1-5
✨ 1 ✨
La Señora Ja iba a matarlo.
NuNew miró su reloj e hizo una mueca. Ya era la una de la mañana; él había prometido a la señora Ja que no volvería a llegar a casa después de la medianoche.
Preparándose, abrió la puerta tan silenciosamente como pudo. Nuna era de sueño ligero.
NuNew cerró la puerta, estremeciéndose cuando crujió. Maldita sea.
—¿Sr. Perdipiryawong?— dijo la señora Ja, frotándose los ojos y sentándose en el sofá.
NuNew miró a las gemelas, pero ellas no parecían haber despertado. Se acercó a su niñera. Bastaron unos pasos, el apartamento era pequeño.
La señora Ja estaba frunciendo el ceño profundamente, una mirada triste en su rostro.
—Lo siento— dijo NuNew antes de que ella pudiera decir algo. —Estoy realmente, realmente arrepentido. No pasara nuevamente, lo juro. No podía volver antes. Fue una noche tranquila, y no he conseguido muchas propinas. Yo no tenía suficiente dinero para pagarle por esta semana, así que terminé quedándome hasta que lo reuní.
Los labios de la señora Ja estaban fruncidos. Ella suspiró.
—Sr. Perdipiryawong ...NuNew. Entiendo su situación, es la única razón por la que sigo aquí, pero debes entender la mía, también. Tengo una familia también, pero me paso hasta quince horas al día aquí, cuidando de dos enérgicas niñas de cuatro años. No me paga lo suficiente para eso.
—Voy a encontrar otro trabajo— dijo NuNew rápidamente, tratando de sofocar el pánico creciente en su pecho. —Voy a encontrar un mejor trabajo y le pagaré más.
Ella suspiró de nuevo, sacudiendo la cabeza.
—Eso fue lo que dijo el mes pasado, NuNew.— miró a las niñas.—Admiro su dedicación, pero no puede seguir así. Solo tiene veintiun años. Se merece algo mejor. Ellas se merecen algo mejor, también. ¿Por qué no les encuentra una buena familia?
—No — dijo, su voz dura. —Ellas ya tienen una familia. Me tienen a mí.
—Apenas le ven. Preguntan por usted todo el tiempo. Ellas le extrañan—
NuNew miró hacia ellas. Nuna y Rin dormían enroscadas una hacia la otra, sus mejillas regordetas casi se tocaban.
Se le formó un nudo en la garganta.
—Las extraño, también.— Él miró a la señora Ja. —Por favor. Encontraré una solución. Realmente no volverá a suceder.— Pescando su billetera del bolsillo trasero, le dio a ella todo el dinero que tenía. —Aquí, tome esto.
Ella negó con la cabeza, pero aceptó el dinero.
—Piense en lo que le dije, NuNew— dijo antes de tomar su bolso y salir.
NuNew cerró la puerta y volvió a la cama.
Se arrodilló junto a la orilla, apoyó la barbilla en el colchón, y se quedó viendo a las gemelas.
Sus rostros pequeños y tranquilos mientras dormían era todo lo que estaba bien. Parecían pequeños angelitos.
NuNew de repente cerró los ojos. Mierda, estaba tan cansado, pero acomodarse para dormir era la última cosa en su mente.
No necesitó abrir el refri para saber que se quedaron sin comestibles: sabía cuánto tiempo les llevaría agotarse. Ellos no tendrían nada qué comer el día después de mañana. La desesperación arañó su garganta. Luego vino el resentimiento y la ira.
NuNew se los quitó de encima. Estar enojado con sus padres por tener numerosas deudas, morir y dejarlos sin un centavo era inútil. Él no podía permitirse el lujo de perder el tiempo.
Necesitaba dinero. Ahora.
¿Pero cómo? Él ya tenía dos empleos.
—¿Nunu?
NuNew abrió los ojos. Una de las niñas ya no dormía. Una oleada de pánico lo recorrió cuando se dio cuenta de que ya no podía distinguirlas. ¿Era Nuna o Rin?
—¿Bebé?— preguntó a través del nudo en su garganta.
La niña se sentó lentamente, con cuidado de no despertar a su hermana que dormía a su lado, y NuNew exhaló. Era Nuna: ella era más madura y considerada que Rin, quien era frecuentemente una bola de energía sin dirección.
Nuna se acercó a él, y NuNew la levantó en sus brazos.
—Hola, princesa— susurró, besándola en la sien y respirando su suave aroma.
—Estás en casa— dijo Nuna, envolviendo sus pequeñas manos alrededor de su cuello. —Te extrañé.
—Yo también—, NuNew murmuró, acariciando su espalda. Lo siento. —¿Te divertiste mientras yo estaba fuera?
Nuna asintió. —Jugamos mucho, pero el halcón no nos dejó salir fuera.
—No llames a la señora Ja así.— A pesar de que tuvo que reprimir una sonrisa. —¿Algo más?.
—Un hombre grande vino después del desayuno. Él tenía una carta para ti, pero el halcón no nos dejó que la tocáramos.
—Una carta, ¿eh?— NuNew se puso de pie, sosteniendo a Nuna junto a su pecho, y caminó hacia su escritorio. —Vamos a ver.—
Agarró el sobre y fue hacia la lámpara para no encender la luz. Él abrió los ojos muy grande y su estómago cayó cuando vio de quién era.
