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EXPERIENCE GAINED- JakeHoon

Sinopsis

(Recordar que esto es solo entretenimiento, no es la intención suponer orientaciones sexuales ni ofender a los artistas que se usan como representantes de la historia. Si no les gusta el contenido este es el momento para la retirada, estás adevertid@ fierecilla)

Estado:
Completa
Capítulos:
4
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

✨Capítulo uno✨

El castaño veía como el azabache negaba una y otra vez al ver su manuscrito, estaba nervioso y no dejaba de tocar sus anteojos, y mover su pierna, su hábito cuando los nervios lo consumían. Estaba ansioso, el otro no mostraba nada con su rostro por lo que lograba ponerlo en peor estado, ya ni sabía cuánto tiempo había pasado desde que llegó a su oficina emocionado por mostrarle lo que había escrito a su editor.

Normalmente le daba pocas observaciones y lo mismo con los halagos pero ahora se sentía como cuando era un novato hace cinco años y este le había dicho que aunque creía que tenía talento lo que había escrito era horrible pero rescatable, según él… la idea principal era estupenda pero debía ser pulida para que funcionará. Al paso que iba ya estaba asustado.

Solían tomarse un largo rato para revisar lo escrito y el pelinegro siempre tenía algo que decir aunque ahora parecía muy concentrado y sin nada bueno que aportar, la verdad es que Sunghoon prefería que este hablara, que pusiera una expresión de asco por lo menos, pero nada, tenía un largo rato callado y lo único que se escuchaba era el sonido de las hojas cuando el pálido las pasaba.

Jake mordía su dedo índice indicando que estaba concentrado, leía sin ninguna expresión y negaba seguidamente cuando algo no le encajaba que para su sorpresa era la mayoría de cosas que estaba leyendo, llevaba aproximadamente tres horas revisando el manuscrito y echando un vistazo de vez en cuando al castaño frente a él que movía su pierna con nerviosismo y se notaba ansioso, hace rato había perdido su cita de esa noche por lo que estaba incluso algo molesto; pero trabajo es trabajo y cuando se trataba de sus mejores escritores le gustaba darles su debido tiempo aunque lo que estaba leyendo no lo estaba convenciendo para nada.

—Park — se dignó a hablar el pelinegro haciendo que en la mente del contrario se repitiera que estaba jodido, el editor no solía llamarlo así a menos que tuviera que regañarlo o algo que fuera similar —Te seré honesto… esto no me gusta — soltó mientras colocaba sus codos en el escritorio y juntaba sus manos, Sunghoon tragó en seco temiendo preguntar que de todo. Jake arqueó una ceja esperando porque el castaño dijera algo pero en vista de que no se armaría de valor tomo la palabra de nuevo — Sabes que siempre espero lo mejor de ti porque eres muy bueno y estoy consciente de eso — dijo con total honestidad — Cuando me dijiste que querías explorar algo nuevo y desenvolverte en algo que no estaba en tu zona de confort, lo acepté porque consideré que te serviría para crecer como escritor — tomó una pausa para mirar el montón de papeles copilados — Nunca pensé que te referías a la literatura erótica — su ceño se frunció pero no con disgusto.

Las mejillas del castaño enrojecieron, realmente solo quería intentarlo, le parecía algo interesante y siempre le había llamado la atención, se dedicó a escribir cada línea con pasión y estudio bastante para conocer en qué aguas se estaba metiendo; aunque al parecer no fue suficiente.

El ambiente era un poco incómodo, ahora Sunghoon estaba encogido en su asiento con sus manos echas puños en sus piernas sin poder mirar a la cara al menor esperando que continuara ya que al parecer tenía mucho que decir.

—No me malentiendas — habló de nuevo el pelinegro — Me parece algo interesante y no todo es malo — dijo viendo un brillo de esperanza en el contrario que lo miro de reojo — Sin embargo definitivamente carece de muchas cosas, sobre todo experiencia — soltó viendo seriamente a el chico que se encogía más y más en el asiento, intimidado por él, se le hacía un poco lindo pensó, recordó cuando el castaño había llegado a la editorial la primera vez, temblaba cuál Chihuahua, tenía esa mirada de cachorro tierno que esperaba su premio luego de hacer algún truco, ese tic nervioso de tocarse los anteojos y mover la pierna aún no desaparecía, un hábito desesperante al que se había acostumbrado con el paso de los años.

Sunghoon seguía en silencio, procesando cada palabra, mirando de vez en cuando al pelinegro que se había levantado de su asiento y ahora estaba apoyado en el escritorio. Jake seguía estudiándolo, sabía que estaba algo decaído pero debía serle honesto, solo quería lo mejor para él.

—¿Me podría decir…— el castaño se digno a hablar con un tono un poco bajo — en qué realmente fallé? — fijó su vista en el contrario ahora manteniéndole la mirada con decisión, ya tenían tiempo trabajando juntos así que no debía temerle o al menos eso quería, ya que el moreno solía ser muy intimidante cuando de trabajo se trataba.

—¿Por dónde debo empezar? — hizo la pregunta al aire mientras soltaba un suspiro pesado y se cruzaba de brazos.

´´Carajo´´ pensó Sunghoon ´´¿Era tan malo?´´

—Hoon — su tono de voz se volvió más suave y el castaño tuvo un pequeño deja vu, era el nombre de pila que el menor le había dado y que incluso era su seudónimo cómo escritor, le había parecido lindo y aún más cuando venía de la única persona que se había esforzado por él y confío en su talento — Quizás eso que escribiste podría emocionar a pubertos de catorce años que apenas están descubriendo su cuerpo y sexualidad, que no tienen experiencia alguna con respecto al sexo y que solo quieren manosearse un poco mientras fantasean que están viviendo esto — dijo señalando el manuscrito— ¿Sabes por qué la literatura erótica a perdido el resplandor que la ha caracterizado desde siempre?—le preguntó al castaño quien pareció pensarlo un segundo.

—La verdad no tengo idea — se a sinceró. El pelinegro asintió lentamente para hablar viendo al otro removerse incómodo.

—Porque hoy en día se considera que cualquier escena sexual explícita es erótica — dijo viendo fijamente al mayor — Mujeres y hombres virginales escriben sus fantasías sexuales en papel y las venden como algo para adultos, pero… ¿Quiénes consumen sus obras?— preguntó Jake.

—¿Adolescentes calenturientos? — dijo Sunghoon con escepticismo.

—¡Bingo! Justo eso…. Adolescentes calenturientos y personas igual de virginales que los escritores — dijo — Esto que escribiste me hace pensar que te viste una porno y lo plasmaste tal como lo viste, es sucio, barato, con diálogos paupérrimos quizás alguien sin experiencia podría considerar esto bueno, pero alguien que ha tenido relaciones al menos una vez sabe que esto es basura y lo podría encontrar en algún libro cualquiera para adolescentes — dijo de manera tajante — Es más incluso me hace creer que jamás en tu vida has tenido sexo…— justo en el blanco pensó al ver la mirada nerviosa del castaño, vio como sus mejillas se incendiaron por haber dado en el clavo, aunque aún quería asegurarse de que estaba en lo cierto — ¿Nunca has tenido sexo? — soltó la pregunta sin tacto viendo como el sonrojo evidente en las mejillas del contrario incrementaba, como si fuera posible — Al menos has tenido… no lo sé… ¿Algún acercamiento íntimo con alguien? — enarco una ceja esperando la respuesta.

