El Objeto Volador No Identificado
Me encontraba en medio de un hermoso prado contemplando el cielo nocturno, veo las estrellas todos los días. Considero que es uno de los mejores regalos que la vida puede ofrecerte.
Por supuesto, soy de pensar que no somos los únicos seres que hay en el universo, y esto quedó confirmado cuando desde el cielo pareció caer algún tipo de asteroide cerca de donde yo me encontraba, o al menos eso pensé. Al principio sentía miedo, no estaba seguro de si era buena idea acercarme o no, pero finalmente cedí ante mi curiosidad.
Mientras más me acercaba a este extraño objeto, el paisaje a mi alrededor fue desapareciendo debido al humo que provocó el choque. Después, miré a un ser que era quizá un poco parecido a mí. Ambos teníamos dos ojos, eso era verdad, también una nariz y orejas, nadie podía negarlo, pero seguíamos siendo diferentes. Este se me quedó mirando fijamente, por un momento sentí que podía ver a través de mí.
Sin esperar algún tipo de señal, me alejé rápidamente hacia mi hogar. Más tarde, me enteré que no era el único “asteroide” que había caído en nuestro planeta. No fue extraño verlos poco a poco más en el panorama. Hacían cosas diferentes a nosotros, tenían sus propias actividades y su alimentación también era distinta.
Probablemente te preguntes, ¿qué pasó con nosotros? Seguimos viviendo con normalidad. Descubrimos que estos individuos podían ser buenos, pero también algunos de ellos eran malos, varios de ellos nos agredían mientras otros nos protegían. Tal vez era por nuestras diferencias en el lenguaje, era de lo que yo me quería convencer, ya que no nos entendíamos entre nosotros.
Algunos compañeros se fueron con ellos, porque el trato entre ambos era bueno y facilitaban el alimento, de alguna manera formaban un vínculo especial. Mientras que los otros vivían alejados de estos seres. No pasó mucho tiempo cuando lo volví a ver. Él me sonrió y amablemente me invitó a su hogar, él era bueno.
Nos hicimos más cercanos con el tiempo, salíamos a pasear, jugábamos, era genial nuestra relación. Sin embargo, estos seres poco a poco comenzaron a tomar el control de nuestro planeta, hasta que su población aumentó y nosotros disminuimos en número. Por supuesto, la mayoría no estaba de acuerdo, pero no se pudo hacer nada al respecto.
Actualmente hay muchos de estos seres defendiéndonos porque dicen saber cuál es nuestro valor, que nos aman y nos respetan, nosotros nunca les dimos un nombre, pero ellos desde que llegaron nos llamaron mascotas.








