Personalizar legibilidad
Aa

Oxxo's Cashier ||KookMin OS||

Sinopsis

Donde JiMin es un cajero de Oxxo y JungKook va todos los días a ponerse crédito. ▶ Inspirada en las ideas de mis amigas <3 ▶ JungKook alfa/JiMin omega. ▶ Omegaverse con olores muy mexicanos. ▶ Fluff. ▶ Comedia romántica con modismos mexicanos. ▶ Anteriormente Oxxo's Cashier. ▶ Créditos totales del fanart de la portada a kishu_666/K1SHU_, síganlx, hace dibujos muy lindos. ▶ HISTORIA ORIGINAL, NO SE ACEPTAN COPIAS, ADAPTACIONES NI TRADUCCIONES. Gie 2021.

Genero:
Romance/Humor
Autor/a:
spagietti
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

[🌮🥭]

El omega llegó corriendo al establecimiento, los cabellos castaño claro alborotados por la carrera que había hecho desde su hogar. El cambio de turno iniciaba en cinco minutos y no le gustaba dejar a su compañero nocturno esperando.

Él sabía lo que era trabajar en el turno nocturno, y la verdad es que lo odiaba por diferentes razones: era más susceptible a ser asaltado, algunos alcohólicos se ponían violentos cuando se negaba a venderles alcohol y casi siempre había tipos drogándose en el estacionamiento, además de que en una o dos ocasiones algunos alfas se habían querido pasar de listos con él. En todos esos casos, llamar a la policía era inútil, siempre lo dejaban en espera.

Es por eso que a pesar de tener que pararse a las 5 am, prefería muchísimo el primer turno, además de que así salía temprano y podía asistir a sus clases sin mucho problema.

Se colocó el uniforme rojo lo más rápido que pudo y cambió de lugar con su compañero, despidiéndose de este y prometiéndole que él terminaría las pocas labores que no alcanzó a hacer.

El turno matutino era el segundo menos requerido, los únicos clientes que entraban eran las madres corriendo a comprarle el lunch a sus cachorros, o los estudiantes que salían en receso de la escuela. Algunas otras veces se topaba con oficinistas comprando café, o con amas de casa haciendo la despensa improvisada.

A veces era divertido, sobre todo cuando no había gente y las señoras se detenían a contarle anécdotas, en su mayoría chismes de la vecina que les caía mal, pero a JiMin seguía divirtiéndole su modo de narrar.

No había nada fuera de lo común en ser cajero, excepto cuando se atravesaban problemas en el sistema y JiMin no sabía cómo solucionarlos.

–Lo siento joven, voy a tener que atenderlo en la segunda caja. –JiMin miró acongojado al chico frente a él, un alfa con un exquisito olor a tacos al pastor, quien simplemente le estaba pidiendo una recarga de teléfono.

– ¿Por qué? Llevo quince minutos haciendo fila.

–Lo sé, y lo entiendo, pero se cayó el sistema en este máquina y no se va a recuperar hasta dentro de un rato.

La fila entera, compuesta por el chico de la recarga y otras tres personas suspiró, incluso JiMin lo hizo, se sentía mal cada que una situación así pasaba, a pesar de que no era su culpa, sino culpa del sistema. FEMSA podía tener millones, pero su sistema contratado era una porquería.

–Una recarga de diez pesos de Telcel al número *** *******. ¿Correcto?

–Así es.

–Son once pesos. –El alfa le entregó el dinero, recibió el ticket que le tendía JiMin y se retiró. Sin siquiera agradecer.

–Maleducado. –Susurró el chico cajero, tan bajito que ni él mismo lo escuchó.


–Por esta YoonGi. –Dijo JungKook besando una cruz que había hecho con sus dedos. –Te juro que vi a un ángel.

– ¿En un Oxxo? –YoonGi no pudo evitar reír, su hermano era un raro, siempre andaba jurando que se topaba con chicos lindos.

–Es el cajero más lindo y sexy que debe existir. Y su olor, créeme que hasta tú te enamorarías de ese rico olor a boing de mango.

– ¿Y siquiera le dijiste algo además de tu recarga?

–Me congelé, ni siquiera se la agradecí. –El omega con olor a mazapán frunció el ceño y le dio un zape.

–Nuestra jefecita no te enseñó a ser así, maldito perro malagradecido.

–Ya. –JungKook se quejó. A lo que su hermano lo mandó a callar, ya que su cachorro estaba durmiendo en el asiento trasero. –No pude evitarlo, –Susurró el alfa. –pero con riesgo de sonar como los actores de la Rosa de Guadalupe, ese pimpollo llamó mi atención y quiero que sea mi chavo.

– ¿Te late un buen?

–A todas madres que sí.

– ¿Y cómo puercas madres piensas lograrlo?

–Esperaré a que él dé el primer pasó. –YoonGi miró a su hermano como si estuviera viendo a Laura Bozzo.