—¿Cuenta el que me haya manoseado en la parte trasera de un descapotable con una chica?—preguntó encogiendo los hombros de una manera que parecía incómoda pero con una expresión que se le hizo algo graciosa al pelinegro.

—Ahora todo tiene más sentido— dijo soltando un suspiro— Sunghoon… la idea principal, como siempre— agregó — no es mala, de hecho es interesante un poco trillada, pero se que le darás tu toque— dijo tomando el manuscrito buscando algo en particular— Sin embargo hay cosas que debes sentirlas para expresarlas, cosas que debes experimentar para que cuando las escribas hables desde un recuerdo, de un momento que sentiste de primera mano y no desde una idea ¿Entiendes? — preguntó viendo al castaño asentir al parecer encontrando lo que buscaba para luego citar— “Y le acarició la cintura, acercándola hacia su cuerpo para besarla”— citó en un tono vago y sin emoción —No siento nada con esto, parece una línea a la que no debes darle importancia, pero incluso con algo tan sencillo puedes transmitir mucho— dijo sin verlo— Ponte de pie— le pidió.

—¿De pie?— preguntó el castaño confundido, Jake solo asintió con desinterés sin soltar el manuscrito. Sunghoon obedeció la orden y se levantó del asiento quedándose en una posición algo rígida—Ya estoy— dijo el alto sintiéndose como un niño tímido que se presentaba a una clase.

Jake se acercó al castaño a paso lento mientras leía entre murmullos. Con cuidado posó una de sus manos en la cintura del mayor apartando la mirada del manuscrito y posándola en Sunghoon como si pidiera permiso.

—¿Qué hace?— preguntó nervioso sin entender que pretendía el pelinegro, pero sentía que su acercamiento era peligroso, lo sabía puesto… así siempre se sentía cuando el menor estaba más cerca de lo habitual.

—No me digas que ya estás nervioso, Park— dijo divertido viendo como el contrario negaba rápidamente, río por lo bajo mientras pensaba que la actitud tímida de Sunghoon le era adorable, quizás si no trabajarán juntos… esfumó la mera idea de su cabeza— Solo quiero probar un punto— le dijo al castaño mientras con su pulgar hacia círculos lentos en la cintura del menor intentando distraerse de aquellos pensamientos que su escritor ocasionaba de vez en cuando en él—¿Está bien?— le preguntó.

—Esta bien— dijo el pálido repitiéndose en su cabeza que la cercanía del menor con él no era algo de otro mundo, de hecho era una práctica común entre ellos y las correcciones del moreno; solo que está vez no habían luchas entre especies diferentes ni nada fuera de lo común, solo era algo sencillo como una caricia y un acercamiento básico entre dos personas que se gustaban… bueno eso había escrito, aunque también estaba algo escéptico.

Jake era alguien que tenía una vida amorosa y sexual muy activa, salía con cuánta persona se le cruzará por enfrente, era atractivo, con una voz sensual y sobre todo carismático por lo que no era extraño hacerse la idea de que no tuviera que esforzarse tanto en conquistar un objetivo y adquirir la experiencia que a Sunghoon le faltaba.

El pelinegro soltó el manuscrito depositándolo en el escritorio para concentrarse por completo en el castaño quien lo veía fijamente esperando algún movimiento. Posó la mano que tenía libre en la cintura del mayor imitando la acción de la otra mano, estuvo un corto periodo mirando como sus pulgares hacían círculos en los costados de Sunghoon, paso su mano izquierda en la espalda baja del mencionado acercándolo a su cuerpo con un ligero empujón.

Sunghoon sintió una ligera descarga de electricidad por todo su cuerpo ante tal pequeña acción, pero siendo sincero que el pelinegro estuviera ocupando todo su espacio personal lo ponía nervioso y sentir las caricias en su espalda baja y cintura de esa manera tan lenta a un ritmo tan sincronizado no ayudaba para nada, era un toque tan sencillo y sin ningún sentimiento real que estaba mentalizándose para llevar su mente a otra cosa y que su miembro no tuviera ninguna reacción, pero los dedos del contrario tanteando como si intentarán replicar un ritmo no se la estaban poniendo fácil.

Por otro lado Jake solo se concentraba en transmitirle su punto al contrario, fue ascendiendo la mano que estaba en la cintura del castaño hasta el cuello del mismo dejando caricias que Sunghoon sentía le quemaban la piel aunque las manos del pelinegro eran frías y fuertes. El menor miraba con detalle el rostro del mayor viendo los ojitos brillantes y dilatados del mismo eso realmente lo hacía entender que estaba logrando su cometido, creaba la reacción que esperaba.

Volvió a dar otro leve empujón en la espalda baja del castaño para eliminar cualquier indicio de espacio entre ellos y llevo la mano del cuello hasta la mejilla rojiza del pálido acariciándola, miró los labios rellenos y aparentemente suaves con un leve tono rosa que estaban mullidos en señal de que Sunghoon buscaba poner su atención en otra cosa y no relajar del todo sus sentidos aunque el pulgar del pelinegro pasando suavemente por sus belfos lo descolocó e hizo hormiguear la zona que era extremadamente sensible.

—No estaba equivocado—dijo Jake para si un poco hipnotizado— Son realmente suaves— no dejaba de acariciarlos como si acabara de conocer una nueva obsesión, un nuevo pasatiempo para su entretenimiento… estaba olvidando su propósito y Sunghoon también estaba olvidando a dónde se dirigían con eso, el toque le engranujo la piel e incluso pensó en detenerlo y más cuando vio al menor acercarse hasta el punto en que sus narices rozaron, pero la nueva sensación a la que su cuerpo intentaba acoplarse le parecía tentadora, llamativa y sin duda alguna algo nuevo de lo que quería más, ni sabía cómo se estaba perdiendo tan fácilmente en algo que no parecía tener ciencia ni lógica, en algo que era solo una demostración y que sobre todo no pensó sentirlo con su editor en jefe, al menos no en una situación que parecía ser tan íntima.

Jake podía sentir los fuertes latidos del mayor y como a medida que se acercaba más a los apetitosos labios del castaño este no ponía objeción, rozó hasta reconocer el aire caliente que expulsaba la boca de su escritor favorito, y aún con las ganas latentes de besarlo y dejarlo sin respiración; levantó la mirada notando como el contrario tenía los ojos cerrados, su cara con un fuerte sonrojo, la nariz arrugada y los puños apretados esperando el ansiado beso, lindo… pensó Jake sonriendo de lado al sentir que algo más en el cuerpo del contrario estaba reaccionando, rozó sus labios una vez más con los del castaño que cada vez estaba más ansioso y expectante de lo que haría el pelinegro, pero al final no pudo ocultar su decepción al sentirlo retirar su mano de su rostro y ya no sentir el calor que este le estaba proporcionando.

Abrió los ojos viendo como ahora la espalda de su editor estaba a su vista, para luego verlo voltearse y pasarle lápiz junto a un pequeño cuaderno.

—Ahora… intenta escribir esa línea de nuevo— Sunghoon estaba confundido ante lo tranquilo que parecía estar Jake y con la frialdad que le hablaba como si nada… ¿Realmente solo él había sentido todo aquello? ¿Realmente fue una simple demostración? No pudo evitar sentirse avergonzado y tonto ¿Qué estaba esperando? El sabía lo que había sido eso. Tomó el lápiz y el pequeño cuaderno acercando la silla de antes al escritorio mientras empezaba a escribir maldiciendo entre murmullos al sentirse tan ridículo por dejarse llevar demasiado, todo bajo la atenta mirada del pelinegro que realmente estaba empezando a arrepentirse de haberse detenido cuando sintió su parte baja más despierta que a su propio cerebro, río un poco ganándose una mirada desconcertada por parte de Sunghoon.

