Nueva Oportunidad

Summary

Yoongi es un omega trabajador, fuerte, hermoso y papá soltero, donde se le conoce por ser una persona donde siempre tiene todo bajo control y consigue todo por su cuenta. Park Jimin siendo un un profesor de historia y un alfa recto tiene que afrontar que no puede tener el control todo el tiempo, más ahora donde se ha enterado que tiene un hijo de su ex alumno. ¿Cómo se dará la convivencia entre un alfa tradicional y un omega dominante? ¿Podrán tener una vida juntos y convivir cómo una familia funcional? Y sobre todo ¿Podrán volver a enamorarse?

Status
Complete
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

01


Min Yoongi es conocido en el edificio donde vivía cómo alguien un poco amargado y solitario, lo único que sabían era que tenía un hijo alfa de alrededor de cuatro años.

A todo el mundo le daba pena ese pobre chiquillo, no tener un alfa que lo guie en la vida y no tener un omega dulce que lo abrace por las noches. Estaban tan preocupados que el niño no tuviera la familia perfecta y estereotipada que solían ver en la televisión y en las novelas.

Ser un padre soltero y omega no era nada fácil teniendo en cuenta cómo era la sociedad, muchos eran menospreciados y humillados por no cuidarse o “abrir las piernas”, siendo que la mayoría de las veces no era su culpa.

El omega con cabellos de menta era uno de estas víctimas de la sociedad pero eso no lo vencía, tal vez ante todos se mostró cómo ese omega dominante e impulsivo cómo un escape de toda esa porquería de comentarios que le llegaban día a día, no obstante cuando llegaba a casa y la niñera se marchaba podía liberarse de esa máscara pesada que cargaba todo el día, ya que se encontraba con el único alfa que lo valoraba, su pequeño y adorable cachorro.

Taehyung había llegado en un momento inesperado de su vida, pues dio a luz a la temprana edad de diecisiete años gracias a un pequeño accidente, digamos que el bebé era un condón roto y era el resultado de haber metido con su profesor de historia, el Profesor Park Jimin.

Fue algo muy confuso en su momento y hasta la fecha nadie sabía quién era el padre del cachorro, el pelimenta quería llevar ese secreto a la tumba. Nunca se lo dijo a alguien ya que seguro hubiera tenido más problemas de los dados, el rechazo hacia su persona hubiera sido mucho más grande así que pensó mentir.

Se cambió de escuela para no darle la cara a su profesor, sabiendo lo tradicional que era el alfa y su familia era claro que lo obligarían a casarse, pero el omega no buscaba ese tipo de hombre en su vida ya que solo había sido una calentura del momento.

¿Por qué no fue a pedirle ayuda con la crianza y los gastos del bebé? Fácil, no solo estaría obligado a casarse y vivir en la misma casa si no que tener que soportar los típicos comentarios machistas y sexistas todos los días. Park Jimin se sintió superior solo por ser alfa y eso le dio asco a Min, por lo tanto ahorrarse unos cuantos traumas y se alejó de él.

Nunca se arrepintió de haber tomado esa decisión, estaba feliz siendo ese dulce omega en secreto y disfrutando de su paternidad de la manera más dulce y responsable que podía, hoy en día con casi veintiún años podía disfrutar de un buen trabajo y un lindo departamento con el espacio que su hijo necesita.

Por la mañana se iba al trabajo y llegaba la niñera a cuidar de Taetae, trabajaron cómo secretario de una lujosa peluquería de gente rica así que el sueldo era un poco más de lo que estaba acostumbrado hace varios años. Por la tarde tenía que ir a la universidad, estudiaba letras y adquiría un importante conocimiento en esa carrera y estaba en su segundo año, casi la mitad para poder recibirse y obtener su título.

Cuando ya es la entrada del atardecer vuelve a casa para continuar con su verdadero trabajo, ser un excelente papá. Su pequeño lo recibe con mucha euforia y una vez se despiden de la niñera pueden hacer muchísimas actividades recreativas.

Primero la tarea de Taehyung y un rico postre por el gran esfuerzo de su pequeño, una vez terminado sus deberes las actividades pueden variar, algunos días era dibujo, otros baile o era mirar dibujitos animados. Y cuando terminaban de cenar era la hora de dormir.

Tal vez sea una rutina repetitiva para algunos pero para Yoongi y su pequeño estaba bien, había veces donde el omega se tomaba el tiempo de leer blogs de padres o escribir los suyos, tenía una cuenta de instagram para aconsejar a esos padres o madres jóvenes y no estar tan perdido cómo él lo estuvo en su momento, podía decir que amaba su vida, al menos podía tomarse la libertad de decir eso hasta el día de hoy, donde su pequeño y él habían chocado con un alfa muy familiar.

Hoy era el día donde sus acciones tuvieron consecuencias, la mentira tiene patas cortas y se tropieza pues estaba cara a cara con su ex profesor y progenitor de su hijo. Pero para sorpresa de muchos y lamentos de otros, el insoportable alfa había reconocido a su hijo y éste a su padre, no solo por el parecido sino porque su aroma estaba mezclado con el de Yoongi en su pequeño. Demonios, el destino era un jodido grano en el culo cuando quería.

¿Pero cómo se había llegado a esta situación? Era sábado por la mañana y ese día no se había abierto la peluquería ya que estaban en su aniversario número cincuenta, así que el dueño del local pensó darle a los trabajadores el día libre. Ninguno puso queja y fueron a disfrutar de su fin de semana, el pelimenta no desaprovechó la oportunidad para hacer las compras del mes, así que con su pequeño fueron al supermercado aprovechando la mañana soleada y tranquila.

— Taehyung, quédate junto a mi o te subo al carrito y se un buen niño, no quiero que te golpees o te pierdas cómo el mes pasado. — La primera vez que se perdió su cachorro la pasó horrible, digamos que no fue tan grave ya que Tae había aparecido a los pocos minutos, pero fueron los peores para Yoongi, desde ese día de haber llorado un mar entero nunca se volvió a separar su osito.

— Pero papi, yo me aburro mucho aquí. — el menor hizo un puchero acompañado de un suspiro, pero esa mueca desapareció cuando al frente suyo estaba el pasillo de juguetes, así que de forma sigilosa fue corriendo para poder ver si aún continuaba el cohete que había visto el mes pasado.

Estaba a la mitad de su misión cuando accidentalmente chocó con el susodicho, ahora que nos ubicamos en la actualidad y teniendo el contexto de la situación, podemos fijarnos en el omega, que estaba maldiciendo hasta los muertos por la incómoda situación.

— Taehyung ven ahora mismo, después podemos ver los juguetes. — el pequeño castaño hizo caso aunque no paraba de mirar con mucha curiosidad al alfa de pelo violáceo, cuando el cachorro estuvo cerca del omega este lo cargó y lo metió dentro del carrito. — Quédate quieto mi amor, ya casi terminamos. —

— ¿Yoongi? ¿Eres tú? Puedo reconocer ese color de cabello, sigues usando la misma tintura. —