Problemático

Sinopsis

BaekHyun se estaba cagando en la madre lobuna de KyungSoo. Y sep, este debía de ser su día, porque no era normal que cabreara a dos parejas y encontrara a la suya en un par de horas. Porque sí, efectivamente ese era su pareja y BaekHyun de verdad no tenía tiempo para lidiar con un alfa posesivo ahora mismo.

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Capítulo único

BaekHyun se estaba cagando en la madre lobuna de KyungSoo. De hecho, se cagaba en toda su jodida estirpe. Era cierto que eran médicos y tenían un código moral, pero se suponía que tenían que salvar vidas, no hacer milagros, joder. Y mierda, él tenían una jodida clínica local en una casona de dos plantas y un sótano que perteneció alguna vez a la abuela de KyungSoo, no un hospital con suministros necesarios para atender a personas con heridas graves.

Porque su clínica estaba en medio del pueblo, demasiado lejos de Seúl, y su función era curar raspones y moretones de los escasos niños de la zona o vigilar la hipertensión de algún anciano. En el peor de los casos, encargarse de ojos morados y algún hueso roto, no eso. No tipos grandes, guerreros, cambiaformas lobos de alto rango con heridas graves, sangrantes y feas.

Pero KyungSoo era un hijo de puta con los cojones bien grandes y él no podía simplemente decirle que no al líder de la manada cuando le dijo que sus chicos regresaron de una emboscada cuando estaban de entrenamiento con los lobos más jóvenes e inestables. BaekHyun también sabía que la pareja de KyungSoo iba en ese grupo.

De todas formas, él no podía hacer nada. Había estado poco tiempo en el pueblo, había ido a visitar a KyungSoo y terminó ayudándolo en la clínica porque BaekHyun no podía vivir cruzado de brazos y amaba la medicina.

Y pese a que no le gustara la situación a la que se enfrentaba, tampoco pensaba dejar a su amigo ahora, no cuando era consciente de que en el pueblo solo habían dos médicos, KyungSoo y YiXing, y por lo que escuchó, les faltarían manos para atender a los cambiaformas que iban de camino.

—Tiene que ser una jodida broma. —murmuró al observar al primer herido.

De repente, un tipo alto y delgado entró con otro hombre en sus brazos, parecía agitado, nervioso y el aroma que desprendía le quemó en la nariz a BaekHyun. No necesitaba tener una carrera para saber que ese que traía en brazos era su pareja y que el tipo iba a ser un dolor en el trasero.

Los machos emparejados eran un problema, uno grande, sobre todo los de tipo lobos como ellos. Más si era un alfa como ese hijo de puta de mirada ansiosa y entrecejo fruncido.

—¿SeHun?—KyungSoo salió de la puerta de la izquierda, sorprendido.

—Ayúdalo. —ordenó el mencionado.

—Ven, ponlo aquí.

SeHun, que era alto y de pelo negro dejó al chico que traía consigo en la camilla. BaekHyun se acercó con cautela, procurando ofrecer sus manos a la vista del alfa. El herido era bonito, una clásica belleza de rasgos jóvenes y finos, delicados, sin embargo, ese bastardo que tenía una profunda herida rasgándole la pierna era un alfa y BaekHyun a veces se sorprendía de las mierdas que hacía el destino con ellos. Las parejas alfas a veces eran complicadas, sobre todo si los dos eran del tipo de hombres que necesitaban salir a luchar y defender a la manada.

—BaekHyun, ayúdame. —SeHun gruñó una advertencia, logrando que él rodara los ojos. Sep, grano en el culo. —Es mi amigo y médico. LuHan está a salvo, lo juro.

KyungSoo fue convincente con su tono de beta, firme, pero seguro. BaekHyun por su parte, le importaba bien poco si el lobo emparejado quería verlo como alguien confiable o no, él era médico, salvaría todas las vidas que pudiera y si tenía que dejar fuera de servicio algún mierda como ese, lo haría. BaekHyun era un omega y aunque apreciados por ser los lobos más estables de la manada, no siempre eran sumisos como a todos les hubiera gustado, y en especial, BaekHyun, tenía problemas para tomarse en serio las jerarquías y no pasárselas por el forro de los huevos.

—Apártate. —le dijo BaekHyun a SeHun, observando la herida de LuHan, su ojo clínico activo. Ignoró su gruñido feroz y revisó la herida, dándole una mirada a KyungSoo. —Está curándose y los huesos están mal colocados.

Eso solo podía significar una cosa: había que descolocarle los huesos para encajarlos bien, antes de que el proceso de curación de los cambiaformas se completara y LuHan quedara cojo, en el mejor de los casos. Y eso implicaba tener a SeHun bien lejos de su cuello porque el tipo no iba a dejar que BaekHyun hiciera chillar a LuHan, aunque fuera por causas clínicas.

—¿Qué pasa?—preguntó el lobo irritado.

BaekHyun se acercó a la estantería de suministros con tranquilidad, KyungSoo se encargaba de terminar de romper el pantalón de LuHan. SeHun estaba de espaldas a él, distraído, su amigo lo había hecho cambiarlo de camilla, para colocarlo en la mesa provisional que usarían en este estado de emergencia. BaekHyun se acercó silencioso con la jeringuilla y se la clavó a SeHun antes de que el lobo pudiera reaccionar. El tipo lo miró con los ojos cargados de rabia, mientras caía.

