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L I M I T | kookmin

Sinopsis

Dónde Jungkook no sabe poner límites.

Genero:
Erotica,Romance
Autor/a:
( 𝗗. )
Estado:
Completa
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Ú N I CO

Jimin rubio.

Jungkook pelinegro.

Jimin se miraba por última vez el traje gris que traía puesto en el gran espejo que tenía la habitación que compartía con su pareja Jeon Jungkook hombre de negocios, dueño de varias empresas, entre ellas "Jeon's Labels" la cual estaba especializada en manejo de creación de vehículos eléctricos. Justo ahora estaba dándose los últimos retoques para ir directo a la empresa de su esposo, quien lo estaba esperando para ir a una cena de negocios, siendo él quien le había pedido (casi rogado) para que lo acompañará ya que no le gustaba estar solo entre tantos hombres llenos de codicia y dinero.

Con un suspiro casi imperceptible tomo una de sus pequeñas bolsas de manos en la que guardaba lo necesario. Bajo la escaleras que daban hacia la preciosa sala de estar de cuero y saludo a Ryujin quien estaba limpiando la misma. Finalmente salió de casa y camino hacia el Mercedes-Benz EQS que lo estaba esperando justo en la puerta y en él su chófer que ya llevaba varios años trabajando para los Jeon.

— ¿Nos vamos señor Park? — Pregunto con amabilidad aquel hombre mayor de casi 50 años, Lee Hyunwoo. El mencionado asintió mientras abría la puerta trasera del coche, subiéndose y abrochandose el cinturón de seguridad rápidamente.

Jimin miraba la ventana en todo el camino, realmente no quería ir a aquella cena pero su esposo necesitaba que estuviera ahí, y si él lo pedia, no había manera de que Park se negara. Minutos después llegaron a la empresa, rápidamente se despidió del señor Lee quien le pidió que le saludara a su esposa, siendo correspondido con una sonrisa y un "Será todo un gusto Señor Park" de parte del mayor. La melena rubia se asomo rápidamente de la puerta del auto, y camino dentro.

Rapidamente fue recibido y saludado por el guardia de seguridad y los empleados, Park les dió una sonrisa y una reverencia, caminando hacia el elevador de la misma empresa, presiono el botón que llevaba al cuarto piso, salió de ahí y rápidamente se encamino hacia el cubículo de la secretaria para que le comunicara a su esposo que lo estaría esperando afuera. Pero antes de que eso pasara Jimin noto que está no se encontraba en él. Suspiro cansado de que aquella situación se repitiera como cada una y todas de las veces que ha ido a la empresa.

No tenía porque fingir con los demás que esa mujer no era del todo su agrado, ya que en varias ocasiones la mujer se ha tomado atrevimientos y acciones que no le corresponden, como aquella vez que no lo dejo entrar sin tener una cita programada con anticipación para estar con Jeon, con su esposo. Y si, Jimin no es alguien egoísta o que se sienta una excepción para no hacer cita, pero estaba pidiendo ver a su marido no a otro empresario. Bufó ante aquel recuerdo.

Rapidamente borro de su mente aquella situación, camino hacia la puerta de la oficina de su esposo,  notando como está estaba ligeramente abierta y se escuchaban voces del otro lado de la misma. Acercó su oreja a ella para poder escuchar con mayor claridad quienes estaban conversanfo, detectando perfectamente de quienes venían las voces, la secretaria y Jeon.

— Ya te dije Seoyeon estoy perfectamente bien, solo necesito dormir un poco más, las reuniones me tiene bastante tenso y el poco descanso que he tenido estos últimos dias me ponen peor. — La voz de Jungkook se escuchaba notablemente cansada.

— Señor Jeon, reitero, este cansancio puedo desaparecerlo de un dos por tres, y de verdad si me permite puedo hacerle un masaje para que se relaje un poco. — La mujer hablaba con una armonía en su voz que daba a notar una segunda intención en sus palabras.

— Está bien Seoyeon, tú ganas, pero solo unos minutos, mi esposo no tarda en llegar. — Aquellas palabras hicieron que Jimin se armara de valor y viera tras la puerta, abriéndola un poco más con sus manos, empujó suavemente y su cabeza se asomo. La imagen detrás de ella hizo que rapidamente le hirviera la sangre.

Seoyeon vestía una falda negra bastante corta para su gusto y que claramente violaba las reglas de la empresa, la cual estipulaba que la falda tenía que ser abajo de la rodilla y la que traía la mujer estaba a mitad de muslo, sin omitir que traia una camisa blanca con los primeros tres botones desabrochados y MUY escotada que hacía relucir el sostén rojo que traía, esto hizo enojar aún más a Park. Y sin olvidar que aquella mujer pasaba su manos por los hombros de SU esposo, por la espalda de SU esposo, y claramente no omitió aquella mano que empezaba a bajar de sus hombros a pecho de SU esposo. Eso lo hizo explotar.

La puerta se abrió de golpe haciendo brincar de su lugar a ambos, notando como Jimin traia la cara roja por el coraje.

— Señorita Kang quiero que en este mismo instante le quite las manos de encima a mi esposo, y quisiera aún más que se vaya ahora mismo a su cubículo, el cual le pertenece por ser SECRETARIA y que descuido por estar toqueteando a mi marido. — Hablo haciendo énfasis en la última palabra, mientras miraba con demasiado enojo y recelo a la mujer, quien rápidamente se puso roja de orejas y cara, tomando los papeles que tenía que llevar con los demás directivos de la empresa y que no hizo por la situación anterior. Camino rapidamente hacia la puerta llena de nervios y con la cabeza agachada.

Jimin la retuvo un momento y la miro de pies a cabeza.

