Único
Park Jimin, con el tiempo fue ganando la fama del alumno más problemático de la institución, siempre estaba en una nueva pelea, haciendo que él y todos sus amigos terminaran en la enfermería o en detención.
En la mayor parte de las ocasiones, las peleas eran provocadas por comentarios despectivos hacia su persona. Jimin no se iba a quedar de brazos cruzados al escuchar como hablaban sobre él de manera tan humillante.
Todos los problemas giraban alrededor de la manera en que Jimin vestía. El amaba usar faldas, lo adoraba más que nada en el mundo, consideraba que eran la prenda más cómoda que conocía.
Jimin era un chico peculiar, uno de los pocos que en lugar de un pene, poseían una vagina. Las faldas no molestaban su intimidad como los molestos pantalones. Además que tenía el orgullo de mostrar sus largas y hermosas piernas.
Jimin tenía muchas razones para considerarse una persona afortunada. Claro, había un chico que lo molestaba frecuentemente y gracias a su venganza contra él, ahora iría a detención, pero tenía un grupo de amigos que que fielmente lo siguieron en ese plan, a pesar de que la idea de tirar miel y plumas sobre el malvado chico era una locura.
Pero no era la única fortuna que le tocó vivir ese día.
La cereza del pastel venía con el maestro que estaba encargado de cuidarlos ese día.
Jeon Jungkook.
Jimin mordía su labio mientras caminaba junto a sus amigos hasta el salón asignado.
—La detención vale completamente la pena cuando sabes que Jackson no seguirá molestándote —Habló Taehyung mientras reía.
—¡Lo se! ¿Viste su rostro, Minnie? —Taemin venía en la espalda de Chanyeol, quien caminaba con una gran sonrisa pero sin hablar mucho.
—Si, se los agradezco chicos, son los mejores amigos que podría pedir. —Jimin suspiró y se detuvo a mitad del pasillo, haciendo que sus amigos hicieran lo mismo.
—¿Pasó algo? —Preguntó esta vez Kai.
Jimin miró hacia los lados, asegurándose de que no hubiera nadie cerca.
—Hoy Jeon será el que nos cuide.
—¿Y?
—¿¡Y!? Pues que ese hombre ha mojado mis bragas tantas veces con solo existir que ya no puedo ni contarlas, así que quiero usar esta ocasión para tentarlo.
—Eso es algo muy arriesgado Jimin —Taehyung frunció su ceño por unos segundos y después sonrió de lado— Me encanta.
—Perfecto, solo recuerden, haré algunas cosas muy atrevidas, no presten mucha atención.
—No te preocupes, ni siquiera notarás que estamos ahí.
(...)
Todos los chicos comenzaron a entrar al salón, mirando al profesor Jeon frente al gran pizarrón detrás de él. Jimin tomó la silla que estaba en la primera línea, frente al maestro. Los demás estudiantes decidieron que lo mejor sería sentarse al fondo.
—Muy bien, me alegra ver que todos están aquí —Jungkook se dio la vuelta y tomó un marcador para escribir la palabra “Detención” sobre la pizarra— Necesito que abran sus libros en la página-
—Espere, esta es detención, no estamos en su clase —Taehyung frunció el ceño un poco molesto, ya que en todas las veces que les había tocado estar ahí, nunca hacían nada.
—Estoy muy consciente de eso señor Kim —Jungkook acomodó sus lentes y miró hacia donde Jimin estaba sentado. Por alguna razón, su mirada bajó directo hacia la parte baja de su cuerpo, su entrepierna para ser más específico, ya que Jimin tenía sus piernas considerablemente abiertas. Aclaró un poco su garganta y acomodó su corbata— Abran sus libros en la página 504 de su libro de geografía, van a hacer todos los ejercicio de esa página.
Jungkook ignoró todos las quejas que sus alumnos comenzaron a hacer. Simplemente rodo los ojos y de forma disimulada, continuó con su mirada en Jimin.
El rubio tenía su vista fija en el libro que estaba en sus manos, pero de reojo notaba con claridad cómo Jungkook mantenía su mirada sobre él. Jimin se acomodó mejor en la silla, moviéndose un poco hacia el borde y así poder abrir por completo sus piernas.
Jungkook se atragantó un poco y comenzó a toser sin control, llamando la atención de los demás alumnos.
—¿Esta bien profesor Jeon? —Preguntó Taemin con falsa inocencia en su voz.
—S-Si, no se preocupen —Jungkook se dio la vuelta, para caminar detrás del escritorio y sentarse sobre la silla en el lugar. Podía decir que ahora tenía una mejor vista de su objetivo.