—Lo siento, pero no necesito que me intentes arrancar la cabeza por curar a tu pareja.

KyungSoo rodó los ojos, pero no juzgó sus métodos, porque él sabía que era algo necesario.

Al cabo de una hora, la pierna de LuHan estaba en su lugar, curando bien, y BaekHyun había atendido a diez cambiaformas más, siete hombres y tres mujeres. Huesos rotos, mordidas profundas, mucha sangre. No dejaba de darse cuenta que algunos no tuvieron tiempo ni de transformarse en lobos y que tuvieron que luchar con sus cuerpos humanos. Entrar en fase no era tan fácil para todos, mientras algunos podían hacerlo en cuestión de segundos, otros ese tiempo crucial que tardaban transformando su cuerpo al animal que llevaban dentro, era vital para seguir vivos.

Los suministros se agotaban lentamente y aunque recibían ayuda de varias personas del pueblo, BaekHyun se sentía estresado, sin poder enfocarse en un solo paciente porque llegaban muchos.

No obstante, el punto culmine fue cuando entró JongIn ayudado por uno de sus compañeros. Tenía una fea herida en el pecho y BaekHyun se acercó muy rápido, indicándole al otro tipo donde iba la pareja de su amigo.

—BaekHyun, me alegro que estés aquí.

—Cállate, imbécil. —le gruñó quitando la venda improvisada con una camisa que estaba totalmente empapada. —Joder.

—¿Doc, en qué puedo ayudar? Soy JongDae.

—Sujétalo.

BaekHyun quitó la camisa y JongIn siseó. Él supo el momento exacto en el cual KyungSoo apareció. Su aroma le dijo que estaba fuera de sus cabales y era extraño porque ese tipo era la persona más controlada del universo, pero las parejas destinadas eran así y los machos emparejados siempre eran un jodido dolor en el trasero.

—JongDae, ayúdame a llevarlo a esa sala de allí.

—BaekHyun. —lo llamó KyungSoo con voz grave y tensa.

—Quítate de mi jodido camino, KyungSoo. —su amigo le sacó los dientes y sus ojos se volvieron rojos. Su lobo quería salir y estaba enojado. Genial. —Sabes cuál es el código, no podemos atender a nuestros seres queridos y tu culo está fuera de esto. JongIn es mi paciente.

—Es mi pareja. —y el mío vibró por todo su cuerpo en un reclamo posesivo. Varios lobos que solo tenían rasguños y ayudaban con los heridos, se giraron, preparados para saltar y ayudarlo.

—No te lo voy a decir dos veces, KyungSoo, o te mantienes al margen o tendré que patearte los huevos.

No podía sedarlo, no le quedaban suficientes suministros como para eso y el organismo de los lobos consumía los medicamentos paralizantes con facilidad por su alta temperatura.

—KyungSoo, estoy bien. —pero la voz de JongIn sonó en un farfullo casi inentendible y KyungSoo gruñó en respuesta.

BaekHyun vio cómo la mirada del lobo retrocedía y las pupilas volvían a ser humanas. KyungSoo le asintió a regañadientes y él se hizo cargo del asunto.

Otros cuarenta y cinco minutos después, BaekHyun se sentía agotado y recordaba por qué dejó su jodido trabajo en el hospital, aparte de la frustración que le causaba esto como profesional.

Al menos JongIn estaba a salvo y KyungSoo no le arrancó la cabeza. Sin embargo, cuando BaekHyun vio a la pareja de LuHan caminar directo hacia él, reconoce que sí creyó que su cabeza dejaría de estar sobre sus hombros. SeHun parecía mortalmente serio cuando se detuvo frente a él, pero no le atacó ni leyó en él algún signo de querer pelar.

—Mi amigo está herido.

BaekHyun asintió y comenzaron a caminar.

—¿Qué le ocurre?—preguntó un tanto confuso, ya que se dirigían al sótano.

—Es un alfa, tiene una herida de mordida en el hombro y se niega a que lo curen. Está algo inestable.

Mierda y doble mierda. Alfa e inestable. Entendía por qué recurría a él. Los omegas podían influir positivamente en el ánimo de los demás miembros de la manada y normalmente, un lobo sano no trataría de buscar pelea con él, primero porque era un médico, un sanador y eso era sagrado ya de por sí en las normas de la manada, y segundo por su estatus de omega.

Antes de que SeHun abriera las puertas del sótano, BaekHyun tosió, llamando su atención.

—Siento lo de antes. Era mi culo o el tuyo.

—Lo entiendo.

La puerta se abrió y BaekHyun bajó las escaleras del sótano. Sin embargo, una vez abajo todo ocurrió deprisa. Sintió un tirón en su estómago, una sensación extraña de excitación y a los pocos segundos su espalda chocando contra la pared y un cuerpo duro manteniéndolo allí.

—ChanYeol, suéltalo.

BaekHyun parpadeó encontrándose con un torso desnudo de piel clara y complexión delgada. Sus ojos ascendieron recorriéndolo solo para encontrarse con un tipo jodidamente alto y sexy, mirándolo con los ojos oscuros más impresionantes que lo hubieran mirado. De hecho, lo hacían sentir caliente con esa puta mirada.