—¿Qué es?— Preguntó Nuna.
NuNew abrió el sobre, sacó el pedazo de papel en el interior y comenzó a leer.
"... calificaciones inaceptables.... en caso de no lograr mejorar....la beca será revocada a menos que el estudiante logre..."
El papel resbaló de sus dedos al suelo y él ni siquiera se dio cuenta.
—¿Nunu? ¿Algo malo pasó?—
Miró abajo a los ampliamente abiertos ojos de Nuna y forzó una sonrisa. —No, calabacita .
Todo está bien. — Enterró la cara en su pelo y cerró los ojos.
Le estaba lloviendo sobre mojado.
✨ 2 ✨
—¿Todo bien?—, dijo una voz familiar antes de que un brazo se colgara de los hombros de NuNew.
NuNew miró a James, pero siguió caminando. Su próxima clase iba a comenzar en diez minutos y era una a la que no podía llegar tarde.
—No es nada.—
—No te creo. Suéltalo.— Los ojos marrón oscuro de su amigo estaban fijos en él con curiosidad.
NuNew se encogió de hombros.
—Estoy en banca rota. Y encima de eso, van a terminar mi beca si no mejoro mis notas en tres clases.
James frunció el ceño.
—Creía que ya habías hablado con Kla y Aof explicando tu situación.
Suspirando, NuNew se pasó una mano por el pelo.
—Sí. Pero también está Mecánica de Fluidos.
James hizo una mueca.
—Panich.
—Síp— NuNew dijo miserablemente, no podía ser más terrible.
El profesor titular más joven de la escuela, Pruk Panich tenía el apodo de "husky del mal" por una razón.
Era estricto y duro, fijaba estándares imposiblemente altos para los estudiantes y despreciaba a aquellos que fallaron en alcanzarlos. Él no toleraba la flojera. era un maldito controlador, dictador inflexible. Y tenía cara de husky.
Y como NuNew perdió demasiadas de sus clases y, a menudo no tenía tiempo para completar sus tareas, él era probablemente uno de los estudiantes menos favoritos de Panich si es que el hombre incluso tenía algo cercano a considerar estudiantes favoritos.
La posibilidad de Panich permitiéndole alguna flexibilidad era inexistente. Panich no ofreció a nadie ninguna oportunidad.
Sus demandas bordeaban en lo ridículo, pero a los ojos de los directivos, Panich no podía hacer nada mal, ya que obtuvo una gran cantidad de becas de investigación. NuNew tenía que dar a Panich el crédito. No llegabas a ser un investigador tan altamente respetado para la edad de treinta y tres años, si no eras increíblemente inteligente, pero eso no cambiaba el hecho de que el tipo fuera un completo idiota husky del mal.
—¿Qué vas a hacer?— dijo James.—
—No tengo idea— NuNew hizo su camino a sus asientos habituales al frente de la sala de conferencias: Panich les había irdenado a él y a James sentarse allí todo el tiempo después de que les había atrapado hablando durante su clase. NuNew se sentó y suspiró.
¿Qué debería hacer?.
—Me gustaría poder ayudarte— James se dejó caer en un asiento junto a él. —Pero tú sabes que estoy un poco apretado con el dinero también.
NuNew asintió. James vivía en la casa de su abuela y la ayudaba como podía. Sus padres trabajaban en otro país y no eran de mucha ayuda.
—¿Qué hay de tu tía?— dijo James. —Pensé que ella solía ayudarte a salir cuando las cosas se ponían difíciles.
NuNew se detuvo y lo miró.
—Ella murió el año pasado, James. Te dije eso.
La cara de James se tornó de color rojo brillante.
—Mierda, lo siento...no sé cómo yo...-
NuNew negó con la cabeza.
—Olvídalo...
No es que a James no le importara; él era muy sociable y tenía más amigos que NuNew, muchos conocidos. No es de extrañar que se hubiera deslizado fuera de su mente.
—¿Qué pasa con tu primo, Yim ?— James sonrió tímidamente. —Ves, ¡No soy totalmente un caso perdido! ¡Lo recuerdo a él!—
NuNew rió. —Tú no tienes esperanza alguna. Él salió hace poco de la cárcel, y tiene que resolver su vida. No necesita mis problemas arriba de los suyos propios. De todos modos, yo no estaba pidiendo dinero. Quiero decir tengo que hablar con el Profesor Panich. Si no obtengo buenas calificaciones en su clase, voy a perder la beca y tendré que abandonar la universidad —
Aunque a veces NuNew se preguntaba si sería mejor que abandonara la escuela: si no tuviera una escuela a la cual asistir, mejorarían sus posibilidades de encontrar un trabajo medio-decente. Excepto que un título universitario aumentaría sus posibilidades de encontrar un trabajo bien remunerado y darle a Nuna y Rin todo que necesitaran mientras crecían.
—En realidad— dijo James de repente. —He oído un interesante rumor sobre Panich.
—¿Qué rumor?— James miró a su alrededor, como para asegurarse de que nadie podía oír su chismecito, antes de inclinarse y murmurar al oído de NuNew, —Nat dice que el profesor Panich tiene una debilidad por los chicos bonitos.
NuNew parpadeó.
—No me jodas. ¡Nat estaba jugando contigo!.
—Nop, él estaba hablando muy en serio. Al parecer, alguien vio a Panich con un chico joven en un plan muy sospechoso.