— Le sugiero que se abroche esa camisa que no hace más que mostrar miserias, está dando una mala imagen de la empresa. Todos y cada uno de los empleados tienen que seguir las reglas de esta institución. Y por si no lo recuerda usted sigue siendo una empleada. — Hizo énfasis en la última palabra. — Para mañana quiero esa falda abajo de la rodilla o sino habrá una sanción. Ahora vuelva a su cubículo y siga con su trabajo.

Seoyeon lo miro a los ojos una última vez y con la cabeza agachada y reventando del enojo hizo una reverencia y se fue del lugar.

Park cerro la puerta con fuerza después de que la mujer saliera, su mirada rápidamente fue hacia su pareja, quien lo veia con miedo en sus ojos.

— Ji-Jiminnie que bueno que veniste, t-te estaba esperando cielo. — La voz de Jeon hacia notar a kilómetros lo nervioso que se encontraba.

— Si Jeon, que bueno que vine ahora y no más tarde, pude haberte encontrado en una situación más comprometedora, ¿o no? — Una sonrisa sarcástica salió de sus labios, y en sus ojos se notaba la ira que estaba conteniendo en ese mismo instante.

— No se de que situación comprometedora me hablas, cielo. — El pelinegro soltó con una expresión confundida. Jeon sabía perfectamente lo que pasaba pero decido fingir demencia antes de enojar aún más a su marido.

— Olvídalo, al final si te lo digo no vas a hacer nada para remediarlo. — Las palabras del rubio está vez fueron secas y llenas de resentimiento. Palabras que no fueron pasadas desapercibidas por su pareja. El cual se acercó con intenciones de saludar y tratar de aligerar el ambiente. Jimin rápidamente se hizo hacia atrás apartándose. — Tenemos que irnos, se nos está haciendo tarde.

— Minnie... — Las palabras quedaron suspendidas en sus labios cuando nuevamente la mirada de Park cayó en él, inmediatamente callandolo y mirando hacia el suelo, suspiro. — Aún queda media hora y el restaurante está a 15 minutos de aquí,  estamos a tiempo, ¿si? ¿por qué no mejor me saludas bien? 

Jungkook se acercó aún más hacia su esposo e intento besarlo, siendo rápidamente rechazado por el rubio, quien esquivo el beso volteando el rostro con una mueca.

— Hay mucho tráfico a esta hora, lo mejor será irnos cuánto antes. — Y con un suave empujón se quitó del abrazo que le estaba intentando dar su pareja. — Y espero que la próxima vez que yo venga no estés teniendo un jodido momento de intimidad con tu secretaria. Parece que se te olvida que tienes esposo Jeon. — La mirada de Jimin era de enojo pero también había tristeza en ella. Jeon solo cerro los ojos y suspiro, odiaba hacer sentir mal a su pareja y peor aún si era por teceras personas, volteo la mirada hacia el piso.

— Cielo... — Llamo Jeon, pero su pareja solo lo miro una última vez y abrió la puerta.

Park salio tras de ella no sin antes voltear a ver a la secretaria con enojo, quien había estado escuchando aquella pelea. Camino hacia enfrente y entro al ascensor, pulso el botón para cerrar la puerta rápidamente para tratar de dejar a su esposo atrás y esperarlo en el estacionamiento. Jeon corrio tras él pero no alcanzo a llegar antes de que las puertas se cerrarán, y sabiendo el humor que traía Park decidió no hacerlo esperar y comenzó a bajar por las escaleras con rapidez.

Eran 5 pisos que tenía que bajar, así que se apresuró comenzando a correr, todos sus empleados lo veían confundido pero decidieron no preguntar porque sospechaban que tenía que ver con su pareja. Y bien, Jimin no era reconocido por ser amable solamente, sino también por ser alguien que se enoja con facilidad y tiene lo que quiere desu esposo tronandole los dedos.

Con suerte y alcanzó a bajar antes que el ascensor, su respiración agitada y un poco de sudor en su frente desconcertó a sus empleados de recepción, quienes lo miraban con extrañeza y trataban de evitar mirarlo. Jimin bajo en el ascensor y durante el transcurso estuvo pensando que hacer con Jeon, tratando de evitar que el enojo lo cegara por completo y pensara con claridad.

Después de tanto pensar y pensar tuvo la idea de cobrarse lo que había hecho Jeon. Sabía perfectamente que no despediria a la secretaria ya que Jeon es un hombre con gustos, detalles y requerimientos especiales para que puedan obtener el puesto. Así que decidió fácilmente cobrarse todas y cada una que ha hecho Jeon hasta ver que límite pondria por si solo.

Las puertas de abrieron y salió del ascensor, sorprendiendose un poco al notar que su esposo había llegado antes que él, noto su apariencia desorientada pero decidio no decir palabra alguna y comenzo a caminat sin mirar atrás, siendo seguido por su esposo, tal cual un perro y su dueño.

Llegaron al estacionamiento, este se encontraba algo solo, por lo que Jeon intento hablar con su pareja.

— Minnie ¿podemos hablar, cielo? lo que viste allá arriba no fue na— Y antes de que terminara de hablar, fue interrumpido por el antes mencionado.

— No me des explicaciones, escuché y ví todo, así que muchas gracias pero no quiero hablar ya. Solo vayamos a esa cena y regresemos a casa. — Jeon suspiro y abrio las puertas de su carro un Audi e-tron GR negro. El rubio entro al carro, sentándose en el asiento de copiloto, abrochando el cinturón y rápidamente cruzandose de brazos. El pelinegro hizo lo mismo, y prendió el auto, decidió no hablar durante el trayecto porque sabía que no llegaría a nada esa discusión y solo terminarían peor.

El camino hacia el restaurante que habían reservado fue de tan solo 20 minutos, apago el carro y abrió la puerta, rápidamente corrió hacia el otro lado del carro con intenciones de abrirle le puerta a su pareja, pero Jimin no espero un segundo más y ya había abierto la puerta, bajando mientras su rostro reflejaba lo molesto que estaba en ese momento.