Y sep, este debía de ser su día, porque no era normal que cabreara a dos parejas y encontrara a la suya en un par de horas. Porque sí, efectivamente ese era su pareja, podía sentirlo en la piel, en la forma en la que le latía el corazón y la mera presencia del tipo lo hacía sentir vivo e inquieto, como si sólo existiera él o algo así. Y BaekHyun de verdad no tenía tiempo para lidiar con un alfa posesivo ahora mismo.

—Tienes que soltarme.—le dijo y él gruñó y se acercó, aplastándolo un poco más.

—ChanYeol, el chico apenas puede respirar. —lo llamó la misma voz del principio.

SeHun trató de acercarse, pero el otro alfa le lanzó una advertencia en un sonido totalmente animal y desistió con rapidez.

—ChanYeol. —probó a usar su nombre y éste lo miró, sus ojos centelleando amarillos, el lobo casi por fuera. —Estás aplastándome, joder.

Él asintió y dio solo un paso atrás, solo uno y BaekHyun seguía acorralado de todas formas, pero el hombre volvió en sí y el animal no estaba al borde de salir.

—¿Cuál es tu nombre?—su voz, su puta voz era ronca, grave y BaekHyun se sintió afectado por ésta.

—Byun BaekHyun y soy tu doctor. Mueve tu culo y siéntate, tengo que curarte. —sabía que no estaba jugando su mejor baza siendo autoritario con un alfa. Mierda, era de alto rango, se percibía en su aroma, en su aura, en todo él, pero BaekHyun no quería dejarse impresionar y prefería llevar las cosas a un terreno donde él pudiera manejarlo.

—¿Me estás ordenando?—preguntó, su cabeza agachándose a la altura de sus ojos, rozando sus labios.

—Honestamente, sí. Muévete.

ChanYeol alzó una ceja, mordió su labio y se alejó, tirando de su muñeca. BaekHyun no dejó de bufar porque lo bloqueó de la vista de los otros dos lobos en el sótano. No le sorprendió que se sentara en un camastro con un ruido extraño y oxidado y lo colocara entre sus piernas, la mano buena en su cadera, como si temiera que fuera a escapar.

BaekHyun lo ignoró y se centró en ser médico. Ya tendría tiempo de babear con la vista del tipo. Francamente, ni siquiera asimilaba que hubiera encontrado a su jodida pareja, no ahora, no de esta forma, no en un maldito alfa que le sacaba un palmo de altura y que parecía tener problemas para controlar su animal. No en uno que iba a ser un dolor en el trasero con su posesión.

Trabajó rápido con la herida, no dejaba de sangrar porque tenía astillas dentro y su cuerpo no podía sanar. ChanYeol no dejaba de observarlo como si él fuera a evaporarse y ninguno de los otros dos cambiaformas dijo nada. Una vez terminó de vendar la herida, BaekHyun revisó el lugar, sobre una mesa había algo de ropa.

ChanYeol gruñó cuando BaekHyun quitó su mano de su cadera y él resopló.

—No me voy. Aún.

El lobo lo dejó, no sin fruncir el ceño. Podía ser un impulso ridículo, pero BaekHyun tomó una camisa negra del montón, la que le pareció del tamaño del otro y se volvió acercar, ofreciéndosela para que se la pusiera, no dándole de verdad opción, él mismo pensaba ayudarlo.

—No es necesario.

—Me importa una mierda. Póntela.

ChanYeol alzó las cejas, escéptico, no obstante, se dejó poner la camisa. BaekHyun no quería sentirse estúpido, pero no le gustaba la idea de su pareja mostrando piel a los otros. Y síp, por eso mismo los lobos emparejados era una mierda. Él mismo se estaba comenzando a comportar como uno.

Una vez la prenda estuvo sobre el tipo, BaekHyun asintió, conforme.

—Ahora voy a irme.

—No.—gruñó con fuerza el otro.

—Sí voy hacerlo.

—No. —repitió él más hosco que antes.

Las manos del tipo se alzaron en busca de atraparlo de nuevo, pero BaekHyun reaccionó esta vez. Dio un salto hacia atrás y ChanYeol frunció el ceño, tomándose eso como un desafío, de hecho, sabía que su propia postura no era relajada y procuró, destensar sus músculos.

—Soy médico, estamos con pocos suministros y no puedo quedarme aquí contigo porque tienes una rabieta de alfa.—argumentó con voz tranquila.

—Iré contigo.

ChanYeol se levantó.

—De eso nada. —dio un paso atrás por instinto, maldiciéndose.—Pondrías a los otros nerviosos, no necesito lidiar contigo porque alguno de los heridos me gruñe porque le hago daño. Ya tuve suficiente con dos machos emparejados hoy.

—¿Quien te gruñó?—sep, el lobo estaba saliendo a la superficie.

—ChanYeol, escucha al chico.

—Doctor Byun o BaekHyun, si no te importa. —lo corrigió BaekHyun, mirando al otro por encima del hombro.

Era un tipo tan alto como su pareja, incluso unos centímetros más. ¿Qué coño pasaba allí que todos eran más altos que él, joder?

—BaekHyun. —aceptó el otro, rodando los ojos. —Tiene razón. Bastantes de los nuestros están heridos. Necesitan a todos los médicos disponibles.

ChanYeol apretó la mandíbula, al parecer comprendió que lo que decía el otro lobo tenía lógica. BaekHyun trató de sonreírle un poco.

—Cuando termine volveré.

—Una hora.

—Cuando termine. —y añadió antes de que ChanYeol replicara, no conforme con eso. —No me lo pongas más difícil, joder. Sólo siéntate ahí y cuenta ovejas o algo así.