–Creo que sí te afectó que papá te dejara caer de cabeza cuando te le subiste de caballito.

–Claro que no, verás que va a funcionar porque soy bárbaro.


Naturalmente JungKook regresó al Oxxo al día siguiente, ya que su recarga sólo duraba un día, esta vez no había nada de fila, y el omega castaño claro estaba solo cantando lo que reconoció como Start of something new.

I know that something has changed. Never felt this way and right here tonight. This could be the start of something new. It feels so right to be here with you. And now looking in your eyes. I feel in my heart. The start of something new.

Jeon se quedó sorprendido escuchando la linda voz del chico cajero, conocía la canción y como la cantaban los actores de High School Musical, pero definitivamente su versión favorita ahora era la de su cajerito.

JiMin levantó la vista y se topó con que el alfa maleducado de la recarga estaba parado en la puerta del establecimiento. Calló enseguida y apagó la música, le daba pena cantar en público, además de que ese chico no le agradaba mucho que digamos.

– ¿Puedo ayudarlo?

–Eh, sí. –JungKook se acercó y lo miró de la forma más amable posible, evitando parecer un acosador que en realidad quería comérselo a besos y marcarlo ahí mismo. –Quiero disculparme porque ayer no te di las gracias por mi recarga, fue muy grosero, lo siento.

–Oh... –JiMin sonrió por dentro, al menos era un chico que admitía sus errores. –No se preocupe, suele pasar algunas veces. ¿Sólo es eso?

–Me gustaría otra recarga por favor. –JiMin asintió y abrió la pestaña en su ordenador.

–Hoy sí hay sistema. –Dijo riendo bajito. – ¿Monto?

–Diez pesos, al *** *******, Telcel. –El omega cajero tecleó unas cosas e imprimió el ticket.

–Diez pesos. –JiMin extendió su mano y JungKook extrajo el dinero de su cartera.

– ¿No eran once?

–Como te disculpaste conmigo la comisión corre por mi cuenta. –JungKook lo miró sorprendido.

“¿Cuánto cuestan los anillos de compromiso? ¿Si le traigo una cartulina con un “¿Quieres ser mi chavo?” aceptará? ¡¿LE GUSTARÁN LAS CHIPS ADOBADAS COMO A MÍ?!”

– ¿Cómo te llamas? –JiMin lo pensó un ratito antes de responder.

“¿Y si me secuestra? ¿Y si es un violador en potencia? ¡¿Y SI VENDE MIS DATOS A ALGÚN PROGRAMA DE INTELIGENCIA PARA QUE HAGAN UN CLON Y ME SUPLANTEN?!”

– ... JiMin.

–JungKook. –Ambos estrecharon sus manos y JiMin lo miró más tranquilo.

Alguien que tenía un pin del dinosaurio Yoshi en su camiseta no podía ser tan malo.


–YoonGi, ¿cuánto te tardas en preparar una cazuela de mole?

JungKook le había marcado a su hermano una vez que había salido del Oxxo, y se encontraba dando de vueltas en el parque de enfrente con su teléfono en la mano.

–Bueno, eso depende de la cantidad de personas, el animal del que lo quieras, y si YoonHo está con su papá o tranquilo. ¿Por qué?

–Me quiero casar con JiMin.

– ¿Y quién es JiMin?

–Mi pimpollo, el ángel del que te hablé.

–El cajero omega. –JungKook hizo un sonido afirmativo. –Lo conociste ayer idiota, y no han intercambiado más de diez frases de seguro.

–Eso no importa, hacemos una boda de pueblo como las antiguas. Es que, debiste escuchar su voz cuando canta, y su sonrisa, y su nombre tan lindo. Él es muy lindo, me lo quiero comer.

– ¿Entonces será mole de cajero?

–No pendejo, concéntrate que si no le digo a papá que tú rompiste su disco de José José.

–No te atreverías.

–No me pongas a prueba.

–Bueno, si te quieres casar, ¿por qué no lo invitas a salir?

–Es que me voy a ver un poquito acosador. –Habló bajito JungKook, como niño regañado.

–Y luego el pendejo es uno.


Los siguientes catorce días fueron bastante similares para ambos jóvenes, incluso parecía que habían implementado una rutina en la que el alfa iba, pedía diez pesos de crédito e intercambiaban un par de frases.

Cuando había mucha fila el chico pelinegro solía esperaba junto a la caja, simplemente a que toda la gente se fuera y él pudiera hablar con JiMin.

Ahora tenía conocimiento sobre muchas cosas acerca de su ángel con olor a juguito, como que era fan de High School Musical, y de hecho lloró con la tercera película. Estudiaba administración, y detestaba el turno nocturno en el Oxxo. Tiene un perrito llamado Chimmy y un hermano menor, alfa. E igual le gustaban las Chips adobadas como a él.