— Vamos adentro, cielo. — Jungkook se acercó lentamente y tomo la mano de su pareja esperando a no ser rechazado.

Caminaron juntos hacia el restaurante, entraron y pidieron la reservación antes hecha. La recepcionista rápidamente les indico cuál era la mesa que les pertenecía, se sentaron uno enfrente del otro. Al parecer ninguno de los directivos de empresas contrarias había llegado, por lo que un silencio algo incómodo se hizo presente mientras esperaban.

— Jiminnie... no quiero que estemos peleados, somos esposos y no tenemos porque estar así. — Jungkook decidió empezar con la conversación, alargando una de sus manos sobre la mesa para tomar la contraria de su pareja, quien rápidamente la quito, haciendo suspirar y cerrar los ojos fuerte a Jeon. — Tenemos años de casados, por favor no hagamos de una situación mínima algo grande. Estamos a nada de hacer el proyecto más grande de la historia con los mejores empresarios, por favor.

El rubio al escuchar esto último lo miro a los ojos y una risa sarcástica salió de sus labios mientras negaba con la cabeza.

— ¿De verdad no te importa siquiera un poco? te recuerdo que te vi en una situación bastante íntima con TU secretaria. — Suspiro y siguió. — pero es algo imposible de hablar contigo cuando todo es minimizado.

— Cielo escúchame-

— No, tú escúchame — Palabras toscas empezaron a salir de la boca de Park sin poder evitarlo. — Si realmente esto va a seguir siendo algo "mínimo" para ti, entonces no se para que me case contigo. Aceptar que cometes un error no te va a hacer menos millonario y menos humano. Jeon estoy cansado, y tengo demasiadas emociones ahora, así que por favor no sigamos hablando del tema. Los directivos no tardan en llegar.

— Minnie... — Jeon se acomodo sobre la silla. — solo no dejes que esto nos haga más mal por favor.

Jimin solo nego moviendo su cabeza de lado a lado y rio bajo, iba a decir algo más pero notaron como los directivos iban llegando. Ambos se pararon e hicieron una reverencia hacia ellos, quienes los recibieron con una sonrisa en sus rostros.

— Bienvenidos. Me alegra que hayan aceptado esta reunión. — Comenzo saludando el pelinegro siendo respondido con una reverencia por parte de los demás. — Hoy nos acompaña mi pareja, Park Jimin. Estamos felices de que hayan aceptado reunirnos.

— Es un gusto conocerlos. Espero que esta cena sea el inicio de una gran colaboración. — Hablo Park dejando ver una sonrisa calida en sus labios.

— El gusto es nuestro señor Park y señor Jeon. — El señor Jung hablo de vuelta. Un hombre que tenía una empresa que manejaba la tecnología mejor que nadie en Corea.

— Debo decir que tiene un gran sentido del estilo, Señor Park. Ese traje solo lo hace ver más elegante de lo que ya es. Ahora entiendo por qué el señor Jeon no deja de sonreír desde que se casaron.  — Choi, director general de la mejor empresa de baterías en todo el mundo.

— Gracias, es muy amable. — Jimin sonrió con cortesía mirándolo a los ojos. Notando también una mirada encima que sabía perfectamente que era de su esposo.

Jungkook carraspeó un poco, llamando la atención. Con una ademán los invito a todos a tomar asiento, sin poder evitar que Choi se sentara justo a un lado de su esposo.

Carajo. Penso Jungkook.

— Jimin siempre me brinda su apoyo, aunque hoy solo viene como acompañante. — Hablo con sorna el pelinegro, mirando a Choi con recelo. Park lo noto y no pudo evitar sonreír un poco. Choi sonrió hacia Jeon y hablo. 

— Es una lástima. Si algún día se cansa de acompañar al director — su mirada se poso en el pequeño rubio. — En mi empresa siempre habrá un lugar para alguien con tanta presencia. — Dijo esto y lo miro de arriba hacia a bajo. Jimin sintió asco por la manera tan perversa que lo miro.

— Aprecio el cumplido, pero estoy muy feliz donde estoy. — Respondió Jimin intentando cortar la conversación lo más rápido que podia.

— Creo que podemos volver al tema principal. Tenemos varias propuestas que podrían beneficiar a todas nuestras empresas. — El señor Han quien se dedicaba a poder aportar con su empresa de los mejores materiales para la construcción de autos interrumpió aquel coqueteo entre ambos.

El aire se puso algo tenso. Así que Jeon retomo la conversación.

— De acuerdo. Si combinamos su tecnología, sus baterías y sus materiales con nuestra experiencia en el desarrollo de vehículos, podremos lanzar una nueva línea de automóviles muy competitiva. — Hablo con superioridad y seguridad en sus palabras mirando a todos los directivos, posando su vista en Choi más segundos de los que debería.

— Todos aportaríamos nuestras fortalezas y todos saldríamos beneficiados. — Jung hablo.

— Ese es exactamente el tipo de alianza que Jeon's Labels busca construir. — El pelinegro hablo antes de que llegara la mesera a hacerles su orden.

La cena transcurrió con Jeon y los demás directivos hablando de negocios y como sería el proceso de la creación de un nuevo auto con ayuda de todos. Y mientras esto transcurría Choi platicaba aparte con Park y algunas veces cooperando en la conversación de Jeon. Jungkook no podía evitar sentir como los celos los tenía al límite y más aún notando como su pareja se dignaba a no mirarlo en toda la cena más que a los directivos.

Una hora después ambos esposos ya estaban caminando de vuelta hacia el estacionamiento para entrar a su coche, el silencio reinaba en el aire.