El alto hizo una mueca, bufando, pero asintió al final.

—Si no vuelves iré a buscarte, BaekHyun.—era una promesa de que lo cazaría.

BaekHyun no iba a llegar a ese límite, no cuando el hijo de puta lo puso tan caliente con solo esa mierda de frase con esa puta voz grave.

***

ChanYeol gruñó por vigésima vez, se sentía atrapado e intranquilo, su lobo arañaba la superficie, enojado con él por permitir que su pareja se fuera solo y le irritaba de sobremanera las miradas irritadas de YiFan y MinSeok. SeHun se fue a cuidar de LuHan.

—¿Quieres deja de gruñir, idiota?—soltó repentinamente YiFan.

—Ha pasado mucho tiempo.

—Son solo dos horas y BaekHyun es médico, es normal que tarde. —interrumpió MinSeok con tranquilidad, tomando un poco de su té.

Lo más que le enojaba es que seguía en el sótano, para evitar poner nerviosos a los demás miembros de la manada, y que sus dos amigos se habían hecho una fiesta del té, mientras él quería comenzar a arrancar cabezas. ¿Por qué demonios tardaba tanto BaekHyun?

El joven chico de pelo rubio y de baja estatura era hermoso, simplemente delicioso. ChanYeol y su lobo querían probarlo, marcarlo y hacerlo suyo y le tocaba mucho las narices no haber podido emparejarse con su pareja antes de dejarlo ir. No quería que ninguno de los otros machos lo tocara, ni siquiera las mujeres. Era suyo y mierda, estaba de un terrible mal humor.

—Voy a ir a buscarlo.

—No podemos dejarte salir ¿lo sabes, cierto?—MinSeok intercambió una mirada con él, el hombre era más bajo, pero no carecía de fuerza o determinación.

ChanYeol gruñó una vez más.

—Voy a enloquecer aquí dentro.

—Haz otra cosa. —se sacudió el tipo.

YiFan sonrió para sí mismo y él bufó. ¿Es que nadie entendía qué tenía que ir con BaekHyun? Caminó en círculos durante otro buen rato más y trató de ignorar la molesta sensación de rabia en su pecho, pero no podía. ChanYeol sabía que era normal esa mierda que estaba sintiendo.

Al fin y al cabo, cuando encontraban a su pareja, los cambiaformas solían vincularse al otro, marcándolo como suyo, era una necesidad animal que no podían evitar. Iba en contra de su naturaleza quedarse allí, mientras BaekHyun rondaba por la casa. Mierda, primero debía de estar su jodido emparejamiento. Y de nuevo sabía que era irracional pensar así, sobre todo en un momento de estrés como ese, donde habían sido emboscados a traición por esa puta manada de desterrados.

Una manada enemiga quería adentrarse en sus tierras y aprovechó su jornada de entrenamiento con los lobos más jóvenes para atacarlos. Había sido un completo desastre y ChanYeol estaba demasiado enojado. Su hermano probablemente también. JunMyeon querría hablar con él y ChanYeol lo mandaría a la mierda porque primero debía encontrar a su pareja.

Lo sintió en la piel. Algo estaba pasando. Un grito se escuchó, alboroto y ChanYeol salió disparado antes de que MinSeok se lanzara para controlarlo y mantenerlo dentro del sótano. Cuando llegó a la primera planta sus ojos brillaban amarillos y su lobo estaba muy enojado, aspiró el aire en busca de la esencia de BaekHyun y se dejó guiar por sus instintos, sabiendo que YiFan y MinSeok iban justo detrás de él.

Subió a la segunda planta y lo encontró. BaekHyun se veía enojado, crispado, varios lobos detrás y uno en concreto, demasiado enojado. Era uno de los jóvenes particularmente violento y salvaje, tenía problemas para controlar a su lobo y muchas veces debía ser sometido por la voz del alfa, para evitar hacer estupideces. ChanYeol gruñó fuerte y varios se giraron, reconociéndolo, incluido su pareja y el chico.

—Oh, mierda.

—TaeMin, muévete. —le ordenó al lobo. El tipo apretó la mandíbula, debatiéndose. —Aléjate de él.

—Me quería atacar.—la voz del lobo más joven sonó distorsionada, el animal y el humano en discordia.

—Tienes una jodida bala en la espalda y estás perdiendo mucha sangre, sólo quería sedarte para que no te doliera, imbécil. —le recriminó BaekHyun bufando, ni siquiera un poco intimidado por el chico.

ChanYeol dio otro paso cerca del pequeño doctor, actuando de forma protectora con él y mirando detenidamente a TaeMin, sacándole los dientes a su pareja. El joven no estaba de acuerdo con él y a ChanYeol le importaba una reverenda mierda.

—No te conozco, no eres de aquí. Podría ser un espía.

Cortó el movimiento violento de TaeMin, adelantándose y escondiendo a BaekHyun detrás de él, sorprendiendo al otro lobo y al resto de ellos.

—Es mi pareja, tócalo o di alguna mierda más sobre él y te arranco la lengua, TaeMin.

El más joven retrocedió esta vez, descolocado. ChanYeol sintió a BaekHyun asomarse por un lado de él, notando su irritabilidad porque el otro lobo no lo respetó hasta que el alto intervino.