Jake prefirió sentarse nuevamente tratando de ocultar su erección, hablaba de pubertos calenturientos y justo ahora se sentía como uno, su cuerpo reaccionaba como tal y todo por un simple roce, ni siquiera había besado al mayor como le hubiera gustado hacerlo, se vio deseándolo más de lo que había hecho en otras ocasiones, pensó que con el paso del tiempo lidiar con su atractivo sería sencillo pero solo fue mas duro, Park Sunghoon era su tipo en más de una forma. Las ganas estaban pero era consiente de que no era profesional. Después de unos minutos el castaño levantó la mirada indicándole que ya había terminado pasándole el pequeño cuaderno.

—“Sus manos frías envolvieron su cintura, las caricias que proporcionaban le otorgaban un calor agonizante que parecía excitarlo sin siquiera ser tocado de una manera explícita, el dueño de su desbordante deseo lo acercó eliminando cualquier indicio de brecha entre ambos. Rozaron sus narices sintiendo la piel del otro y acercando sus labios haciendo una fricción superficial que los hacia delirar, querían perderse en los labios del otro pero…”—Jake se detuvo al ver que no había más— ¿Pero? — repitió— ¿Pero que?— le preguntó al castaño alzando una ceja curioso ante la intriga.

—No llegamos a besarnos— soltó de manera inocente— Supongo que por eso hasta ahí ha llegado mi experiencia adquirida— dijo Sunghoon. Jake no sabía si deliberadamente le estaba coqueteando o si simplemente no había medido sus palabras, quería preguntarle si quería que lo besara, mejor dicho solo quería besarlo descaradamente porque justo ahora lo veía y solo quería tomarlo justo en su oficina, pero eso sería demasiado imprudente.

El pelinegro se echó el pelo hacia atrás viendo al castaño verlo fijamente, al parecer le había caído un balde de valentía pensó, se quedó un rato sin decir nada hasta que carraspeó y trató de obviar lo de hace un momento.

—Park— dijo con su tono más profesional— ¿Ves que escribiste algo mucho mejor y más acorde a la historia?— preguntó intentando enfocarse en el escrito— Aunque de repente un personaje a cambiado de sexo— habló un poco bromista al darse cuenta que en la pequeña porción recién escrita, los protagonistas eran masculinos. El castaño no dijo nada solo atino a asentir mientras jugaba con sus dedos— Es interesante, de hecho lo hace más fresco— agregó por lo bajo.

—Supongo que si— dijo el castaño en un murmullo — Entonces … ¿Que es lo que me recomienda?— le preguntó al pelinegro mientras tanteaba el escritorio.

—Que tengas sexo— soltó como si nada—que explores tu cuerpo más seguido, adquiere experiencia Park, devórate al mundo— le dijo como si fuera obvio— honestamente me sorprende que nunca la hayas metido o que te la hayan metido— dijo vulgar sin medir sus palabras— Eres atractivo, bastante para serte honesto, incluso lindo— las palabras salían de su boca sin filtro, sin esperar ninguna reacción solo decía lo que le corría por la mente, quizás incluso estaba hablando de más— Así que debes entender la sorpresa que esto me provoca.

—¿Qué? ¿Acaso quieres ser el primero?— preguntó Sunghoon con un cambio de 180 grados, sarcástico y claramente ofendido ante la manera tan suelta en la que hablaba el menor de su intimidad, incluso se atrevió a algo que en esos cinco años trabajando juntos no había hecho, incluso con la diferencia de edad, tutearle— Mira, entiendo que tengas la confianza de acostarte con cualquiera ¿Y sabes que? No te juzgo, bien por ti, pero no puedo ni imaginarme solo entrando a un bar cualquiera buscando sexo desesperado— dijo con una ceja enarcada— ¿De casualidad debo chuparle el pene a un cualquiera para poder describir una maldita felación? ¿Debo dejar que me la metan para escribir algo decente? No me jodas— dijo el castaño con el rostro contraído mirando de mala manera al pelinegro.

Jake se le quedó viendo sorprendido, jamás había visto al hombre así, parecía un perro con rabia, uno lindo por el que se dejaría atacar, una risa se escapó de sus labios haciendo molestar más al otro.

—¿Te acabo de contar un maldito chiste?— realmente su enojo lo estaba sobrepasando, pero entre lo estúpido que se había sentido hace un rato por excitarse con un estúpido roce y la manera tan descarada en la que le hablaba el menor se sintió realmente ridículo y eso solo incrementaba su molestia. Y ahora la maldita risa que no hizo más que sacarlo de sus casillas, no solo por el tema de que le resultaba molesta por la situación sino que a la par la encontraba realmente atractiva y quería adueñarse de ella.

—Ya! Querido Sunghoon, no te enojes— dijo el pelinegro sonriendo mostrando sus dientes intentando relajar el ambiente— Tampoco tienes que tomártelo a mal y no tienes que tener un revolcón con cualquiera—le aseguró— En verdad ¿en estos años no tienes a alguien cercano a quien pedirle el favor?— preguntó sintiéndose extrañamente ansioso por la respuesta, siendo honesto ni siquiera quería escuchar una respuesta asertiva, podía sonar egoísta pero no quería que dijera que esa persona existía. Aunque Jake era consiente de que aunque Sunghoon no lo notara si había personas interesadas, cómo la chica de la cafetería y el mensajero que siempre le hacía preguntas tontas— ¿Algún amigo o amiga que te tenga ganas?— cuestionó ahora en un tono más bajo— Alguien debe haber solo asegúrate de que sea alguien que al menos cuente con más experiencia que tú— lanzó como un cebo mirando de reojo al que aún permanecía con el ceño contraído.

—“Alguien con experiencia que me tenga ganas”— repitió con incredulidad— ¿No serás tú ese alguien?— honestamente Sunghoon no esperaba una respuesta afirmativa ni mucho menos, solo estaba irritado y atacaba al moreno que simplemente se estaba divirtiendo con su actitud molesta aunque también con eso tanteaba el terreno. Pronto el castaño se dio cuenta que quizás estaba exagerando, tal vez le avergonzaba el hecho de ser un virgen, no… le avergonzaba ser un virgen frente a Jake.

Realmente nunca se había cuestionado el porque lo era, tuvo pocas novias y cualquier acercamiento de origen sexual más allá de un beso inexperto terminara mal, no había nada más, por lo que había perdido el interés, pero ahora se sentía como un idiota fuera de lugar que había estado desperdiciando 26 años de su vida.

Nunca había pensado que era un perdedor, hasta ahora.

—Lo siento— dijo Sunghoon—No debí hablarle así, se que solo quiere ayudarme— agregó el castaño haciendo un puchero realmente arrepentido por su comportamiento aunque aún enojado por ciertas actitudes del contrario— Creo que exageré.

Jake suspiró viendo el rostro decaído del otro, como un pequeño regañado, quizás el también se había pasado al ser tan borde y hablar de la intimidad del otro tan descaradamente.

—No, discúlpame tu a mi—dijo el pelinegro actuando un poco más serio— No debí inmiscuirme tanto, ni faltarte al respeto de esa manera— Jake era consiente de que a veces era demasiado borde y que no media sus palabras en ocasiones.