El pelinegro desbloqueo las puertas y ambos entraron al coche. Salieron del estacionamiento y pudieron notar como había demasiado tráfico, por lo que eso significaba estar más tiempo callados al lado del otro. Pero Jimin sabía que eso tenía evitar. Con ambas manos en su pecho cruzadas decidió bajar el brazo izquierdo lentamente hacia en muslo de su pareja, volteando a verlo y notando como este miro de reojo la acción pero se inmutó a hacer algo más.

Jimin decidió hablar.

— La cena al final resultó ser un éxito, ¿no? — Pregunto esperando una respuesta por parte de su pareja, pero solo recibió un asentimiento. — Reconozco que son muy buenos en todo lo que hacen, claro está que el señor Choi — Bingo, dió en el punto cuando noto como Jungkook pasaba su lengua por su labio inferior, empujando su mejilla por dentro. — es el que más nos podría apoyar por tener más conocimiento de autos.

— Si. Sería de gran ayuda. — La voz fría de su esposo no se hizo esperar.

Su mano seguía aún en el muslo de Jeon por lo que comenzó a pasarla lentamente por el mismo de arriba hacia abajo.

— El señor Choi tiene gran parte de lo que nosotros necesitamos. — Afirmó Jimin nuevamente esperando ver una reacción de su pareja, cosa que sucedió ya que después un suspiro pesado salió de los labios de su pareja.

— Si, Choi es muy bueno Jimin. — Jungkook estaba algo cansado por cierta mención hacia Choi seguido a los elogios que venían de SU pareja hacia el mismo. Trato de cortar la conversación pero Jimin no quería que esto quedara así.

La mano de Jimin subió delicadamente hasta posarse sobre el cinturón de Jeon, metiendo dos de sus dedos entre la separación de la camisa y el cinturón, notando como Jeon se tenso ante la acción.

— Park vengo manejando. — Sentenció el pelinegro.

— ¿Ya te había dicho lo delicioso que te ves cada que estás celoso? — Pregunto el peli rubio mientras lo volteaba a ver de perfil. — Me encanta como te quedan estos pantalones, y mejor aún las camisas. Cómo se te acomodan tal cual a tus brazos, eres todo un Dios griego mi amor. — Jungkook se acomodo algo inquieto por las insinuaciones.

— Jimin no estoy de humor ahora, deberías de buscar a Choi, seguramente es mejor en el sexo como en su trabajo, ya que tanto lo alogias. — Y con un rápido movimiento decidió quitar la mano del rubio de su cinturón.

— ¿No estás de humor? — Rio con sorna. — Y ¿para tu secretaria si estás de humor durante el día? digo, ya que convives con ella siempre. — Jimin se acomodo mejor en el lugar, recordando la situación de la tarde.

— Cumple con su trabajo Jimin. Eso es lo que hace una secretaria. — La voz áspera de su esposo no se hizo llegar, respondiendo a la defensiva.

— No sabía que el tener conocimiento y tiempo para ser secretaria tendría que ver con manosear al jefe. — El rubio con los brazos cruzados volteo a su dirección mirándolo de costado. — Que por si se le olvidaba es CASADO.

Jeon volteo a verlo por un momento y retomo su vista hacia enfrente empezando a avanzar el tráfico. Sonrió de lado y con una de sus manos se rasco la barbilla. Suspiro harto de la situación.

— Ya te explique la situación, pero creo que eso no le gana a que uno de tus socios le coquetee descaradamente a tu pareja frente a tus ojos, y que ESTÉ le siga el juego. — Sus manos se apretaron en el volante, el peli rubio notando como sus nudillos se volvían blancos debido a la fuerza aplicada.

— Así que, ¿te gusta hacer y no que te hagan Jeon? — Soltó una carcajada y miro también hacia al frente.

El aire se empezaba a calentar.

— ¿Perdón? — Una risa sarcástica se hizo llegar por el contrario. — ¿Así que esto es una "venganza"? ¿Te prestas para estás tonterías Park?.

— Yo no me prestó para nada Jungkook, pero se te olvida que no es la primera vez en la que te encuentro en una situación inadecuada con la misma puta persona. Tu maldita secretaria. — Jimin respondió con voz tosca.

Y es que si Jeon recordaba un poco, hace ya vario tiempo que Seoyeon no ha parado de coquetearle sin importarle un poco quien esté frente a ellos. Y no es que la situación lo tenga tan tranquilo, sino que ahora con este nuevo proyecto no ha tenido tiempo de buscar alguna vacante para poder quitarse de encima a esa mujer.

— Ya hablamos sobre eso Jimin.

— No le tomas importancia a esto porque el que no sale afectado aquí eres tú. Siempre me dices que no paso nada, que nunca están haciendo nada con ella, pero se te olvida que tengo ojos y oídos en la empresa y si yo pregunto ellos responden. ¿Cuántas veces no te he pedido que la despidas? — Jeon quiso hablar pero Jimin siguió. — Muchas Jeon y todas y cada una de aquellas peticiones me las has negado, me siento como un inservible en la empresa. No puedo mandar pero tampoco puedo trabajar en ella. A este paso tal vez debería de empezar a tomar en cuenta la oportunidad que me da Choi en su empresa para ser su secretario, tal vez él si me podría valorar. — Park volteo su cuerpo hacia la ventana, dándole la espalda a su pareja.

La idea de que Jimin este en la empresa de alguien como Choi tenía a Jungkook lleno de celos, sabía que cada una de las palabras que le había dado su pareja eran ciertas.

Y la conversación murio ahí, durante el camino restante nadie hablo nada pero eso no evito seguir sintiendo el ambiente pesado y tenso.

Después de varios minutos llegaron a la residencia Jeon, dejaron el carro en la entrada y le dieron las llaves a su chófer para que lo estacionara bien.