—Mocoso, en serio estás sangrando y necesitas asistencia. Si no vas a dejar que te atienda, al menos deja que YiXing lo haga.

—Yo...—él pareció tranquilizarse y sus ojos dejaron de verse amarillos. —Está bien. Si al alfa no le importa.

BaekHyun volvió a bufar, rodando los ojos y pasando al frente, ignorando a ChanYeol. Él procuró no hacer nada estúpido como tomarlo de la cintura por ese gesto. En realidad odiaba que otros le hicieran ese tipo de desplantes, pero su pareja estaba demostrando tener carácter y no agradarle que no confiaran en sus capacidades.

Asintió en dirección a TaeMin y éste se sentó en la camilla, apartando los ojos de BaekHyun cuando éste se acercó con el material para curarlo. ChanYeol dio una visual al pasillo, alzando la ceja.

—¿No tienen nada qué hacer, idiotas?

Los que quedaban alrededor se dispersaron, regresando a sus quehaceres y él se apoyó en la pared con los brazos cruzados. MinSeok se quedó prudentemente a un lado, mirándolo fijamente.

—YiFan fue a comprobar cómo está YiXing. —no le preguntó de todas formas, pero no iba a ser grosero con su hyung. —Debes tener paciencia con él. —comentó MinSeok, refiriéndose a BaekHyun. —No es uno de los tipos a tu cargo, es tu pareja, recuérdalo. Además, es un omega.

—Encárgate de hablar con JunMyeon.—ignoró los consejos, frunciendo el ceño.

MinSeok rodó los ojos, asintiendo.

TaeMin le agradeció a BaekHyun la atención médica, todavía asustado por la posible reacción negativa de ChanYeol y procuró no mirarlo mucho a los ojos. No podía decir que eso no le satisficiera. A decir verdad, no quería a ningún macho cerca de su BaekHyun hasta que no pudiera vincularse a él apropiadamente y el doctor parecía irritado con su presencia.

Una vez finalizó su tarea caminó a lo largo del pasillo sin mirar atrás y ChanYeol lo siguió en silencio, con los músculos en tensión. BaekHyun entró en una habitación, tirando fuerte del picaporte y cuando él cerró la puerta, el doctor estaba mirando seriamente el contenido de una vitrina. Parecía que era una especie de despacho o consulta médica. Un escritorio, una camilla y la vitrina de medicamentos y vendas.

—¿Vas a seguir ignorándome?—no recibió respuesta. —No es mi culpa que TaeMin me obedeciera, como tampoco es mi culpa que no te respetara.

—Ya lo sé. —soltó con la voz tensa. —Pero no quería que me reclamaras de esa forma delante de los otros.

BaekHyun se giró, exasperado, dejándose caer sobre la silla de escritorio. ChanYeol observó su cansancio y se ablandó un poco.

—¿Por qué? Eres mío. —su tono fue tenso, su animal aullando porque creía ser rechazado por su pareja.

El chico suspiró, negando con la cabeza.

—Estoy acostumbrado a ser independiente y no se me da bien seguir las jerarquías. —explicó con un tono más normal. ChanYeol se acercó lentamente, a su vez. —Eso ha sido sorpresivo y llevo unas horas de mierda.

ChanYeol giró la silla, agachándose entre sus piernas, sus manos sobre los reposabrazos. Lo miró detenidamente, era muy atractivo y caliente y no pudo evitar lamerse los labios, imaginando cómo sería desnudarlo y follarlo.

—Todos te respetan. Mucho. —comentó BaekHyun, como si se hubiera quedado sin palabras brevemente y quisiera enfocarlos a ambos en algo.

—Soy el hermano del líder de la manada.

—No me jodas. —se hundió un poquito en la silla, haciendo una mueca infantil.

—¿Algún problema con eso?—alzó una ceja, procurando controlar su molestia, pero falló por la cara de BaekHyun.

—No es que me moleste o algo así, simplemente como te dije, no se me da bien estar en manada o respetar bien las jerarquías. —hizo una pausa, jugando con sus manos. —Acabo de dejar mi empleo en la ciudad y vine a visitar a KyungSoo, ni siquiera sabía qué hacer después.

—Podemos lidiar con eso más tarde.

BaekHyun asintió y jugó un poco más con sus dedos. Se formó un silencio donde él seguía observando a su pareja, sin decir qué hacer con él, porque por un lado quería marcarlo, reclamarlo como suyo y por otro, notaba que estaba cansado y le preocupaba comportarse como un gilipollas que solo pensaba con el pene.

—Sigues mirándome así. —ChanYeol sonrió un poco y BaekHyun se aclaró la garganta. —Estás deseando marcarme ¿no?

—Sí, bebé, no sabes cuánto. —fue jodidamente sincero y él se estremeció. —Pero puedo esperar. —añadió.

—¿En serio?—sonrió traviesamente, se puso derecho en la silla y se inclinó hacia delante, cerca de su rostro. —Tus ojos no dicen lo mismo. Pienso que te vas a poner gilipollas hasta que no consiga tus dientes en mi piel.

Su tono estaba siendo sugerente según él y le encantaba su jodido olor, era adictivo y bueno y ChanYeol aspiró bruscamente por la nariz, cerrando los ojos.

—No estás ayudando para que me controle.

—¿Quién dijo que quiero que te controles? —murmuró cerca de sus labios. —Sólo quiero una ducha antes.