Jimin mordió su labio y fingió leer por unos segundos, pero después, levantó su falda por completo, mostrando la pequeña pieza de lencería que llevaba a su maestro de geografía.
Jungkook miró alarmado a sus otros estudiantes, pensando que tal vez se darían cuenta de lo que Jimin estaba haciendo, pero al estar sentados tan atrás, no podían ver nada.
El profesor sabía que estaba mal caer en las insinuaciones de su alumno, pero ¿cómo podía retirar su vista de Park Jimin?
El rubio dejó salir una pequeña risa, su plan estaba saliendo más que perfecto, estaba orgulloso de sí mismo. Solo imaginaba la erección que Jungkook debía tener en este momento y sentía como su ropa interior comenzaba a humedecerse más.
Jimin llevó dos de sus pequeños dedos hacia la parte más baja de su coño, cubierto por la pequeña y delgada tela. Lentamente comenzó a mover sus dedos, acariciando su pequeña intimidad, sintiendo como la fricción entre su ropa interior y su coño comenzaba a hacer efecto.
Jimin mantenía su mirada en el libro de geografía, solo mordía su labio de vez en cuando por la excitación, pero evitaba a toda costa soltar algún vergonzoso sonido.
Cuando decidió levantar su mirada, pudo ver los ojos de Jeon repletos de lujuria en dirección a su coño cubierto, así que le daría un buen espectáculo para observar.
Jimin comenzó a mover más rápido su mano, haciendo movimientos rápidos y fuertes sobre su sensible clítoris. Jungkook mantenía una mano sobre el escritorio y una por debajo de este.
Era perfectamente claro lo que estaba haciendo.
Y si, la tentación había sido tanta, que Jungkook no pudo evitar llevar su mano sobre su miembro y comenzar a estimularlo por encima de su pantalón.
Las cosas se estaban saliendo de control.
Jimin hacía muecas de satisfacción, jadeando suavemente y deseando que las manos del pelinegro fueran las que estuvieran sobre él. Decidió que Jungkook merecía una mejor vista, así que con una de sus manos, hizo a un lado el pedazo de tela que cubría su coño, dejándolo completamente expuesto para que Jungkook observará todo lo que quisiera.
—¡Joder! —Soltó Jungkook con un volumen lo suficientemente fuerte para que los demás alumnos lo miraran extrañado.— Sigan en su trabajo, me golpeé el pie contra la mesa, disculpen mi vocabulario.
—Tenga cuidado profesor Jeon —dijo esta vez Jimin casi como un gemido.
El rubio comenzó a pasar sus dedos por en medio de sus pliegues, acariciando de arriba hacia abajo, humedeciendo cada vez el área. Segundos después, se detuvo en su clítoris y comenzó a mover sus dedos con movimientos circulares.
Echó su cabeza hacia atrás y cerró sus ojos. Saber que Jungkook lo estaba viendo mientras se tocaba, no tenía comparación.
Al abrir sus ojos, estos se encontraban vidriosos y llenos de lujuria, jamás se había sentido tan excitado en su vida.
Cuando su mirada se concentró en Jungkook una vez más, este lo miraba directamente a los ojos. Jimin sonrió de lado e ingresó dos dedos en su interior, gimió en silencio, todo mientras seguía bajo la atenta mirada de su profesor.
Jungkook había tenido suficiente de todo eso, así que se levantó y comenzó a caminar lentamente hasta su estudiante. Jimin sacó su lengua y la pasó por sus gruesos labios, humedeciendolos. Podía notar con claridad el contorno de la polla de su profesor, su erección era demasiado notoria.
Jungkook puso ambas manos sobre el escritorio de Jimin, golpeando en el lugar y creando un suave eco en el salón quedando frente a frente con él. Podía sentir las respiraciones de los jadeos que su alumno dejaba salir, porque aún con el enfrente, Jimin seguía masturbandose. Al estar tan cerca, tenía una mejor vista del húmedo y gordo coño de Jimin siendo follado por sus pequeños dedos.
El pelinegro movió su cuello hacia los lados, escuchando el tronar de este y después lo acarició un poco con su mano, buscando relajación en su propio toque, antes de bajar su rostro y colocar sus labios sobre la oreja de Jimin.
—Te lo voy a advertir solo una vez, pequeño —Jungkook susurró, sintiendo a Jimin temblar con su voz— si no te detienes ahora mismo, te follare en este salón sobre mi escritorio frente a todos tus amigos. La elección es tuya.