NuNew se rió entre dientes, sacudiendo la cabeza. —Incluso si es verdad, ¿qué tiene eso que ver conmigo?
James le dio una mirada mordaz. NuNew abrió la boca, la cerró, y luego la abrió de nuevo en modo pez fuera del agua.
—Tienes que estar jugando.— NuNew le dio un golpe en el brazo.
—Nat dice que al husky del mal le gustan las caras tiernas.
—Mala suerte para ti, entonces.
Sonriendo, James puso la mano en su mentón como si posara para una foto. El era más del tipo cool e inalcanzable.
—Pfft. Si yo lo quisiera en mi cama, eso no importaría. Pero hablamos de ti, tú lo tienes fácil, niño bonito. Vamos New, ¡Es la solución perfecta!
NuNew le dirigió una mirada cansada.
—Hay un pequeño problema. En caso de que no lo hayas notado. Soy hetero.
Su amigo no parecía inmutarse; en realidad tuvo el descaro de reírse hasta con sonido de cerdito incluido.
—¿Y eso qué? Yo no te estoy diciendo que lo tomes por detrás. A pesar de que en realidad se puede sentir muy, muy bien si el otro tipo sabe lo que está haciendo.
James sonrió travieso, y NuNew resopló. James era bisexual y no tenía problema en admitirlo.
—James...
—Sólo estoy diciendo que puede ser todo coqueteo y ojitos de cordero tierno sin realmente hacer nada con él, ¿sabes? Tienes el estilo. Quiero decir tú no eres mi tipo, pero no estoy ciego. Eres bonito. Fácilmente eres el tipo más lindo de la escuela.
—Tú no eres exactamente un patito feo.— Todo el mundo amaba a James. Había algo en el, prácticamente todo el mundo lo encontraba atractivo. Era difícil apartar la mirada de James. NuNew podría ser hetero, pero incluso él a veces le parecía que la sonrisa de su amigo tenía algo magnético que atraía a la gente.
James le guiñó un ojo.
—Obviamente no soy un patito feo, pero no soy tan bonito como tú, princesa.
—Oh, ¡te voy a mostrar quien es una princesa, princesa!— NuNew lo metió en una llave de cabeza, ambos riendo.
—Sr. Perdipiryawong , Sr. Wongwisut , ¿ya terminaron?— Dijo una voz fría detrás de ellos.
NuNew se congeló antes de soltar a su amigo y enderezarse. No se atrevió a mirar a Panich mientras el hombre pasó junto a ellos hacia su escritorio. El aula de repente se tornó silenciosa.
—Joder— James susurró cuando Panich se detuvo frente a su escritorio y permaneció en silencio. NuNew se mordió el labio con fuerza y le robó una mirada al profesor. Los ojos oscuros de Panich estaban fijos en James, sus cejas oscuras fruncidas y los labios apretados con disgusto. Incluso cuando él no estaba disconforme con alguien, la mirada del profesor Panich podía hacer a cualquiera retorcerse de nervios. Cuando de hecho estaba molesto, nadie quería estar en el extremo receptor de sus duras miradas. NuNew pensó que se veía como un halcón, listo para arrojarse y atrapar a su presa. O como un husky de esos que tenían cejitas negras y eso lo hizo reir invluntariamente.
Los ojos de Panich pasaron de James a él. Si fuera posible, se veía aún más molesto ahora, un músculo palpitante en su mejilla. El estómago de NuNew se apretó en un nudo. Se humedeció sus labios resecos y trató de verse lo más respetuoso posible, obligándose a encontrarse con los ojos del profesor con firmeza. Él no era un cobarde, maldita sea. Panich era sólo un tipo con mal carácter.
—Sr. Perdipiryawong —dijo en un tono tranquilo.
NuNew tragó convulsivamente. Había algo en la voz de Panich que lo hacía sonar más amenazante cuanto más tranquila era.
—¿Sí, profesor?
—Si usted y el Sr. Wongwisut no están interesados en lo que yo estoy enseñando aquí, deberían irse.
Mirando la dura expresión del hombre, NuNew repentinamente recordó el consejo de James y casi se rió en voz alta de tan ridículo que era.
—No señor. Quiero decir, sí estamos muy interesados. — Cuando no se movió un solo músculo de la cara de Panich, NuNew añadió —De hecho, yo quería hablar con usted después de clase acerca de mis notas.
Panich lo miró por unos momentos antes de ofrecer una respuesta fría. —Yo no tengo horas de oficina hoy. —Y de esa manera se sentó detrás de su escritorio y comenzó su lección.
NuNew lo miró en blanco, inseguro sobre lo que la respuesta de Panich significara. ¿Fue eso un sí o un no? Como en "No tengo horas de oficina, por lo que puede venir" o "Yo no tengo horas de oficina, ¿por lo que no puede hacerlo"? Excelente. Fantástico. NuNew suspiró.
✨ 3 ✨
La puerta del despacho del profesor Panich era oscura y muy brillante.
NuNew se quedó mirándola, tratando de ignorar la incómoda sensación en el estómago. Sus palmas estaban empezando a sudar, por lo que se las secó en sus jeans.
No seas ridículo, se dijo a sí mismo. Panich es solo un hombre a pesar de su sobrenombre, no es un demonio ni un ser sobrehumano. La peor cosa que el tipo podía hacer era decir que no.