—Lo que quieras, bebé. —ChanYeol mordió su labio inferior y se alzó. —Te llevaré a mi casa.

BaekHyun asintió, levantándose. Se quitó el batín blanco que usaba, se revolvió el pelo rubio y lo miró y joder, era una mirada caliente, pero no estaba preparado para verlo tocarse sus labios como si tuviera alguna clase de tic nervioso.

ChanYeol gruñó y BaekHyun sonrió levemente.

KyungSoo los interrumpió en ese momento, entrando y quedándose muy quieto, midiéndolos con sus ojos negros.

—¿Qué? ¿Estás más tranquilo ahora?—se adelantó BaekHyun, recomponiéndose. Su tono altanero como antes.

—Así que es verdad. Encontraste a tu pareja.

Él bufó.

—¿JongIn está bien?—preguntó ChanYeol. KyungSoo asintió.—Voy a llevar a BaekHyun a mi casa, necesita tomarse un descanso.

KyungSoo sonrió y él tomó a BaekHyun de la mano, guiándolo. El chico no se resistió, de hecho, entrelazó sus dedos con los suyos y se pegó a él, permitiéndole que lo llevara por la casa. ChanYeol casi miró con ferocidad a los demás miembros de su manada, como si cualquiera de ellos pudiera intentar quitarle al pequeño doctor y él en algún punto, sonrió dándose cuenta de su estado de ánimo, pero sin decirle directamente nada.

—¿Dónde vives exactamente? —preguntó BaekHyun una vez estuvieron afuera.

—¿Tienes coche?

BaekHyun asintió y sonrió, iniciando el camino hacía el garaje de la casa. Un pequeño coche de color verde pistacho fue el elegido y casi, casi, bufó en voz alta.

—Salía más barato con ese color según la oferta. Además, es más alegre.

—Es muy pequeño.

—Tú eres muy alto.

Le sacó la lengua el más bajo y se metió en el lado del piloto con rapidez, dejándolo a él sin más opciones que el asiento del copiloto. Iba bastante incómodo y se golpeó la cabeza al entrar y gruñó, haciendo reír a BaekHyun. El chico le tocó la coronilla en una caricia, como si tratara de aliviar su dolor, divertido y arrancó.

ChanYeol le indicó el camino con algunas señas, su casa estaba en la periferia del pueblo, casi en las lindes, en un barrio residencial tranquilo. De hecho, su casa colindaba con la de su hermano mayor y casi se podría decir que vivía en el patio trasero de JunMyeon. No obstante, la vivienda del líder de la manada siempre era una mansión grande y espaciosa y él como hermano menor, tenía la vivienda trasera, que igualmente era de dos plantas y bastante grande para una persona sola. De todas formas, tenía su propia entrada y BaekHyun solo vio la mansión Park de lejos.

El doctor no mostró mucha reacción ante esto, cuando se lo contó.

—¿Lo sabías?

—Pertenecí algún tiempo a la manada, más o menos —se corrigió, dubitativo. —Bueno mi padre lo era. Nos mudamos cuando yo tenía dieciséis años, dos años después me fui a la universidad y me quedé en Seúl. No me gustaba venir a las reuniones de la manada y después de que papá falleciera no quise volver.

—Nunca te vi.

—Como te dije, no me integraba con los demás chicos, sólo me hice amigo de KyungSoo y con él estudié medicina.

—Eso lo explica, soy mayor que tú, al menos tres años, cuando tú te mudaste yo estaba estudiando fuera.

BaekHyun asintió y él le indicó el camino de tierra que llevaba a su casa. Unos metros más adelante, ChanYeol tuvo que abrir una verja con un código de seguridad y el coche pudo entrar en el terreno de la casa, aparcando frente al porche. El alto alcanzó al doctor antes de que este lograra abrir la puerta y él la abrió.

—Para ser la casa en el patio trasero de tu hermano, no está muy mal.

—Es demasiado grande para mí solo.

—Pero ya no estás solo. —murmuró BaekHyun mirando al frente, como si se hubiera avergonzado.

ChanYeol sonrió, tomándolo por la cintura cuando entraron en la casa.

***

BaekHyun estaba algo nervioso de esto. Joder, había encontrado a su pareja y estaba en su jodida casa y sip, él quería follarlo. Sin embargo, ChanYeol fue amable, incluso delicado, le enseñó rápidamente las partes fundamentales de la vivienda y lo llevó al baño enorme de habitación, dejándole ropa limpia.

Casi vio al tipo dudar un segundo, mirándolo a él y luego a la ducha. BaekHyun sabía que estaba haciéndolo lo mejor posible para encargarse primero de sus necesidades y se lo agradecía. Realmente, apestaba y no quería que se emparejaran con él oliendo de una forma tan asquerosa. Al fin de cuentas, de lo que consistía una parte del ritual era en oler a la fragancia del otro y BaekHyun no podía sentirse a gusto con el olor de ChanYeol sobre él sin ducharse primero, aunque fuera algo incluso estúpido.

Quizá estuvo demasiado tiempo en la ducha, no está seguro, pero se lavó bien el pelo y dejó que el agua caliente destensara los nudos de sus músculos. Su lobo lloriqueó un poco al sentir la presencia de su pareja en la vivienda, sin posibilidad de tenerlo cerca y BaekHyun hizo su mejor esfuerzo por ignorarlo. Por eso decía que los machos emparejados era un dolor en el trasero.