Jimin gimió sobre el oído de Jungkook, moviendo más fuerte y rápido sus dedos en su interior, fue totalmente inevitable, pero era todo lo que su profesor necesitaba.
Jungkook tomó la mano de Jimin y lo levantó, arrastrándolo hasta la mesa frente a ellos. Tomó su cintura y lo sentó, arregló su ropa interior y abrió completamente sus piernas, dejando una más que inolvidable vista para todos los presentes.
Los amigos de Jimin miraban atónitos la escena que se presentaba frente a ellos.
—¿Esto era lo que querías? —Jungkook se hizo a un lado, abriendo las piernas del menor aún más, dando a todos los presentes una maravillosa vista de su húmedo coño cubierto por la pequeña pieza de lencería que llevaba. El pelinegro comenzó a trazar con su dedo la división de los pliegues de Jimin, sintiendo lo mojado que estaba y viendo cómo la marca de humedad estaba creciendo— Querías que perdiera la paciencia.
Jimin gimió mientras Jungkook continuaba acariciándolo. Si no fueran sus amigos los que estuvieran en el salón, estaría más que avergonzado, pero podrían tomar este momento como un refuerzo de amistad.
—Y-Yo no- ¡Ah! —Jimin había intentado hablar, pero Jungkook dio una palmada en su coño, haciéndolo gemir.
—No quiero excusas —Jungkook dio un apretón en su muslo, abriendo aún más sus piernas. Cuando volteo a ver a los demás alumnos, estos tenían una gran erección bajo sus pantalones y algunos de ellos, ya se encontraban frotando sobre la ajustada tela— Pero no quiero que nadie más mire lo que yo disfruté.
Jungkook esta vez se puso en medio de las piernas de Jimin, bajando un poco hasta dejar su rostro justo donde lo quería. Con una de sus manos, hizo a un lado la tela que cubría el coño de Jimin y casi gimió con la vista.
Definitivamente era mejor verlo de cerca.
Jimin echó su cabeza hacia atrás, con sus manos hechas puños sobre la mesa. Jungkook había comenzado a lamer entre sus pliegues, moviendo su lengua de arriba hacia abajo y luego comenzó a hacer círculos sobre su necesitado clitoris.
—¡Profesor Jeon! ¡Joder, si! —Jimin comenzó a mover sus caderas sobre los labios de Jungkook, buscando más fricción y obteniéndola.
—¿Te gusta tener mi cara en tu coño? —Jungkook lamía con devoción la pequeña protuberancia de Jimin. Se notaba en su rostro lo mucho que estaba disfrutando de esto.
—S-Si ¡ah! —Jimin cerró sus ojos y encorvó su espalda— ¡Estoy cerca!
Jungkook ahora tenía su dedo sobre su clítoris, moviendo rápidamente. Sentía como el cuerpo del menor temblaba ante sus toques y amaba eso.
—Córrete, cariño. Quiero probarte.
Jimin no lo soportó más y se corrió fuertemente sobre los labios de su profesor, había sido el orgasmo más satisfactorio que había tenido en su vida. Había disfrutado de sentir a Jungkook succionando su esencia y tragarla por completo.
—¡Joder! esto es mejor de lo que pensaba —Susurro Taehyung en el oído de Taemin.
Todo ellos tenían sus miembros fuera, masturbandose ante la vista que tenían enfrente. Claro que debido a Jeon, no podían ver el coño de Jimin, pero la escena que estaban presenciando era más que suficiente.
Era como ver porno en vivo.
—¿Te enciende tener a tus amigos observando cierto? —Jungkook bajo su cremallera y sacó su erección, frotando un poco y lubricandola con el presemen que comenzaba a salir.— Justo ahora van a poder presenciarte siendo duramente follado. ¿Qué te parece?
Jimin gimió y mordió su labio.
—S-Si, quiero eso.
Jungkook lamió sus labios y tomó los extremos de la ropa interior de Jimin para poder sacarla por completo. El mayor sentía que podía correrse únicamente con la maravillosa vista.
Jungkook comenzó a frotar su erección contra los pliegues de Jimin, de arriba hacia abajo, torturandolo en el proceso.
—P-Por favor…
Jungkook soltó una suave carcajada antes de alinear su miembro en la entrada de Jimin y entrar de una sola estocada. Un grito estuvo a punto de salir de sus labios, pero Jungkook logró silenciarlos con su mano.
—Recuerda que seguimos en la escuela, pequeño, es más que suficiente con la audiencia que ya tenemos.
Jimin cerró sus ojos y gimió sobre la mano de Jungkook, su polla enorme estaba llenándolo por completo, se sentía en el cielo.
