pasó.
El sinhueso de Kang se adentró en WooYoung, moviendo su cabeza de adelante hacia atrás, enloqueciendo
al castaño. Las manos de WooYoung se colocaron en los rubios cabellos ajenos, acercando su rostro a su
coño. Yeosang movió la lengua en su interior, saboreando todo lo que podía, rozando las paredes internas.
– Métele los dedos. —Esta vez fue jongho.
Los pequeños dedos de YeoSang entraron en su amigo, moviéndolos con rapidez, curvando los dedos
hacia arriba para tocar su punto dulce una y otra vez.
– ¡Ah! ¡Sí, sí!
Los muslos de WooYoung temblaban fuertemente y los espasmos de placer no se hicieron esperar, juntando
sus piernas por impulso, apretando el rostro ajeno. Yeosang le chupaba el coñito cómo un experto.
– Cambien. Yeosang, siéntate en su cara.
Ambos, totalmente excitados, acataron la orden con rapidez. Kang se quitó los shorts y la ropa interior,
lanzándosela a su novio. Se acomodó sobre el rostro sonrojado y lloroso de su mejor amigo, quien lo
recibió con la lengua afuera.
– Mierda... —Susurró Jongho, desabrochando sus jeans para sacar su pene y comenzar a masturbarse
lentamente ante el espectáculo.
Yeosang movía su pelvis de adelante hacia atrás, frotándose contra la lengua ajena, gimiendo
desesperado.
– Así, ¡Así!
WooYoung metió su pequeña lengua, moviéndola cómo intuía que al otro le podría gustar y no se equivocó.
Kang dio pequeñitos saltitos, montando el sinhueso como pudo.
Segundos después, el pecoso se inclinó para volver a darle atención a la vulva de su amigo,
chupándolo y metiendo sus dedos rápidamente, escuchando como WooYoung sollozaba contra su vagina.
Las piernas del castaño temblaban y se movían mucho, estaba tan cerca que no fue sorpresa para
nadie cuando escucharon su fuerte gemido, corriendose en la boca del pecoso, liberando chorritos de
fluidos. Yeosang también se corrió segundos después, chorreando todo en la boca ajena.
– Carajo, frótense los coños. —San liberó su pene también y con la braguita en mano comenzó a
masturbarse, observando con el ceño fruncido cómo su novio se abría para otro.
Ambos se acomodaron de a tijerita, ansiosos por sentirse. Jung fue el primero en acercarse, moviendo
su pelvis para frotarse una y otra vez. Ambos aprovecharon la posición para quitarse sus prendas superiores, dejando a la vista sus pezones.
– Bésense.
Obedecieron la orden de Jongho, juntando sus labios en un húmedo beso con sabor a los fluidos de
ambos. Jugaron con sus lenguas con descaro, permitiéndole a los otros ver cómo se chupaban.
– Yeosang, tu juguete.
Jongho lo sabía, habían cogido antes en compañía de algunos juguetes que el pecoso poseía. El nombrado
se alejó un poco y con desesperación buscó en su cajón, sacando el vibrador y el dildo doble, el cual supo era al que se refería su novio.
Encendió el juguete y ambos comenzaron a masturbarse en
simultáneo, frotando sus vaginas contra la cabeza del aparato.
– ¡Oh! ¡Mierda! —Chilló WooYoung, estaba siendo tan estimulado que podría llorar.
– ¡Sí! Mgh... Qué rico —Gimió Kang, mirando a su novio mientras seguía dándose placer. Este le regaló
una sonrisa sexy, cómo todas sus sonrisas.
– Prepárense porque los vamos a follar.
Aquello dicho por San les dio escalofríos. Dejaron el vibrador a un lado y Jung tomó el dildo doble,
siendo el primero en penetrarse, girando los ojitos y gimiendo con ganas. Metió la otra punta en su
amigo y sin esperar más indicaciones, comenzaron a moverse.
Toda la extensión del juguete estaba en sus interiores, sus vaginas lo tragaban con total facilidad,
haciendo ruidos obscenos. De vez en cuando sus clitoris se rozaban, dándoles mucho placer.
San se puso de pie y se acercó a ellos, se inclinó para tomar con su mano la base del dildo que estaba entre ambos chicos y lo movió, penetrando a ambos con rapidez y fuerza, haciéndoles gemir alto.
Jongho se acercó a su pareja y lo tomó de los hombros para atraerlo a él y dejarle el rostro a la altura de su
miembro, el cual Yeosang succionó apenas pudo, gimiendo con el falo en la garganta, haciéndolo vibrar.