Para él, el sexo era natural quizás demasiado y no temía decir las cosas claras, y a veces solía ser muy duro al hablar del tema, olvidándose por completo que existía gente que se avergonzaba fácilmente, que no estaba acostumbrada a hablar sin tapujos del tema o que simplemente su inexperiencia podría hacer que las palabras de otros sean tomadas a mal— Realmente me sorprendiste… no esperaba que no tuvieras ninguna experiencia— vio al otro quedarse callado y perder su vista en algún punto de la habitación— No creo que sea algo malo, no es como si el sexo lo fuera todo— le dijo al castaño logrando que este le viera.

—¿Enserio?— le preguntó con tono incrédulo, sabía perfectamente con quién hablaba, el castaño sabía que Jake no creía eso, lo vio dudar y negó con la cabeza— Mejor no me respondas— dijo rápidamente— Creo que mejor sigo trabajando en lo que soy bueno y me olvido de esto— suspiro levantándose del asiento para ser una pequeña reverencia.

—Sunghoon espera…—Jake le llamó logrando que este detuviera su andar— No tienes que olvidarlo, ya viste que eres bueno, solo tienes que abrirte un poco más— dijo tratando de ser más suave con sus palabras— Ahora solo tienes que… no se, divertirte, relajarte y dejarte llevar. Si quieres podemos seguir trabajando en el manuscrito — le sugirió a lo que el castaño negó rápidamente, si se había puesto de esa manera por un leve roce no quería imaginarse algo más. Jake miró su reloj viendo la hora, eran las once con veinticinco, era tarde y afuera llovía, que jodido momento pensó mientras veía al otro mirar sus pies— ¿Quieres que te lleve?— terminó preguntándole para al menos no tener todo el ambiente tenso.

Sunghoon no quería ir a casa, quería beber y mucho, hasta no aguantar, hoy era de esos días en los que llamaba a Heeseung, su mejor amigo, para tomar hasta perder la conciencia pero ya era tarde el alto debía estar incluso dormido.

—La verdad no es necesario— terminó respondiendo— Iré a tomar algo a un lugar cercano y traigo paraguas— le aseguró, el pelinegro lo inspeccionó.

—¿A tomar solo?— preguntó viendo al otro asentir— ¿Qué clase de coreano eres? ¿No has escuchado que la bebida sabe mejor cuando se comparte?— le cuestionó mientras recogía sus cosas— Ven… yo invito está noche— le dijo al mayor quien no puso objeción.


—No me digas, Sunghoon ¿Este es tu límite?— en cinco años habían compartido mucho en muchos sentidos, el trabajo los unía, eran un equipo… quizás amigos o tal vez no era tan así. Pero hasta ahora Jake se había dado cuenta que nunca había bebido un trago con el mayor, ni siquiera uno… ni cuando él castaño obtuvo su primer número uno, había ido todo feliz a contarle y esperando cenar esa noche con él, pero con un simple felicidades se marchó a tener un buen rato con alguien que no recuerda.

Veía al mayor con el rostro completamente rojizo mientras su cabeza se balanceaba con el pequeño vaso en su mano dirigiéndolo a sus labios, solo llevaba botella y media de la amarga bebida y ya no parecía estar consciente de su alrededor

—Park, creo que es suficiente— dijo el pelinegro intentando quitarle la botella que el mayor ahora sostenía para volver a servirse aunque la mano de Jake fue manoteada.

—Maldito mocoso— soltó mientras se servía nuevamente— Siempre me llamas Park, SungHoon, Hoon… nunca Hyung ¿No me respetas? — balbuceaba ganándose la atención del pelinegro quien acariciaba su mano luego del manotazo— Tenemos cinco años trabajando juntos, cinco… se que eres mi superior, pero fuera de ese rol soy mayor— dijo atropelladamente debido al alcohol.

Jake ahora solo se dedicaba a observarlo un poco divertido, Sunghoon borracho era todo un espectáculo que pagaría por ver. El pase de copas sacaba su lado más honesto nunca se hubiera imaginado que al castaño le molestara que no usara honoríficos, pensó que estaba bien, pero se había equivocado. A diferencia del contrario la resistencia de Jake al alcohol era buena, tampoco era alguien que consumía mucho ni muy seguido a menos que fuera algo más leve como el vino, aún así había optado por abstenerse a seguir bebiendo y más cuando tenía más que claro que el castaño frente a él necesitaría a alguien que lo llevará a casa.

—Eres …. Realmente soberbio, te crees superior a cualquiera, eres duro, y un — tomó una pausa, el pelinegro lo escuchaba atentamente y estaba de acuerdo con esos sufijos— ¿Sabes cómo te llaman en la oficina?— preguntó Sunghoon dejando escapar una risa psicópata— prostituto— rio palmeando la mesa— Es la primera vez que me rio de eso… y se siente tan bien— dijo soltando un suspiro pesado, Jake rio supo que tenía algunos apodos pero ¿prostituto? Realmente le causaba risa — Pero a pesar de que eres así… aunque eres algo duro conmigo en ocasiones, aunque puedes llegar a ser distante y frío… fuiste la única persona que confió en mi y en lo que podía hacer— agregó — Aunque hoy me sentí avergonzado, no solo porque me vi como un tonto, sino… —se quedó en silencio unos minutos como si se hubiera desconectado, hasta que volvió en si y habló— Creo que soy un perdedor— soltó un suspiro lleno de fatiga.

El pelinegro veía a Sunghoon un poco más serio, aunque sabía que no le caía bien a la mayoría de sus compañeros, no le importaba, de hecho lo tenía sin cuidado pero sorprendentemente solía estar muy interesado en lo que pensara el ahora borracho de él. Jake se había percatado de que con los años había desarrollado una especie de preferencia hacia el mayor, no solo porque pensará que era su tipo o fuera talentoso, le había tomado cariño, uno genuino, aunque en ocasiones se perdía imaginándose tocando de manera indecente al contrario sin al parecer poder controlar su libido. A pesar de eso, siempre se mantuvo al margen.

El castaño tenía la mirada fija en un punto perdido, tenía tantas cosas en su cabeza y quería decirlas todas consiente de que mañana o en algunas horas olvidaría todo, el alcohol en definitiva daba valor, no se cuestionaba algo que ya tenía claro, la cabeza le daba vueltas y el pelinegro era borroso, pero sabía que era él.

—Aun con la vergüenza, con el enojo que sentí cuando me pusiste todo caliente y luego hiciste como si nada…— se quedó callado un segundo— Aún con eso… eres tan atractivo, con tu… maldita sonrisa perfecta, tu nariz alta y tu cabello sedoso, todo eso — dijo haciendo un círculo con su mano refiriéndose a su persona— Eso me enoja tanto, enserio… no lo soporto, realmente no soporto que me gustes tanto — agregó casi estampando toda su cara en la mesa pero Jake fue más rápido colocando su mano evitándole un mal golpe.

Suspiró, depositando la cabeza del castaño con cuidado en la mesa bebiendo un último trago no sabía cómo reaccionar a lo que escuchaba, pero su corazón lo tenía claro; palpitaba cómo loco por las palabras de un borracho.

