One shot
Por la mañana, Chanyeol se levanta con una gran alegría, su espíritu navideño está en su nivel más alto. Se viste abrigado y tarareando un villancico, se reúne con los demás en el comedor.
— Alguien está más feliz de lo normal — tomando un pan del centro de la mesa, Junmyeon lo observa con una sonrisa.
— Esta noche es navidad...— responde lo que ya es conocimiento de todos los presentes.
— ¡Mmmh..!— un gruñido por parte de uno de ellos, llama por completo su atención. Fijándose en JongIn que mira su cereal con ceño fruncido.
— ¿Sucede algo Jonginnie?— cuestiona preocupado el gigante, que no halla motivos para que el menor esté así.
JongIn levanta su mirada para encontrarse con la intensa mirada del mayor.
— No se que te emociona, realmente no es nada especial...— su respuesta deja a Chanyeol confundido. El moreno se levanta sin terminar su desayuno y desaparece por el pasillo, hasta que se escucha la puerta ser cerrada.
Junmyeon comparte una mirada con él. Baekhyun y Kyungsoo ignoran lo sucedido. Chanyeol se dispone a desayunar, tratando de no darle importancia a esa escena.
Pero la espinita no lo deja el resto del día.
****
Por Kyungsoo, se enteró de que JongIn no salió de su habitación en todo el día. Para la hora de la cena, se excusó y tampoco quiso salir.
Chanyeol no podía permitir eso. El espíritu navideño de JongIn debe estar escondido en alguna parte de ese hermoso corazón.
El resto de los chicos no tomaron importancia, saben que si uno no está de humor para celebrar solo hay que dejarlo en paz.
Pero no para Chanyeol, no hay lugar para un grinch en el grupo.
Con esa determinación, se dirigió a la habitación de JongIn y llamó a la puerta. No había respuesta, pero eso no lo detuvo. Él puede ser muy insistente, y logra hacer que JongIn abra la puerta.
— ¿Qué quieres hyung? Estaba durmiendo — se puede notar su mal humor.
— Mañana... prepárate. Tendrás el mejor día de tu vida...— dice con una enorme sonrisa.
JongIn levanta la ceja incrédulo por lo dicho por el mayor, suspira y sólo asiente, aún su ánimo no es el mejor no es grosero con el mayor. Cierra la puerta y vuelve a la cama.
Nadie entiende lo que significa esa fecha para él.
Chanyeol cree que ha logrado convencerlo, con todo su optimismo, se va su propia habitación, ahora debe preparar todo para hacer feliz a JongIn. No comprende porque el moreno se encuentra así, antes era quien más se emocionaba en esta época. Él se encargará de que vuelva a hacerlo.
***
A la mañana siguiente, Chanyeol ya está listo para salir. Abrigado con una chamarra bomber y un gorro para cubrir su cabeza y sus orejas, espera con una gran sonrisa en la sala.
Es paciente, y espera a que JongIn despierte y se aliste. Escucha ruido y se levanta emocionado, solo es Xiumin caminando hacia la cocina.
— Buenos días Chan — saluda el mayor con una sonrisa.
— Buenos días hyung — responde con ánimo.
Xiumin se prepara algo, mientras sigue esperando Chanyeol. Casi una hora después, JongIn sale de su habitación. Chanyeol lo saluda efusivo, pero su sonrisa desaparece cuando lo ve aún en su pijama de oso.
— JongIn-ah... recuerda que vamos a salir hoy — le recuerda, poniendo un puchero en sus labios.
JongIn lo recuerda, pero creyó que Chanyeol se cansaría de esperarlo y se rendiría, pero definitivamente eso no sucedió. Está por negarse y regresar a su habitación, pero ver a Chanyeol tan cabizbajo, le provoca pena y pide tiempo para alistarse, por supuesto Chanyeol accede regresando su gran sonrisa.
***
Chanyeol lleva a JongIn en su camioneta. Cuando el moreno se percata de que salen de la ciudad, mira al mayor buscando una respuesta.
— Es una sorpresa...— es todo lo que sale de su boca.
JongIn no insiste más, no tiene ganas de pelear con Chanyeol, así que se resigna, y se mantiene en silencio el resto del camino.
Chanyeol da vuelta, y sale de la carretera principal, para entrar a un camino de terracería. Se sacude un poco el vehículo, y JongIn solo sostiene más fuerte el cinturón de seguridad. Chanyeol susurra una disculpa, pero pronto, pasando un sendero de árboles, logra ver lo que parece ser una villa, una muy colorida en medio del bosque.
Una vez estacionada la camioneta. Ambos bajan. El clima es frío pero estable. JongIn sólo lleva un suéter lindo marrón, que a los ojos de el mayor se ve muy esponjoso. Su figura luce en esos pantalones de vestir, abrazando su cintura, y Chanyeol se golpea por estar apreciando el físico de su amigo.
Lo guía por el lugar, JongIn no sabe que pretende su hyung con llevarlo ahí, pero lo sigue de cerca.
Pronto JongIn descubre que es una villa navideña, un lugar para cumplir con la experiencia completa de lo que sería visitar "el polo norte ".
