Capítulo Único (Oneshot)
Las manos del alto se alejan de él y el joven chico de pelo negro se detiene dubitativo delante de la puerta de su pequeño apartamento. La llave está encajada en la cerradura y solamente hace falta girarla para entrar. Sin embargo, ahora no está seguro si quiere dejar entrar a un total desconocido a su casa, por mucho que hubieran cruzado miradas desde hace unos días sólo hoy habían hablado.
Aunque en todo caso la pregunta correcta es…
¿Cómo han terminado ahí? Recuerda levemente que de sus labios salió la invitación.
BaekHyun no está seguro qué se apoderó de él para ser tan osado de invitarle a su casa, porque por muy atractivo que fuera el hombre alto y de cabello rojo que tenía detrás de él —casi tan pegado a su espalda que su calor era palpable—, hay algo en su forma de hablar, de actuar y en su aura que le inquieta en ese momento.
—No sé…
—¿Qué te preocupa, BaekHyun?
Basta con sentir los labios rozando su oído y oír su grave voz, susurrante, para abrir la puerta en modo automático y entrar ambos al oscuro apartamento. El alto cierra la puerta, al menos eso cree el dueño, y seguidamente lo agarra de la cintura, envolviéndolo con sus tonificados brazos y besando su nuca casi con lo que se podría catalogar como ternura. Murmura algo, pero BaekHyun no es capaz de entenderlo. El bajo se siente mareado y el deseo recorrer su sangre. No obstante, también siente sus sentidos embotados y sus pensamientos igual, pero a pesar de estar así, intenta averiguar cuándo le ha dicho su nombre, pues no recuerda haberlo hecho.
«¿Debería preocuparme?».
Es girado con lentitud y su boca devorada por el pelirrojo, las dudas de BaekHyun se disipan justo cuando la lengua ajena recorre su boca. Sus ojos se abren y cuando conectan con los del alto jadea, son unos ojos verdes y llameantes, encendidos. Que, aunque estén besándose y mirándose rodeados de sombra y oscuridad, son visibles en su totalidad… Son inhumanos.
A pesar de ello, dichos ojos atrapan a BaekHyun.
Atraen al humano que se deja llevar, cazado por el demonio.
***
ChanYeol nunca ha elegido a hombres como sus presas, nunca ha sido muy minucioso o dedicado con ellas, no ha dado placer a su alimento de cada día porque normalmente se centraba en él mismo, pero ésta vez era distinto. Lo que tiene entre sus manos y bajo su cuerpo es un plato gourmet, lo más exquisito que ha tenido el placer de ver y catar a lo largo de su extensa e inmarchitable vida, así que da igual que fuera hombre. Es lo más hermoso que ha visto en milenios y desde que lo descubrió hace días, que deseaba tenerlo donde lo tenía justo en ese momento.
Si lo pensaba detenidamente le daba hasta pena que sólo pudiera disfrutarlo esa noche y ninguna otra más.
Aunque tampoco demasiado.
El humano se retuerce bajo su toque, jadeando cuando la lengua de ChanYeol recorre su cuello y gime sonoramente al ser mordido de forma fugaz en la sensible zona donde su pulso se nota. Su piel es seda bajo sus manos, poco a poco ChanYeol lo va desvistiendo, disfrutando de su tacto con sus manos y sus labios. Se deleita con la suave piel de los muslos del humano cuando baja sus pantalones.
ChanYeol se vuelve a repetir mentalmente que ha sido la mejor caza desde hace siglos y sonríe, mordiendo el hombro del bajo con un poco de fuerza.
Cuando lo tiene completamente desnudo tumbado en la cama el íncubo se arrodilla sobre el colchón y se aleja un poco para grabar esa imagen en su mente. El chico lo mira entre los mechones negros que cubren sus ojos, ChanYeol conoce esa mirada, es producto del trance que provoca en sus presas, quedan hipnotizadas y muchas veces actúan sin saber lo que hacen.
Son puro instinto, motivados por la lujuria que les hace sentir. Pero el demonio cree que ésta vez puede prescindir de eso y dejar que el humano tenga algo de control sobre sus acciones.
Así sería más divertido y satisfactorio para ChanYeol.
Se cierne sobre él y besa sus labios, susurrando sobre ellos en un idioma desconocido, nota inmediatamente el cambio en los ojos de BaekHyun cuando su control mental ya no está. Sus ojos no están opacados, ahora tienen vida, aún así siguen reflejando lujuria y deseo por el hombre que tiene delante.
Las manos del azabache suben por sus pectorales, apartando la camisa blanca que lleva todavía puesta a pesar de que está desabotonada. ChanYeol sonríe, y se relame los labios al sentirlo tan dispuesto a ser devorado por él.
El humano gime, sus lenguas se rozan y el demonio recorre con sus manos el cuerpo ajeno, mientras se mueve con parsimonia, rozando sus pelvis.
—Por favor…
Súplica BaekHyun sobre su humedecida boca. ChanYeol sonríe con lascivia y lame los labios del contrario antes de preguntar rozando sus bocas:
—¿Qué quieres, BaekHyun?