—¿Cómo puedes verte tan lindo incluso ahora?— se preguntó el pelinegro viendo al mayor dormitando por el alcohol— ¿Qué voy a ser con esa pequeña confesión tuya? ¿Eh?— picaba la mejilla de Sunghoon con su dedo índice viendo como realmente hasta en tal estado de ebriedad el contrario era realmente atractivo para él.

Jake hizo una llamada rápida a un servicio de conductores designados tenía que llevar consigo al mayor a su casa ya que Sunghoon se que había mudado recientemente y no tenía ninguna información sobre eso, tampoco creía que preguntarle en su estado fuera de provecho.

En el camino el castaño se la paso murmurando cosas inentendibles para el contrario aunque de vez en cuando decía una que otra cosa clara, como cuando se sintió decepcionado de que no haya celebrado con él su primer número uno en ventas que habían logrado con tanto esfuerzo y que suponía que Jake se había negado por un revolcón y así había sido ¿Lo peor? Esa fue la peor noche que el menir pudo tener. Quería borrar todo recuerdo del indeseable con quién había pasado la noche. Y bueno suponía que lo había logrado, no recordaba mucho de esa persona ni como habían llegado a la mala situación.

De todas maneras, a pesar de que ese día había visto sus ojitos perder su brillo no le tomó mucha importancia y pensó que el chico lo olvidaría con rapidez, no imaginó que su mayor, luego de cuatro años aún tuviera ese rechazo tan presente.

—Ey!... Mocoso!— habló Sunghoon deteniendo su andar desequilibrado que iba guiado por Jake— Esta no es mi casa ¿Dónde estoy?— preguntó prácticamente estrangulando al más bajo con su brazo.

El pelinegro lo ignoró, realmente el alcohol lo tenía dopado, Sunghoon era de las pocas personas que tenían la fortuna de conocer su casa, era su recinto sagrado. Compañeros, revolcones y hasta algunos familiares tenían rotundamente prohibido poner un pie en su casa. Todos esos, menos Sunghoon… su escritor dotado.

Estaba empezando a cuestionarse que era lo que realmente hacía que fuera tan abierto cuando se trataba del mayor, descartaba el hecho de que solo era porque es apuesto ya que sus acostones eran bellezas y no por eso tuvo la inspiración de llevarlos a su departamento.

¿Trabajo? Si bien las veces que había ido el castaño era con propósitos de trabajar… Jake se preguntaba ¿Esas veces fueron necesarias? Por supuesto que no, fácilmente pudieron hacerlo en la oficina o hacer una llamada rápida si necesitaban arreglar algún detalle o comunicarse.

—¡Oh!... Ya creo, estoy…—balbuceaba el castaño con risas de por medio. Jake lo miró detenidamente, viendo como esté señalaba la puerta y seguía soltando incoherencias.

No lo sabía o tal vez solo quería pretender que no lo hacia, ahora pensaba que había sido un tremendo error todo desde el principio, no debió tocarlo, no debió acompañarlo a beber, no debió traerlo en ese estado a su casa. Soltó un suspiro haciéndose una nota mental así mismo mientras introducía el código de su hogar.

Llevó a Sunghoon rápidamente a su sofá, aunque esté se revolvió levantándose de golpe y corriendo al cuarto de baño encerrándose ahí, Jake lo miró confundido y quitándose la gabardina fue tras él, abrió la puerta viendo como el mayor vomitaba todo en el escusado y se acercó para palmear su espalda.

—Aun no sé para que bebiste tanto— dijo el pelinegro más para si mismo— Si tú tolerancia es tan limitada no debiste siquiera pensar en beber, menos solo…— fue interrumpido por la voz de Jake.

—Cuando me siento un perdedor no pienso en mi límite— dijo, se escuchaba más sobrio pero al levantarse Jake pudo darse cuenta que no era el caso, casi caía y el pelinegro lo sostuvo— Tengo calor— empezó a decir el castaño mientras intentaba sacarse el suéter que traía puesto— Tengo mucho calor— Sunghoon tenía dificultad en sacarse la prenda y Jake le ayudó volteando su rostro de manera casi automática.

¿Se supone que debía dejarlo solo? No, no era correcto hacer eso, el mayor estaba ebrio y cualquier accidente podría suceder en el amplio baño. Sunghoon casi se quitaba los pantalones pero Jake lo detuvo y lo hizi entrar a la ducha de esa manera escuchando los quejidos del otro.

Abrió la regadera, con el agua fría bajo la cabeza del castaño el cual hizo un sonido sorpresivo ante el agua helada. Cuando el pelinegro vio que Sunghoon parecía más cuerdo salió un segundo en busca de un cepillo de dientes nuevo para él, fue lo más rápido que pudo y al volver se encontró con el mayor sentado en la ducha abrazando sus rodillas mientras el agua aun caía por sobre su cabeza, tomó una toalla y lo ayudo a salir de la bañera pasándole el cepillo con la pasta dental.

Esperó a que el castaño cepillara sus dientes, luego de pasar por la etapa eufórica, la molesta y la enferma, ahora parecía tener una fase zombi… hacia todo lento y no producía el más mínimo sonido, solo el agua que usaba llenaba el lugar y es que en efecto Sunghoon estaba en un estado de reflexión, gracias al agua ya no estaba ebrio, al menos no tanto y las náuseas habían desaparecido, ahora solo quería dormir y olvidar lo que había sucedido con Jake en la oficina.

Le había afectado demasiado ¿Acaso eso tendría que ver con su nula experiencia? Tal vez también le sumaba el hecho de que para él, Shim era increíblemente atractivo, levantó su vista y vio a los ojos del mencionado viéndolo a través del espejo, pero se sintió avergonzado al ver al pelinegro mirándolo fijamente así que bajo la cabeza de inmediato y terminó de cepillarse.

Jake lo seguía a paso lento sin decir nada ¿Acaso temía que rompiera algo? Se preguntó Sunghoon algo incómodo, aunque era normal, estaría igual si en su casa tuviera un borracho. Por un momento el pelinegro lo dejo solo y luego de un rato le trajo una muda de ropa.

—Se podría resfriar— le dijo extendiéndole las prendas— Cámbiese, le secare el cabello— ¿Qué era ese cambio tan abrupto de actitud? ¿Le hablaba formal? ¿Qué le pasaba al más alto? Todas esas preguntas nublaban la mente del castaño mientras más consiente se volvía.

La realidad era que Jake trataba de ser más amable al menos en esta situación, luego de ese deje de sinceridad del mayor, se sentía un poco culpable y pensó que a lo largo de los años solo hacia su trabajo, pero también que en ocasiones había sido cortante porque no supo separar lo que sentía por el castaño del ámbito profesional.

Luego de dejar a Sunghoon cambiándose de ropa busco la secadora de pelo que tenía para ayudarlo con eso ¿Qué tanto haría por el mayor esa noche? Fue la pregunta que se instalo en su cabeza ¿Qué tanto la culpa le haría hacer?

Mientras se instalaba en la sala esperando por el castaño, recordó lo que este le había dicho cuando le reclamaba sus tratos y demás:

“No lo soporto, realmente no soporto que me gustes tanto”

¿Qué tanto debía creer en los delirios de un borracho? Aun si era cierto, lo más probable es que ni lo recordara y quizás dentro de si pensaba que era lo mejor.

Sunghoon se acercó sentándose al lado del pelinegro aún lejos por el alcohol en su sistema. Jake salió de su trance y volteo a ver al castaño quien a sus ojos parecía un ángel, su cabello húmedo y mejillas sonrosadas, sus labios entre abiertos que de a poco formaban un puchero y esos ojos brillantes que parecían lejanos aunque lo veían fijamente le hacían pensar que realmente era un idiota al sentirse embobado de esa forma, como si fuera un adolecente.

