1/2 (El celo de Sunghoon es como...)
—Gatito, estoy intentando estudiar aqui. Dame unos minutos — Sunghoon niega y se apega mas a el, recostando su cabeza en el regazo del mayor. Si alguien lo viera en ese estado, esta seguro de que ya no lo tomarian enserio y lo joderian para siempre, pero por suerte tenia a Jake, su maravilloso novio a quien constantemente le cuestionaban por elegir de pareja a alguien con un genio tan espantoso como Sunghoon. Un hibrido de perro como Jake, tan energico, amigable y dulce, merecia algo mejor, alguien mas acorde. No al pelinegro siempre enfurruñado y de mal humor, grosero y apatico que solo era una cara bonita insoportable.
Pero ahi estaba el frio, mal hablado y para nada agradable hibrido de gato, Park Sunghoon, ronroneando a los pies de su novio como un necesitado por atencion. llevaba horas actuando extraño o bueno, seria extraño para cualquiera que no supiera como sus celos lo transformaban en alguien irreconocible.
Jake suspira, lo que estaba haciendo no le tomaria minutos, pero atender a Sunghoon le llevaria dias encerrado, estaba ideando la excusa para la entrega que no haría a su superior, quizás que estaba enfermo o tal vez que habia perdido el archivo, pero el señor Kim no es tonto y el es muy responsable con sus deberes, probablemente sea mejor ser honesto y decirle que no pudo hacerla por asuntos personales que no quisiera mencionar.
´´Mi novio estaba en celo y no dejaba de rogar por mi polla, señor Kim ¿que se supone que debia hacer?´´. Si definitivamente eso no sonaba para nada bien y no era algo que quisiera compartir tampoco.
—Chiquito... ¿te falta mucho? — Sunghoon pregunta frotandose en el muslo ajeno mientras no deja de hacer aquel sonido tan caracteristico de su raza, su cola se mueve con lentitud y su voz es cada vez mas dulce y coqueta. Jake admite que este lado del palido le gusta mucho, aunque no odia en lo absoluto la parte en la cual su novio se queja de lo bueno que es y lo controla frente a todos.
Jake suelta la pluma y acaricia la cabellera negra, ondulada y suave, sonrie al ver a Sunghoon tan mimoso y usar apodos lindos cuando normalmente le llama tonto, le jala de las orejas y muerde sus mejillas marcando territorio cuando siente que le miran de mas. Sus celos lo vuelven casi como el minino que todos querrian si fuera de aquella forma alla afuera, pero Jake no lo soportaria, ama que Sunghoon sea grosero, asi solo lo tendria para él, nadie tenia derecho a saber lo amoroso que podria ser su novio, lo odiaria.
—Termine por hoy, galletita — le notifica con cuidado deteniendo sus caricias — vamos, levantate — pide, Sunghoon levanta su cabeza y lo mira con ojos acuosos y mejillas enrojecidas a mas no poder, su respiracion es irregular y a los ojos de Jake se ve jodidamente adorable y apetecible en toda esa vulnerabilidad.
—¿Entonces ya podre tener tu polla? — pregunta con tono tierno que usa solo en esos momentos en los que ya no puede resistirse mas.
—Sunghoon, hablas como una autentica puta cuando estas en celo — el mencionado frunce el ceño, sabe que Jake se aprovecha cuando esta en ese estado, siente que el mayor se cobra todos sus malos tratos cuando se comporta como un gato vulgar y desesperado. le gusta, pero admitirlo es otro cuento aunque le siga el juego.
—Si me llamas asi... — empieza, cortandosele el habla cuando Jake acaricia su cuello y rasca un poco bajo su barbilla haciendo que Sunghoon pierda el hilo.
—¿Si te llamo asi que? — Sunghoon no dice nada, solo se imagina esos dedos habiles en su coño haciendole sentir bien. Sus ojos grisaceos recorren las grandes manos venosas que lo hacen delirar, cierra sus parpados y ronronea. Jake lo sabe, no lo dice en voz alta, al final Sunghoon tiene su orgullo felino muy marcado pero jura que casi puede palpar la humedad que crece en el hibrido, en su celo esto le gusta mucho y el mayor lo disfruta mucho más — ponte de pie, gatito — el rubio le extiende su mano y el contrario la toma levantandose de inmediato — deberíamos ir a la cama ¿Verdad?
Sunghoon asiente y Jake sonríe llevándolo hasta la recámara, quizás el señor Kim le de una oportunidad si miente un poco, algo bueno se le ocurrirá.
