Prologo.
Jisoo odiaba tres cosas.
Llegar tarde.
Perder.
Y a Rosé.
Bueno...
Quizá la tercera era la más complicada.
Porque odiar a Rosé habría sido mucho más sencillo si no la admirara en secreto.
Pero Jisoo jamás admitiría eso.
Ni aunque le pagaran.
Ni aunque la obligaran.
Ni aunque Rosé estuviera sentada frente a ella, sonriendo como si supiera exactamente lo que estaba pensando.
—Estás mirando demasiado —dijo Rosé.
Jisoo levantó la mirada de la partitura.
—Estoy leyendo.
—La partitura está al revés.
Jisoo bajó los ojos.
Maldita sea.
Rosé soltó una carcajada.
—Te descubrí.
—Cállate.
—Buenos días para ti también.
Rosé tomó asiento frente al piano.
Jisoo respiró profundamente.
A sus treinta y un años había aprendido a controlar sus emociones.
Había construido una carrera.
Había ganado concursos.
Había tocado en escenarios importantes.
Sabía mantener la calma bajo presión.
Pero Rosé tenía un talento especial para destruir esa calma en menos de cinco minutos.
—¿Empezamos? —preguntó Rosé.
—Cuando quieras.
Las dos colocaron las manos sobre el piano.
La primera nota sonó.
Después otra.
Y otra.
Durante unos segundos, no hubo rivalidad.
Solo música.
Sus manos se movían con precisión.
Sus ritmos coincidían.
Sus estilos, aunque diferentes, parecían complementarse de una manera casi irritante.
Jisoo lo notó.
Rosé también.
Ninguna dijo nada.
Hasta que terminaron.
Silencio.
Rosé retiró las manos.
—No estuvo mal.
Jisoo la miró.
—¿Eso fue un cumplido?
—No te emociones.
—Demasiado tarde.
Rosé sonrió.
Y Jisoo tuvo que mirar hacia otro lado.
Porque había algo en aquella sonrisa que no debía afectarla.
Y, sin embargo, lo hacía.
—¿Sigues peleando con Rosé? —preguntó Jennie aquella noche.
Jisoo dejó caer la cabeza contra el respaldo del sofá.
—No estamos peleando.
Jennie levantó una ceja.
—Entonces, ¿qué hacen?
—Competimos.
—Desde hace años.
—Exactamente.
Jennie sonrió.
—Algún día vas a cansarte.
—Jamás.
Lisa, sentada junto a Jennie, intervino:
—Yo creo que eso no va a pasar.
Jisoo la miró.
—¿Y tú qué sabes?
Lisa sonrió.
—Conozco a Rosé.
Jennie entrelazó sus dedos con los de Lisa.
Diez años juntas les habían dado una capacidad casi absurda para leer a las personas que querían.
Y ambas conocían demasiado bien a sus mejores amigas.
—Solo digo que quizá Rosé no te molesta tanto como crees —dijo Jennie.
Jisoo soltó una risa.
—Créeme. Me molesta muchísimo.
—Claro —respondió Jennie.
Lisa sonrió.
—Muchísimo.
Jisoo las señaló.
—No empiecen.
Al día siguiente llegó la propuesta.
Una presentación especial.
Un escenario importante.
Dos sonatas.
Y una condición.
—Queremos que Jisoo y Rosé toquen juntas.
El silencio fue inmediato.
Jisoo miró a Rosé.
Rosé miró a Jisoo.
—¿Juntas? —preguntaron al mismo tiempo.
El director asintió.
—A cuatro manos.
Jisoo cruzó los brazos.
—No.
Rosé hizo exactamente lo mismo.
—Tampoco.
Jennie cerró los ojos.
Lisa sonrió.
Jungkook, Felix, Hyunjin, Winter, Nayeon y Karina intercambiaron miradas.
Aquello prometía convertirse en un espectáculo.
—Son las mejores opciones para esta presentación —explicó el director—. Sus estilos son diferentes, pero cuando tocan juntas existe una sincronización que no hemos conseguido encontrar con otras personas.
Jisoo miró el piano.
Después a Rosé.
—Esto va a ser un desastre.
Rosé sonrió.
—Por una vez estamos de acuerdo.
Ninguna de las dos sabía que aquel piano iba a convertirse en el escenario de algo mucho más complicado que una presentación.
Porque tocar a cuatro manos significaba compartir espacio.
Compartir ritmo.
Aprender a anticipar cada movimiento de la otra.
Sentir cuándo una iba a cambiar de tempo antes de que sucediera.
Confiar.
Y confiar era precisamente lo que Jisoo y Rosé menos sabían hacer juntas.
Primero serían rivales.
Después, compañeras.
Y en algún punto entre una discusión, una mirada demasiado larga y un roce accidental sobre las mismas teclas...
algo cambiaría.
Porque quizás el verdadero peligro nunca había sido tocar con su rival.
Quizás el verdadero peligro era descubrir que la rival que más quería vencer era también la persona de la que ya no podía apartar la mirada.








