Capítulo I. Una chica y un pretendiente.
En aquella noche de un viernes común y corriente, en el parque se había instalado una feria. Se escuchaban los juegos mecánicos, las risas compartidas, los gritos de diversión y las voces de la gente que recorría los puestos.
Sin embargo, junto al estacionamiento del parque, Charlotte estaba acorralada contra la pared de un muro de una construcción. Tenía una mano en el pecho, sintiendo cómo su corazón latía a mil por hora. Le temblaba el cuerpo y lo único que quería era huir, pero frente a ella estaba Owen.
Él dio otro paso hacia ella y apoyó una mano en la pared, sus frentes quedaron tan cerca que Charlotte apenas tenía espacio para moverse. La respiración comenzó a agitarse, no sabía qué hacer ni qué decir. Fue entonces cuando Owen rompió el silencio.
—Entonces... Lottie...
Charlotte tragó saliva
—Dime...
Charlotte cerró los ojos por un momento.
¿Cómo llegué hasta aquí?
Unas horas antes...
Charlotte estaba cómodamente en su habitación dibujando. Cuando su celular vibró sobre la cama, lo tomó y vio que decía lo siguiente; «Lottie, eres una chica muy amable y linda, disfruto mucho hablar contigo, ¿te parece si salimos más tarde? 😊 ». En cuanto vio el nombre en la pantalla formó una mueca, era Owen, y dejó caer la cabeza contra la almohada.
Otra vez.
Owen es su amigo desde la infancia, aquel muchacho que desde siempre había estado enamorado de ella. Sus mamás se conocen desde que eran jóvenes. Su madre lo invita a comer en días festivos, así como su hermano mayor Charles, en vez en cuando lo invita a jugar partidas de videojuegos. Para el colmo, Charles sale con la hermana menor de Owen.
Se quedó pensando unos segundos antes de responderle:
«Perdón no puedo, estoy ocupada 🥺 ».
Envió el mensaje y dejó el celular a un lado. Minutos después, apareció su hermano en la puerta, jugando con las llaves del carro mientras silbaba.
—Oye Lottie, te tengo una noticia increíble.
Charlotte lo miró con una expresión entre confusión y burla. —¿Qué?.
—Te presumo que voy a salir con mi novia a la feria, y después de eso, iremos al cine a ver la nueva película de Invasión zoombie.
—¿No mas viniste a decirme eso?.
Charles rio un poco —No, aún no termino, se supone que era una cita, pero vi en una publicación que van a regalar tres libros gratis por persona en la feria, y como se que te gusta mucho leer decidí invitarte.
Charlotte se incorporó de golpe, sus ojos comenzaron a brillar.
—¿Dijiste libros gratis?
—Sí, son tres y gratis. Además, mi novia no tiene problemas con que nos acompañes. Me dijo que puedes venir con nosotros al cine.
—Ok, voy con ustedes
Charles sonrió
—Muy bien Lottie, entonces alístate.
Poco después, Charles condujo el carro familiar y pasó por su novia antes de dirigirse a la feria.
Cuando llegaron, Charles y su novia se fueron a los juegos mecánicos mientras que Charlotte se dirigía al puesto de libros, sin embargo al llegar, descubrió que estaba cerrado.
—Ah, que mal, tendré que esperar hasta las 7, bueno voy a esperar un rato.
Aprovechó el tiempo para recorrer los puestos, probar algunos juegos y disfrutar de la música y el ambiente de la feria.
Alrededor de las 7, se dirigió al puesto de libros. Hizo fila, revisó los títulos disponibles, y esperó hasta conseguir los tres que quería. Estaba tan satisfecha con su pequeño botín, sin embargo, se detuvo a ver la portada de un libro que captó su atención, en cuanto se acercó, vio que habían más títulos interesantes.
Que lástima que solo son tres por persona.
—Lottie.
Charlotte se quedó quieta. Se giró lentamente y dio un pequeño brinco de susto.
Owen estaba detrás de ella.
Oh no
Charlotte comenzó a sentirse incomoda, y nerviosa.
—Ah, hola Owen jaja. ¿Qué casualidad? ¿Qué haces por aquí?
—Vine a buscarte —sonrió cálidamente. —Mi hermana me dijo que vendrías.
Charlotte parpadeó, a pocos metros, vio a la chica junto a Charles. La hermana de Owen hizo una seña antes de llevarse a su novio hacia la zona de los juegos, Charlotte entrecerró los ojos.
Esa enana...
Ahora entendía por qué la chica le había hecho tantas preguntas durante el camino. —Bueno... yo estaba buscando unos libros —murmuró Charlotte.
Owen miró los que llevaba entre los brazos. Después de echar un vistazo a los títulos del puesto, tomó otros tres y se los ofreció, Charlotte los reconoció enseguida.
—Toma.
—¿Para mí?
—Sé que te gustan los libros, te vi mirando estos.
Charlotte los recibió, sorprendida.
—Gracias.
Rayos, ¿por qué tienes que ser así?
Owen comenzó a conversar con ella. Le preguntó por sus dibujos y por cómo le iba, pero Charlotte contestaba con cierta prisa, ella temía que la conversación terminara en una declaración romántica, aunque sospechaba que no faltaba mucho por la forma en que Owen la miraba.
—Lottie... hay algo que quiero decirte...
Charlotte sintió un nudo en el estómago. —Espera... jaja necesito ir al baño.
Se alejó antes de que él pudiera responder. Una vez dentro, se quedó frente al espejo y suspiró.
¿Por qué tenía que aparecer?
Miró los seis libros que llevaba, al menos ya había conseguido lo que quería. No tenía ninguna razón para quedarse. Sacó el celular y llamó a Charles.