Nunew solo hablaría con él, explicaría su situación y esperaría que Panich no fuera el cabrón hijo de perra que todo el mundo decía que era.
—¿Quería usted algo, señor Perdipiryawong ?— una voz demasiada tranquila cuestionó.
NuNew casi saltó. Dándose la vuelta, trató de encontrar algo que decir.
—¿Sr. Perdipiryawong ?— Panich tenía el ceño fruncido, una arruga entre sus gruesas cejas.
—Yo, quería hablar con usted, profesor...
—No es una hora de oficina— dijo Panich mientras abría la puerta.
No empujó la puerta cerrando detrás de él. NuNew vaciló, inseguro de si él debía seguirlo dentro y aprovechar el bug. Panich se sentó detrás de su enorme escritorio y encendió su computadora.
—No tengo todo el día Perdipiryawong — dijo sin mirarlo.
NuNew entró en la habitación a toda prisa. Cerró la puerta tras de el, se acercó a la mesa y se detuvo. Él miró a su alrededor, pero no había mucho que ver.
—¿Y bien?—
NuNew se obligó a verlo. Panich lo estudiaba con un toque de impaciencia. NuNew apretó el respaldo de la silla frente a él.
—Como dije, yo quería hablar sobre mis notas.
Los labios de Panich presionaron en una delgada línea.
—No estoy seguro de lo que hay que hablar. Yo no doy segundas oportunidades a los estudiantes que no las merecen. Usted no se molesta en asistir a la mayoría de mis conferencias, la calidad de sus trabajos es pésima, y ahora quiere una calificación aprobatoria. La política en materia de asistencia a clases, se expresa claramente en el programa de clases. Francamente, me sorprende que usted sea un estudiante becado. Si está preocupado por su beca, me temo que lo único que puede hacer es dejar la clase.
—No puedo dejar su clase es una correlación para otra clase y no puedo dejar ambas sin perder mi beca. Así que no puedo desaprobar su clase y no puedo dejarla. Necesito aprobar, señor.
Panich no estaba para nada impresionado.
—Se puede culpar sólo a usted mismo, Perdipiryawong . Usted no merece una mejor calificación. Su asistencia, tareas, participación en clase, y evaluaciones han estado por debajo de las expectativas del curso. Si usted vino aquí a decirme alguna triste historia y pedirme una mejor nota, ahórrese el aliento. He oído todo: madres ancianas enfermas, niños pequeños que cuidar, trabajar tres empleos, y así sucesivamente. Si usted no puede o no quiere estudiar y aprender, háganos un favor a ambos: deje de desperdiciar nuestro tiempo y abandone la universidad.
El corazón de NuNew se hundió. Una parte de él había esperado que Panichtuviera piedad de él si le decía sobre su situación. Pero, al parecer, a Panich no le importaba y no quería escuchar ninguna historia triste.
La mandíbula de NuNew se tensó. Su orgullo le instó a dar la vuelta y marcharse, pero no pudo. Él no podía perder la beca. Sus hermanas dependían de él.
Repentinamente, recordó el ridículo consejo de James, "Nat dice que el profesor Panich tiene una debilidad por los chicos bonitos... "
—¿Sr. Perdipiryawong ?—
NuNew se estremeció, se sonrojó y volvió a mirar al hombre
—¿Qué está haciendo todavía en mi oficina? Ha dicho lo que tenía que decir.
Viendo la expresión dura de Panich, NuNew no podía imaginarse coqueteando con él por su vida.
Coqueteo y Profesor "husky del mal" Panich, ni siquiera deberían ser mencionados en la misma frase, y punto. Y NuNew no tenía mucha experiencia con el coqueteo: las pocas chicas con las que había salido no requirieron ninguna seducción. A decir verdad, usualmente no tenía que hacer ningún esfuerzo en absoluto NuNew respiró hondo y miró a los ojos Panich.
—Señor, yo...— Tragó saliva. —¿Hay alguna manera en que pueda conseguir una mejor calificación? Haré lo que sea. Cualquier cosa...
Panich lo miró fijamente.
Luego, sus ojos se entrecerraron —Sr. Perdipiryawong — dijo al fin. —¿Está sugiriendo lo que creo que está sugiriendo?
NuNew tragó de nuevo. ¿Lo hacía? Él mismo no estaba seguro de lo que estaba sugiriendo.
—Um, ¿sí?
Las fosas nasales de Panich se encendieron. Se echó hacia atrás en su silla y lo miró fijamente.
—Por favor, aclare para evitar una confusión.
NuNew barrió su mirada alrededor de la habitación antes de mirar hacia abajo a sus pies y encogerse de hombros.
—Creo que usted lo sabe, señor.
Silencio. Segundos pasaban. De todos modos no aclaró nada pero Panich parecía haber entendido.
—Ya veo— dijo Panich. —Cierre la puerta y venga aquí.
El estómago de NuNew se tensó. Sus piernas y manos temblaban, se acercó a la puerta y cerró con seguro
Buen chico
Todo el rato tratando de ignorar la vocecita colapsada dentro de su cabeza que le estaba gritando ¿Qué estás haciendo?
Mirando cualquier sitio menos a Panich, rodeó el escritorio y se detuvo junto a su profesor, su corazón latiendo en su garganta, tan fuerte que escaparía por su boca en cualquier jodido instante.
