Two Alphas For One Omega [Kookmin]

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

Park Jimin tiene tres años de ser novio del alfa líder de la manada. Aunque ambos habían mantenido su amorío en secreto, muchos ya especulaban y aseguraban cosas sobre ellos así que Jeon Jungkook pensó que sería estupendo formalizar la relación que tenia con el omega. Antes de sacar su relación a la luz ante todos los aldeanos, debía pasar por el mayor de los obstáculos, tenía que presentarse ante la familia del omega para que el alfa les diera la bendición. Hubo aceptación instantánea por parte de los mayores pues sabían que si su único hijo omega se enlazaba al alfa líder obtendrían muchos beneficios, no obstante Jeon Jungkook tiene un problema mayor que posee apellido y nombre. ¿Su rival? Park Jiseon, el alfa de un añito de edad quien era el hermano menor del omega. Siempre que Jungkook estaba junto a su novio, el niño lloraba, hacía berrinche y solo se calmaba cuando estaba en brazos del omega. Y es que nadie tocaba a su hermano mayor a menos que él lo permitiese.

Genero:
Romance/Fantasy
Autor/a:
jjk❤️
Estado:
Completado
Capítulos:
30
Rating
5.0 4 reseñas
Clasificación por edades:
18+

1

Cuatro años antes


El lindo omega de color blanquecino corría por el bosque mientras el sereno de la madrugada paraba abruptamente en su delicado pelaje como ya era una costumbre, todos los días a la misma hora vagaba merodeando por el bosque en búsqueda de proporcionarse una buena condición física que le favoreciera a ser el omega más deseado en la aldea.


A penas había cumplido veintitrés años en Octubre, provenía de una familia noble y humilde quienes eran muy reconocidos por los logros que habían obtenido a lo largo de sus años de vida, como el hecho que Park HySiuk padre del lindo omega, haya rendido valor, orgullo y protección a su nación en las Fuerzas Armadas del país.


También Park JiEun la madre del chico, era la doctora más aclamada de todas por su amabilidad, carisma y sobretodo por su vocación a querer ayudar al prójimo.


Siempre que había una emergencia nacional la pareja de destinados y esposos servían a su nación con todo el amor y paciencia posible.


Park Jimin no se quedaba atrás, era el omega más servicial y amoroso de toda la aldea, no había lugar donde su nombre no se escuchara pues muchos omegas le tenían envidia sana y ahí podríamos contar a los tantos alfas que siempre han querido ser pareja de él pero que por miedo a su padre no han tenido el valor de cortejarlo.


Ahora bien, el queridísimo alfa líder de la manada Jeon Jungkook de treinta y tres años, quien había comenzado a sentir una atracción notoria hacia el omega desde que lo conoció aquel día donde la población de los desterrados había atacado la aldea.


El suceso había dejado un par de muertes, daños materiales y centinelas heridos, entre ellos un Jungkook quien estuvo a punto de convertirse en Delta si no hubiera sido porque el padre de Jimin había derribado al alfa que estaba sobre su cuerpo el cual tenia la intención de morder su cuello para "marcarlo".


Había pasado dos días sin abrir sus ojos por las graves heridas que los invasores lograron proporcionarle, sin embargo, cuando despertó pudo admirar al omega quien curaba sus heridas.

El menor en ningún momento se apartó de su lado y los días que pasó gravemente en cama fue atendido con excelencia.


En agradecimiento por defender la aldea y cuidar de Jungkook en su estado de casi agonia, la familia Jeon invitó a la familia Park a un almuerzo en su hogar, al parecer todos habían estado muy animados y hablaban de los futuros proyectos de la familia, entre ellos estaba concebir otro cachorro una vez Jimin terminara la universidad.


Ahí Jungkook se había dado cuenta que el omega estudiaba medicina desde hace cuatro años y solo le faltaba dos años para graduarse.

La familia Park estaba orgullosa de Jimin, podía notarse desde lejos cuán satisfechos estaban.


Ese día, Jungkook no había dejado de ver al omega con amor y ternura, tanto así que la abuela de este se había percatado de las constantes miradas del alfa hacia su nieto.


Un par de días habían pasado y el castaño mantenía una rutina mañanera que constaba de hacer ejercicios para mantener su figura fuerte.


Un día de esos diviso a un precioso omega rondando directo al bosque, su curiosidad fue tan grande que lo siguió y pudo definir por su aroma que se trataba del chico que le gustaba.


Desde ese entonces, Jeon Jungkook ha optado por correr como rutina física, todo por estar vigilando de cerca los movimientos del omega y hoy no era una excepción, Jungkook estaba tras un árbol admirando como Park Jimin resaltaba más que un paisaje que reflejaba el pleno amanecer en la aldea.


Sus pelos se acoplaban perfectamente al sereno y los primeros rayos del sol lo hacían lucir perfecto.


Jimin era perfecto.