Reaccionó pidiéndole al castaño que se diera la vuelta mientras encendía el secador, comenzó a secarle el cabello con sumo cuidado notando al instante lo suave que era, mientras el calor hacia su trabajo los movimientos que ejecutaba en el pelo del mayor se volvía más lentos. Notó que en el se formaban pequeñas ondulaciones que se le hicieron de lo más tiernas, ahora solo acariciaba las hebras y se perdía viendo la espalda del otro que era cubierta por un hoodie que le quedaba un poco grande debido a su complexión delgada.

Sunghoon por su parte se sentía ansioso, el toque del contrario en su cabello se sentía increíblemente bien, temía relajarse demasiado ante lo cuidadoso y suave de sus caricias, estaba preocupado por la razón de ese cambio por parte del menor ¿Acaso había dicho algo extraño cuando sus niveles de alcohol fueron más elevados? Se asustó un poco pensando en que quizás toda su actitud se debía al reciente descubrimiento.

—¿Haces esto porque me tienes pena?— preguntó Sunghoon temiendo la respuesta y dándose la vuelta para enfrentar la verdad en los ojos honestos del pelinegro, este por su parte se le quedó viendo buscando la respuesta.

—Ese no es el caso— dijo apagando la secadora, soltando un suspiro— Hoo… Hyung, es solo que me he dado cuenta que he sido irrespetuoso contigo, se que en el trabajo soy tu superior y debo admitir que fuera de el olvidaba que tú merecías que yo te respetará también, no solo como mi compañero de trabajo, sino como mi mayor— dijo viendo al castaño con una mirada arrepentida notando un rubor en las mejillas del mismo.

—¿Me llamaste Hyung?— fue lo único que pudo pronunciar Sunghoon algo acalorado, se supone que era de la manera en que el menor debía llamarle pero sintió un calor inexplicable en la forma tan dulce en que sonó el honorífico en los labios de Jake, con esa voz profunda que le calaba los huesos.

—¿Es lo único a lo que le prestó atención, Hyung?— le preguntó Jake divertido soltando una pequeña risa que encogió un poco más al mayor, realmente Sunghoon era adorable, su forma tímida y como se veía con el gran hoodie, su cabello ondulado y esos anteojos que lo hacían lucir lindo… Jake no podía dejar de verlo, su mirada vagaba por el rostro sonrojado de su mayor dejando sus ojos un corto periodo en los labios del contrario, realmente estaba arrepentido por no haberlo besado antes y las ganas solo incrementaban aunque la voz del castaño le saco de sus pensamientos.

—Lo siento, si no presté atención a lo demás, pero debo decir que me impactó— habló honesto— Nunca me habías llamado así— agregó mientras jugaba con sus dedos.

—De verdad lo lamento Hyung, de ahora en adelante le llamaré como corresponde— ¿Qué carajos le estaba pasando? Se volvió a cuestionar Sunghoon en sus adentros… realmente cada que escuchaba el honorífico por parte del pelinegro se sentía extraño, una mezcla de sentimientos, no sabía que eran… no se sentía mal, pero no estaba seguro de que fuera algo que le haría bien, incluso sentía su miembro cosquillear ¿Acaso era un pervertido frustrado?... Podría ser aunque, no era la primera vez que alguien lo llamara así, pero el hecho de que fuera Jake cambiaba toda la situación y el contexto— Hyung ¿Estas bien? ¿Quieres descansar?— su rostro enserio era un poema y de a poco sentía como su pene respondía a lo estimulante de la voz del contrario. el pelinegro notó el fuerte sonrojo tocando su rostro notando que estaba caliente— ¿será que tan pronto te resfriaste? ¿O será que aún estás ebrio?— preguntó sin dejar de tocar el rostro del mayor.

Por impulso Sunghoon le dio una manotada que los dejo en un silencio incómodo y a un Jake confundido, el castaño mentalmente se reprendía esa estupidez e imaginaba que azotaba su cabeza una y otra vez contra algún muro.

—Lo siento… sentí un mosquito y te pegue sin querer— mintió y Jake lo notó pero no dijo nada, tal vez el mayor se sentía incómodo, así que retiró su mano mientras asentía lentamente con su cabeza— Creo que estoy cansado— soltó mientras intentaba cubrir su reciente erección.

—Puedes ir a dormir— le dijo el pelinegro sin más, no siendo consiente de lo que había provocado— Mi habitación está a tu disposición, iré a mi estudio a hacer unas cosas que tengo pendiente— mencionó como excusa.

—¿Y dónde vas a dormir?- preguntó Sunghoon con preocupación— Puedo dormir en el sofá, no tienes que molestarte, yo…— Jake lo detuvo.

—Le aseguro que estaré bien, no tengo sueño, vaya a dormir— Sunghoon asintió y se fue hacia la recámara del menor.

Jake por su parte se dio una extensa ducha y luego fue a su estudio tomando el manuscrito del castaño, para revisar lo que le quedaba, estaba cansado pero no podía dormir… muchas cosas estaban dando vueltas en su cabeza y necesitaba distracción.

Pensó que algo de trabajo lo ayudaría a que se cansara y que mejor que seguir corrigiendo los errores de Sunghoon, haciendo marcas en lo que podía mejorar, en lo que estaba pésimo y a descartar, también lo que encontró interesante. En vez de descansar solo encontraba formas de estar más cómodo en la silla en la que se encontraba para seguir con su revisión.

Después de una hora la puerta se abrió con cuidado dejando ver a un Sunghoon completamente sobrio viendo como Jake parecía dormitar en su asiento “lo suponía” fue lo primero que pensó al verlo con los ojos cerrados y el manuscrito en su pecho, el castaño traía una de las mantas que cubrían la cama del menor por si este estaba dormido.

Sunghoon se quedó viendo al pelinegro, lo estudiaba con cuidado, su rostro se veía calmo y ciertamente dormido su atractivo se multiplicaba, no sabía cómo era posible, pero lo era. La respiración tranquila de Jake le hacía creer que estaba en un sueño profundo por lo que aprovecho ese momento para mirarlo todo lo que quiso.

La piel morena sin imperfecciones, se veía suave y delicada, su cabello negro un poco desordenado le daban un toque lindo, su nariz tan perfecta y sus cejas oscuras que ahora se encontraban relajadas le provocaban un no se que no dejaba de replantearse ¿Qué tan mal estaba para que ese pequeña porción de su rostro le afectara? Y por supuesto sus labios voluptuosos… esos que tenía ganas de besar desde hace tiempo y que hoy rozó.

Cómo le hubiera gustado realmente haberlo besado, cómo quería ser besado por el mocoso con aires de grandeza ¿Podría ser más patético? Se preguntó aunque si bien consideraba que si, no pudo evitar sentir pena por si mismo y para Sunghoon que nunca se había sentido tan inferior le costaba asimilar el hecho de que por un roce de tal sencillez su burbuja haya estallado. Pero ahí seguía mirando con anhelo al pelinegro que seguramente pensaba que el era un bicho raro.

—Si me sigues mirando de esa forma Hoon… no me haré responsable de lo que te pase— la voz de Jake puso en alerta al castaño haciendo que tomara distancia. Vio como los ojos del menor se abrían y lo miraban fijamente con esa mirada arrogante que le caracterizaba.