Disfrutó que la ropa oliera a ChanYeol, eran solo una camisa larga gris y un pantalón negro elástico que seguramente al tipo le quedaría por la rodilla, pero que a él le quedaba como si fuera pescador. Al salir del baño, aún le resbalaban gotitas por su cabello húmedo y se dejó guiar por sus sentidos para encontrar a ChanYeol.

El olfato y el oído lo llevaron hasta la cocina, donde el hombre terminaba de preparar ramen. También se había duchado, pero más deprisa que él. Pareció quemarse un poco cuando lo vio y se llevó un dedo a la boca, maldiciendo. BaekHyun sonrió acercándose y tomándole la mano para inspeccionar el mismo la herida.

—Vivirás. —comentó.

—Pensé que tendrías hambre.

—Pensaste bien.

Le gustó que él quisiera cuidarlo. Cuando vio por primera vez al alfa pensó que sería la clase de tipo desconsiderado que le importaría una mierda si él estaba cansado o había tenido una mierda de día. Se equivocó, ChanYeol lo dejó ducharse, se preocupó de darle de comer y fregó los platos, mientras BaekHyun rondaba por la cocina, aún fingiendo molestia porque no lo dejó limpiar ni ayudar.

—¿Siempre serás así? Quiero decir, no me acostumbres a cosas que luego no harás por mí. —silbó, toqueteando un bote que contenía galletas. Se llevó una a la boca.

—Cuidaré bien de ti.

—¿Lo harás?

—Lo haré. No sé cocinar muchas cosas, pero no me molesta hacer este tipo de tareas. —se encogió de hombros, secándose las manos en el paño. Parecía bastante tranquilo. —No hago todo esto para que aceptes que nos emparejemos o algo así.

—No pensaba eso. —se sacudió BaekHyun, acercándose con una galleta y metiéndosela en la boca a ChanYeol. Su lengua rozó su yema al aceptarla. —Sí pensé que tendrías más problemas para controlarte.

—Los tengo, pero para mí es más prioritario en este momento que estés bien a marcarte. —tiró de su cintura, apretándolo contra su cuerpo, BaekHyun sintiendo toda la fuerza del tipo contra él.—Además, si no estás a gusto, no podré jugar contigo como quiero.

—Ya estoy bien. —susurró con voz coqueta, mirándolo por encima de las pestañas.

ChanYeol sonrió y fue una sonrisa hambrienta.

—¿Por qué no vamos a tu habitación y me demuestras cómo quieres jugar conmigo?

Lo hizo, lo llevó a su habitación abrazado contra él, BaekHyun no se quejó porque en un tramo sus pies se suspendieran en el aire o ChanYeol pareciera desesperado por llegar, de hecho le divirtió. Una vez la puerta se cerró, BaekHyun caminó hasta la cama por sí mismo, sentándose en el centro y lo llamó con un dedo.

—Ya puedes quitarte esa mierda de camisa.

—¿Es una orden?—alzó la ceja con un tono autosuficiente, acercándose como un cazador a su presa.

—Sip, lo es, quiero verte. Tengo que saber con qué clase de tipo me voy a emparejar. —se lamió los labios al terminar de hablar y ChanYeol obedeció casi al instante.

BaekHyun disfrutó de lo que veía, sobre todo cuando él estuvo delante de él, sobre la cama, apoderándose de sus caderas y buscando sus labios. Lo besó con fuerza y pasión y BaekHyun le devolvió el beso, gimiendo sobre su boca y abriéndola para él, dejando que su lengua lo explorara al completo.

Al separarse estaban sin aliento y BaekHyun recorría el abdomen de ChanYeol, deseando de verdad acariciar esos músculos con su boca. El simple pensamiento lo hizo estremecerse y sonrojarse un poco más.

—BaekHyun. —gruñó un poco cuando él trató de empujarlo para colocarlo donde quería.

Puso un dedo sobre su boca y sonrió.

—ChanYeol. —rió desvergonzado. —Déjame probarte.

Al final el hombre se dejó convencer, cayéndose sobre la cama y mirándolo de esa forma caliente que le dio la primera vez. BaekHyun se subió a horcajadas sobre él y comenzó a quitarse la camisa de botones muy lentamente, escuchándolo gruñir en respuesta, sus ojos brillantes y salvajes.

Después, besó su piel, todo su pecho, lamiendo y mordiendo, tal y como lo pensó, porque no pudo resistirse. Durante un segundo, introdujo uno de sus pezones en su boca, mirándolo por debajo de las pestañas y ChanYeol tomó una bocanada de aire con fuerza, sus puños apretándose contra el edredón, seguramente controlándose para no intercambiar puestos y follarlo.

Y cuando se deslizó más abajo, bordeando la cinturilla de sus pantalones, BaekHyun sintió una mano tirarle del pelo y sep, el tipo se veía peligroso y a la vez sabía que no le haría daño, pero le excitaba como la mierda que lo mirara con tanto deseo.

Sonrió con travesura y no tuvo que luchar mucho para bajarle los pantalones, descubriendo que no llevaba nada más debajo. Chasqueó la lengua entre sus piernas y sus yemas tocaron sus muslos.

—BaekHyun, joder.