Cuando ingresan Jake suelta la mano del gatito que rápidamente se deja caer en la cama revolcándose en las suaves telas que están impregnadas del olor contrario, ronronea sin parar y siente su vagina cada vez más húmeda, sus caderas se mueven sobre la almohada que no le pertenece, la cual a atrapado entre sus piernas y el mayor solo le observa hacer cada travesura que su cuerpo caliente le pide.
—Cachorro… — llama al moreno, su voz es dulzona y algo ahogada, pero aún no le ve. Sunghoon le da la espalda mientras continúa moviéndose sobre la almohada, su cola negra se balancea lentamente, como si intentara llamar la atención del hibrido de perro, algo que logra pronto pues este se acerca y toma la cola juguetona con su diestra. Le da un ligero estirón haciendo que el pálido suelte un chillido excitado por la acción del rubio.
—Gatito, me estás provocando, muy mal — le reprende en un susurro sin querer que esté se sienta lastimado, en realidad parece un jugueteo que no hace más que encender al pelinegro — eres un gatito muy travieso — agrega acariciando el cuerpo del menor que aún porta ropa.
—J-Jake… — gime por el toque suave, aunque pronto una de las manos del mayor se arrastra hasta su coño hambriento que aún se frota con el objeto. La mano grande y calida siente la humedad de la tela contra su diestra, permite que Sunghoon se siga moviendo sintiendo las curvaturas e usa dedos estrujarse con su coñito cubierto.
—Solo mira como mueves ese coño gordo — dice en un tono bajo, sintiendo el estremecimiento del menor sobre su mano — tan urgido y desesperado como una zorra en calor ¿Seguro que eres solo un gatito enojón? — la pregunta se le hace de lo mas divertida al moreno, pues Sunghoon suele ser bastante desesperante en sus ciclos gatunos de calor, al punto que no parece un gato común.
—S-si soy un gato, tu lo sabes — responde entre quejidos suplicantes — pero… en estos momentos mi cuerpo se desconoce — Jake frunce el ceño esa respuesta no le ha agradado en lo absoluto — ¡JAKE! — Sunghoon grita con sorpresa, su novio le ha dado un empujón algo brusco y tomado uno de sus tobillos, arrastrándolo por el colchón hasta tener sus piernas abiertas frente a él.
—¿Quieres decir… que tú cuerpo lascivo de perra puede reaccionar a alguien más? — por los ojos brillantes del gatuno parece correr un temor, pero no es más que la excitación del momento, ama cuando Jake se pone posesivo en esos momentos.
—N-no por supuesto que no — una ceja del mayor se alza y resopla llevando su pelo dorado y suave hacia atrás.
—¿Lo juras, gatito? — Sunghoon asiente pronto.
—L-lo juro, no reaccionaria así ante nadie más — Jake sonríe, suelta el tobillo del pálido y con ambas manos recorre el pecho plano y abdomen de Sunghoon, hasta llegar a la parte baja del pequeño body que usa el menor.
—Eso espero — sus pulgares presionan y frotan el coño sobre la tela, los gemidos de Sunghoon vuelven de a poco mientras Jake parece masajear la zona — más te vale ser una puta solo para mí — el pálido asiente respirando de forma forzosa — este coñito fácil solo puede ser mío — agrega hipnotizado por el patrón juvenil de la prenda la cual termina estirando hasta romperla justo en la zona humedecida.
El rostro de Sunghoon pasa de una sorpresa inesperada a una de súplica casi al instante. Jake le sonríe mientras se desliza hasta que su rostro que justo a la altura de la vagina rechoncha de su novio, siente que salida solo de verla, enrojecida y mojada; seguramente resbaladiza y jodidamente olorosa.
Sabe que es la mezcla perfecta de Sunghoon en un día fresco en el cual no ha hecho mucho más que descansar de las ajetreadas clases y probablemente sus estiramientos de rutina. Es dulce y suave, a diferencia de esos dias en los que se ejercita y conserva esos fluidos salinos, aunque no se queja, también los ama y sin lugar a dudas es su favorito. Sin embargo este es el cómodo, el de su gatito de casa.
—Mi gatito tiene el coño perfecto — dice antes de que su lengua haga un recorrido lento por toda la zona intima del minino quien suelta un gemido bajo. Jake arrastra el sin hueso una y otra vez, terminando por succionar los labios y el clitoris del pálido, todo sin apartar sus ojos brillantes de cachorro del menor que se revuelca con dificultad ante las atenciones ajenas ya que Jake se encarga de hábilmente sostener sus muslos.