—¿Eh?— fue lo único que formularon los labios de Park ante lo dicho por el contrario. Aunque pronto negó con la cabeza sin hacerse ideas extrañas— Solo vine a… traerte una manta— dijo mostrando el objeto— Pensé que lo necesitarías ya que hace un poco de frio— agregó notando un poco tarde que Jake le había vuelto hablar de manera informal y de cierto modo lo agradecía.

—Ya veo— dijo restándole importancia mientras se enderezaba en el asiento y quitaba el manuscrito, maldiciéndose por haber dicho tal cosa pero realmente queriendo cumplir con lo que había pasado por su cabeza al decirlo, movió el manuscrito de su pecho y restregó sus ojos.

—¿Sigues leyendo esa basura?— preguntó Sunghoon con el ceño fruncido mirando en dirección a la cantidad de tiempo desperdiciado impreso en papel.

—Ya te…—Jake suspiró— Ya le dije Hyung, creo… —el pelinegro miró con atención al castaño viendo sus mejillas enrojecerse de una forma que solo había visto hace unas horas cuando pensó que el mayor aún estaba ebrio, empezaba a entender…. Park se avergonzaba del honorífico, Jake no pudo evitar dejar escapar una risa involuntaria que hizo que el castaño levantara la cabeza confundido— Lo siento Hyung… ya le he aclarado, solo necesita… adquirir experiencia— le dijo mientras se levantaba para acercarse al alto el cual parecía arder, se veía intimidado por él, su inexperiencia estaba a flor de piel debido a su lenguaje corporal tímido que se encogía con cada paso que el pelinegro daba.

Sunghoon estaba estático mientras miraba como podía al moreno, la vergüenza por algo tan tonto como un honorífico común, su timidez extrema al sentir la cercanía del pelinegro que de a poco le arrebataba su espacio personal lo hacían sentir mareado pero con un extraño deseo de más, de no tener espacio para si, pensaba que estaba bien si Shim lo ocupaba y lo ahogaba por completo.

Shim Jake…. Realmente quería besarlo ahora mismo, quería tocarlo y hacerlo suyo, oírlo suspirar y gemir. Quería todo de Park Sunghoon, su Hyung adorado, su escritor favorito.

—Ya te dije que no es tan sencillo— habló Sunghoon en un tono bajo—Tu crees que es sencillo porque eres atractivo— soltó, sintió al pelinegro levantar su rostro teniendo al contrario a escasos centímetros.

—Puedo hacer que sea sencillo— habló bajo como si no quisiera que alguien más lo escuchara, definitivamente a Jake ya no le importaba ser profesional, tanto contacto con el mayor le estaba afectando y ya le había huido demasiado a sus deseos… quería sucumbir a ellos.

—¿Cómo lo harás más sencillo?— preguntó el castaño en el mismo tono que el contrario cuál secreto viendo que el espacio entre ellos y sus labios se hacía más pequeño.

Jake no sabía que decir o más bien solo estaba hipnotizado viendo los labios del mayor, los rozó sintiendo el aire caliente que emanaba de ellos y la suavidad que le ofrecían, paso su lengua por ellos de manera lenta escuchando un jadeo por parte del castaño.

El sonido le había gustado, el roce tan lento y desesperante lo volvía loco, no sabía a qué esperaba, Sunghoon no lo alejaba y parecía esperar por él… ¿Entonces que lo detenía? Y al final cuando sintió los labios del otro estamparse con los suyos lo supo. Aunque sentía que el otro le correspondía no quería arruinarlo, quería darle a pensar… pero si el mismo mayor había dado el paso ¿Por qué retenerse?

Sunghoon estampó sus labios con el menor, pensó que lo había arruinado al sentir al otro estático pero cuando los brazos del contrario rodearon su cintura y sus manos presionaron su espalda supo que había hecho bien, los labios del pelinegro se movían despacio, lento, saboreando los suyos, acoplándose a la forma y volviéndose adicto de a poco a la suave textura.

El beso no estaba propuesto a ser profundo pero Jake y Sunghoon lo necesitaban, querían más del otro, pero el pelinegro no quería apresurar nada y el castaño tenía miedo de hacer un movimiento en falso, por lo que seguían devorando sus labios sin explorar más allá.

Se separaron por la clara falta de oxígeno y juntaron sus frentes recuperando el aliento. Ambos respiraban con dificultad, y maldecían el hecho de ser tan dependientes del aire y sus proporciones. Pero ahí se tenían hundidos en un beso que les quitó la respiración aunque no fuera desesperado ni pasional. Aunque las ganas de que fuera de esa forma estaban latentes.

—¿Hyung?—llamo Jake aún con la respiración acelerada escuchando un sonido soso del castaño — De esta manera puedo hacerlo más sencillo— dijo mientras acariciaba la cintura de Sunghoon con un tono bajo que hizo que la piel del mismo se engranujara.

Sunghoon llevo sus manos al rostro del contrario acariciando sus mejillas viéndolo como si se tratara de un sueño. La cercanía de ambos los hizo sentir la erección del otro, algo que avergonzó más al mayor pero que también lo hacía sentir orgulloso. No solo él estaba de ese modo por ese beso tan vago, eso realmente le hacía saber que no era el único que deseaba al otro.

—Ciertamente… solo tu puedes ayudarme con eso— dijo Sunghoon acercándose para besar nuevamente a Jake, perdiendo un poco el miedo y aventurando su lengua a la boca del pelinegro quien la recibió con gusto llevando el rito de a poco e intensificando todo lo relacionado.

Jake acariciaba y apretaba la cintura del mayor sin intenciones de lastimarlo y llevando su ritmo, uno que no fuera desenfrenado ni bestial, no al que estaba acostumbrado.

Las manos de Sunghoon descendieron hasta estar en el pecho del menor sintiendo como el corazón de este latía como loco, al igual que el suyo, para él… estos se estaban comunicando y decían que a ambos les gustaba lo que estaban experimentando al perderse en el otro.

Sus cuerpos empezaban a frotarse de manera automática haciendo una fricción dolorosa pero ciertamente deliciosa para ambos, sus miembros estaban duros y esperando ser atendidos.

Jake rompió el beso para besar el cuello del castaño escuchando los jadeos del mayor y uno que otro gemido bajo cuando esté chupaba algunas partes, las manos de Sunghoon viajaron al cabello azabache perdiéndose en la suavidad de los mismos. El pelinegro acercó sus manos al trasero del alto apretando con suavidad haciendo que corrientes eléctricas viajarán por este.

Sunghoon frotaba su miembro erecto con el del pelinegro quien no podía evitar que algunos jadeos salieran de él chocando con el cuello del mayor, su pene estaba duro definitivamente, pero estaba más pendiente a la erección del inexperto Park. Se separó de él haciendo que el pálido se apoyara en el escritorio.

—Hyung…— le habló al castaño que jadeaba y no entendía mucho de lo que sucedía ahora— Voy a ayudarte con esto— dijo mientras acariciaba el miembro del mayor por encima de la tela para cuidadosamente deslizar el pantalón de pijamas que le había prestado, con sumo cuidado y sin prisas.

No escuchó nada solo vio los ojos dilatados del contrario que parecían darle permiso con un ligero asentimiento de cabeza para hacer lo que quisiera con él. Sunghoon realmente estaba expectante de lo podía hacer el menor, estaba curioso y deseoso de lo que experimentaría. Vio como el pelinegro se agachaba frente a él y tomaba su miembro ahora al descubierto.