Se apoderó de su erección desde la base y delineó la vena latente de su pene con parsimonia, después se lo metió en la boca y disfrutó de los gemidos calientes de ChanYeol. BaekHyun se apoyó en el colchón y dejó que le follara la boca, permitiendo que su miembro fuera hasta el final, solo alejándose cuando sentía que podía tener reflejos de arcada. A la vez, tuvo que masturbarse, sintiéndose febril y nublado de excitación por la jodida voz de ChanYeol pronunciar maldiciones.

Se corrió en su boca y mientras se tragaba su semen, BaekHyun se dejó venir entre sus pantalones, vergonzosamente. Soltó el pene de ChanYeol con un chasquido obsceno e infló las mejillas, limpiándose la boca con la mano. Se miró a sí mismo con las mejillas sonrojadas y ChanYeol resopló en el colchón. Podía sentir sus ojos sobre él.

—Quítate eso.—le ordenó, su voz grave, exigente. El animal estaba al borde.

BaekHyun se apartó un mechón de pelo de la cara.

—¿Caliente aún?

—Quiero marcarte.

Podría haber dicho algo inteligente, pero a decir verdad no quería. Se quitó el jodido pantalón y ChanYeol lo clavó sobre la cama, con él encima, evitando que su peso cayera sobre él, pero sosteniendo sus muñecas por encima de su cabeza con una sola mano. Volvió a besarlo con desesperación y lascivia, mordiéndole los labios y haciéndolo sangrar un poco.

Luego, se deslizó hasta su cuello, dejando un chupetón rojo sobre su piel. BaekHyun gimió alto, retorciéndose por no poder tocarlo, alzando la espalda contra su toque y ChanYeol dejó ir al final sus muñecas, para dejar más marcas rojas a lo largo de su pecho y muslos. Le encantó cada mordida y mierda, cada una de ellas lo excitó un poco más que la anterior. Sintió que podría hiperventilar cuando estuvo sobre su cadera y gruñó haciéndolo vibrar por completo.

Pero lo peor fue tener sus dedos dentro. BaekHyun llevaba un tiempo sin tener sexo y fue incómodo al principio, no obstante, consiguió relajarse y dejar que ChanYeol lo preparara con uno, dos y hasta tres dedos en su interior, dilatándolo para él.

—ChanYeol. —gimió agudo, desecho. —Sólo fóllame, joder.

—Me gusta mucho tu voz, bebé.

—Mierda, hazlo. —volvió a repetir cuando tuvo sus labios cerca de su boca y aún no terminaba de hacerlo. Lo miró a los ojos, suplicante por una vez. —Hazlo.

ChanYeol besó su boca, más corto, más despacio y se situó en el ángulo correcto. Tomó su erección por la base y la dirigió dentro de su cavidad. BaekHyun se aferró a su espalda, clavándole las uñas, mordiéndose la lengua. Estaba estrecho, joder, y cada palmo que entraba, las lágrimas se acumulaban en sus ojos y le ardía como la mierda.

Una vez completo en su interior, BaekHyun lo rodeó con sus piernas y se abrazó a él. ChanYeol le acarició los brazos y la espalda, repartiendo besos por el cuello y casi le pareció dulce que el tipo aún pudiera tener tiempo para pensar en su bienestar. Eso significaba que era su pareja destinada ¿no? No solo sexo, sino cuidar del otro y toda la cosa que solían decir los ancianos y que BaekHyun no se planteó nunca en escuchar.

Lo miró a los ojos un segundo, sonriendo lentamente.

—Muévete. —su voz salió suave y ahogada, pero tranquila.

ChanYeol no se quejó por recibir otra orden. Y sus ojos, en verdad le encantaban porque echaban chispas y el animal y el hombre estaban ahí, demostrando que era un ser sobrenatural, al igual que él.

Lo empezó a embestir con suavidad, hasta que BaekHyun comenzó a gemir alto y a buscar profundizar las penetraciones moviendo sus caderas en contra. ChanYeol entonces aumentó el ritmo y todo fue en ascenso cuando tocó la próstata de BaekHyun y éste vio millones de estrellitas de colores, rozando el éxtasis.

Pero lo mejor fue cuando llegaron al orgasmo. ChanYeol mordió su cuello, para completar el ritual de emparejamiento y BaekHyun le clavó sus propios colmillos en el hombro sumido en la nebulosa de sentir una mezcla de dolor, excitación y placer a la vez.

Supo exactamente el momento en el que la polla de ChanYeol se anudó en su interior y BaekHyun se aferró a él, importándole poco mancharlo con los restos de su semen. Respiraron con dificultad durante algún tiempo y ChanYeol descansó la frente sobre su hombro. Cuando volvieron a mirarse a los ojos, BaekHyun tuvo que sonreír, porque entendió por fin como era la mierda de estar emparejado y se sentía jodidamente bien.

—Ya no tienes que ponerte de gilipollas con mis pacientes. Soy tuyo, oficialmente.—comentó divertido BaekHyun.

—Sep, lo eres. Pero fuiste tú quien me obligó a ponerme una camisa encima.

—Creía que habrías olvidado eso.

—No lo hice. —dejó un beso sobre la comisura de sus labios al notar su mueca infantil. —También soy tuyo.

—Por supuesto. —gruñó BaekHyun sin poderlo evitar. —Sabía que los machos emparejados eran un dolor en el trasero. —bufó dándose cuenta de que él se portaba como uno.

ChanYeol rió.

—Pero ahora eres uno.

—Estoy bien con eso—sonrió a su vez.

Sep, lo estaba.

FIN