Único
Después que todos los guardianes de Enma y de Tsuna se graduarán, se decidió que vivirían y estudiarían en Italia, de modo que empezarán a prepararse ya para ser los jefes de sus respectivas familias.Por supuesto todos tenían una enseñanza diferente, aún si los dos amigos eran candidatos a jefe, Tsuna llevaba una preparación diferente pues Vongola era la mafia central de todo el bajo mundo.
Todos eran entrenados principalmente en la mansión donde vivía Tsuna, ahi eran invitados la familia de Enma y Dino, de eso modo se armaban grupos y lucharán entre si para hacerse fuertes, entrenamiento que fue propuesto por Reborn. Mientras eso sucedía en el patio extenso, el moreno permanecia en una especie de oficina donde era puesto a leer muchos cientos de libros respecto a cómo se rige la mafia, había días en los que estaba solo y otros en los que era acompañado y observado por su adorado tutor.
El azabache, quién ya había recuperado su altura original, le dejaba tarea asignada al castaño y en algunas ocasiones lo dejaba para ir a supervisar el entrenamiento, claro que Tsuna lo tenía, pero de otra manera, por ahora estaba solo nuevamente leyendo esta vez de casos en dónde la mafia no podía meterse.
Tsuna recuerda algunas cosas que le fueron dichas semanas atrás, antes de empezar con esta rutina...
—¿Dices que quieres asumir el puesto, Tsunayoshi?—
—Si, pero podría ser...
—¡Eso es execelente Décimo! ¡Estoy seguro que nadie excepto tu podía asumir ese increíble puesto.
Todos los guardianes reunidos lo veían, estando juntos en la oficina del noveno, miraban a su jefe contentos pues después de todo estaban seguros que su pequeño jefe lograría grandes cambios en la mafia.
Cada uno empezó a decir sus ideas y expectativas a lo que Tsuna haría a partir de ahora para lograr ese puesto, no dejando en el proceso que él mismo dijera cómo es que quería que fuera todo.
—A partir de mañana entonces empezaré con tus clases para hacerte un buen jefe—comento Reborn subiendo su fedora para mostrar sus ojos de que iba a disfrutar de esto.
—Entonces empezarás a estar muy ocupado, Tsuna, pero creemos que lo vas a lograr no te preocupes—animo la lluvia golpeando suavemente la espalda del menor.
Mientras tanto el castaño, solo volteaba de un lado a otro, tratando de detener los planes que estaban diciendo acerca de él cuando quería opinar algo distinto y exponer sus deseos de lo que quería antes de que todos empezarán a llenarlo de tareas que estaba seguro, cada una le quitaría como 10 años de vida.
—Herviboro, también tienes que aprender a luchar, de esos yo me encargo—dijo el prefecto poniéndose en posición de batalla
—C-claro chicos, yo...voy a estar muchas horas ocupado...pero antes quería saber si—de nuevo fue cortado por Nagi.
—Haremos todo lo posible para no distrae aBoss—dijo tan decidida sosteniendo su tridente.
Tsuna al escuchar eso último, ya no se pudo resignar, ya no podía decir lo que pensaba así que solo asíntio en silencio y quiso salir de la habitación.
—Dame-Tsuna, disfruta lo que te queda por qué mañana empezara todo—dijo por último su tutor dando una sonrisa maliciosa.
De nuevo asintió en silencio y fue directo a su cuarto, pensándolo bien, nunca hubiera abierto la boca, siempre que dice algo lomalinterpretansaliendo él perjudicado. Claro que quería tomar el puesto, no podía escapar, pero aún tenía 16, esperaba hacer y conocer todo tipo de cosas sobre la mafia, al menos hasta que tuviera 18. Suspiró agotado y marco en su teléfono el número de su amigo.
•••| ¿E-enma, estabas ocupado o algo? |•••
•••| ¡Tsuna, llamaste! No te preocupes, no hacia nada especial. Te escuchas diferente, ¿sucedió algo? |•••
•••| B-bueno...le dije a mi familia que al final si tomaría el puesto del Décimo vongola y entonces... |•••
•••| Eso es increíble ¿Porque lo decidiste tan de repente? Creí que me habías dicho que antes de todo, querías salir con tu familia |•••
Tsuna se sintió un poco feliz que su amigo recordara eso, le iba a decir lo que de verdad planeaba pero parecía que del otro lado de la línea estaban llamando al peli-rojo, adelheid sonaba molesta.
