Capítulo 1
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¿Nos encontraremos en nuestros sueños?
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Año 1397
Tiempo donde lo nuevo era lo temido y tiempo donde las reencarnaciones iniciaron
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El mundo jamás estaba preparado para lo nuevo... bueno... mejor dicho los humanos, ellos no estaban preparados para un simple cambio... todo lo tomaban como algo malo que un dios había mandado para su extinción... puede que fueran los seres más mediocres en la creación del mundo, ellos creían en tantas cosas pero al verlas con sus propios ojos decidían no creer de un momento a otro
¿Acaso aquello no era muy contradictorio?
Lo único que era cierto, era que a pesar de todos los años que transcurrieron en el mundo los dioses miraban a los mortales como un objeto de diversión. En realidad todos los dioses no utilizaban al humano como un espectáculo, pero sí la mayoría... ellos se encargaban de castigar y premiar cada acto... Sin embargó, con los años existieron más castigos que premios... a diferencia de otros seres que si eran recompensados por sus dioses... puede que el terror de los humanos fuera una envidia disfrazada
Puede que en ese tiempo el honorífico “Dios” era más tomado en cuenta... y el pecado era más latente... pero aún así...en el mundo jamás hubo la armonía que se debió conceder... la mayoría de los dioses no estaban orgullosos del rumbo que sus creaciones habían tomado, en más algunos se resignaron y los abandonaron; Tal vez, se cansaron de dar el rostro por lo múltiples errores diarios
Pero hubo una diosa que a pesar de cada error cometido... admiraba sus creaciones con amor y aprecio, estaba tan satisfecha con ellos y cada acto, que extendió su mano para así dar un nuevo cambio a sus vidas, un cambio drástico...
Un cambio que algunos dioses no aprobaron, pero que al tiempo tuvieron que aceptar, aquel cambio fue darle la aprobación al mundo para que los animales pudieran tomar forma humana... el nacimiento de los cambia formas, sin embargo, solo aquel ser de nobles sentimientos, puro y honesto podría tener este don
Aquel que no lo fuera... sería un animal por siempre
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— ¿Qué crees que estás haciendo Eleyen? ¿Darle forma humana a los animales? — le miró con disgusto, mientras la mujer solo miraba su espejo, como si su reflejo fuera más interesante
— ¿Acaso ya te enloqueciste? ... Los humanos son mi creación, que otorgues forma humana a los animales es una abominación — volvió a quejarse al escuchar el silenció de la mujer
— No estoy enloqueciendo — giró para así mostrar su molestia por el antiguo comentario — y la única abominación son tus humanos, mis cambia formas son seres demasiados hermosos — hablo con superioridad — mi creación tiene mejores cualidades que la tuya
— Eres una maldita — soltó en un gruñido para luego señalarla con su dedo índice — tu creación ni siquiera es comprensible, es decir, ¿Qué es eso de alfa, omega, beta? ¿Los hombres embarazados? ¿Las mujeres pueden inseminar? ¿Un celo? ¿Hilos rojos? ... Nada de eso tiene sentido
— Todo eso se llama creatividad, querido — suspiro, levantándose de su lugar, pasando por un lado de Duyung, dios del humano — yo solo le di color a mis creaciones y una manera más fácil para su reproducción... con tal tus humanos son muy grises y aburridos — se burló antes de reír — al igual que tu — comento con nueva burla — si me permites, tengo que ir a unir hilos rojos
— ¡Estás loca!
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Puede que la diosa luna tuviera razón y los cambia formas fueran mejores que los humanos en muchas cosas, ellos aún poseían la nobleza de sus espíritus animales, ellos aún poseían su pureza al pensar, ellos no cometieron tantos errores como los humanos
Los cambia formas fueron la mejor creación en siglos, pero por ello mismo el dios de los humanos sintió envidia y le inculcó a su especie el miedo, un miedo que conduciría a la muerte de inocentes
El día donde los cambia formas comenzaron a aparecer, los humanos temieron por su vida y los trataron como monstruos, fenómenos que querían dañarlos; Todo mientras los cambia formas realmente solo querían convivir con normalidad, después de todo no tenían mucha diferencia de los humanos y podían convivir juntos o eso creyeron
Meses más tarde, los humanos comenzaron a asesinar a cada cambia forma que se cruzara por su camino, primero por supervivencia y luego por deporte...
¿Acaso no era algo sádico?
