Capítulo 01
Se despertó lentamente mientras bostezaba y estiraba sus brazos y piernas hacia los lados mientras rexlinaba su cabeza lijeramnete hacia atrás estirandola.
No estaba seguro hace cuanto tiempo había dormido, la última vez, lo último que había visto fue a él mismo cayendo sobre el piso de madera en mal estado de su vieja casa.
Por lo que luego de estirarse y sentir que había dormido plácidamente - como no lo había hecho en tanto tiempo -. Abrió los ojos esperando ver su vieja casa abandonada y polvorosa.
Así que se sentó en el suelo mientras abría los ojos, se los frotó con sus manos y al abrirlos por completo, lo único que vería era puro...
¿Blanco?
Eso le parecía casi imposible ya que su casa era todo menos completamente blanca, brillante y sin nada más que cuatro paredes blancas.
Empezó a frotar sus ojos con más fuerza y rapidez para saber si simplemente estaba alucinando pero no, se llevó una amarga sorpresa al darse cuenta que por más que hiciera, no estaba soñando.
No sabía cómo había llegado ahí
Dónde estaba ó Qué hacía ahí
Pero no quería saberlo, sólo quería largarse lo más rápido que pudiera correr de ese lugar tan blanco que sentía que se volvería loco de ver sólo cuatros paredes iguales a donde sea que vea en un cuadrado no muy grande.
Sé levantó despederado a tratar de tantear las paredes pero todo olía extremadamente a limpio, como si lo hubieran acabado de limpiar antes de dejarlo ahí, además de notar que todo se veía exactamente igual.
Las paredes no eran tan duras como podría esperar, eran más como acolchadas y hasta diría que forradas de un tipo de tela blanca suave con pequeños botones de tela cada dos metros haciendo unas líneas y un tipo de patrón entre ellos.
Bajó su vista al suelo el cual parecía ser firme pero a la vez de algún tipo de material blanco que fuera lo suficientemente esponjoso y liso para hacerlo cómodo para dormir.
Levantó la vista hacia el techo tapando sus ojos de la brillante y fuerte luz que estaba sobre él lo suficientemente alta como para tratar de alcanzarla ó trepar por el techo, y la cual, le molestaba los ojos a un nivel muy alto.
Tampoco había ni una sola ventana ni una puerta - obviamente -. Decidió empezar a golpear y gritar en las cuatro paredes a ver si tenía éxito alguno de al menos una mínima respuesta ó señal de alguien ó algo de casualidad.
Pero por más que se esforzaba, lo único que hacía era lastimar su garganta al gritar y cansar sus brazos de tanto golpear cada una de las paredes y saltar con todos sus impulsos hacia el techo, pero la última vez que lo intentó, cayó al suelo sin éxito alguno.
Sus piernas ya no podían más, su respiración subía y bajaba rápidamente mientras que el sudor bajaba por su cabello empapado y pegado a su frente al estar casi dos horas en ese exhausto plan por salir.
Por lo que al caer al suelo - poniendo sus brazos para no golpear su cara contra el suelo -. Suspiró rendido recogiendo sus piernas para sentarse y abrazarlas recostandose en ellas.
Pegó su frente sobre sus rodilla cubiertas por la suave tela blanca del pantalón que tenía puesto mientras se pegaba levemente en la frente con sus rodillas mientras estaba pensando en lo que le estaba sucediendo en ese momento.
« Debía tener calma, no haría nada si entraba en pánico, no saldrían de ahí de esa manera » - pensaba y se repetía a sí mismo una y otra vez
No tenía recuerdos de nada más que lo último que vio que era la sala de su casa al caer al suelo de cara sintiendo un gran sueño en su mente y como cada parte de su cuerpo se iba adormeciendo desde los pies hasta subir a su cuello y terminar en su cerebro.
Recordar eso le dio la sensación de que había sido anestesiado ó algo así. Nunca había sentido eso pero suponía que tenía que ser de esa manera.
¿Cómo había sucedido?
No lo recordaba porque más allá de ese último momento, su mente estaba igual de blanca que esa habitación y aunque no le sorprendiera, igual de blanco que él mismo.
Dejó de golpear su frente para ver sus manos pálidas y extremadamente blancas al igual que sus pies y un mechón de su cabello que logró ver que caía empapado por su frente.
Pero no se asombró ya que sabía en su interior que era algo normal en él pero no normal para las demás personas y quizá de esa manera había acabado ahí.
Siento un albino encerrado en una habitación igual a él
Pero no quería volverse loco, no quería enloquecer al estar ahí encerrado sin lo que parecía ser una salida fácil, pero sabía que debía de haber una.
« ¿De qué otra manera lo hubieran metido ahí? » pensó
Sabía que debía de haber alguna pero el cansancio que sentía más la poca anestesia que aún quedaban dentro de su cuerpo hacía que sintiera pesados sus ojos.
Por lo que regresó al rincón del que había despertado al inicio, se sentó apoyando su espalda contra la pared mientras cerraba los ojos quedándose dormido poco a poco hasta que su cabeza cayó hacia un lado mostrando que estaba dormido completamente.
Lo que él no sabía es que era observado pro una cámara que estaba en la esquina más alta de la habitación siendo invisible para él.
Pero por medio de ella lo mantenían vigilado, a un final, esa fue una de las razones por la que lo habían llevado a ese lugar desde un principio....