—Oh Jake… — gime más alto sintiendo como las succiones del mayor se vuelven cada vez más fuertes al punto de sentir su sangre bombear en aquella parte tan vulnerable.
—Actúas como una perra falta de polla con ese cuerpo tan necesitado que tienes — dice de forma despectiva cuando su boca se separa del manjar que degusta — y puedo verlo… esto no es suficiente para ti — agrega pegando suavemente a la vagina sensible — ¿Quieres algo dentro? — pregunta sin obtener respuesta alguna — ¿Mi gatito quiere un par de dedos hurgando en su coño apretado? — Sunghoon está mareado y aunque algo lento asiente ante la pregunta. Jake relame su labio inferior escupiendo sin delicadeza alguna en la zona intima de su pareja, que se estremece rápido ante ese estímulo sorpresivo.
Jake lleva un dedo, lo desliza rápidamente, sin problema alguno. El gatito está bastante mojado, así que no piensa mucho en meter dos más de un solo golpe, aún se siente algo apretado por dentro pero la humectación es perfecta por lo que e un santiamén Sunghoon siente todo su interior estirarse debido al puño del mayor que se encuentra por completo en su coño.
Un maullido que suena doloroso sale de sus labios pero nada más alejado de la realidad. Sunghoon sostiene sus piernas mientras mira atentamente al contrario y asiente levemente, como otorgandole una especie de permiso.
Jake siempre duda en esta parte, pero ver a su gatito hambriento, desesperado y caliente, hace que su estomago hormiguee, adentra un poco mas su puño, pasando solo unos centímetros más por debajo de su muñeca.
—S-si… más, más — la voz de Sunghoon se eleva con cada penetracion cuidadosa del mayor, Jake sabe que en sus celos no tiene ningún límite. El podría hacerle lo que quiera. Jake continúa con el vaivén, siente las paredes estrechas estirarse, apretarse y aflojarse. Secuencialmente, una y otra vez — c-cachorro… v-voy a correrme — anuncia — n-no lo saques — pide en un tono suplicante que Jake no ignora continúa sin ser brusco hasta que los fluidos calientes de Sunghoon hacen presión hasta salir.
El híbrido de perro puede ver el desastre del menor, su puño está empapado de los fluidos de su novio y el no encuentra cosa más excitante que lamerlos y deleitarse en su sabor. Sunghoon aprovecha su entretenimiento y sin recuperarse del todo se mueve para tantear la entrepierna del contrario. Siente la polla gorda, completamente dura y solo con palmearla un poco ya siente su coño drenado con ganas de más.
—Ah cierto… aún no te he dado polla, perrita — dice con diversión al ver cómo Sunghoon hace intentos torpes por deshacer el cinturón del moreno hasta que lo logra. La polla de Jake está dura, eso hace feliz al pálido pensó que con su tratos había arruinado un poco al mayor pero Jake no necesitaba muchas cosas para estar como una roca, no cuando se trataba de Park Sunghoon — haz lo que quieras con ella, puta — Sunghoon suspira con encanto.
El miembro de su novio es todo lo que está bien, gorda, venosa, con los testículos bien cargados, probablemente llenos de bebés, bebés que Jake le dará. Su mente divaga con emoción mientras inicia a masturbarlo, viendo cómo el liquido pre semanal chorrea rápidamente de la polla de su cachorro, por lo que no se contiene a lamer la zona de dónde proviene.
Luego lo chupa hasta llevar un porcion considerable hasta el límite de su garganta. Sunghoon levanta la mirada y ve como el mayor lleva su cabeza hacia atrás acariciando su melena negra con esos dedos habiles, es cariñoso con su toque, no guía a Sunghoon aún, pero si estimula sus movimientos con caricias dulces.
—Mi gatita es la mejor chupando pollas — suelta con un tono ronco mientras vuelve su vista a Sunghoon quién saca el pene del moreno de su boca en busca de oxígeno, aunque no deja de darle atención con sus manos suaves, hechas para complacer al mayor según en su propias palabras. Sunghoon le sonríe coqueto antes de introducir el miembro a su cavidad bucal nuevamente, salvo que en esta ocasión Jake le da una ligera “ayuda” a su pareja.
De una forma brusca guía la cabeza de Sunghoon en un vaivén violento que azota la garganta del pálido, presiona una y otra vez, pero el híbrido de gato no se queja de ninguna forma. Jake siente la lengua juguetona moverse como puede en su obstrucción, algo que no hace más que calentarlo.