••| Ya ves que torpe soy, así que al final voy a tener un entrenamiento especial para estar listo cuando tome el puesto |•••
•••| ¿Pero entonces no pudiste decirles? Ah- no, perdón, Adelheid me encontró, lo siento Tsuna, te apoyaré en lo que sea que decidas |•••
Y su amigo colgó, dejándole con las palabras en la boca, pero tampoco podía culparlo, también Enma la tenía difícil, seguramente después de eso no solo él,si no todos comenzarían a tener entrenamientos duros, se lo decía su intuición.
Suspiró por décima vez en lo que llevaba del día, si seguía era posible que lo escuchará su tutor y viniera a darle más trabajo, no quería imaginarse como sería cuando empezará a tomar el verdadero papel de jefe.
—Dame-Tsuna más te vale que hayas terminado esos libros, porque ahora te toca horas de entrenamiento en el patio, hibari hará los honores—dijo entrando todo prepotente con su porte elegante.
El moreno suspiró de regreso, ya no tenía que quejarse pues fue lo que “decidió” y a así solo tenia que hacer lo que conlleva haber dicho eso, se sentía algo solitario, talvez exageraba pero esperaba que sus guardianes vieran sus intenciones que antes de estar así de ocupado, pasaran más días juntos, si era posible vacacionar y conocer toda Italia.
Desde entonces, los pequeños respiros que se tomaba Tsuna entre el estudio, que eran como comer, algunas juntas informativas e ir al baño; esperaba en esos momentos hablar con sus guardianes de hacer algo divertido juntos.
—Lo siento Tsuna, parece que también tenemos entrenamiento, esfuérzate ¿Si?—animo su guardian de la lluvia
—Perdoneme Décimo, no puedo acompañarlo o seré una distracción, pero me volveré más fuerte para usted—tambien fielmente su tormenta
—Quizas Lambo quiera ju...
—Yo me encargaré de Lambo, Boss usted no se preocupe—incluso Chrome
—¡Sawada yo también te ayudaré a tu entrenamiento EXTREMO!—
—E-eh no creo que sea necesario, deberías descansar onii-san—
—Es EXTREMADAMENTE necesario ¡En marcha Sawada!—por último dijo el peli-blanco y jalo a Tsuna hacia un campo amplio, donde también los siguió Reborn para supervisar todo.
Los demás guardianes se dispersaron cada uno a sus habitaciones y algunos descansar y otros estudiar un tanto, mientras que el castaño fue llevado para primero ser instruido un poco por su guardian del sol y después luchar con Hibari; todo para Tsuna pasaba tan lento y pesado, tantas cosas en su cabeza que más que molestarle, le desanimaba no poder expresar lo que realmente quería.Toda la semana a todas horas, su horario estaba ocupado, no le daban un respiro ni para ver el jardín que también tenia la mansión; quería escuchar a Gokudera hablar de extraterrestres, jugar con yamamoto al béisbol, incluso quería oír gritar a Lambo a su alrededor.
Un día donde los guardianes de Enma habían sido invitados a la mansión Vongola, como una medida de entrenamiento para que lucharán entre ellos y vieran el alcance de todas sus técnicas. Batallas de uno contra uno, dentro del campo de entrenamiento, mientras era el turno de los demás, podían observar la batalla o simplemente vagar por la mansión, eran familias aliadas después de todo.
El castaño durante toda la semana se había esforzado, estaba tan apurado tratando de lograr lo que su tutor le pedía sin fin y las tareas que esperaba algún día terminarán, para que así llegará un momento de libertad y poder platicar con su familia, pero nunca lograba, siempre que terminaba algo, el azabache venían con otra tarea. Este fin de semana, había despertado como si le pesará su cuerpo, también le dolía la cabeza y se sentía débil.
—Yo...olvide comer de nuevo—dijo en un murmullo, levantándose con lentitud.
