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INTRODUCCIÓN
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Mujer u hombre, esa es la forma en que los humanos se diferencian. Por otro lado, aquí existen alfas, betas y omegas, etiquetas de posición social llamados rangos que pueden pertenecerles tanto a hombres como mujeres.
Los alfas se encuentran por encima de la jerarquía. Son fuertes, inteligentes, naturalmente atractivos e innegablemente atrayentes. Durante siglos, los alfas se impusieron sobre betas y omegas sin que nadie repelara al respecto, suponiendo un control total sobre sus voluntades, sus mentes y sus cuerpos. Para los alfas era sencillo con esa habilidad manipuladora y feromonas atrayentes. Sus feromonas resultan estimulantes naturales y bastante efectivos que nublan todo buen juicio. Su voz autoritaria, más su imponente presencia, es más que suficiente para hacerte dudar hasta de tu existencia.
Los alfas y los omegas son los únicos rangos que poseen lo que llamamos feromonas. Las feromonas, entre otras cosas, sirven para atraer pareja. Cuando se da el primer ciclo de celo, un fenómeno que marca el fin de la niñez y el inicio de la madurez sexual, los omegas y los alfas comienzan a producir feromonas para atraer a prospectos de parejas potenciales. Los betas no pueden producir feromonas, esto quiere decir que no tienen ciclo de celo y que jamás tendrán la posibilidad de formar un vínculo con nadie. Al contrario de los omegas hombres, los betas machos no pueden procrear.
Los omegas, aunque parecidos a los alfas, se encuentran muy por debajo de estos en términos fisiológicos y sociales. Son más pequeños, lo que los hace más débiles. Su naturaleza los fuerza a responder a los estímulos del alfa y sus feromonas. Los omegas pueden incitar el celo de un alfa siempre y cuando la atracción y la compatibilidad de ambos sea buena. Los alfas, por el contrario, pueden incitar el celo de cualquier omega sin esforzarse demasiado. Cuando el acto se ha llevado a cabo, es completamente normal que el alfa muerda el cuello de su omega, lo que da comienzo a un lazo inquebrantable. La marca de pertenencia hace que los omegas queden ligados de por vida, incapacitados, lo que quiere decir que jamás podrán tener sexo con otra persona que no sea su alfa. Por el contrario, los alfas pueden seguir teniendo sexo con cualquier omega y marcar a cualquiera. Las mujeres alfas y hombres alfas pueden quedar embarazados, lo mismo para los omegas.
Durante siglos, la jerarquía estableció estos parámetros, parámetros que determinaban el poder absoluto del alfa sobre la sociedad. Lo que, desafortunadamente, terminaba dándoles la completa libertad de abusar de cuanto omega se les viniera en gana sin temor a las consecuencias. Cuando un omega es tomado a la fuerza, siempre es su culpa. Si un omega termina embarazado, es por su descuido. Si un omega provoca a un alfa, es porque se lo buscó. Los genes de los omegas los obligan a desinhibirse por completo gracias a las feromonas de un alfa incluso en contra de su voluntad. Es gracias a esto que, durante siglos se les consideró a los omegas como simples objetos sexuales con el único propósito de satisfacer y procrear. Así eran las cosas.
Esto cambió hasta hace algunos años. Hoy en día los omegas, y gracias a las nuevas reformas en apoyo de los derechos humanos de los omegas, tienen voz propia, pueden negarse a la esclavitud y al abuso de los alfas. Cualquier alfa dominante que incite el celo de un omega sin su consentimiento, sufrirá las consecuencias. Cualquier persona que provoque una falta hacia la individualidad de los omegas, sin importar si se trata de un alfa, será llevada la corte y juzgado severamente.
Sin embargo, también es cierto que varios grupos acaudalados siguen negándose a tales cambios. Aún hoy en día siguen existiendo grupo conservadores que se niegan a tales ideas liberales. Está en nuestra genética. Los omegas no son seres a quienes se les deba tener consideración alguna. Los alfas deben someter a los omegas. Así son las cosas.
KyuBaby88