Por su parte, JiMin había descubierto que el alfa con olor a tacos era un friki atrapado en la ropa de un emo-rockero del 2009. Sus videojuegos favoritos eran los de terror o suspenso. Estudiaba física, y detestaba a su profesor de dicha materia, ya que era muy viejo y estricto, así que todos lo apodaban Mumm-Ra. Tiene un hermano omega y un sobrino con olor a picafresa, e igual se sabía todas las canciones de High School Musical.

Era inevitable que algo surgiera ahí, pero JungKook no sabía que hacer, no sabía si seguir esperando, o simplemente arriesgarse a sonar como un loquito y confesarle a JiMin que le gustaba y que pensaba que tal vez eran destinados.

YoonGi lo había estado aconsejando, según él, primero debían buscar lo que tenían en común, o en lo que se podían complementar. Técnica que le había funcionado con su alfa, HoSeok, con quien ya iba a cumplir cinco años de relación.

Así que JungKook sabía que debía confiar en su experiencia, pero es que todas las personas son diferentes. Quizás a JiMin le gustaría algo romántico, o algo simple, necesitaba averiguar eso.

Llegó al Oxxo a las once de la mañana, como todos los días, entró con una sonrisa y caminó directo a la caja, pero cuando llegó, no era su ángel quien lo recibió.

– ¿Puedo ayudarlo en algo? –Preguntó la beta detrás del mostrador.

–Sí, estoy buscando a JiMin. Es cajero también aquí.

–Sí, lo conozco, usualmente toma el turno matutino debido a que estudia la universidad en las tardes, pero esta vez el gerente le pidió que tomara el turno nocturno en mi lugar.

–Pero si JiMin odia ese turno.

–Todos aquí lo odiamos. –Dijo la chica con obviedad. –Pero yo no puedo tomarlo hoy porque mi hermana dio a luz y necesitan que alguien se quede en el hospital con ella.

Entonces JungKook entendió, no lo habían cambiado de turno injustamente, ya que sabía que JiMin era uno de los mejores trabajadores y por eso tenía el privilegio de tomar el turno matutino; lo habían movido de turno por la situación de su compañera.

–Lo siento de verdad, espero que el bebé de tu hermana haya nacido sano. –Sonrió sinceramente. –Supongo que volveré en la noche para verlo, muchas gracias.

–Supongo que de nada.

JungKook marcó el número de su hermano una vez que salió del establecimiento.

–JungKook, te juro que, si algún día me interrumpes en algún momento con HoSeok, te voy a colgar de los testículos desde la torre Burj Khalifa.

– ... A veces no sé si me amas demasiado o de verdad querías abandonarme en el zoológico cuando tenía tres años.

–Dejémoslo en incógnita, ¿qué necesitas?

– ¿Me puedes prestar tu casa de campaña?

– ¿Para qué? –Preguntó YoonGi desconcertado, ya que, JungKook odiaba acampar. –Tú odias dormir al aire libre.

–Es que JiMin tiene el turno nocturno, y quiero venir a verlo y hacer una especie de pijamada.

– ¿Y cómo piensas meter la casa en un Oxxo? ¿No es mejor sólo unos sleeping bag?

–Ah YoonGi, eres un genio, incluso podría usar el que es grande para que tenga un pretexto y lo abrace mientras duermo.

–Eso es un poco acosador... Deberías dejar de ver vídeos de Yandere Simulator.

–Igual llevaré nuestra colcha de tigre, por si le da frío. –YoonGi suspiró, definitivamente JungKook se había perdido pensando en su pijamada con JiMin. – ¿Tu recetario sigue en el cajón?

–Sí, donde siempre. Ay de ti donde me quemes la cocina, porque aparte de comprar todo de nuevo, voy a hacer que la limpies con la lengua.

–Sí mamá YoonGi. –Dijo JungKook rodando los ojos.


JiMin llegó desanimado a su turno, estaba bien con ayudar a su compañera JiHyo, incluso estaba alegre por que la pelirroja por fin conocería al cachorro de su hermana. Pero estaba triste porque no había visto a JungKook ese día, se había acostumbrado a su presencia, a sus platicas y a sus chistes, le gustaba pasar su tiempo con el alfa.

Se aseguró de que la puerta de entrada estuviera bien cerrada y se colocó en su posición, abrió Spotify y puso su playlist favorita, al menos así sería más llevadera la noche.

Se distrajo con un juego tonto en su celular cuando escuchó que alguien llamaba, abrió la ventanilla especial que tenía la puerta, ya que por ley debía atender por ahí, para evitar asaltos y esas cosas. Miró hacia afuera y grande fue su sorpresa cuando vio que el rostro que se asomaba era nada más y nada menos que el de JungKook.

– ¿JungKook?

–Hola JiMin. –El pelinegro sonrió como siempre que veía a su chico cajero. – ¿Me dejas pasar? Hace mucho frío afuera.

JiMin asintió y sacó sus llaves, iba contra las reglas, pero JungKook no era ningún asaltante, el gerente entendería. Abrió la puerta y dejó entrar a su amigo, el cual extrañamente venía cargado de muchas cosas.