Jimin se sentía resentido por no sentirse tomado en cuenta y Jeon tampoco se encontraba de buen humor, por lo que ambos decidieron subir a habitación sin decir palabra alguna. Jimin fue el primero en tomar lugar en aquella cama King size que compartía con su pareja, quien se fue directo a su armario para comenzar a sacarse la ropa de trabajo y ponerse una más cómoda.

Siendo perfecto para él un pans deportivo de color gris y una camisa blanca. Jimin lo vio desnudarse fente a sus ojos y no evito el morderse el labio. Jungkook era un hombre guapo y fuerte, estaba más que claro que muchas mujeres y hombre también estarían dispuesto a tener algo más con su pareja y aunque eso lo tenía con cierta inseguridad, también sabía que su pareja no tenía ni tiempo para ir al baño como para tener tiempo de involucrarse con alguien más.

Posando su vista nuevamente en el celular, contesto unos mensajes de su mejor amigo Taehyung, quien le contaba acerca de su nueva conquista y la cita a la que iría. Suspiro acordándose de la última cita que tuvo con Jungkook, una hace casi un año.

La relación de ambos iba en picada y eso no los hacía sentir de mejor manera a ambos, lo que si es que sabían que todo era culpa del trabajo y su poca disponibilidad de ambos para poder compartir un momento juntos.

— ¿No te vas a cambiar? — Pregunto el peligro posando su vista en su esposo, quien lo vio momentáneamente y se volteo dándole la espalda.

— Luego.

— ¿Luego? o ¿vas a esperar a que el magnífico y gran hombre de negocios de Choi venga a cambiarte, eh? — Jungkkok escupió aquella respuesta, sabía que los celos le estaban haciendo una mal jugada, pues siendo tan errónea hizo voltear de sopeton al rubio, quien se sentó inmediatamente en la cama y lo miro furioso.

— Choi tiene hasta fama de ser magnífico en algo más que los negocios, así que no me muevas la boca Jeon. — Una sonrisa burlona salió de su boca.

El contrato solo abrio los ojos en demasia, si entiendo estos llenarse de rabia, camino rapidamente hacia el rubio.

— ¿Ah sí? — Jungkook tomo fuertemente de la mandíbula al peli rubio. Quien también lo veia con enojo pero no sé dejaba intimidar. — ¿Y por qué no vas y te lo coges? en ves de estar aquí en mi cama, en mi cuarto y por si no se te olvida en mi casa. Ve hablar de más hombre por otro lad— Y con esto un golpe en su mejilla lo interrumpió antes de terminar.

El sonido retumbó en la habitación, Jimin lo había cacheteado. Aquella mano regordeta era pesada y le había volteado la cara de una sola.

— ¿Cogermelo? ¿A caso piensas que haría lo mismo que tú haces con tu secretaria? — Los ojos de su esposo se llenaron de lagrimas por la rabia contenida. El pelinegro levanto la mirada hacia él y solo sonrió también con enojo.

Aquellas respuestas parecían ser escupidas con rabia, olvidándose completamente que eran esposos de hace años y que aquel resentimiento que tenían solo empeoraba la situación.

— Seoyeon también tiene fama de ser mejor que tú en la cama. — Y con esto se fue directamente hacia el baño. Dejando a su pareja con coraje, lleno de celos.

Tomo su pijama y comenzó a ponérsela, tragándose sus lagrimas.

Por otro lado Jungkook de lavaba los dientes con coraje, estaba cansado, agotado específicamente y sabía que pelear con su esposo lo estaba empeorando más, se enjuagó la boca y comenzó a secar sus manos. Segundos después miro como su pareja abría la puerta del baño y pasaba sin hablar, repitiendo el mismo proceso que él.

Ambos sintiendo la presencia del otro, solo se dedicaron a hacer silencio. El pelinegro comenzó a recordar las palabras que le dijo a su pareja, odiandose por todo lo que le dijo. Tenía que arreglar esto en cuanto antes. Cuando Jimin termino de lavarse los dientes, se volteo para salir de nuevo del baño pero no espero que Jungkook se interpusieraen la puerta, evitando que saliera, el peli rubio lo miro con una ceja arqueada y nuevamente intento salir, fracasando en el intento.

— Déjame salir. — Jimin se cruzó de brazos y lo miro con rabia.

— No hasta que resuelvamos esto. — Contesto el contrario.

— ¿Resolver? ¿Qué vamos a resolver? ya me dejaste muy en claro que te coges a la bastarda de Seoyeon. — Y su nombre se sintió pesado en su boca, dejándolo con un sabor amargo. — Si tanto te la coges y tan malo soy en la puta cama, deberías de empezar a hacer el papeleo del divorcio, ¿no?.

Divorcio. Aquella palabra le retumbó a Jeon.

— No hables de un puto divorcio Park. Te lo prohíbo. — Y lentamente comenzó a arrinconar a su pareja hasta topar con el lavabo. Jimin lo miraba con aquellos ojos de los que se había enamorado hace años, los cuales eran su perdición y la mejor manera de chantajearlo.

Esa mirada le hizo un hueco en el estómago.

— ¿Entonces? ¿Me quedo aquí escuchando el como aceptas que te coges a la perra de Seoyeon?, ¿eso quieres? ¡¿ESO QUIERES?! me dijiste que soy una cualquiera y que debería de cogerme a Choi o ¿acaso se te olvidó también lo que me dijiste?— Y otra cachetada fue dejada en la misma mejilla que en la anterior. Sus ojos llenos de lágrimas notaron como su mejilla se enrojecia rápidamente.

Jeon levanto la mirada sobándose la misma, sintiendo como su polla respondía mate el golpe.

Oh, eso le excito.

Jungkkok lo miro de arriba hacia abajo y sin poder evitarlo, lo tomo de la nuca y lo beso.