Ellos solo querían vivir normalmente, ellos solo estaban viviendo su vida y los humanos comenzaron a arrebatarlas de un día a otro, alfas, omegas, betas y cachorros muriendo sin cesar por el capricho de los humano y Duyung
El dolor de la diosa luna era palpable, se negaba a aparecer en las noches a dar luz al cielo, muchos de sus pequeños y adorados cambia formas habían fallecido sin poder experimentar nada de la vida
La culpa la carcomía diariamente, ya que si ella no hubiera retado al dios del humano, tal vez este no habría hecho que aquellos magnates hicieran algo tan atroz
Sin embargó al notar que la matanza no acabaría, creo los bucles de tiempo
Un lugar donde estarían seguros, un lugar que su creación debía buscar y así esconderse de los humanos por mucho tiempo y salir cuando fuera necesario
La diosa creó bucles donde su creación podría vivir sin miedo a la muerte y por ello mismo una noche de luna roja, se los comunico con euforia y desdén; Siendo consciente de que sería escuchada, al igual que sabía que muchos iniciarían su viaje desde ese mismo instante, buscando el bucle más cercano
Y cierto lince y cierta pantera no fueron la excepción
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No se rindan... he creado bucles donde podrán estar seguros... vayan al más cercano y estarán bien, sabrán donde estarán por las estrellas que me acompañan esta noche... no permitan que los humanos los dañen, luchen por no morir hasta llegar al bucle... los cuidare desde el cielo nocturno mis creaciones
— No me rendiré, diosa luna — comentó un chico pelirrojo mientras le sonreía al cielo con inocencia — confiaré en usted
— Espero que tengas misericordia de mí y no estén muy lejos — suspiro, mientras cerraba sus ojos por un segundo, deslizando sus dedos por sus hebras plateadas
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Caminar y caminar, fue lo que había hecho Park Jimin desde aquella noche, donde la diosa luna dio su mensaje; Camino en su forma animal, tanto como en la humana, sus piernas dolían de ambas maneras y cada vez el cazar se volvía más complicado
Mismo motivó por el cual en ese momento moría de hambre, sin poder desperdiciar su pequeño intento al atrapar una liebre, esta vez teniendo éxito, rogando que de aquella manera su estómago dejara de gruñir
Lo cocinó en una pequeña fogata, tal cual como le había enseñado su difunto padre omega, rebuscó entre la maleza una pequeña hoja de orégano, regresando sobre sus pasos al haberlo visto anteriormente y subió a un árbol en su forma humana con su bocadillo en manos
Jimin ya tenía muchas ansias de comer, estaba más que hambriento; Sin embargó mientras lo hacía, pudo notar algo un tanto gracioso para su persona
Una y otra vez y otra vez... un cambia forma de pantera pasaba por debajo de él; Se notaba que estaba perdido y frustrado, pero aún así, Jimin no bajó a dar instrucciones, prefería terminar de comer antes
Sabía muy bien que aquel chico pálido pasaría más de cinco veces más y ciertamente así fue
— Mierda — masculló Yoongi, volviendo a detenerse en aquel lugar, sintiendo que ya había pasado por ese sitio antes — ¿Por qué estoy nuevamente aquí? — se quejó
— ¿Estás perdido gatito? — preguntó con un tono burlón, captando la atención del chico de cabello grisáceo — ya es la décima vez que me vienes a visitar a este árbol
Y sin responder el comentario del pelirrojo, Yoongi comenzó a caminar nuevamente en busca de los bucles, ignorando a tan molesto chico; Sin imaginar que ese mismo pelirrojo seguiría sus pasos con diversión
Min sabía que aquel chico molesto lo seguía, ya que era consciente de aquel peculiar aroma de arándanos, flores silvestres y melocotón y aquello solo lo molestaba
— Es por el otro lado — comentó Jimin, corriendo un poco, para estar al frente de Yoongi, quien alzó una ceja — si vas por aquel lugar — señaló con sus labios — terminaras otra vez en el mismo lugar
— ¿Por qué me estás siguiendo? — habló por primera vez en ese momento, haciendo que un escalofrío recorriera el cuerpo del lince, al escuchar aquella voz gruesa y penetrante
— No te estoy siguiendo — hizo un ademán con la mano — solo vamos por el mismo camino, no eres tan importante como para seguirte
— Si no me estás siguiendo —soltó Yoongi, acortando la distancia con un paso lento y depredador, obligando a Jimin a sostenerle la mirada— entonces deja de marcar mi ritmo con tu aroma. Estás enturbiando el rastro de las estrellas con tanto olor a durazno
Jimin soltó una risa cristalina, sin retroceder ni un milímetro. La superioridad de ser un lince, un observador por excelencia, le daba la ventaja de no temerle a la oscuridad que emanaba el alfa
— Las estrellas no se huelen, gatito pálido, se sienten —respondió Jimin, señalando el cielo con un gesto elegante— y si sigues caminando hacia el norte con esa terquedad, lo único que vas a encontrar es un campamento de humanos con ganas de hacerse un abrigo con tu piel de seda
Yoongi tensó la mandíbula. El hambre y el cansancio estaban nublando su juicio, pero el instinto le gritaba que ese chico pelirrojo era el mapa que no sabía que necesitaba. El hilo rojo, invisible pero tenso, dio un tirón seco
— El bucle está cerca, lo siento en el aire —continuó Jimin, suavizando el tono, dejando que su lado omega buscara, casi sin querer, una tregua— pero no llegarás solo, y yo... bueno, digamos que cazar liebres es más divertido cuando tienes a quién presumirle la presa
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