– ¿Para qué es todo eso Kook?

–Bueno, vine temprano a buscarte, como siempre, pero no estabas, así que tu compañera me dijo que habías tomado el turno nocturno. Sé que odias mucho este turno, así que vine a acompañarte para que tengamos una especie de pijamada.

El cajero miró al alfa taquitos como si se hubiera vuelto loco, ¿quién hace una pijamada en un Oxxo? Aunque aceptaba que el gesto era muy lindo, JungKook había renunciado a su cama y la seguridad de su hogar por él.

–Estás pero si bien orate si crees que voy a dejar que te quedes. –JungKook miró algo triste a JiMin, él esperaba que el castaño estuviera encantado con su idea. –Es peligroso Kook, nunca se sabe que puede pasar en este turno.

–Por eso no quiero dejarte sólo, me voy a portar bien, anda, te lo juro por Dieguito Maradona. –JiMin no pudo evitar reír y pensar en ceder, no podía ser tan malo.

–Le preguntaré al gerente, si dice que sí, puedes quedarte. –El pelinegro asintió rápido y esperó.

La llamada no duró ni cinco minutos, el gerente era consciente de que JiMin era un trabajador de calidad, quizás el mejor de su establecimiento, así que mientras el alfa pagara lo que consumiera, él no tenía problema. Así es señores, Jeon JungKook se había salido con la suya.

–Traje esto por si te da frío. –Dijo orgulloso mostrándole a JiMin su colcha de tigre.

– ¿Y este también es por si me da frío? –JiMin alzó el sleeping bag para dos personas, provocando que el menor se sonrojara.

–Es que no tenía sleepings individuales en casa. –Mintió, tenía como cuatro de esos. –Si quieres puedes dormir tú en ese y yo me quedo con la colcha.

–No, está bien. Igual, no creo dormir mucho, debo estar pendiente del turno. –JungKook asintió y empezó a acomodar las cosas en el espacio detrás de la caja.

–Cociné algo de comida para mañana en el desayuno.

– ¿Qué cocinaste? –El omega miró con curiosidad el tupper y el termo que el alfa alzaba orgulloso en sus manos.

–Tamales y champurrado, usé la receta que mi hermano le prepara a su alfa.

– ¿Y qué más traes en esa mochila que se ve que pesa más que tú?

JungKook se sentó y empezó a sacar varias cosas de la mochila, para después irlas acomodando y que estuvieran a la mano durante la noche.

–Traje mi laptop para ver películas, un proyector...

– ¿Proyector? –Interrumpió JiMin.

–Sí, sí, había pensado en que podemos poner esta sábana blanca en el estante del alcohol. –Jeon le mostró la sábana. –Después de todo no puedes vender después de las dos.

– ¿Vienes preparado hasta con el horario de venta? –JiMin rió, provocando un ligero sonrojo en JungKook, ¿se había visto muy Stalker?

–En realidad quien me lo dijo fue YoonGi, una vez intentó comprar alcohol con su alfa a las cuatro de la madrugada para su “cita romántica”. –Remarcó las comillas con sus dedos, porque en realidad sospechaba que fue la noche en que su sobrinito YoonHo fue metido al horno a cocinarse.

–Está bien, sin más detalles. –JiMin sonrió. –Mejor sígueme contando qué más traes.

–Ah sí, traje mis barajas de cartas para jugar y un dominó, mucho dinero para lo que consuma, mis vasitos de bt21 para lo que tomemos...

– ¿Qué es esto? –JiMin metió su manita curiosa a la mochila y sacó una lamparita con dibujos de Iron-Man. –Ah, trae una nota, ”Kook, olvidaste empacar tu lamparita de noche, así que la puse yo para que no te dé miedo cuando duermas. Con amor, mamá“.

–Ay no. –JungKook se cubrió la cara completamente avergonzado, y aún más cuando el omega emitió un bajito “Awww”.

–En realidad también le tengo miedo a la oscuridad. –Confesó el más bajito. –Sólo que como aquí están las luces prendidas todo el tiempo, no me preocupo.

– ¿No piensas que es raro en un alfa?

–No, claro que no, nuestro rango no define nuestros miedos. Puedes temerle a la oscuridad y eso no te hace menos alfa.

“JiMin, cásate conmigo”, pensó JungKook.

–Gracias, eso es un lindo pensamiento. –JungKook sonrió y sacó una última cosa. –La bolsa de bolsas.

–Pero JungKook, aquí hay un bote de basura. –JiMin señaló detrás del alfa.

–Pero la bolsa de bolsas es importante, nunca sabrás si necesitas una.

–Está bien, la bolsa de bolsas es importante. ¿Qué vamos a hacer primero? –El omega lo miró emocionado.

“Por mí, te estaría comiendo ahorita”, Dios JungKook, aplaca tus pensamientos.