—Quítate la ropa…
Susurra y a mitad de la frase escapa un tenue gemido de sus labios.
ChanYeol ha comenzado a besar su cuello de nuevo, lamiéndolo y marcándolo con sus dientes, está vez con más fiereza, casi rozando el linde del dolor, si mordía un poco más podría degustar su sangre. Sin embargo, no lo hace, comienza un recorrido desde la blanca bien de su cuello, continuando con su torso. Tomándose todo el tiempo del mundo y haciendo oídos sordos a la petición de BaekHyun.
Mientras el demonio disfruta de la piel ajena, con su lengua y labios, el humano se retuerce entre jadeos cada vez más fuertes. ChanYeol llega hasta la hombría despierta del otro y sonríe de nuevo, mira hacia arriba y observa complacido lo que ha provocado en el muchacho. Se deleita en lograr que ese exquisito ser esté jadeante y deseoso por él.
«Pobre criatura», piensa, pues no sabe que ha ido a caer en la peor situación posible. No sabe que va a ser devorado completamente. Tanto físicamente como interiormente, su alma va ser el alimento de ChanYeol esa noche.
Es consciente de que sus ojos se han tornado verdes inhumanos por el hambre y el deseo que está sintiendo en ese momento. Volviendo a sonreírle al humano se inclina e introduce el pene de BaekHyun en su boca. El cual gime y sus manos se afianzan al cabello rojizo de ChanYeol mientras lo lame y comienza a prepararlo para adentrarse en él lo antes posible, no puede contenerse mucho más.
***
Gime cuando la hombría del pelirrojo comienza a enterrarse en él, su cuerpo se tensa con el inicial dolor que siente, pero no puede parar de pedir que continúe, que siga hasta el fondo.
Sus manos se agarran a los antebrazos de ChanYeol, que está cernido sobre él mirándole con esos ojos verdes que no paran de descolocarlo pero que a la vez lo atraen irremediablemente. No puede parar de observar sus ojos, lo mira fijamente mientras jadea.
Tiene su boca entreabierta y respira fuertemente mientras lo penetra, al llevar al fondo BaekHyun suelta la respiración que no sabe cuándo comenzó a contener. Y cierra los ojos porque el placer que siente en ese momento es demasiado, las embestidas no tardan en llegar. Su boca busca la del alto y cuando se encuentran solloza del placer, porque el pelirrojo ha dado con ese dulce punto que hace que el cuerpo de BaekHyun suba más aún de temperatura y que la sensación de placer se multiplique.
Solloza sobre la boca de ChanYeol y éste se traga su gemido mientras lo besa con lujuria mal contenida. BaekHyun se aferra a la espalda del alto cuando las embestidas suben de intensidad, ChanYeol besa su cuello y lo muerde con fiereza, mientras embiste sin piedad la próstata de BaekHyun.
El cual ya ha perdido la noción de todo por culpa del placer que está sintiendo. Un placer que nunca antes había experimentado en manos de nadie, ese desconocido con el cual solamente ha hablado ese día es la primera persona que lo hace temblar de tal manera que le aterra, porque que con cada embestida, beso y mordida siente que está siendo atado a ChanYeol, devorado completamente.
Siente que lo muerde tan fuerte que lo hace sangrar, pero no se queja, no tiene fuerzas para hacerlo, sólo quiere continuar sintiendo aquel placer que lo está volviendo loco y dejándole sin fuerza, a merced del atractivo hombre que está succionando toda su fuerza y comiéndolo de la manera más placentera que pudo haber imaginado jamás.
Nota toda su piel erizarse cuando el pelirrojo murmura sobre su oído y su fuerza irse por completo cuando se viene gimiendo su nombre. Cae sudoroso y casi sin poder respirar sobre el colchón y la mirada verde e inhumana de ChanYeol queda grabada en su mente mientras se siente desfallecer.
***
Observa el cuerpo desnudo y quieto del humano, éste respira despacio casi sin fuerza, la vida se le ira en breve. Únicamente queda quitarle el resto de su energía para devorarlo por completo y darle muerte.
Pero no lo hace, no es porque siente pena por él, sino porque no ha quedado totalmente satisfecho de su persona. Se relame los labios mientras se inclina sobre él, besa su dulce y rosada boca, devolviéndole algo de energía para poder seguir disfrutando un par de noches más de él.
—Nos volveremos a ver, BaekHyun.
Susurra sobre su oído mientras se desvanece entre las sombras.
No sabe qué le poseyó para no acabar con él, tal vez simplemente es por el placer que le hizo sentir. Que quiere degustarlo todas las veces que sea posible, porque ha sido demasiado bueno.
ChanYeol vive por el placer y no puede acabar con el humano que lo ha complacido tan bien.
No de momento.
FIN









Me encantó, preciosa historia
me imaginé a Baek en coma una semana todo chupado jaja
ME ASUSTÉ