No era un beso amoroso, ni mucho menos tierno, era un beso en el que se demostraban aquel resentimiento que se tenían guardado uno del otro. Jimin intento separarse, siendo evitado por Jungkook quien repego sus cuerpo en un fuerte movimiento que hizo a ambos temblar por la estimulación que les causo aquella acción.

Jungkook obligaba a su pareja. a besarlo, mordiendo su labio inferior, chupandolo fuertemente y abriendose paso a su boca con su lengua, siendo recibida gustosa por Jimin. Ambos entrelazaban sus lenguas, salivas intercambiadas y labios mordidos.

Un par de segundos después ambos se separaron, sus respiraciones descontroladas se escuchaban en aquel pequeño baño.

— Yo no me cojo a nadie, no me cojo a nadie más que a ti, y me encanta hacerlo, no sabes lo malditamente adictivo que me volví a ti. — Jungkook hablo entre jadeos por la falta de aire en sus pulmones. Tomo una de las pequeñas manos de su pareja y la bajo hasta tocar su propia ereccion, Jimin apretó un poco escuchando al otro suspirar y gemir por lo bajo. — Ve como me tienes, a pesar de que me cacheteaste, me encanto, porque vino de ti. Me encantas Minnie.

Jimin cerro los ojos y se permitió sentir como su pareja comenzó a mover su propia mano, aprovechando de mastubar y castigar un poco a Jeon. Aún sentía mucho enojo, pero si una buena ronda de sexo lo aliviaba un poco, estaba más que claro que lo haría.

— ¿De verdad te calentaste porque te pegue? — Pregunto tímidamente mientras masturbaba más rápido sobre la ropa a Jeon, quien se retorcía bajo su toque.

— No se... mmh~ si fue la s-situacion pero ¡mmhg! si.. me gustó — Respondió entre gemidos.

La expresión de Jungkook dejaba mucho que imaginar y desear, la manera en la que su cara se deforma deliciosamente cuando abría la boca y siseaba por lo bajo cada que recibía un fuerte apretón en su polla.

Jimin lo tomo fuertemente de la barbilla apretando sus mejillas, escuchando al otro quejarse por la acción.

— ¿Te excita que te pegue? esa actitud de superioridad solo la puedes usar en tu empresa, pero aquí siempre estás a mis pies. Porque te encanta tenerme para ti cada que lo necesitas. — Su mano no dejaba de masturbarlo, notando perfectamente como no traía ropa interior y eso lo hizo sonreír. —

Deberías de dejar de cometer errores con tu esposo y mejor coger con él, ¿no lo crees? ¿eh? — Y con la misma mano que tenía apresando sus mejillas soltó un fuerte golpe en la misma.

Aquellos grandes ojos de Jeon que cambiaban conforme a la situación en la que se encontraba, ahora mismo solo lo veía con ojos de cachorrito. Se separó finalmente de su cuerpo como pudo debido al reducido espacio.

— M-minnie... po-por favor...— Un gemido lastimero salió de su boca. Su pareja frente de él lo miraba con una sonrisa perversa en sus labios, esos hermosos y deliciosos labios que adoraba tener en su boca o en su polla.

La idea lo hizo relamerse los labios.

— ¿Te gusta, cierto? ver cómo tomo el mando y tienes que obedecerme para poder cogerme. — Tomo una de las manos del pelinegro y la poso en su culo, sintiendo inmediatamente como apretó el mismo. — ¿Te gusta tocarme? ¿eh? dime, di-dime cuánto te gusta. —  Mordió sus labios y se acercó a dar un beso debajo de su oreja, escuchando al otro gruñir.

— M-me gusta... p-por favor Minnie, hazlo m-mas ¡ah! mmgh~ sii.. más rápido, tocame t-todo. — Jungkook lo miraba con deseo. Sus piernas se sentían débiles al estar parado y estr siendo estimulado.

— ¿Por qué no revisas que tan mojado y listo estoy para que me folles, eh? — y con una de sus manos tomo los cabellos del otro para poder jalarlo hacia su dirección y comenzaba a besarlo. Sus dientes chocando y sus lenguas una sobre la otra intentando ganar quien mandaba en el beso.

Jungkook con su mano manoseaba uno de sus glúteos, sobaba y seguidamente nalgueaba duro, escuchando al otro quejarse en el beso pero sin quitarle la mano. Comenzando a desesperarse metió su mano entre el shorts diminuto que vestía para dormir siempre y su piel, comenzando a pasar sus dedos por su entrada, notando claramente una húmedad que lo hizo sonreír en el beso.

— ¿Tan mojado? — Se separó del beso, mirando al otro deseoso por comerse una vez mas la boca. — Estás tan mojado para poder recibirme, no sabes lo rico que se siente que me aprietes con este culo todo mojado por y para mí.  — Una nalgada sono en el baño. — Lo rico que me follo este culo, lo delicioso que te ves siendo llenado por mi.

Park lo miro con su labio entre sus dientes y hablo.

— ¿S-si? — Su voz salió temblorosa. — ¿y no te gustaría probarlo? — Aquella propuesta hizo que un cosquilleo le llegara a su polla. — Apu-apuesto que tanto tu boca como tu polla quieren probarme.

El comentario solo hizo que cumpliera con su objetivo, Jeon lo miro a los ojos antes de tomar los bordes del shorts y bajarlos. Notando como la polla de Jimin estaba enrojecida y erguida en su abdomen. Lentamente comenzó a arrodillarse frente de él, mientras que paseaba su mano por debajo de uno de los muslos del rubio, quien inmediatamente subió la pierna al hombro de su hombre.

— ¿Te gustaría? ¿Tanto te gusta que te pruebe y te coma hasta que lo tengas más mojadito? — Un dedo paso lentamente desde el perine hasta su entrada. Lo miro a los ojos antes de sacar su lengua y pasarla por su entrada.