Lo cierto también era que, había evitado las comidas, con la excusa de que comer le quitaba tiempo para apurarse a lo que le tocaba hacer, pedía que le llevarán la comida a su estudio; Reborn no sospechaba y no cuestionaba más que la primera vez que ocurrió, confiando en que así su alumno estaba haciendo un buen trabajo para convertirse en jefe.
—¿Y si solo...me escapó sin que ve vean? No, no puedo hacer eso, ellos quieren que comience a ser maduro, no puedes quejarte Tsunayoshi—se reprendió mientras avanzaba a su oficina, donde ya le esperaba una montaña de libros por ser leídos.
Shitto-pi, que estaba entre los invitados, vagaba por ahí,en busca del peli-plateado, para jugar a perseguirlo, ya que no lo vio observando la batalla de su amigos de la lluvia contra Aoba, pensó que talvez estaría en su lugar de estudio. Entro por una puerta que estaba entre abierta, pensando que talvez ahí era donde estaba la tormenta, exploró la habitación un buen rato, hasta que alguien más que ingreso al cuarto, llamo su atención.
—Oh...S-shitto-pi ¿Verdad?—menciono Tsuna avanzando con una sonrisa claramente cansada.
—Pequeño vongola—ella respondió con un gesto entre preocupada e inquisitiva
—¿Que haces aquí? No es que quiera que te vayas, pero no sabía que los Simón vendrían—hablo y avanzo hasta su escritorio, donde efectivamente había una nota de todas las tareas del día. Suspiró
—¿Tu que haces aquí?—la pelirosa respondió con una pregunta que dejó al moreno confundido—¿No hay cosas más divertidas que quieras hacer, pequeño vongola?—
Ella lo miraba con esos ojos tan grandes y brillantes, mientras tenía sus manos apoyadas en su cadera. El castaño se sorprendió y le señalo lo libros.
—No hay tales cosas que hacer, solo esto—se sentó y sobó su cabeza como si eso pudiera hacer que el dolor disminuyera—Y...Llámame Tsuna, ese título de vongola no me gusta—Me angustia—pensó
—Pero es no es divertido, Enma seguramente tampoco la está pasando bien—hablo ahora mientras miraba uno de los libros de Tsuna que tenían títulos aburridos.
—No hay diversión cuando te preparas para ser un jefe—dijo Tsuna severamente, con una mirada entre afligida y molesta.
—Pero aún no son jefes, ni tu, ni Enma—ella hablo mirando fijamente al moreno, como tratando de entrar a su mente con solo mirarle.
Shitto-pi parecía querer hurgar dentro del corazón del oji-miel, lo que de verdad quería, trataba de conseguir que él fuera honesto siendo ella muy insistente, casi como una hermana mayor. Mirando tan cerca de su rostro y regañandole como tal.
—¡Pero seremos jefes y si no soportamos esto poco no vamos a poder hacer nada cuando tomemos el puesto! Cuando tome el puesto...será peor y...tengo que aprender a hacerlo, si no seguiré siendo un inutil jefe—
—A mí me parece que el pequeño vongola no es alguien inutil—la peli-rosa jalo de la mejilla de Tsuna, mientras esté no podia evitar empezar a soltar lágrimas—
—S-shitto-pi, será mejor que te vayas, solo me estoy atrasando mas—decia con dificultad, soportando el dolor en su mejilla y tratando de parar sus lágrimas.—Igual no me conoces como para decir eso...
De repente, la guardiana tomo a Tsunayoshi y lo envolvió en una especie de burbuja que podía seguirlo a dónde sea que ella se moviera. Gokudera buscaba entre pasillos con el fin de encontrar a la chica con quién se enfrentaría, y la encontró, solo que no como esperaba, ella estaba secuestrando a su preciado jefe que dentro de la burbuja abrazaba sus rodillas contra su pecho y ocultaba su cabeza.
—¡Mujer loca, que le haces al décimo!—exclamo el chico bomba señalandola con molestia.
Shitto-pi solo le saco la lengua y continuo brincando y evadiendo a Hayato hasta llevar a Tsuna al jardín exterior, el peli-plateado gritó durante todo el trayecto llamando la atención de los demás, que terminaron siguiendo también a la guardiana de los Simon.El moreno hasta ese momento, el dolor de cabeza permanecio y termino dormido dentro de la burbuja, exhausto por toda la semana de no haber comido apropiadamente y de presionarse por cosas sin sentido.