Contesta contesta contesta
—¿Bueno?
—Charles ya me quiero ir.
—¿Ya? pero si aún tenemos tiempo, la película empieza a las nueve.
Charlotte apretó los labios.
—¡Charles, por favor! No quiero ir al cine si Owen va a venir con nosotros.
—¿Owen? ¿Qué tiene que ver él?
—¡Está aquí! Y si se entera de que vamos al cine, seguro querrá acompañarnos. No pienso pasarme toda la película fingiendo que no me doy cuenta de que quiere algo conmigo.
—Lottie, ni siquiera sabemos si va a venir.
—¡Pero podría hacerlo! y no quiero terminar en una cita doble con él. Sabes perfectamente que no me gusta.
Charles suspiró.
—Está bien está bien, te llevo a casa, espérame en la salida lateral.
Charlotte sonrió como si nada.—Gracias.
Cuando salió del baño, Owen seguía esperándola cerca de los puestos. Charlotte se acercó con los libros entre los brazos.
—Ya me voy
—¿Tan pronto?
—Sí. Voy a esperar a mi hermano en el estacionamiento.
—Te acompaño
—No, no te preocupes
—Entiendo pero, quiero acompañarte.
Charlotte apretó los labios.
¿Y ahora cómo le digo que no sin parecer una grosera?
—Bueno...
Ambos caminaron hacia el estacionamiento, conversando sobre la feria y otros temas triviales. Charlotte respondió a sus preguntas mientras acomodaba los libros entre sus brazos. Por momentos, casi olvidaba su incomodidad, aunque Owen parecía querer decirle algo más.
Cuando llegaron junto a una pequeña construcción cerca del estacionamiento, Charlotte se detuvo a esperar a su hermano. Lejos del bullicio de los juegos mecánicos, soltó un suspiro y se acomodó los libros contra el pecho.
Owen la miró.
—Lottie, tengo una duda... ¿recuerdas mi mensaje de hace rato? —Preguntó con calidez.
Charlotte sintió que su tranquilidad desaparecía.
—¿Hm? ¿cuál?
—El que te envié para invitarte a salir.
—Aaah, sí...
Oh no, ya empezamos.
Owen rio un poco —Me dijiste que estabas ocupada.
—Porque vine con mi hermano.
—Ya veo.
Owen guardó silencio un momento, y formó una pequeña sonrisa.
—Te quiero decir algo.
Charlotte apretó los libros contra su pecho.
No...aquí viene...
Antes de que pudiera continuar, se le ocurrió una idea.
—Espera, creo que me están llamando.
Charlotte se apartó y fingió contestar una llamada.
—¿Bueno? ah hola. —Charlotte comenzó a caminar en círculos mientras improvisaba una conversación.
Owen la miró con curiosidad.
—Sí ya sé estoy en la feria no te preocupes, estoy bien, nos vemos después Chau. —Fingió colgar.
—¿Es tu mamá?
—No, es mi novio.
Owen abrió los ojos con sorpresa. —Espera...¿tienes novio?
Ella asintió con una sonrisa nerviosa.
—Sí.
—¿Desde cuándo?
—Ufff... desde siempre.
¿Desde siempre? ¡¿En serio Charlotte?!
—¿Y cómo es?
Owen siguió preguntándole por su novio, mientras Charlotte improvisaba respuestas cada vez más específicas. Nerviosa, Charlotte comenzó a enumerar las primeras cualidades que se le venían a la mente.
—Va a la misma escuela que yo, estamos en el mismo salón y tenemos la misma edad. Es... alto, rubio, tiene los ojos de color... verde olivo...es...bueno...es... amable...educado, fiel... tierno...cariñoso...es... paciente sin presionar...cálido, espontáneo...guapo, lindo...es muy expresivo con sus emociones, es afectuoso...juguetón...aventurero...le gusta tomar la iniciativa—Charlotte se llevó una mano al mentón mientras intentaba pensar en más cualidades.
Owen se quedó mirándola con expresión confundida.
Charlotte continuó mientras empezó a contar con los dedos. —Sabe escuchar, es celoso, es competitivo pero comprensivo y respetuoso... también...es divertido... le gustan los animales, le gusta leer lo mismo que a mí, tenemos mismos gustos musicales y...
Owen alzó las cejas.—Vaya... Parece que tiene muchas cualidades.
—¡Sí! ¡Muchas! —respondió Charlotte asintiendo demasiado rápido. —¡Ah! también le gustan los deportes. De hecho, juega fútbol americano y es Varsity.
Bien hecho, Lottie. ¿Por qué dije todo eso si solo me hizo una pregunta? ah como sea, quizás con eso deje de sospechar.
Owen dio un paso hacia ella. Charlotte retrocedió hasta chocar contra el muro de la construcción, se llevó una mano al pecho y sintió cómo su corazón se aceleraba. Ella comenzó a temblar.
Ay, no.
Owen se inclinó un poco y la miró fijamente. —Entonces, Lottie... dime...
Charlotte cerró los ojos.
Owen se inclinó un poco y la miró fijamente.
—Entonces, Lottie... dime...
Charlotte cerró los ojos.
—¿Cómo se llama tu novio? —preguntó él con curiosidad, formando su típica sonrisa de principito.
Charlotte abrió los ojos de golpe. No esperaba esa pregunta. Miró a su alrededor, desesperada por encontrar un nombre hasta que vio un cartel...

Ajá, gracias al cielo.
Miró a Owen y le respondió —Mi novio se llama David.









Esta es la primera historia que escribo ✍❤, estoy muy emocionada por compartirles este proyecto 🤗. Si notan un error o incoherencia, con gusto pueden comentar y los leo. Agradezco mucho el apoyo 😊