The Black Hooded Watchman

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Summary

A veces, tienes que morir para sobrevivir El proceso no es fácil La situación no es linda El resultado final es perfecto Perdió muchas cosas, fue olvidado, se convirtió en una leyenda urbana ¿Quién es Ethan Wild? Ya no importaba, se había convertido en un lindo y amargo recuerdo para Beacon Hills del cuál no se hablaba en ninguna ciscunstancia. Así que la pregunta ahora era. ¿Quién era el hombre bajo la máscara del Kitsune? ¿Por qué estaba aquí? La única razón era para terminar al fin su vieja lucha y nueva para el pueblo de Sogen. Quizá él le había fallado a su pueblo, pero no fallará al protegerla.

Genre
Action/Scifi
Author
Angie R
Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 01

Ethan Wild...


Me dolían los brazos de tenerlos en esta misma posición y sobretodo, las muñecas ante el roze constante de la cuerda que sentía como si cortara mi circulación de la sangre hacia mis manos provocando que se durmieran un par de veces lo cual era muy molesto.

¡Joder, que asco es estar aquí!

Ya había perdido la cuenta de cuánto tiempo había estado aquí en esta posición, la última vez que conté el tiempo eran las 12:43 de la noche.

Seguramente ya eran como las 3:00 am. Podía oír los ronquidos de la persona que se supone que debería estarme vigilando, pero vamos, si no me escape las primeras 3 horas.

¿Qué les hace creer que lo haría ahora?

Es obvio que eso no pasaría, ni siquiera puedo ver lo que tengo en frente porque la venda esta tan socada que cada que pestañeo, mis pestañas chocan contra la tela gruesa y oscura en lo que tengo que aguantar ese fétido olor a moho, agua estancada y lodo podrido.

Pero lo que más me molestaba realmente, era el dolor de mis brazos y muñecas, además del cansancio de estar en la misma posición durante las horas que tenía de estar aquí.

¿Por qué tenía que pasarme esto a mí?

Oh claro, porque yo era el único adolescente que estaba en el bosque a las 12 y resto de la noche, solo y a oscuras. Casi no recordaba pero creo que buscaba algo importante, no estoy seguro del qué o porqué.

Sólo sabía que había acabo siendo secuestrado por una banda desconocida que podrían ser:

Asesinos

Mafiosos

Yakuzas

Alguien de la KGB

El Pentágono

Alguien de la deep web

Mercenarios

Psicópatas

Podrían ser miles de opciones y ninguna es mejor que la anterior. Era obvio que la curiosidad que había tenido me había metido en este problema.

¿Qué sería peor que esto?

La verdad creo que no hay nada peor que algo como esto para alguien como yo que sólo se conformaría ya al final con que me suelten y me dejen largarme de este lugar de una vez por todas si yo no tengo nada que darles.

Al final de cuentas son humanos como yo, pero no les interesa eso en lo más mínimo, sólo quieren torturarme para conseguir algo de mí pero me niego a rendirme tan fácilmente y caer sin luchar.

Sé que puedo con esto, sólo debo resistir, debo aguantar y pronto terminará el dolor. El algún momento con suerte podría huir o alguien podría venir por mí, si se dan cuenta donde estoy.

Claro, si tan siquiera yo supiera dónde estoy, no tengo ni idea de nada, todo pasó ran rápido que yo...no puedo recordarlo...

Sólo recuerdo el dolor palpante que aún tengo en mi cabeza ante el golpe que me dieron por atrás, es lo más reciente que puedo recordar.

No hay un nombre, una dirección, una cara, una memoria, nada de nada, no recuerdo ni siquiera como me llamo, no sé cual es mi nombre, mi edad, de dónde vengo o quién soy.

Sólo recuerdo el bosque, la misión que tenía, el golpe y la hora.

Sólo hay un nombre que no puedo olvidar, no cuando justamente ellos me recuerdan constantemente ese nombre una y otra vez sin parar.