—¡Shitto-pi! ¿Porque tienes a Tsuna?—hablo primero el peli-rojo, acercándose a la burbuja que reventó dejando al castaño recostado sobre el cesped—Eh...e-esta dormido
Tsuna dormía, con rastros de haber llorado hace poco, su expresión con sus cejas y labios fruncidos, parecía no tener un grato sueño. Para ese momento la peli-rosa, se había alejado de la escena y corrió ante su amiga adelheid para abrazarla sin razón.
—¿Porque Tsuna luce...así?—se acercó la lluvia, mirando preocupado a su amigo.
—¿Sawada se encuentra bien?—
De repente todos sus guardianes empezaron a rodearlo, Chrome cargaba a Lambo en brazos, a pesar de que esté ya tenía 7 años. Hibari apenas salía de la mansión al ver una multitud reunida ante un cuerpo tendido sobre el suelo, creyendo que se trataba de un enemigo o algo, hasta que escucho que mencionaron —Tsuna, no parece estar bien—dicho por Enma.
—¡Dame-Tsuna, no se te permite dormír, tienes que cumplir con tus tareas!—como usualmente, el asesino aparecía para “motivar”.
El moreno se paró muy rápido, en el proceso se mareo y de nuevo callo en el pasto, sostuvo su cabeza pues le dolía todavía más.
—Tsuna, no te ves bien—movió el hombro de su amigo en preocupación, para que lo mirara y pudiera comprobar mejor.
—N-no, estoy bien, tengo que terminar lo que me dejó hacer Reborn, si no lo hago bien...cuando sea jefe seré un inútil—se levantó está vez más lento, con su mirada oscura, ensombrecida por su cabello largo y descuidado.
—¡Décimo es asombroso, por eso todo lo que haga se que lo ahora bien!—animo nuevamente su tormenta en busca de levantarle el animo que parecía no tener.
—Asombroso ¿Eh? Voy a esforzarme por ello—sintio un piquete en su corazón.
Esforzarse, hacer bien las cosas que te piden, no defraudar lo que los demás esperan de ti. Hacerlo bien porque es lo que los demás quieren, mientras que tú soportas y callas lo que sientes, no estás diciendo que no lo harás, solo quieres expresar que necesitas de un descanso para ello. Tsuna parece no tener motivos propios para hacerlo, ya que todo lo que ha hecho se lo han impuesto sin preguntarle, si les dice ahora que no quiere hacerlo, le llamarán mentiroso o un bueno para nada
—Herviboro, repite eso—extrañamente, hibari se interpuso en el camino de su jefe, para dirigirse a su estudio y continuar con el trabajo.
—Que seré un bueno para nada si no hago lo que me corresponde hacer—hablo de nuevo en un murmullo.
Para el peli-rojo ver ese desanimo en su amigo, ver qué lo que le había dicho Tsuna por teléfono no era cierto del todo.
—El pequeño vongola no suele ser honesto ¿Verdad?—Dijo Shitto-pi, recargando su cabeza en el hombro de adelheid.
—Tsuna ¿Que quieres decir con eso?
—Tsuna-nii suena triste —el adorable niño vaca, salto de los brazos de la niebla y se aferró a las piernas del moreno.
Este quien miraba el piso, sus ojos húmedos eran fácilmente vistos desde el ángulo donde Lambo estaba posicionado, él se preocupó y con lo que podía, abrazo a su dame-hermano mayor.
—Dame-tsuna...—medio hablo su tutor y en un instante el nombrado ya se encontraba corriendo directo a su oficina, mientras gritaba algunas “órdenes”
—¡Será mejor que continúe con el entrenamiento!—grito que fue escuchado por todos.
Los guardianes de Tsuna y los pocos que estaban de Enma, en el patio, se miraron entre sí, unos dudoso y otros se encogieron de hombros para continuar a dónde iban. Hibari fue en contra de la peli-negra, para retarla a otra batalla, Hayato empezó su juego de persecución con la peli-rosada, Yamamoto y Riohey, fueron en busca de su jefe, pero reborn tenía otros planes para ellos.