–Podemos empezar a comer mientras vemos High School Musical.

– ¡Sí!

El omega acomodó la sábana a la velocidad de la luz y se perdió entre los pasillos en busca de botana, mientras el alfa acomodaba el proyector y buscaba la película. Sacó unas almohadas de su mochila gigante y las acomodó sobre la colcha de tigre.

Se puso el pantalón de la pijama y el omega regresó justo cuando se estaba sacando la remera con el logo de KISS impreso.

– ¡Ah! ¡No vi nada! –JiMin cubrió sus ojos y le dio la espalda.

Claro que había visto, y demasiado bien, si se lo preguntaban dentro de diez años seguiría siendo capaz de describir el perfecto torso del alfa. ¿Quién iba a pensar que detrás de esa sonrisita de conejo se escondía un six pack, unos brazos del tamaño de su pierna, un pecho sumamente fuerte y múltiples tatuajes?

No, esas eran imágenes que JiMin nunca olvidaría, y no quería olvidar.

–Ya me puse la playera, puedes girarte.

El omega destapó su cara y se giró para enfrentarlo. JungKook sonrió, evidentemente complacido del potente sonrojo que había causado en JiMin, llevar su pijama para cambiarse había sido una de sus mejores ideas, si se lo preguntaban.

– ¿Vemos la película? –JiMin asintió y se sentó junto a él.

Ver la película fue más complicado de lo que habían previsto, primero, porque habían llegado varios clientes que había que atender; y segundo, porque JiMin no había sacado la imagen del torso desnudo de su cabeza, eso no estaba ayudando a su estigmatofilia evidentemente.

La película pasó a la escena en donde Ryan y Sharpay presentan Bop to the top, e instintivamente ambos empezaron a cantar. Sirviendo un poco para distraer sus pensamientos.

–JiMin, ¿cuál es tu personaje favorito de toda la trilogía? –Preguntó JungKook, una vez que la primera terminó y se dispuso a buscar la segunda.

–Sharpay. –El alfa alzó las cejas con curiosidad. –Gabriella se me hace muy caprichosa, y Troy busca mucho complacer a los demás. Chad y Taylor son muy malos amigos. Y siento que Ryan tenía más potencial que mandaron a la fregada.

– ¿Y Sharpay?

–Disney quiso pintarla como la niña mala caprichosa, y en parte es caprichosa, pero no es mala. Ella únicamente buscaba pelear por sus sueños, quizás hizo cosas que no debía, pero incluso quiso ayudar a Troy con su futuro y ayudó a Gabriella durante su actuación. Ella sabía lo que quería y cómo lo quería, no como los demás. Por eso es mi favorita.

–Wow, nunca la había visto de ese modo, en realidad la veía como la bully de mi personaje favorito.

– ¿Te gusta Gabriella? –JiMin abrió los ojos sorprendido.

– ¡No! –JungKook rió. –No me pongas una cruz así. Mi personaje favorito es Ryan.

– ¿Ryan? –Asintió.

–Siento que tuvo un buen cambio a lo largo de las películas, porque al principio era como el sirviente de su hermana, pero poco a poco fue encontrando lo suyo, y terminó cumpliendo sus sueños también.

–Ahora pienso que Sharpay y Ryan se complementan. –JiMin sonrió.

JungKook iba a hablar cuando se escucharon unos toques medio desesperados en la puerta, ambos chicos voltearon y vieron que había un tipo ahí asomado, que los veía de forma poco amigable. JiMin se acercó corriendo para atenderlo, pero en cuanto abrió la ventanilla le llegó el tufo de alcohol.

–Que mal servicio prestan en este establecimiento, vengo esperando varios minutos mientras tú andabas de zorra con ese chico. –JiMin se quedó callado, ya que en su entrenamiento le habían dicho que nunca se enfrentara a los clientes. – ¿Qué estás esperando idiota? Dame una botella de Don Julio.

–Ya pasan de las dos de la madrugada.

– ¿Y eso a mí que putas me importa? Te pedí alcohol, no la hora.

–No puedo vendérselo.

El hombre detrás de la puerta, que costaba distinguir su rango debido al olor del alcohol, estrelló su mano con fuerza.

– ¡Escúchame pequeña mierdita, vas a darme lo que te estoy pidiendo si no quieres pagar las consecuencias!

JiMin empezó a temblar, y ya estaba caminando hacia el teléfono detrás de la caja cuando escuchó un gruñido. Se giró asustado de que el alcohólico hubiera entrado cuando notó que quien había salido era JungKook.

Había olvidado que el alfa estaba ahí, y había escuchado todo. Se acercó asustado de que JungKook fuera lastimado, pero no era así, sus ojos estaban titilando en rojo mientras sacudía violentamente al otro tipo.