Lo empezó a masturbar de manera lenta sin romper el contacto visual entre ambos, era realmente excitante, Sunghoon estaba avergonzado pero no podía apartar la mirada del pelinegro que lo veía fijamente mientras que sus manos hacían magia en su masculinidad. Arriba, abajo, lento pero seguro, se sentía en una especie de nube al solo ser envuelto por las manos del contrario, pero la sensación de los labios dando pequeños besos en el glande era algo completamente diferente.

En definitiva estaba fuera de si y más cuando la lengua del más alto dio un solo recorrido desde la base hasta la punta y se introdujo su miembro a la boca. Las sensaciones eran inexplicables para el castaño, la humedad y el calor que sentía eran algo que jamás había experimentado y que ahora se arrepentía de nunca haber gozado.

Sus manos y boca provocándole placer, los gemidos, suspiros y quejidos que salían del mayor emocionaban a Jake y le hacían querer escuchar más, eran bajos y tortuosos pero al mismo tiempo era música para sus oídos. Sunghoon echó su cabeza hacia atrás, disfrutando de llano la sensación, sus manos ardían inquietas como si le pidieran hacer algo, pero el castaño no estaba seguro, no sabía si eso le molestaría al contrario.

Tan solo volvió a verlo y con temor acarició su cabeza, sin hacer la presión que sus manos le estaban rogando que hiciera. Jake se sintió extraño, sabía lo que el mayor quería, sentía su toque inseguro y tembloroso y estaba consiente de que no era solo por los espasmos que provocaba en él.

—Hyung… puedes hacerlo, no me molesta si lo haces— habló Jake al haber sacado el miembro de su boca sin dejar de masturbarlo, en verdad Sunghoon lo vio con un poco de sorpresa en su ceño fruncido por la excitación, pero aún así una emoción extraña se acumuló en su pecho.

Guío ambas manos a la cabellera del pelinegro y este volvió a introducir el miembro en su boca sin restricción dejándose guiar por el ritmo que llevaba las manos del mayor, sentía al toque tierno y dulce, también como el castaño intentaba no ser rudo lo cual provocó un cosquilleo que no pudo explicar.

La realidad era que Jake odiaba hacer felaciones y si las hacía no permitía que le tocaran, malas experiencias habían provocado tal cosa, pero ahora se sentía bien e incluso se sorprendió al darse cuenta que deseaba aquella fuerza bruta que odiaba con el alma, fuera ejercida por el castaño, pero no fue así y tampoco lo pediría.

—Creo que… voy a correrme —dijo Sunghoon con la respiración agitada. El ritmo del pelinegro se volvió más acelerado como si aquello hubiera sido una señal para que se empeñara más, el mayor intentó separarse del menor, no quería soltar su semilla en la boca del contrario, el cual para su sorpresa se aferró a sus caderas para recibir todo el semen en su boca, y efectivamente ante eso Sunghoon no pudo luchar, sintiéndose culpable al terminar— ¡Sunbae-nim! No lo trague esperé— dijo subiendo rápidamente sus pantalones de pijama para intentar buscar algo donde el menor pudiera escupir aquello. Aunque como ahora estaba acorralado por el pelinegro que se había puesto de pie solo remango las mangas del hoodie y posicionó sus manos para que el moreno soltara el líquido ahí.

Jake por su parte reconocía que también detestaba está parte pero volvía a darse cuenta de que si era al mayor no le importaba, quería otorgarle la experiencia completa de su primera felación, así que solo lo trago y de paso se enterneció viendo como el castaño entraba en una especie de pánico.

—Sunbae… ¿Lo tragaste?— preguntó con una mirada temerosa viendo como el otro asentía tranquilo— ¿Por qué tragaste eso? Seguro fue asqueroso y…— Jake estampó sus labios con los del pálido, tomándolo por sorpresa, solo un casto beso, solo sus bocas juntas, ningún movimiento.

—Eres tan lindo, Hyung— la voz del pelinegro salió profunda. sus manos acariciaron el cabello ondulado y luego se pusieron en las mejillas del castaño— Lo hice porque quería, no fue asqueroso en lo absoluto— dijo para dejar otro beso en los labios del mayor— Creo que será mejor que vayas a descansar Hyu…— los labios del menor fueron cubiertos por el contrario.

—¿Podrías no llamarme de esa forma por ahora?— Jake ladeó la cabeza viendo el rostro rojizo del otro— Por favor— pidió casi rogando. con una pequeña sonrisa el pelinegro asintió diciéndose así mismo que habría otro momento para molestarlo con eso.

—Esta bien…entonces, Park—le llamo por su apellido de manera informal—Ve a descansar.

—Pero … quiero ayudarlo también— dijo mirando la erección que mantenía el contrario.

—No te preocupes por ella, puedo apañármelas solo— dijo mirándola con el ceño fruncido.

—Pero yo…— Jake lo interrumpió con otro pequeño beso fugaz.

—Escucha, solo ve a descansar, por hoy… lo haré solo— dijo mientras acaricia la cabeza del mayor— Debes estar agotado, por favor ve a dormir un rato— Sunghoon se quedó viéndolo un rato no entendía porque el contrario no lo dejaba, el también lo quería hacer sentir bien, pero repitió el “por hoy” del menor haciéndolo sonreír internamente porque eso quería decir que está no sería la última vez.

Asintió a la petición del pelinegro retirándose para dirigirse a la recámara con un millón de ideas saltándole en la cabeza, pero tal y como había dicho Jake el estaba agotado y cuando su cuerpo cayó en aquella mullida cama sus ojos se fueron cerrando de a poco hasta dejarlo inconsciente.

Jake por su parte se masturbo hasta quedar saciado, recordando cada parte del rostro del mayor sus manos en su cabello y su ternura al accionar. Todo aquello lo volvía loco y lo hacía caer en cuenta de que respectivamente quizás había cometido un error y que incluso si lo era, no le importaba.

Miró el reloj que mostraban las tres de la mañana y resoplo, fue a lavarse un poco llevándose la manta que con anterioridad el pálido había traído quedándose dormido en el gran sofá que poseía.


Al día siguiente, Jake despertó notando lo fuerte que daba el sol en su rostro, recordando que no estaba en su habitación y que quizás era un poco tarde, pero era sábado que más daba.

Aún así se levantó para tomar un poco de agua e ir a ver cómo había descansado Sunghoon, aunque para su sorpresa el castaño no estaba. Su cama estaba completamente arreglada y la ropa que le había prestado perfectamente doblada sobre esta.

Rasco su nuca con confusión hasta que vio una pequeña nota en la mesita de noche, con un simple mensaje que le saco una sonrisa por el pequeño dibujo que se encontraba en él.

—Sunbae-nim, gracias por ofrecerme su ayuda anoche. Hoon- ฅ⁠^⁠•⁠ﻌ⁠•⁠^⁠ฅ

—Realmente eres lindo, Hyung— dijo para si mismo sonriendo de manera boba dejando la nota en el mismo lugar en donde la encontró.


Hola hola! ando subiendo Experience Gained, si esta medio extraña es que tambien tiene sus tres años de antiguedad, esta completa si, pero sus capitulos son largoooos (son como cuatro) y me dio algo de paja editarlos sinceramente, asi que seguramente no estara en limpio, sorry por eso, algun dia los editare...

Espero lo hayan disfrutado :3

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