¿Qué tiene de especial?

No recuerdo haberlo oído antes y no entiendo el porqué es tan importante la persona a quien están buscando. Pero si de algo estaba seguro, es que esa persona estaba ligado a ellos y eso no podía ser bueno.

Y ellos sólo querían algo que yo no podía dárselos. Era obvio que era un malentendido, pero mis esfuerzos de convencerlos de que era así durante las primeras 2 horas no dieron frutos, pero no me rendiría si al final era la verdad.

Yo no recordaba a ese hombre para nada, ni me interesaba saber nada de él. Sólo quería irme y alejarme de....

—¡Despierta imbecil!

Y hablando del idiota. Apareció con esa irritante voz que se tiene.

Era el mismo tipo que chasqueaba los dedos y hacía que me cayera una lluvia de puños en todo mi cuerpo y rostro hasta hacerme sentir que iba a terminar escupiendo hasta mis propios dientes, uno por uno.

—¡¿Esta es tu forma de vigilarlo, idiota?!

—Perdón señor...es que es muy tarde y no pude evitarlo.

—Escucha, la próxima vez que te duermas, ¡no vas a volver a despertar!, si la jefa se entera los va a matar, pero esto pasa porque sólo trabajo con idiotas, ¡son unos inútiles!

No podía ver que sucedía pero sabía que estaba enojado. No conocía nada más que su voz y claramente no la reconocía tampoco, pero sabía que mi tortura iba a comenzar a nuevo.

Aunque a decir verdad tenía razón, eran unos completos inútiles lo cual me hacía dudar de que tan peligrosos eran realmente pero claro, ninguno ahí era la autoridad mayor, la autoridad mayor era alguien a quien llamaban: Kurai Hahaoya.

—Como sea —se acerca a mí —Que bueno que ya despiertas niño, estaba preocupado de que ese último golpe que hiciera mucho daño y no pudieras hablar, pero te ves bien a decir verdad.

—Suerte, supongo —respondí simple, tratando de no mostrar miedo

—Bueno, ya que te veo más recuperado, ¿qué tal si volvemos a retomar nuestra última charla?, ¿te parece?

—Ya te dije que no sé quien es él, no recuerdo conocerlo, ni su nombre, fue un malentendido.

—¡Mientes! —apoya su pie en la silla —Si no lo dices, pondré tantas balas en tu cuerpo que no quedara nada ni siquiera para los cuervos.

—Ya te dije que no lo sé...te lo juro que no lo sé...yo no...no sé ni siquiera mi nombre...no sé quien soy.

—¿Así? —asentí —Bueno, después de tantas horas y que no hables, me hace empezar a creer que quizá tengas razón y eres un don nadie al final de cuentas.

—Puedes apostar lo que sea que es así, de saberlo te lo diría, no soy idiota y no cubriría a nadie de esta manera, no creo que valga la pena hacerlo si ni siquiera sé quien es.

—En eso tienes razón —pone su mano en mi hombro —No creo que seas idiota para hacerlo, menos con alguien como él, no vale la pena hacerlo después de todo lo que ha echo y el daño que sigue causando ante su libertad.

—¿Qué es lo que quiere?, ¿quién es?, ¿por qué es tan importante?


(chico tonto)

Orokana Shōnen —se ríe —¿Sabes algo?, he aprendido de ti durante estas horas que hemos pasado juntos, me dí cuenta que eres más fuerte de lo que pareces, digo, mirate, tan pálido y delgado que das algo de pena, nadie podría creer semejante cosa con sólo verte.

—Sí gracias —murmure sarcástico, aunque tenía curiosidad de poder verme a la misma vez

—Por eso te daré algo aún mejor que la libertad, algo que no cualquiera puede tener porque no todos son fuertes, no todos están preparados para aprender a dominar el mundo de manera tan simple.

—¿Eso qué es?

La muerte.