–Pon atención puerco maldito. –Su voz sonaba tranquila, sin embargo, estaba cargada del tinte del enojo volviéndola de cierto modo amenazante. Y su efecto se veía claramente en los ojos asustados del alcohólico. –Vas a disculparte por tu actitud poco civilizada, vas a retirar todos tus insultos, y te vas a quedar sentado esperando a que la patrulla que llamé llegue, ¿captas?

El sujeto asintió rápido, claramente asustado por la presencia de JungKook. JiMin también se encontraba sorprendido, ya que estaba acostumbrado a la actitud despreocupada del alfa, y verlo de ese modo le daba algo de miedo, pero el sentimiento era superado por la sensación de seguridad.

JungKook soltó al tipo dejándolo caer en un golpe seco y se giró a ver al omega.

– ¿Estás bien? –Tomó sus mejillas y empezó a revisarlo por todos lados, buscando algún signo de agresión.

–Sí, no me pasó nada.

–Perdón por no acercarme antes, pero es que estaba llamando a la policía. –El alfa abrazó a JiMin, intentando darle un lugar en donde pudiera refugiarse sin miedo. –No escuches lo que te dijo, no eres una zorra ni una mierdita. –JiMin lo miró, intentando reflejar que no le importaba, pero la verdad es que sí le afectaba. –La realidad es que eres muy lindo, educado e inteligente.

Se quedaron abrazados unos diez minutos, esperando a que llegara la patrulla. Durante ese tiempo el alfa simplemente se dedicó a dejar caricias en la espalda y cabeza del omega, mientras lanzaba uno que otro gruñido al tipo borracho que había intentado fugarse más de una vez.

La patrulla estacionó justo frente a ellos, JiMin estaba ligeramente sorprendido, ya que siempre que él llamaba nadie atendía su pedido. Un alfa, alrededor de sus cuarenta, bajó del asiento del conductor y se acercó a ellos.

– ¿Qué problemas causaste esta vez Kook? –JiMin paseó su mirada entre ambos alfas, notando que el más joven rodó los ojos.

–Tío Jae, yo nunca causo problemas.

– ¿Te recuerdo que se te ocurrió subir perros a un castillo inflable? –JungKook se sonrojó avergonzado.

–No, así está bien.

–Park Jae-sang. –El alfa con olor a barbacoa estrechó su mano con la del omega. –El tío del alfa tonto a tu lado.

–Park JiMin. –Hizo una pequeña reverencia y sonrió.

–Bien, ¿cuál es el problema aquí?

JiMin le relató todo al oficial Park, todo esto ante los ojos de JungKook, quien notó que el omega aún seguía un poco afectado, así que entró al Oxxo y salió después de unos minutos, cuando JiMin ya había terminado de hablar y su tío estaba esposando al borracho.

–Cuando necesites ayuda puedes llamarme directamente a mí JiMin.

–Gracias oficial Jae. –JiMin sonrió y se despidió del tío de JungKook.

–Toma. –Dijo el pelinegro, extendiéndole un huevito kinder sorpresa.

– ¿Un huevito? –El alfa asintió.

–Es para que te entretengas con el juguete y te sientas mejor. –JiMin sonrió.

–Muchas gracias Kook. –Se puso de puntitas y besó la mejilla del alfa a modo de agradecimiento.

Sin saber que eso había provocado que tanto el cerebro como el corazón del alfa explotaran.


Los días siguieron transcurriendo, aumentando la desesperación del alfa exponencialmente, pero es que ahora no sólo no podía invitar a salir a JiMin sin parecer acosador, sino que su amistad había crecido y tenía mucho miedo de perderlo.

–Ya pasaron 45 días de que lo conoces, ¿estás seguro de seguir esperando? –Preguntó YoonGi, quien ese día había pasado a recoger a su hermano de sus clases.

–No deberías presionarlo, recuerda que yo tardé tres meses en siquiera hablarte. –HoSeok se encontraba en la parte trasera del auto jugando con el pequeño YoonHo.

–Y ni siquiera me hablaste tú, fui yo porque ya me había desesperado que me vieras y no dijeras nada. –El omega con olor a mazapán bufó.

–Creo que le diré. –Habló JungKook cabizbajo. –Pero es que me da miedo que me rechace y deje de hablarme.

–Sinceramente no creo que te rechace, no deberías tener miedo.

JungKook miró acongojado a su hermano, una cosa era decirlo, y otra cosa era hacerlo. Miró hacia enfrente y vio la ventana del Oxxo, desde su lugar se podía ver perfectamente el mostrador, y al lindo omega sonriente.

–Solecito, acompáñame por la leche y los pañales de YoonHo.

HoSeok asintió y bajó del auto cargando a su cachorro. Entró con su omega al establecimiento y fueron directo al pasillo de bebés. YoonGi lo jaló para esconderse detrás de un estante y espiar un poco al omega cajero.

–YoonGi, ni siquiera nuestra vecina doña Florinda se comporta así.

El omega mazapán le hizo seña de que se callara y siguió observando.

JiMin simplemente atendió al cliente en turno y después se quedó esperando, dando miradas a la puerta de vez en cuando y soltando uno que otro suspiro.