Jungkook sintió que Jimin intentaba hablar, así que retiró su mano que ahora estaba húmeda con la saliva de su estudiante.
—Ayúdame a no hacer ruido —Dijo Jimin sorprendido de cómo su voz salió casi normal— pero no con tu mano.
Jungkook grupo antes de llevar sus labios hasta los de Jimin y unirlos como tantas veces había soñado hacerlo. Los labios del menor eran suaves y esponjosos, la sensación al succionarlos era magnífica, sentía que si moría en ese momento, lo haría feliz.
Jungkook alineó su miembro a la entrada de Jimin, dando una fuerte estocada que hizo que la mesa se moviera un poco hacia atrás.
Jimin casi gritó sobre los labios de su profesor, pero este lo aprovechó para ingresar la lengua en su boca y saborearla por completo desde adentro. Jimin rodeo su cuello con sus brazos y lo atrajo más cerca.
La situación era excitante a niveles supremos, pero escuchar el sonido lascivo de sus amigos bombeando sus pollas ante la vista, hacia que todo aumentara.
—Te excita ¿No? —Jungkook comenzó a hablar con sus labios a centímetros de los contrarios y sacó su miembro, dejando solo la punta para luego volver a entrar con fuerza— Tus amigos nos miran y te escuchan gemir desesperado por mi polla en tu interior. —Jungkook volvió a embestir, más fuerte y rápido.— Estás tan apretado ¡Joder!
Jimin echó su cabeza hacia atrás, poniendo sus ojos en blanco ante el placer que está sintiendo.
—¡Si! más rápido por favor… mgh~ —Jimin atrajo los labios de Jungkook a los suyos y los unió nuevamente, frotando sus lenguas entre sí y chocando sus dientes de vez en cuando.
—Eres delicioso —Jungkook se separó del beso, para así poder probar el blanco cuello de Jimin. Besó y succionó, dejando marcas rojas que decoraban la tersa piel a su paso.
Jimin llevó sus dedos a su clítoris para comenzar a frotarlo y estimularlo. Lágrimas comenzaron a salir de sus ojos, el placer era demasiado y sentía como si su cuerpo estaba apunto de explotar.
—S-Siento que voy a e-explotar profesor J-Jeon… ah~
—Yo también pequeño, córrete sobre mi polla, mojame.
Jimin sollozo, frotando con más fuerza su roja protuberancia, sintiendo una conocida sensación en la punta de sus pies y la parte baja de su abdomen. Cuando ya no pudo soportarlo más, encorvó su espalda y con un fuerte gemido, se corrió nuevamente, esta vez sobre la polla de su maestro de geografía.
Jungkook gruñó ante la satisfactoria presión que el interior de Jimin le provocó y no pudo soportar ni un minuto más antes de liberarse por completo en el interior de su alumno.
Jimin jadeaba sin control, nunca un orgasmo le había pegado tan fuerte como este.
Jungkook sacó lentamente su polla y se alejó un poco, abrió más las piernas de Jimin y contempló el momento en el que su blanca esencia salía por su pequeño coño, deslizándose hasta llegar a la mesa.
¡Joder! Pensó Jungkook queriendo volver a enterrar su rostro en la intimidad del menor, pero eso lo dejaría para otra ocasión.
Jungkook cerró las piernas de Jimin y lo cubrió con su falda. Metió su miembro dentro de sus pantalones y luego se movió para tomar la pequeña tanga de Jimin, miró a sus demás alumnos, con sus manos llenas del producto de su orgasmo.
Sonrió y llevó la ropa interior de Jimin a su nariz, inhalando su aroma antes de devolvérsela. Jimin seguía acostado sobre la mesa, dándose cuenta que ahora estaba contra la pared, al parecer se habían movido mucho.
El rubio se sentó para luego ponerse de pie y colocar su ropa interior, Jungkook se puso frente a él, intentando ocultarlo mientras se ponía su prenda íntima.
Jungkook miró su reloj, la detención ya había acabado.
—Bueno chicos, la detención acabó, pueden retirarse. —Jungkook se dio vuelta para mirar a Jimin y este se sonrojo.
Es tan lindo, pensó el pelinegro.
—¿Tendremos más detenciones como está? —Pregunto el rubio mordiendo su labio.
Jungkook tomó su cintura y se acercó a su oído para susurrar:
—Tendremos todas las que tú quieras.
Hola personas hermosas de inkitt, solo queria saludarlas y bueno, esta es la primera historia que subo aqui pero pronto voy a subir mas de las que antes estaban en wattpad ^^ les mando besitos ❤️