Sin embargo, no tarda mucho en notar las lágrimas correr de los ojitos vencidos del menor, tan adorable y jodidamente lindo, es una imagen que no muy seguido, quiere tomarle una foto: joder ese híbrido es todo suyo, piensa sin vergüenza. Mueve sus caderas un poco más hasta que de forma torpe separa a Sunghoon de su polla, el cual la ha rozado un poco con sus dientes sin querer.
—Ponte en cuatro — le ordena dándole una ligera nalgada — voy a tomarte como la buena perra que eres, gata — Sunghoon ni siquiera rechista con lo dicho, tan solo lo hace. Su cuerpo se mueve e automático, no tener el control no es algo común, pero sus celos lo hacen solo un híbrido necesitado en espera de tener la polla de su novio hasta las entrañas. Se coloca como Jake le ha dicho, su culo está alzado de forma vulgar y su coño rojizo está en espera de la intromisión ajena. Sunghoon se remueve un poco y con algo de dificultad por la posición estira más la tela abriendo el orificio improvisado por Jake un poco más — eso es… me encanta que ni siquiera tenga que pedirlo, eres una zorra astuta — agrega palmeando el trasero del menor.
Jake se posiciona tras Sunghoon, y frota su miembro entre los pliegues sensibles, Sunghoon maulla y ronronea por la sensación, mueve un poco sus caderas desesperado, buscando que el mayor lo embista sin piedad.
—J-Jake… por favor, ya no juegues más — pide entre trabas que el moreno disfruta.
—¿Tanto lo quieres? — Sunghoon asiente euforico mientras Jake continúa frotándose — ¿Tanto quieres mi polla — cuestiona aún jugando con la cordura ajena
—Si, si, si… quiero tu polla — gime alto y el contrario no necesita más confirmación, se hunde duro y profundo en el coño caliente — Ah, si, justo así — su voz temblorosa no es más que la afirmación de lo mucho que disfruta tal intromisión en su cuerpo. Jake no espera que Sunghoon le pida más, sabe que hacer sus manos se aferran a las mejillas traseras del menor, apretándolas sin cuidado alguno y utilizándolas como anclas para penetrar con más fuerza. Su anatomía solo sigue lo que sabe que a Sunghoon le encantara, por lo cual sus caderas no hacen más que incrementar la velocidad.
—T-tu coño se siente tan bien, gatita — Sunghoon ama cuando Jake feminiza su raza, a tal punto de que cuando lo hace, su cuerpo experimenta electro choques excitantes que no puede explicar. Su cola se mueve emocionada con la elegancia que lo caracteriza, mientras se frota en la nariz de su pareja y su vagina se contrae al punto de que parece querer exprimirlo hasta la última gota de ser necesario solo para quedar saciado — m-mierda, creo que podría correrme ahora — Sunghoon disfruta lo que escucha por lo cual mueve sus caderas en un ir y venir llevando la polla del mayor casi hasta las afueras de su entrada hasta volver a empalarse por su mismo en el miembro duro — por un demonio Sunghoon, vas a matarme con ese buen coño — la voz de Sunghoon se quiebra con una risa coqueta.
—E-espero que enserio me llenes antes de morir — se burla con dificultad — Jake se apoya en sus caderas y vuelve a tener el control de los movimientos y golpes.
—S-si eso es lo que quieres… — Jake toma la cola estorbosa del menor, enrollándola en su diestra, tirando un poco de ella para dar las últimas estocadas. Son duras al punto de que Sunghoon siente su polla chocar con sus intestinos y luego todo el esperma inunda el interior ajeno.
—Oh… b-buen chico, m-mi buen chico — gime sintiendo algo más — eso es, anuda a tu perra — dice cuando le ha caido el veinte por completo. El nudo le estira el coño de una forma dolorosa, pero no se queja, es algo que le gusta, aún cuando su razón solo está nublada por el momento — dale muchos bebés preciosos a tu gatita — dice lo último completamente fuera de si, Jake está aún envuelto en el calor, pero sabe que debe alistar las pastillas, su novio no diría tal cosa en sus cinco sentidos, aún no está listo, de hecho ninguno de los dos lo está.
—Carajo, creo que estoy pegado, gatito... — Jake habla después de unos segundos de reflexión. Sunghoon aún continua drogado por el éxtasis y no entra en pánico.
—Se siente bien, cachorro — murmura mientras su coño débil chorrea aquel líquido viscoso junto a su orgasmo silencioso. Eso le había gustado mucho más de lo normal.