El moreno se sintió un poco deprimido por ver qué nadie pareció seguirlo después de huir dando una escena muy boba, ya no era un niño, no tenía derecho de llorar y exagerar esa situación, creyó que, talvez si demostraba un poco de que le dolía la cabeza, podría ser relevado de sus tareas; pero de nuevo, nadie noto eso y solo se levantó para continuar lo que tenía que hacer.
—Lo que sea, mi dolor no era importante de todos modos—
Talvez no lo era, pero lo que si era importante es que ese dolor era provocado por falta de comida, y si seguía así, ya no sería solo dolor de cabeza si no desmayos y posiblemente anemia. Era joven, no pensaba en que algo así de pequeño podía convertirse en algo más grande y grave.
—Talvez hasta el final lo noten—
Se encogió de hombros y durante el resto del día continuo en su oficina solo. Enma ya no tuvo oportunidad de buscarlo, también fue llamado a entrenar, toda su familia volvio a su respectiva mansión, mientras que los que fueron dejados, como Gokudera y Hibari, siguieron entrenando en el campo, Chrome y Lambo, quienes notaron más claramente la tristeza de Tsuna, intentaban buscar algo que lo anime; Yamamoto y Ryohei mientras eran instruidos por el asesino, seguían pensado en la expresión que uso Tsuna para referirse a él mismo.
Un bueno para nada
Finalmente se terminó desmayando en medio de su estudió, mientras cargaba libros pesados, a la hora de caer e impactar al suelo, sonó un gran estruendo que alarmó a todos, y pronto ya estaban toda la familia de Tsuna en su oficina.
—¡Tsuna! ¿Está bien? ¿Puedes levantarte?—comenzo la lluvia revisando por todo el pequeño cuerpo alguna lesión severa.
—¡A un lado!—el sol llamo, quedando ahora cerca del moreno, tocando nuevamente el cuerpo y está vez corroborando que no sintiera moretones o algo extraño en su interior.
Lo cierto era que, cada guardian durante ese tiempos, fue instruido en un área que se conectaba un poco con su llama, por su puesto Riohey, estaba relacionado con la salud de la familia, por eso se especializo en que, con tan solo tocar el cuerpo, pudiera diagnosticar masomenos que era lo que tenía. Aún no eran expertos, pero así como su jefe avanzaba, también ellos, porque tampoco querían defraudarlo.
—Esta...desnutrido—hablo y todos quedaron en blanco.
De inmediato se dijo aquello y el ex Arcobaleno del sol no tardó en cargar a su alumno a un sala de cuidados, donde podían ver mejor a su cielo querido. Respiraba con dificultad, también tenía fiebre, estaba pálido, no había comido ni cenado correctamente durante tres días. Iba a ser regañado severamente cuando despertara.
No quiero seguir con esto, yo solo quería tomar el puesto pero después de pasar unas vacaciones con mi familia, porque que se que una vez tome el puesto será difícil tener tiempos libres.Solo quería que me escucharán, ¿Porque no puedo expresar lo que quiero, antes que todos empiecen a sacar conclusiones que me molestan y me lastiman? No puedo enojarme con ellos, mi familia también espera que me convierta en una persona de liderazgo, tienen tantas expectativas sobre mi, incluso también están entrenando para ser mejores, mientras yo solo estoy aquí quejándome que no quiero hacer esto.No merezco lloriquear por algo tan infantil, de todas maneras, este momento iba a llegar y no podría huir de la responsabilidad de ser un jefe, solo....solo esperaba que eso se cumpliera más tarde, talvez cuando cumpliera 18 años, pero supongo que ya que pasó, debo adaptarme y acatar lo que me pidan hacer.
Por Vongola, por mi familia por ...¿Mi?¿Esto era lo que de verdad quería?Claro, es lo que les dije en esa pequeña junta. Pero...no pude decirles. Ya no importa, solo tengo que hacerlo y así nadie estaría inconforme.
Nadie...todos me verán como una buena persona, que ya no es inútil, no torpe, seré un jefe que se merecen, porque ellos lo pidieron, incluso me dan el espacio necesario para no distraerme y hacer las cosas que me tocan. Son buenos chicos...ellos deberías descansar, no yo.