Panich se giró en su silla de modo que se enfrentaba a NuNew ahora. Lucía tan dominante NuNew centró su mirada en la tela oscura del traje del profesor.
—De rodillas— Panich dijo suavemente.
Dejarse caer de rodillas fue casi un alivio, como un títere al que se le han cortado los hilos, así de inestables estaban sus piernas.
Panich tomó su barbilla con los dedos y le echó la cabeza hacia arriba, obligando a NuNew a encontrar su mirada. Bastardo dominante.
—Yo puedo hacerle expulsar por esto— dijo.
Los ojos de NuNew se agrandaron.
Panich le lanzó una mirada con tanto odio que NuNew se estremeció.
—Tengo estudiantes que nunca se pierden clases y trabajan muy duro para conseguir una C . Y luego están los chicos lindos, cabeza hueca como usted que piensan que, si me dan una mamada, van a tener una buena calificación.
NuNew sintió que su cara se encendía. Oír la palabra mamada del Profesor Panich era extraño como el infierno. Extraño y francamente obsceno.
El agarre de Panich en la barbilla de NuNew se apretó.
—¿Cree que es justo, Perdipiryawong ?
NuNew tragó, pero se obligó a sostener la mirada del hombre con firmeza.
—Si usted va a informar de esto al consejo, recuerde que yo no he dicho una palabra sobre dar mamadas, profesor. Usted lo hizo. Si me denuncia, yo voy a denunciarlo a usted. Yo solo soy un inocente estudiante arrodillado frente a usted.
Un músculo en la mandíbula de Panich se crispó.
—Pequeña mierda astuta...— Su otra mano se hundió en el pelo de NuNew y le atrajo más cerca de su entrepierna.
—Bien. ¿Quiere una calificación aprobatoria? Adelante. Trate de impresionarme.
NuNew tomó un respiro profundo.
Panich sonrió. No era una sonrisa agradable.
—¿Arrepintiéndose tan pronto?
—No— dijo NuNew firmemente y alcanzó la cremallera del hombre, diciéndose a sí mismo que era sólo una polla. Él le haría una mamada al tipo y obtendría una nota aprobatoria. ¿Qué tan difícil podía ser? Probablemente tendría un sabor desagradable, pero no lo mataría ni nada.
Correcto.
Lentamente, le bajó la cremallera y luego... luego se detuvo. No importaba lo que se dijera a sí mismo, no podía moverse, mirando fijo, paralizado, al bulto debajo de los boxers negros del hombre.
Panich dejó escapar un sonido irritado.
—Como yo pensaba. Váyase, y si me molesta de nuevo...
—No.— NuNew pasó una mano por los boxers de Panich y agarró su miembro por encima de la tela. Un latido pasó.
NuNew se debatía entre reír histéricamente y entrar en pánico. Tenía una mano sobre el pene de otro tipo. La verga del Profesor Panich.
Era cálida en su mano. Ese fue su primer pensamiento. Firme. Grande e incluso fue creciendo y convirtiéndose en más gruesa con cada segundo que pasaba. Le asustó un poco, pero también le dio confianza. No importa lo que Panich dijera, lo deseaba.
NuNew le dio un apretón experimental y miró al tipo. El rostro de Panich se mantuvo inmutable. Por alguna razón, eso enojó a NuNew.
Panich sonrió.
—Parece que tiene una cosa por los "chicos lindos, cabeza hueca" Profesor. — Nunew tenía tantas ganas de hacerlo rabiar.
Los labios de Panich se presionaron juntos. Por otra parte, parecía casi aburrido.
—Es sólo una reacción fisiológica al estímulo y a una cara bonita— Al menos Panich pensaba que era bonito —No es responsable de su apariencia física, por lo que difícilmente es algo por lo que estar orgulloso. Ahora, si realmente tiene la intención de hacerlo, deje de perder mi tiempo.
Mirándolo, NuNew acarició la polla hasta su dureza total, viendo un cambio sutil en la respiración del hombre. El ángulo era incómodo, así que la sacó. Era grande y gruesa y estaba muy cerca de su cara.
A centímetros de distancia.
NuNew se lamió los labios nerviosamente, sin poder apartar la vista. Tenían que ser por lo menos ocho pulgadas de largo. Podrían ser más, no había visto muchas pollas en si vida.
Panich suspiró, como si estuviera disgustado con la reacción de su propio cuerpo, y se movió un poco. La cabeza de su polla presionaba contra los regordetes labios de NuNew.
—Chupa.
NuNew inhaló cuidadosamente. No olía mal. Tentativamente, lamió la cabeza. El sabor era... extraño, pero nada tan terrible como él había esperado. Pasó la lengua de nuevo.
El profesor gruñó, su mano agarrando el pelo de NuNew con más fuerza.
—Abre...— Fue una orden.
NuNew hizo lo que le dijo, y la gorda cabeza empujó dentro de su boca. NuNew chupó suavemente. Una parte de su mente todavía estaba atrapada en el hecho de que tenía la polla del profesor Panich en la boca y no podía creerlo, pero el calor y pesadez de la polla estirando sus labios ampliamente lo hicieron muy, muy real. Esto estaba sucediendo.
Los ojos de Panich estaban fijos en su rostro mientras empujaba su polla más profunda, su mano pesada en la nuca de NuNew. NuNew encontró su mirada, se sonrojó, y cerró los ojos, decidido a centrarse sólo en conseguir el trabajo hecho. Cuanto más pronto Panich acabara, más pronto esto habría terminado y más pronto se podría olvidar de ello.