Un gemido fuerte resonó.

— ¡Mmhg! ¡s-si! me encanta... me gusta mu-mucho que me comas... a-ah

Los gemidos de Jimin se volvían cada ves más agudos, la manera en la que Jeon pasaba su lengua, metiendo de ves en cuando la punta de la misma en la entrada de su esposo lo tenía delirando.

— ¡Más! ¡sii! a~ah p-por favor, chupa ahí más fuerte. Cómeme el culo, me en-encanta sentirte así... — Su saliva peleaba por salir de su boca, así que trago con dificultad y siguió gimiendo.

Parecía que aquella perfecta boca estaba echa para poder comerse su culo. Fue echa para él.

Los dedos del rubio se enredaban entre los cabellos de Jeon, quien seguía subiendo y bajando la cabeza en cada movimiento, siendo uno mas placentero que el otro.

Los ojos de Jimin estaban en blanco mientras abría su boca y seguía gimiendo como todo un necesitado por su esposo. Finalmente Jeon se separó no sin antes dar una succión en su entrada, seguido a una en su perine y una nalgada en cada una de sus nalgas. Se levantó lentamente, topandose con la cara de su marido gente a él, pequeñas gotas de sudor que se asomaban en su frente, sus mejillas enrojecidas y sus ojos llorosos.

— Quítate la ropa po-por favor. — Jimin lo miro y lentamente se volteo, dándole la espalda comenzó a empinarse en el lavabo, viendo por el espejo que se encontraba sobre de él como Jeon acato sus órdenes y bajo su pantalón deportivo, solo hasta la mitad de sus muslos, quitandose la camisa también, dejando a lucir aquellos tatuajes que le encantaban.

Esos tatuajes que empezaban desde su hombro hasta cubrir todo su brazo.

Park comenzó a recordar rápidamente cuando llegó tres semanas después a su hogar después de un viaje de negocios con aquella manga de tatuajes coloridas, recuerda como su ropa interior se mojo y su polla goteo al mirarlo con playera de tirantes antes de ir a dormir y recuerda a un mejor cuando se lo cogio en la cocina al día siguiente.

Una magnífica ronda de sexo que jamás olvidaría ni aunque le diera amnesia o Alzheimer.

Una nalgada lo hizo volver a la realidad, Jeon sobaba su culo y abría sus nalgas solo para Akira aquella entrada enrojecida debido a los chupetes que le hizo al rededor de ella y la parte interna de sus muslos.

— Mira este culito. — Apretó y dió un breve manaso en este. — Choi debería de estar sorprendido si le contará lo rico que te follo en toda la casa y el como me pides que te dé más y no pare. — Paso lentamente su polla y la metió entre sus nalgas, rozando su entrada, gimiendo y apretando sus nalgas con sus manos.

Aquello solo hizo gemir devuelta al rubio, quien empezó a mover su culo de lado en lado, meneandolo, haciendo que se rozaran más y disfrutarán de aquel rico momento.

— Solo entra ya... Choi ja-jamas me dejaría esperando si le entrego el c-culo a él... Cogeme ¿si? — Uso esa vocesita que sabía que le encanta a pero en lugar de eso Jeon poso sus ojos en él y con enojo lo tomo  del cuello con aquella mano tatuada, empujando su espalda hacia él, ahorcandolo por unos segundos.

— ¿Así que estás pensando en él mientras estoy por cogerte? ¿Qué mierda Jimin? — El comentario solo lo hizo enojar, por lo que hizo amago de moverse e irse, pero Jimin no dejo que esto pasara. Lo tomo de los pantalones que habían quedado en sus muslos y sin esperar nada metió su polla en su culo, sintiendo como se abría paso en él. Escucho como su esposo se tensaba y quitaba su mano de su cuello mientras dejaba salir un gemido fuerte.

— Shhh..mmhg! solo tú pue-puedes cogerme como me gusta... ¿muevete quieres? — Jimin pidió y pudo ver por el reflejo del espejo como la expresión de enojo estaba viva en la cara de su pareja. Ambos chocaron miradas y Jeon enojado no hablaba nada. Por lo que decidio tomar de los pantalones a su pareja con ambas manos y empezaba a empujarlo hacia él, autopenetrandose.

— Sssj — Siseo su pareja detrás de él. — Mira es-este culo — Jadeo. — Eres todo un perverso mi amor. ¡A-ah! es-espera... ¡mgh! s-si ssssj así...— Jeon intento parar las embestidas tomando de la cadera a Park, quien solo tenía los ojos cerrados y gemia fuertemente con cada embestida.

Jeon sentía como el culo del rubio le asfixiaba la polla, el como lo apretaba y la sensación que sentía por cada roce. Ni siquiera había estado preparado para recibir ese culo, pero maldita sea que le encantaba comérselo. Conocer a Jimin fue la mejor puta experiencia que vivió, le encantaba su forma de ser, le encantaba como persona y mejor aún, le encantaba la manera en la que cogían. Cómo ahora, el como Jimin estaba empujando su cuerpo hacia él para poder coger.

Literalmente Park estaba cogiendose a Jeon, quien solo se quedaba quieto sintiendo como aquel culo se amoldaba a su polla.

— E-estas muy apretado Minnie... espera por favor... mmhg~ me vendré rápido... por favor. — Rogo entre lamentos, realmente se sentía como adolescente precoz, pero la manera en la que su culo se sentía por dentro solo lo tenía soñando despierto.

— C-callate ¿quieres?... Seoyeon jamás va a recibir esto mmgh! si~ a-ahi~ m-muevete por favor aah~ ¡mmgh! — Las manos de Jimin se sentían hormiguear debido a la posición en la que se encontraba, pero su pareja parecía estar muy reacia con él que decidia no moverse. — Ja-jamas vas a rogar así po-por ella... mmgh- ¡más! po-por favor ¡más!