Podía volver adicto en un segundo a las personas tanto así que ahora el omega miraba fijamente a la dirección donde Jungkook estaba y por perderse en su belleza ni se había percatado. Cuando cayó en cuenta, rezó a los espíritus pidiendo con fervor que no lo haya atrapado porque ¿así de fácil echaría a perder la oportunidad de admirar al omega?


¡Llevaba haciéndolo tres meses y Jimin nunca se había percatado porque era el mejor alfa en lo que el termino desapercibido cabía!


- Alfa tonto -Jimin rodó los ojos y mostró sus colmillos riéndose de la situación- no se qué me da más risa, si tu rostro muy aturdido o el hecho que seas tan torpe -soltó con malicia caminando al lugar donde estaba.


Moviendo sus caderas deliberadamente.


Bien, Jungkook se había quedado perplejo en su lugar y no sabía qué hacer, aunque algo que estaba muy claro era que no se iría del lugar.


Era de cobardes retirarse en una situacion vergonzosa.


- ¿No piensas venir? Eres tan lento, muchos alfas ya estuvieran hablando animosos a mi lado -Bueno, el comentario había enfurecido un poco a Jungkook y gracias a eso gruñó inconforme.


Caminó con malicia y agilidad hasta donde el omega estaba y se sentó a su lado para así poder admirar los primeros rayos de luz por sobre las montañas.


No es que el silencio que ahora mantenían fuera incómodo, de hecho se sentía todo tan tranquilo, el agua se movía por la suave brisa que había azotado el ambiente, el canto de los pajaritos inundaba sus oídos y unos cuantos rayos solares paraban abruptamente en sus pelajes.


- No es como si no me hubiera dado cuenta que desde hace semanas me estas observando, no eres tan bueno disimulando tu olor -Jimin se giró a verle y éste tenia sus orejitas decaidas mientras arrugaba su nariz


Estaba apenado y los comentarios de Jimin solo lo hacían quererse morir de vergüenza.


- Bueno no es que vaya a disculparme por merodear por tu espacio personal, porque tengo otras intenciones contigo alejadas de una amistad -respondio con firmeza copiando la acción de Jimin.


Ahora ambos se miraban cara a cara, Jimin parecía estar encantado que el alfa fuera sencillo, conciso y directo.


- O sea que, ¿quieres matarme? -preguntó sorpresivamente haciendo reír al alfa a carcajadas mientras se removía en su lugar muy divertido por el tonto comentario del menor.


Jimin también se había puesto a reír porque estaba alejado de ser tonto y sabía el punto del mayor.


- Si Jimin, voy a asesinarte de amor con mis encantos -articuló forzando a parar su risa pues sabia que luego de todo se veía muy tonto riendo.


- Eres un descarado -soltó el omega indignado por ver la fluidez que Jungkook poseia- aunque eso me agrada, en vez de pasar tras los árboles espiándome deberías correr conmigo todos los días -sugirió volviéndole a mirar a los ojos- ¿qué tal si nos conocemos más? Me gusta que las cosas empiecen a fluir lentamente -su sinceridad había atacado el corazón del alfa y éste había comenzado a asentir dándole la razón.


- Me parece perfecto Jimin, hay que conocernos más, en eso tienes la razón -sus planes estaban saliendo con excelencia y su ego de alfa le felicitaba por ser un galán.


- Entonces, ¿te unes a correr conmigo todos los días y a la misma hora Jungkookie? -preguntó con tranquilidad sin bajar mirada del alfa.


- Me uno a tu rutina diaria Minnie -respondio sin vacilar mostrándole los colmillos en señal de una enorme sonrisa.


- Muy bien -chilló parándose en sus cuatro patitas y comenzó a saltar de emoción- entonces nos vemos mañana Kookie, iré a recogerte a tu casa -se paró frente a él para admirarlo, era un alfa tan atractivo y lucía joven a pesar que ese comentario era todo lo contrario- debo regresar a casa, ten un lindo día -su lengua fue a parar directo al hocico de Jungkook y comenzó a lamerle de forma cariñosa.


Jimin abruptamente paró sus lamidas, ahora él era el avergonzado por hacer semejante show en el pleno bosque.


- Perdón líder, lo siento, te veo mañana -y así como habló de rápido, corrió en dirección a la aldea dejando a Jungkook con una enorme sonrisa en su rostro.


Desde ese día, Park Jimin y Jeon Jungkook se juntaban para correr todas las mañanas, bueno, a excepción de los días de celo del omega e incluso del alfa.


Se habían vuelto muy cercanos y habían compartido muchos secretos el uno con el otro.

Los segundos, minutos, horas, días, semanas y meses habían transcurrido de manera afectiva y sobreprotectora gracias a que ambos se habían acoplado perfectamente a la estadía del contrario, eran como una pieza de rompecabezas que encajaba mejor que cualquier otra.


Y eso que, ni siquiera eran destinados.