–Está esperando a Kook. –YoonGi sonrió. –Dios Kook, que idiota eres, ¿cómo te va a rechazar?

– ¿Y si vas a hablar con él?

–Hobi, eres un genio, por eso me enamoras cada día más. –El alfa se sonrojó ligeramente y siguió a su omega a la caja.

–Buenas tardes, ¿encontraron todo lo que buscaban? –YoonGi asintió. – ¿Necesita alguna recarga o pago de servicios?

–No gracias. –Ambos omegas sonrieron mientras el más bajito pasaba los productos por el escáner. –Tú eres JiMin, ¿cierto?

“Oh no, ¿y si él sí es un violador y usa a ese lindo bebé para capturar a sus víctimas?”

–Soy el hermano mayor de JungKook.

JiMin lo analizó con cuidado, la verdad es que Jungkook y YoonGi casi no guardaban parecido, sin embargo, viendo bien al pequeño bebé, era idéntico al que tenía el alfa en su fondo de pantalla.

–Mucho gusto. –El cajero hizo una pequeña reverencia. –JungKook me habló de ustedes.

Era cierto, a JungKook le gustaba mucho hablar de su familia. De su hermano YoonGi, con olor a mazapán, que había estudiado música; del alfa de este, HoSeok, con olor a pulparindo y una carrera en baile. Y del pequeño YoonHo, el lactante con olor a picafresa era el tema favorito de JungKook.

–Bien, entonces ya que nos conoces, iré al grano. –JiMin asintió. –Le gustas a mi hermano.

El omega más joven se puso completamente rojo. Él estaba seguro de que sentía atracción por el alfa, de hecho, podía decir sin titubeos todo lo que le gustaba de él; pero escuchar que su gusto no era unilateral tenía a su corazón corriendo el maratón de Nueva York en ese momento.

– ¿Por qué no me ha dicho nada? –Eso era algo que no entendía, JiMin no había dicho nada por miedo a ser rechazado, pero ¿por qué el alfa tampoco lo hizo?

–Porque es idiota. –HoSeok le dio un pequeño golpecito en la cabeza a su omega y contestó por él.

–Kook quiere que tú des el primer paso, porque tiene miedo de ser rechazado o que lo tomes por loco.

– ¿Entonces debo invitarlo a salir?

–Puedes hacer eso. –YoonGi asintió. –O insinuárselo, puedes hablarle de algún lugar al que te gustaría ir, a ver si se le prende el foco.

–Está bien. Intentaré hacerlo. –Puso los pañales y la leche en polvo en una bolsa y se las entregó.

Una vez que la familia pagó su compra, se despidieron del cajero y se fueron, ya que pronto sería la hora de la siesta del cachorro.

JiMin puso a trabajar su mente, desbaratando todas sus opciones: El cine no era un buen lugar para hablar; ir a un restaurante tampoco era opción, tenía cierta reticencia a que el alfa no lo dejara pagar su parte, y eso no se le hacía justo, llámenlo raro, pero a él le gustaba dividir la cuenta con sus citas.

Ni siquiera había llegado a las diez opciones cuando la puerta se abrió y el inconfundible olor del alfa llegó a él. JungKook miró al cajero y lo analizó por unos minutos, denotando algo de nervios en su actitud, pero él no se quedaba atrás, aunque para ser sincero, siempre estaba nervioso cuando tenía al omega cerca, y ese día, después de la plática con su hermano y cuñado, era peor.

–Buenas tardes Kook. –El castaño claro sonrió, olvidando por un momento su misión fallida de buscar un lugar al cual ir por el alfa. – ¿10 pesos de crédito?

–No. –El cajero lo miró confundido. –En realidad hoy quiero hablar contigo sobre algo.

–Yo también, conocí a tu hermano.

“Oh no.”

Fue el único pensamiento que cruzó la mente de JungKook, si ya estaba nervioso, ahora podría decirse que era el epítome de los nervios y la vergüenza, ¿qué cosas le habría dicho su hermano al omega?

–No me dijo nada malo si es lo que estás pensando. –JiMin tomó con cuidado la mano del pelinegro. –En realidad sólo habló de ti para decirme que son tu familia, fuera de eso no me dijo nada más.

–Gracias a Dios. –El alfa suspiró. – ¿Hay otra cosa que quieras decirme? No estoy seguro de que me quieras hablar después de lo que voy a decirte.

–Creo que hay una cosa más. –Tomó aire antes de hablar y miró al chico frente a él, de la forma más sincera posible. –Leí que la playa Haeundae es una de las más lindas de Corea.

Esa oración dejó descolocado a JungKook, ¿la playa? Él habría pensado que JiMin le contaría otra cosa sobre su día, o en el peor de los casos que cortaría su amistad en ese momento, pero no se esperaba que le dijera una cosa tan random.