Pero entonces ¿Porque estoy sobre una cama? Claramente siento la tibieza de algunas sábanas, el pequeño rayos de Luz que se cuela por el cuarto, está cama dura, el olor a medicina, el piquete de una aguja sacándome sangre ...¡Sacandomesangre!
El castaño abrió sus ojos, ese piquete había sido doloroso, pero no chillo como siempre porque aún estaba en el mundo de la inconciencia y ahora totalmente despierto veia claramente que estaba en el cuarto de enfermos, dentro de la mansión.
—Decimo, despertó ¿Se encuentra mejor?—el peli-plateado, el más cercano a su cama, preguntó.
Sus ojos miel lo miraron un poco con temor ¿No iba a preguntar porque descansaba sin permiso en lugar de hacer tarea asignada por el tutor?
—S-supongo que bien...—desvio su mirada a sus manos, ahora sentado sobre la cama.—Ahora debo irme para...
—Dame-Tsuna si te levantas de la cama, te voy a dar una tortura que no olvidarás hasta el final de tus dias—dijo el azabache sombriamente, entrando con un aura severa— Después de que dejes de comportarte como niño y comiences a comer correctamente, dejare de darte cosas por estudiar y te vas a dedicar a descansar, todos.
—P-pero no voy a dejar de ser un bueno para nada, si descanso, no seré un jefe capaz ni tampoco—fue cortado por un golpe de parte de su tutor, quién aún lo veía enojado.
Después, los demás guardianes es entraron, con semblante tristeza y asustados; en caso de hibari, parecía serio como siempre.
—Herviboro infantil mentiroso—reprendio el de ojos metálicos.
—Tsuna tu, cargaste con algo innecesario, otra vez—yamamoto también se mostraba enojado
—Si el jefe no dice lo que quiere, no será escuchado—
—Sawada debe de comer al Extremo—
—Dame-Tsuna-nii estúpido—este último derramaba más lágrimas
—Todos... ¿Porque me miran preocupados? Es lo que quieren ¿Verdad? Que estudie sobre la historia vongola sin parar, para poder alcanzarlos y ser un jefe que sepa liderar y yo...
—No es lo que tú quieres, por lo menos, no ahora—comento Reborn volviendolo a mirar serio—
El castaño entonces apretó con fuerza la sábana que cubria sus piernas, miraba como sus mismo nudillos se ponen blancos por la fuerza ejercida.
—¡Pero no entiendo, si es lo que querian, porque no me sale nada bien! Yo quería...yo queria—inadvertidamente empezó a derramar lágrimas, muy pesadas por la presión que hasta ese momento llevaba cargando
—No te mientas, ¿No querías ser el jefe verdad?—hablo severamente su lluvia.
—¡No es eso!—Tsuna insistió—¡Claro que quiero ser el jefe! Pero antes de todo...quería pasarla bien con todos, tener vacaciones y salir por todos lados, para hacer recuerdos que muy pocas veces seremos capaces de hacer cuando tome el verdadero puesto...
Lo dijo, por fin soltó lo que se había guardado desde el principio que no pudo ser escuchado, si tan solo fuera más honesto y confiara en su familia, que no importa que decida, ella lo iba a apoyar.
Realmente, había sido muy arriesgado —y tonto—de su parte, no haber comido lo suficiente o haberse saltado comidas sin motivo, no cuidar de su salud y de pensar cosas innecesarias que se lastimo a si mismo. Entonces sus guardianes lo reprendieron uno por uno, incluso Mukuro se tomó la molestia de aparecer y reclamarle que cuide el cuerpo que algún día va a poseer, y Hibari que era de pocas palabras lo amenazó que si volvía a hacer algo así, no dudaría en morderlo hasta la muerte.
El castaño si contaba con su familia, pero aprendió que cada idea, cada pensamiento también podía confiarselo a ellos, porque iban a buscar la manera de ayudarlo y buscarle solución a todo.
—Para eso está la familia, Dame-Tsuna—recalco su tutor dirigiéndole una sonrisa, parado a lado de su cama.
—Bien ¿Que quiere visitar primero, décimo?—ofreció Gokudera con una suave sonrisa.
Entonces sintio tibio y dulce su interior, se había disipado toda angustia innecesaria.