— C-Choi... el per-perfecto de Choi jamás podra disfrutar y coger este culo eh.. — Y con una sonrisa alzo su mano y nalgueo cada uno de sus cachetes. Estrujo y separó aquellos grandes globos mirando su entrada. — ¿Quieres que te co-coja tu esposo? — pregunto entre jadeos siendo respondido rápidamente por su pareja, quien lo miraba con aquella carita de pedirle polla.

Aquello fue suficiente y comenzó a arremeter contra él, escuchando rápidamente los lamentos y sollozos por parte del rubio, con sus manos se ayudaba para sostenerse del lavado y cuidar en no pegarle a su pareja. Con la mirada en el espejo notaba como Jimin se retorcía y lo miraba embecelado, una mirada que le encantaba cuando tenían sexo, la misma mirada con la que parecía pedirle que se lo cogiera como nunca y el nunca iba a desobedecerle a su pequeño rubio.

— ¡MMGH! ¡SI! A-AH — Supo que pego en su punto cuando comenzó a gemir más fuerte, sus ojos poniendo en blanco pidiendo entre lamentos que lo hiciera más fuerte y como su saliva se escurría. Sin poder evitarlo, su polla soltó chorros de esperma, se había venido y todo había quedado embarrado en su lavado.

— ¿Tan rápido? aaagh~ eres toda una puta Minnie... No puedes aguantar a tu esposo. — se rio. — Es-espera ¿qué que paso? — Las preguntas pasaron a ser segundo plano cuando Jimin se separó de su cuerpo y como pudo saco su polla de él, con el cuerpo temblando lo miro con una sonrisa y comenzó a vestirse rápidamente. Jeon no entendía que estaba pasando. — ¿Pa-paso algo? ¿hice algo mal? Minnie...

Fue ignorado nuevamente, por lo que se quedó parado. Cuando Jimin termino de ponerse su ropa, finalmente lo miro.

— No paso nada, muy rico... si, no lo voy a negar, fue demasiado bueno, pero aún estoy suficientemente enojado. Termina de venirte tú, y vuelve a la cama. — Abrió la puerta y antes de salir, hablo nuevamente — O deberías de llamar a Seoyeon, ella si podrá venir gustosa a que te la cojas. — Finalmente salió, dejando el aire a sexo detrás de él.

Jeon se sentía frustrado por haberse quedado a medias, así que solo optó por limpiarse rápidamente e irse también hacia la habitación, encontrándose a Jimin en la cama sentado mientras veía sus redes sociales, tan pleno, como si hace menos de 5 minutos no hubiera tenido una de las mejores rondas de sexo que había tenido en su vida.

— ¿Me puedes explicar que paso ahí adentro? — Jeon se sentó en la cama junto a él y miro también el celular de su pareja. Quien lo miró y con una de sus manos intento acariciar sus cabellos, pero no llego su toque ya que un manoteo cayo en sus manos.

— ¿Oh? — Confundido, soltó su celular y está vez lo miro con una ceja alzada. — ¿Se te olvida el problema inicial de todo esto Señor Jeon? — Y nuevamente intento tocar su cabello, estaba vez su mano fue quitada y llevada hasta la polla de su pareja, su polla erguida y posiblemente rojiza por el orgasmo retenido, Jeon quien lo veía con una mirada lastimera. Tan deseoso por correrse.

— Minnie... ¿Qué quieres que haga? Por favor, solo déjame venirme en ti, o tocame como tú sabes hacerlo por favor... — Rogo y empezó a mover sus caderas para que su pareja le manoseara la polla.

— Quiero que despidas a Seoyeon — Jeon intento replicar pero fue callado por un fuerte apreton en su polla que lo hizo voltear los ojos y relamerse los labios. — No es una pregunta, no es una petición, es una orden y la vas a cumplir. Y sabes ¿por qué? — Con cuidado metió su mano a la ropa de su esposo, empezando a masturbarlo.

— No Jiminnie... ¡ah! n-no han ra-rapido por favor... MGH! — Jimin puso su pulgar en el glande, siendo recibido por una descarga de líquido pre-seminal. Sonrió y empezó a pasar su dedo rápidamente ahí escuchando al otro gruñir y jadear.

— Porque eres mi jodido esposo. — su mano aumento la velocidad del movimiento viendo al otro abrir la boca y gemir más fuerto. Jeon intentando acercar su mano a su mejilla para besarlo y callar sus gemidos recibió un manazo. — Y porque tú haces TODO lo que digo, eres mi perro Jeon, así que pones un puto límite o entonces el límite será puesto entre los dos con un papel que diga "Divorcio" ¿entendiste? — Y con esto soltó su polla, y decidio darle un golpe en la misma con su mano, viendo al otro retorcerse por la estimulación. No sin antes darle una cachetada en una de sus mejillas.

La acción hizo que su pareja se viniera a chorros dentro de sus pantalones haciéndolo respirar rápidamente, jadeante miro a su pareja y lo beso cortamente en sus labios.

— Si mi amor.

Tendría que buscar hoy mismo una vacante para secretaría, no imaginaba lo que le haría Park si se entera que el día de mañana sigue trabajando Seoyeon como si nada. Suspiro y se dejó caer en la cama sintiendo el peso de su pareja en su pecho quien nuevamente veía sus redes sociales como si casi no le hubiera arrancado la polla.

Tal vez, solo tal vez si era necesario poner un límite. ¿No?.

Palabras: 7575

Hooola, nuevamente soy yo aquí después de meses sin subir nada, espero que no se me haga costumbre JAJA. Bueno, si se dieron cuenta cambie mi nombre de usuario pero es que siento que no se veía bien el anterior. Los tqm, prometo no irme tanto tiempo.

— Drow

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