Mi amor por tí.
Tal vez mi amor por tí realmente no era tan acendrado, tan impoluto y sublime como me hubiera gustado imaginar que lo era; Ahora me doy cuenta que mi corazón ya no florece por tus palabras, que mis manos ya no tiritan por tomar las tuyas y que mis ojos ya no son cegados por la belleza de tu rostro. Me doy cuenta que el amor que declaré por tí, no es más que una vanalidad perdida por el tiempo.
-Hanni.