Prólogo
Todo comenzó el día en que dejé atrás la ciudad donde había crecido.
Nunca imaginé que perseguir mi sueño de estudiar Educación Infantil acabaría cambiando mi vida para siempre. Creía que lo más difícil sería despedirme de mi familia, acostumbrarme a una ciudad nueva y aprender a vivir lejos de las personas que siempre habían formado parte de mi vida.
Me equivocaba.
Hay decisiones que parecen insignificantes cuando las tomas, pero terminan marcando un antes y un después. La mía fue subir a aquel tren con una maleta llena de ilusiones, convencida de que mi mayor preocupación serían las clases, los nuevos compañeros y el miedo a empezar de cero.
Jamás imaginé que, pocos días después, una simple llamada haría tambalear todo aquello que creía conocer.
Porque hay voces que llegan para quedarse.
Y algunas nunca deberían haber encontrado tu número.








