Chapter 0
Capitulo #0
LA ADVERTENCIA DEL BENDITO
PRÓLOGO:
Seas tu quien leas este libro cuando mis manos ya no sostengan la pluma, ni si las manchas de humedad y óxido habrán borrado para siempre lo poco que me queda de cordura. Si estas páginas han llegado a ti, no las leas como se lee una leyenda de héroes y reyes; léelas como la confesión de un hombre que lo tuvo todo y descubrió que el favor de los dioses no es más que una forma piadosa de la condena.
Avería no cayó en un solo día. La gente cree que las tragedias irrumpen como un rayo en el cielo despejado, pero la verdad es más lenta, más miserable. Avería se fue consumiendo en el susurro de las epidemias que venían con el viento del norte, y en los rostros marchitos de los soldados que regresaban de una guerra sin sentido. Sin embargo, en medio de las cenizas y el lodo, la Iglesia nos prometía salvación. Nos hablaban del Señor Forjador, el dios de oro que nos moldearía a través del sufrimiento para hacernos puros.
Qué fácil es creer en la pureza cuando eres joven y no tienes nada más a lo que aferrarte.
Esta no es una historia de gloria. Es el registro de las grietas que comenzaron mucho antes de que el trono se derrumbara. Es la memoria de una promesa rota entre las paredes frías del castillo, del peso de una corona que cayó sobre un príncipe débil, y de la primera vez que miré a los ojos a la única persona que se convirtió en mi espejo y mi tormento.
Si estás dispuesto a entender cómo un bendito se convierte en la ruina de su propio hogar, abre la siguiente página. Pero queda advertido: el oro de Avería solo brilla porque está forjado sobre cenizas.