A menos que no fuera random, quizás debía leer entre líneas para entender si el chico le estaba dando una señal.

–Bueno, las vacaciones empiezan en unos días, creo que es un buen destino turístico.

El omega quiso estrellar su cabeza contra la repisa de alcohol hasta desmayarse. Iba a ser más difícil de lo que había pensado, tendría que soltar una pista más directa.

–Sí, y creo que es fácil llegar, la línea 2 dilata unos 40 minutos.

“Bien JungKook, sí te está queriendo decir algo, sino ya habría cambiado de tema, o habría mencionado que irá con su familia. A menos que esté buscando que le preguntes eso.”

– ¿Irás con tu familia?

–Creo que se disfruta mejor entre dos. –JiMin estaba a un paso de sufrir un tic nervioso.

– ¿Entonces irás con tu amigo Tae? ¿O llevarás a JiHyun?

–Dios, dame fuerzas para no matarlo.

JiMin recostó su cabeza en el mostrador y suspiró, JungKook se agachó un poco y lo miró, intentando descifrar que es lo que frustraba al omega, algo muy evidente, sólo que Don Taquitos era muy ciego.

–Estoy intentando hacer que me invites. –JiMin lo miró. –Pensé en soltarte datos sobre la playa para ver si se te ocurría invitarme, pero creo que no. Supongo que no estamos en el mismo canal.

JungKook desconectó su cerebro después de la primera oración: Estoy intentando hacer que me invites. Eso sólo podía significar que JiMin quería salir con él, que JiMin gustaba de él, que por fin había dado el primer paso y JungKook podía darle vuelo a la hilacha.

– ¿Te gustaría ir a la playa conmigo?

–Sí, pero no quiero que lo hagas por obligación, o porque te remuerde la conciencia que te lo haya dicho.

–No, no es nada de eso. –JungKook tomó sus dos manos y las apretó con cuidado. –En realidad me gustas, pero soy torpe para estas cosas, si fuera por mí te habría invitado desde el primer día, pero tenía miedo de que me rechazaras o pensaras que estaba loco.

–Bueno, si hubiera sido el primer día, sí lo habría pensado, y seguramente te hubiera vetado del lugar. –Separó una de sus manos y la puso en la mejilla del alfa, dándole una ligera caricia. –Pero la realidad es que me gustaste al día siguiente que te disculpaste, y también estuve esperando todo este tiempo por miedo a que fuera unilateral.

–Somos un par de tontos.

–Siempre podemos empezar de nuevo, como un restart.

–Estoy de acuerdo, que sea como el comienzo de algo nuevo. –JungKook le dio la vuelta al mostrador y miró al omega, entregándole su corazón sólo con eso. – ¿Quieres ir a la playa conmigo?

–Sería un placer.

Podría decirse que nadie, además de las cámaras de seguridad, fue testigo de esa vergonzosa confesión, ni como después alfa y omega se dedicaron a robarse besos entre risitas y cursilerías, pero para ellos estaba bien, de hecho, era un momento perfecto. Así como la combinación de sus aromas, porque nada se lleva mejor con unos tacos al pastor que un buen boing de mango.

¡Cuéntale a spagietti lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

1

Me encanta

Divertido

1

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

1

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

0

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

Otras recomendaciones

Die Wölfe von Welby

maryketteler: Ich bin von diesem Roman sehr angetan. Es handelt sich um eine wunderschöne Geschichte, die durch ein tolles Happy End abgeschlossen wird.

Leer ahora
A Blessing in Disguise

Roxann: This was an amazing book. The characters and plot were amazing and you are an awesome writer. Every book I have read by you is just amazing. I thank you and on to the next ❤️

Leer ahora
My Blacksmith Savior

MoonlightN🌕: I absolutely love Sully. He's such a mature, patient, and understanding character—a complete green forest. 💚I love Sorsha too. She's strong, resilient, and easy to admire. They're a perfect match, and watching their relationship grow with patience, trust, and love was beautiful.The way their bond d...

Leer ahora
Alien Claim: Book 1

Noor jahan: THE NOVEL WAS TRULY AMAZING, SO AMAZING THAT I WISHED FOR ME BEING KIDNAPPED BY SUCH ALIEN 🤣🤣🤣

Leer ahora
Stripped Shadows

Pfefferwinz: Richtig gut geschrieben und spannend bis zum Schluss.Ich kann es nur absolut empfehlen und bin auch schon bei der Fortsetzung, ... soweit wie sie eben schon fertig gestellt ist. Ich bin sehr gespannt was noch kommt ♥️Danke für die Bereicherung meiner Freizeit. Für mich der perfekte Ausgleich zumArbe...

Leer ahora
Stadt der Alphas

Uschi: Sehr gut geschrieben aber durch die kleinen Happen baut sich keine Spannung, Erotik, Romantik oder ähnliches auf

Leer ahora
Death's Shadow MC Book 1

tita: Great story, i enjoy reading it to the end...

Leer ahora