Pero con los ojos cerrados, sus otros sentidos volvieron a la vida y podía sentir todo con más intensidad.
Era... tan extraño. Panich estaba duro y grueso en su boca, sabiendo a piel y a algo más. Era extraño, pero no fue terrible. NuNew la quitó, respiró y chupó la cabeza de nuevo, bajando un poco más lejos, probando. Tuvo un breve momento de preocupación, de que él no estaba haciendo esto correctamente, pero se dijo a sí mismo que no fuera tonto: no existe tal cosa como una mala mamada, ¿verdad?
NuNew bajó un poco más, tratando de tomar la mayor cantidad de la gran polla dentro como podía. Él fue abajo, a continuación, nuevamente arriba, marcando un ritmo, tratando de acostumbrarse a ello. Él se estaba centrando tan duro en esto, tratando de contar en su cabeza, que le tomó un tiempo antes de darse cuenta de que Panich le estaba diciendo algo.NuNew soltó la polla con un pequeño pop y miró arriba hacia Panich, todavía saboreándolo en toda su lengua. Él parpadeó hacia él y tuvo que reprimir las ridículas ganas de preguntarle si estaba haciéndolo bien, como un alumno deseoso de complacer a su maestro.
—¿Qué?— dijo en cambio. Como de costumbre cuando estaba nervioso, su voz salió un poco arrogante, tendía a sobrepensar a veces.
Panich se limitó a mirarlo por lo que pareció una eternidad, sus ojos oscuros acristalados, con los párpados pesados. Finalmente dijo:
—¿Esta es su primera polla, Perdipiryawong ?— La voz de Panich era áspera y gutural, a pesar de que Nunew fue quien se había pasado los últimos minutos con una polla en la boca.
—¿Importa?
Los labios de Panich se torcieron. —No. Pero eso explica por qué es tan malo en ello.
NuNew frunció el ceño y apretó la erección del tipo. —Su polla parece pensar que estoy haciéndolo bien.
Panich se burló.
—Eso sólo demuestra lo simples que somos nosotros los hombres— Miró a los labios de NuNew, pasó el pulgar por el sonrojado y húmedo labio inferior. —Continúe, pero deje de pensar demasiado. No piensa en clase, pero ahora parece pensar demasiado duro cuando se supone que no debe estar pensando—
NuNew lo fulminó con la mirada, pero asintió de todas formas. Ahora era una especie de reto.
Dio a la polla de Panich unas cuantas lamidas antes de envolver sus labios de regreso alrededor de ella y hacer lo que él quería, ritmo y concentración serían, demonios.
Fue mucho más desordenado de esta forma. Diablos, era grande. Bajó tanto como pudo sin ahogarse, volviendo a subir y afuera, lamiendo una larga franja hasta la parte inferior de la polla de Panich y lamiendo la abertura, degustando la salada amargura.
NuNew trató de no pensar en lo obsceno que probablemente se veía así, bombeando la cabeza y goteando saliva en todas partes mientras chupaba la polla de su maestro. Panich gruñía y empujaba hacia abajo en su cabeza, por lo que estaba claramente haciendo algo bien. Más tranquilo, NuNew seguía chupando, trabajando su boca más rápido ahora, ignorando el dolor en la mandíbula y moviendo su mano más rápido a lo largo de la parte de la Polla de
Panich que no podía caber en su boca.
—Abre los ojos— Panich dijo con brusquedad.
NuNew lo hizo y elevó su vista hacia él. Sus ojos se encontraron, y NuNew se sonrojó, muy consciente de que sus labios todavía estaban envueltos firmemente alrededor de la polla de su profesor. La polla de su profesor. Jodido Jesucristo, realmente estaba sucendiendo.
—Voy a joder tu boca ahora— dijo Panich, en tono de conversación, como si no tuviera la polla en la boca de su estudiante. —Échate hacia atrás y déjame que haga el trabajo. Mírame.
NuNew sintió sus mejillas y cuello enrojecerse, pero hizo lo que le fue dicho. Panich se movió, sus fuertes y grandes manos acunando su rostro. Su polla se deslizó fuera de la boca de NuNew hasta que sólo la cabeza quedó dentro. NuNew miraba a Panich. El hombre le regresó la mirada y empujó profundamente en su boca. NuNew se quedó sin aliento, luchando contra su reflejo nauseoso y tratando desesperadamente de respirar alrededor de la polla, pero aun sosteniendo la mirada de su profesor, justo como se le indicó.
Las fosas nasales de Panich se dilataron, sus ojos vagando por toda la cara de NuNew, como tomando una imagen mental. La sacó y empujó de regreso. Luego de nuevo. Y de nuevo. Todo el rato mirándolo. NuNew estaba seguro de que se sonrojaba, porque se sentía increíblemente sucio. Era su profesor, el profesor más temido en la escuela quien estaba usando su boca para aliviarse. Todo se sentía demasiado y abrumador: el gusto, el peso, la sensación de la polla del profesor Panich en la boca, las manos fuertes sosteniendo con firmeza su cara mientras Panich empujaba dentro y fuera de su boca, la respiración de Panich cada vez más trabajosa, sus ojos oscuros e intensos fijos en los de NuNew. El estar arrodillado en total sumisión a lo que el hombre deseara hacer con su boca.