WooYoung hizo lo mismo, buscando como un necesitado el pene de su novio para chuparlo. San amaba que
le hiciera mamadas ya que el menor no podía tomar tanto en su pequeña boquita pero siempre hacía el
esfuerzo, sollozando con su pene en la boca.
La escena era totalmente erótica, todos gimiendo de placer, teniendo una vista increíble.
Los ojitos de WooYoung comenzaron a blanquearse indicando que estaba demasiado cerca. Intentó llevar
sus deditos a su clitoris para jugar con este pero el mayor no le dejó.
Jongho se llevó el dildo doble y lo dejó a un lado. Tomó a su rubio de las caderas y le dio la vuelta
para dejarlo en cuatro, obligándolo a recostar su pecho en la cama y dejar su culito bien alzado para él.
Sin preguntar, lo embistió con fuerza, sacándole un fuerte gemido.
San en cambio, atrajo al menor hacia él y separó sus muslos, pegándolos al pecho ajeno. Frotó el
glande entre los labios vaginales totalmente húmedos de su princesa, amando verlo tan desesperado
por ser follado. Rio bajo y lo penetró brusco, haciéndole rebotar en la cama. WooYoung arqueó su espalda y
chilló, apretando los deditos de sus pies.
De esta manera, ambas parejas empezaron a coger tan cerca. Yeosang veía a su amigo ser tomado con tanta brusquedad, cómo el pene de San entraba y salía de su coñito sin piedad. También observó su
expresión de placer y se acercó a él para besarlo, fue correspondido.
Jongho nalgueó a su chico un par de veces, sonriendo por lo malcriado que estaba siendo besando a otro cuando lo tenía bien enterrado en su interior. Con sus musculosos brazos lo agarró de la cintura y le empezó a dar brusco, rápido, haciéndole gritar en medio de su fogoso beso.
– ¡Ah! ¡Ah! ¡Bin!
– ¡Oh! Así, así... No pares —La voz de WooYoung salía rota, siento interrumpido en cada palabra por
gemidos.
– Tu coño me traga tan bien, bebé —San se inclinó sobre su novio y chupó sus pezones con deseo,
amando tanto hacerlo.
– ¡Oh, San!
– ¡Jong! —Los dedos del Choi menor se posaron sobre el clítoris de su novio, moviéndose con rapidez,
apretándolo también para sacarle fuerte chillidos.
– Así te gusta ¿No? —Susurró contra su oído, besando también su nuca— Te gusta que te folle con tu
amigo aquí. Vamos bebé, que te escuchen más fuerte.
– ¡A-ah! ¡Sí! ¡Así! —Sollozaba de placer.
Jongho se incorporó y trajo consigo el delicado cuerpo de YeoSang, pegando la espalda ajena contra
su pecho. Sus brazos lo abrazaron de la cintura y del cuello, dejando su espalda curvada para que
reciba mejor sus embestidas.
– Tócate ese coño para mí, cielo. —Pidió ronco y Yeosang hizo caso, masturbándose incapaz de mantener
un ritmo pero sentía placer aún así.
De pronto WooYoung chilló y se le fue el aire, su cuerpo temblando totalmente con un San igual de
afectado encima suyo. Ambos se habían corrido al mismo tiempo, el mayor llenando de semen el
interior de su pequeño y Wooyoung mojando las sábanas otra vez con sus fluidos.
El rubio al ver eso no pudo evitar excitarse aún más, girando los ojos y llegando al orgasmo con otro
fuerte squirt. Cada que Jongho sacaba su pene, chorritos salían disparados, mojando las sábanas. El
segundo mayor también se corrió sintiendo como Yeosang apretaba su erección en medio de su orgasmo. Llenándolo también con su semilla.
El cuerpo de YeoSang fue dejado con cuidado sobre la cama, ambos activos saliendo de los interiores de su
novio para observar cómo los habían dejado: totalmente exhaustos y destruidos, con sus intimidades
mojadas chorreando el semen de sus novios.
Probablemente lo repetirían.
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Espero que les guste esta adaptación.
Amo el WooSang pasivas y el BoyPussy me está encantando. No se si a ustedes pero espero traerles más historias así.
Esta historia la había adaptado en Wattpad pero la plataforma la elimino.
Igualmente recuerdo que todos los créditos a su respectivo autor Jointheclub_it de mismo Wattpad