La señorita guía, viste un peculiar vestido de duendecilla, les entrega a ambos un gorro alusivo al lugar. Chanyeol lo ánima a usarlo, y JongIn no sabe porqué esta accediendo tan fácil a todo lo que su hyung le pide.
Chanyeol reemplaza su gorro de invierno por el gorro navideño, y se siente listo para la aventura. Su sonrisa lo dice todo, pero no puede ver la misma emoción en el menor.
— Ven a aquí, Nini...— toma la mano más pequeña, y con confianza entrelaza sus manos.
JongIn lo siente tan natural, y deja que Chanyeol lo arrastre a donde sea.
En realidad, el lugar es divertido; hacen dulces, arman juguetes de madera y ayudan a decorar un pino. Beben un chocolate caliente, y JongIn está sonriendo por fin. Chanyeol no lo señala, pero no se cansa de apreciar lo lindo que se ve.
A petición de JongIn, patinan un rato en el lago congelado. Chanyeol es torpe, aún así no quita la sonrisa de su rostro y ánima a JongIn a dar unas vueltas más alrededor. JongIn es más ágil, y como si se tratara de bailar en el escenario, sus piernas se mueven tan naturalmente, da unos giros, pero se da cuenta que no es como estar en suelo firme, y cae de nalgas en el hielo frío. Como puede Chanyeol llega hasta él muy preocupado, se acerca a preguntar si está bien, pero JongIn lo toma de su brazo, en lugar de sostenerse para ponerse de pie, jala a Chanyeol, provocando que el mayor caiga sobre de él.
JongIn se ríe, con esa risa estruendosa que tanto extrañaba el mayor. Él también se ríe, pero se da cuenta la posición en la que se encuentran y luego esa mirada tan intensa con la que lo mira el moreno, siente como su corazón se acelera peligrosamente, y sus mejillas empiezan a arder.
— Hyung...— la voz dulce como la miel lo hace reaccionar — me estás aplastando y mi trasero ya está congelado.
Chanyeol se levanta avergonzado y ayuda a levantarlo. Deciden regresar a tierra firme, y su última actividad es hacer un muñeco de nieve.
JongIn coloca unos botones para los ojos del muñeco. Chanyeol se siente un poco curioso y decide hacer esa pregunta que ha rondado por su cabeza.
— ¿Porqué... hasta estado tan ausente? Recuerdo como disfrutabas tanto esta época...
JongIn saca un pequeño objeto dorado de su bolso, y lo coloca como broche en el muñeco de nieve, después levanta su mirada hacía el mayor.
— Desde que papá se fue... no es lo mismo — Chanyeol se siente tan tonto por no pensar en eso, y también culpable por tratar de obligar a JongIn a hacer todas esas cosas — pero... hoy me demostraste que pase lo que pase, él siempre va a estar aquí — señala su pecho de lado izquierdo — en mi corazón y que puedo disfrutar cualquier fecha importante porqué eso es lo que él querría.
Chanyeol nota que el objeto dorado es uno de los gemelos que JongIn le regaló a su padre unos meses antes de enfermar gravemente.
— Nini...— Lo abraza con cariño, y deja un beso sobre el gorro. JongIn se relaja contra él, confirmación del consuelo que siempre encuentran el uno en el otro. Casi no importa lo que diga JongIn o si no dice nada en absoluto, porque mientras tuvieran esto, Chanyeol estará bien.
Dan por terminado el tour. Regresan a la camioneta, pero ahora el ánimo del trayecto ha cambiado por completo, y JongIn habla demasiado, lo que llena de felicidad el corazón del mayor.
JongIn pide pasar la tarde escogiendo regalos para sus amigos en línea, como disculpa por su terrible humor. Aunque Chanyeol trata de explicar que no es necesario, que todos entienden, JongIn insiste y el accede. Con JongIn es tan difícil decir que no.
Llegan al edificio de los dormitorios. Chanyeol estaciona su camioneta. Está por bajar cuando JongIn lo detiene, sujetando suavemente su muñeca.
— Hyung...— Jongin sonríe, esa enorme y soleada sonrisa que arruga sus ojos en medias lunas.
Y Chanyeol se siente mareado por tan hermosa visión, pero se queda quieto al ver que JongIn se acerca cada vez más, hasta que posa sus labios gruesos y suaves sobre los de él. Un sólo toque, pero es dulce y cálido. JongIn se aleja y ésta vez lo mira tímido y con las mejillas sonrojadas.
Por primera vez Chanyeol se ha quedado sin palabras. Su corazón está apunto de saltar de su pecho, y no desea nada más que volver a sentir esos carnosos labios.
Esto es lo mejor que le ha pasado. Es mejor que el oro, dinero, tesoros existentes en el mundo.
— Feliz Navidad hyung...— dice finalmente JongIn.
— Feliz Navidad Nini...— sonríe con amor.
Definitivamente, para ambos fue el mejor día.
🌟FIN🌟
HOLA
Este one shot fue escrito para #artwithexol
Espero que sea de su agrado y lo hayan disfrutado.
Muchas gracias por todo su cariño y apoyo.
Les deseo una Feliz navidad y un próspero Año Nuevo..
Cuídense y los quiero mucho 😘💕🐻🫂🎄🎉
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