Panich empujaba sus caderas y NuNew casi se ahogó, pero él se deslizó hacia fuera, sintiendo el calor golpeando la parte posterior de su garganta, saliendo a borbotones en rápida sucesión. Tosiendo, dejó que la polla que perdía firmeza saliera de su boca.
—Trágalo—Panich ordenó.
NuNew lo fulminó con la mirada, pero hizo lo que le dijo, aunque con cierta dificultad. Afortunadamente, no sabía tan asqueroso como había esperado.
Mirándolo hacia abajo a través de ojos con párpados pesados, Panich respiró hondo. Al momento, su expresión se cerró. Quitó las manos y se acomodó a sí mismo.
—No tan mal—
NuNew no sabía si reír o golpear al hijo de puta en la cara. Él se puso de pie, se limpió los labios hinchados y dijo —Gracias, profesor. — Su voz era ronca y rasposa por chupar la polla de su profesor. —Así que, ¿qué pasa con esa calificación?
Un músculo palpitaba en la mejilla de Panich. Se veía francamente enojado.
—Estás excusado, Perdipiryawong .
NuNew se fue. Mientras la puerta del despacho del profesor se cerró tras él, NuNew exhaló. Él no podía creer que en realidad lo había hecho. Él había chupado la polla de otro hombre. Él había dejado que Pruk Panich , de todas las personas, jodiera su boca a cambio de una calificación.
NuNew se sonrojó y miró a su alrededor, de repente paranoico de que todo el mundo podría adivinar lo que había sucedido sólo de mirarlo. Pero nadie le estaba prestando ninguna atención. Nadie sabía.
Todo estaba bien. Lo hecho, hecho estaba. Podía poner el incidente detrás de él y pretender que nunca hubo sucedido.
Ahora sólo podía esperar que Panich mantuviera su parte del trato.
✨ 4 ✨
—Relájate, hombre— dijo James, dejándose caer en el asiento a su lado.
—¿Qué quieres decir?— NuNew dijo, mirando alrededor del aula antes de mirar a sus manos.
—Tú estás tenso como el infierno. ¿Estás nervioso por tus calificaciones? ¿No dijiste que hablaste con Panich y lo convenciste de que te diera una segunda oportunidad?
—Si, lo hice. Él no me reprobó aún me acabo de enterar que me dio una D.—
Y Dios, había sido un gran alivio. NuNew no creía nunca haber estado tan feliz por recibir una D.
—Felicidades— dijo James con una sonrisa, dándole palmaditas en la espalda. —Todavía me sorprende que te las arreglaste para convencerlo.
NuNew cuidadosamente evitó los ojos de su amigo.
—Hablando del diablo— James murmuró. El silencio instantáneo que cayó sobre el aula era casi divertido.
Casi.
NuNew echó un vistazo a la alta figura de Panich antes de dejar caer su mirada.
—Las calificaciones de mitad de período fueron ingresadas — dijo Panich, sin preámbulos. —Informé las notas de treinta y ocho estudiantes cuyas calificaciones fueron inferiores a C. Los informes fueron enviados a la Oficina del secretario, quien las distribuyó a cada estudiante. — Hizo una pausa. —Si tienen alguna duda, pregunten.
Silencio.
Un tipo levantó la mano.
—¿Sí, Sr. Wannakorn?— dijoPanich, caminando hacia el estudiante. Panich no miró; él sólo lo veía en su visión periférica.
—No lo entiendo— dijo. —¡Tengo una F, y al parecer eso es todo! ¿Ni siquiera puedo mejorar mi nota? En todas las demás clases, las calificaciones de mitad de período no afectan nuestro GPA. Ellas existen, más o menos, para decirnos dónde estamos en la clase, y si tenemos o no que trabajar más duro, pero al parecer, no en su clase. ¡yo no lo entiendo!—
NuNew se encogió.
—Pobre chico— James murmuró.
Hubo una pausa.
—Sr Wannakorn — Panich dijo por fin, su voz peligrosamente suave.—¿Has leído el plan de estudios?
—Bueno, sí, seguro — él parecía cualquier cosa menos seguro.
—Si usted leyera el plan de estudios, sabría que en mi clase las notas de medio término sí afectan sus calificaciones finales. En otras palabras, si usted recibe una calificación de mitad de período desaprobada, usted no conseguirá una nota final aprobatoria. Sin excepciones.—
—¡Pero no es justo!, ¡Así no es como se hacen las cosas!
—Así es como se hacen las cosas en mi clase — De ser posible, la voz de Panich se hizo aún más suave. —Yo no pasaré a un estudiante que tenga un récord de asistencia pésimo para la mitad del periodo y falló en entregar sus tareas o las entregó con demora. Si usted leyera el plan de estudios, como yo les he dicho a todos que hicieran en el primer día del ciclo, usted no estaría en esta situación. Puede dar las gracias sólo a sí mismo. ¿Tiene otras preguntas?¿Preguntas inteligentes?—
—No— Wannakorn se quejó.
—Ahora ¿Estamos listos con esto, o alguien más quiere perder mi tiempo con preguntas sin sentido de las que se supone que deben saber las respuestas?
El silencio era casi sobrenatural.
Nadie se atrevió a respirar.
—Bien — Panich volvió a su escritorio.
—Wow,— susurró James, apenas audible. —¿Qué se le metió por el culo y murió allí dentro?
