Prólogo
"Good Luck, Babe!" es una canción sobre el sabor que deja alguien que tuvo el mundo en las manos y lo soltó por miedo.
Enid Sinclair no cantó nunca esa canción. La vivió.
La vivió en cada noche que pasó mirando el techo mientras Wednesday dormía a su lado, con la respiración medida, como si incluso en sueños tuviera miedo de soltarse. La vivió en cada "no somos nada" que Wednesday pronunciaba con los dientes apretados, como si esa mentira pudiera protegerla de algo. La vivió en el último día, cuando cerró la puerta sin hacer ruido y Wednesday ni siquiera levantó la cabeza.
Porque Wednesday eligió lo fácil. Lo que no duele. Prefirió los brazos de cualquiera antes que el peso de los de Enid. Prefirió la soledad acompañada antes que el vértigo de querer de verdad.
Esto no es una historia de amor. Es una historia de alguien que se fue y alguien que se quedo.