Probablemente el enojo de que no pudiera reprobarme, pensó NuNew.
Su piel se erizó. Miró hacia arriba y encontró a Panich dándole una mirada de tal odio que hizo que se sintiera como si estuviera siendo repelido de la habitación. NuNew levantó la barbilla y le miró a los ojos con firmeza. En serio, ¿Cuál era el problema del tipo? No era como si él hubiera forzado a Panich a poner su polla en la boca de su estudiante.
El pensamiento...el recuerdo hizo a NuNew sonrojarse y removerse en su asiento incómodamente. Mirando al rostro de piedra de Panich, era difícil creer que realmente había sucedido.
Pero sucedió.
Las manos de Panich, sujetando su cara mientras Panich empujaba su polla dentro de su boca NuNew, eso había sucedido. Pasó la lengua por sus labios, su piel incómodamente caliente, y fijó su mirada en el frente. No pensaría en ello. Él no lo haría.
Había pensado que podría poner el incidente fuera de su mente.
Había pensado que Panich solo lo ignoraría después del incidente.
Se había equivocado en ambos casos.
NuNew suspiró y miró melancólicamente a la tarea delante de él. Panich había sido increíblemente difícil en los últimos días, dándole tareas brutalmente difíciles y constantemente regañándolo delante de todos cuando NuNew fallaba en completarlas para satisfacción de Panich.
—¿Terminó, Perdipiryawong ?— dijo una fría voz familiar, y NuNew se tensó. Echó un vistazo a James a su izquierda, pero su amigo miró el libro delante de él con interés exagerado. Maldito traidor.
—Voy a terminar pronto— NuNew mintió. Él se puso rígido cuando Panich puso una mano sobre su escritorio y se inclinó a mirar el papel en blanco delante de él.
—Ya veo— Panich dijo.
NuNew volvió la cabeza para mirarlo y se sorprendió por lo cerca que estaba el rostro del otro hombre. A pulgadas de distancia. Los ojos oscuros se clavaron en los suyos por un momento antes de que los labios de su dueño se retorcieran burlonamente. Panich se irguió en toda su impresionante altura y dijo
—Su tarea debe estar lista en diez minutos, Perdipiryawong .
—Pero usted dijo...
—Diez minutos— Panich repitió con una voz que decía claramente que no iba a aceptar ninguna discusión. Se alejó, y NuNew se quedó mirándole la espalda.
Él regresó su mirada al papel delante suyo y lo miró sombríamente. No era justo. ¿Cómo se suponía que iba a completar esta tarea en tan poco tiempo? Las preguntas eran ridículamente difíciles y dudosamente reflejaban lo que habían aprendido en clase. ¿Por qué no podría el idiota dejarlo en paz? Se sentía como si Panich estaba decidido a hacer de su vida un infierno y estaba teniendo éxito.
NuNew frunció el ceño, tratando de mantener su temperamento bajo control y fallando. Estaba cansado, privado de sueño, con hambre y enojado nunca una buena combinación.
Más tarde, él culparía de todo a su falta de sueño. Él culparía a su falta de sueño por escribir lo que él nunca habría escrito si no hubiera estado tan malditamente cansado, hambriento y enojado.
NuNew entregó su tarea exactamente diez minutos más tarde y regresó a su escritorio. Él no estaba siquiera a medio camino de su escritorio cuando Panich dijo, con voz muy suave.
—Sr. Perdipiryawong , a mi oficina después de sus clases.
Con la boca reseca, NuNew asintió.
Idiota, se dijo a sí mismo. No debería haber dejado que su temperamento se llevara lo mejor de él. Cuando sus clases habían terminado, NuNew se dirigió a la oficina de Panich, según lo ordenado. Tomando una profunda respiración, él llamó a la familiar puerta.
—Entre.
NuNew entró y cerró la puerta con cuidado. Luego caminó hacia el escritorio de Panich.
—¿Y bien?— dijo, cruzando los brazos sobre el pecho.
Lentamente, Panich miró hacia arriba. La expresión de su rostro era positivamente de piedra mientras movía un pedazo de papel hacia NuNew la tarea que él había entregado.
—¿Cuál es el significado de esto?
NuNew cogió el papel y volvió a leer la única oración escrita allí, como si no supiera lo que decía.
"¿Quieres reprobarme así no tendré más remedio que chupar su polla de nuevo? "
Interiormente, NuNew se encogía un poco. No podía creer que había perdido los estribos y en realidad escrito eso. Pero en voz alta, dijo:
—¿No sabe leer, señor?— Hace sólo unos días, él no se habría atrevido a utilizar este tono engreído con Panich, pero al parecer, haber tenido la verga del tipo en su boca hizo maravillas con su seguridad. Le había contagiado su arrogancia vía oral.
Panich se paró y caminó hacia él. Él se detuvo sólo a unas pocas pulgadas de distancia. NuNew no se movió, negándose a dejarse intimidar.
—Puedo tenerlo expulsado por esto— dijo Panich.
—Claro, pero se conseguiría el despido y su carrera dañada cuando todo el mundo se enterara de que negocia calificaciones por sexo.
Panich lo agarró del cuello.
—Pequeña mierda astuta.— Su mano se apretó en su garganta. —¿Estás amenazándome?
—No— NuNew dijo con un pequeño gritito. —Yo realmente no disfruto de ser intimidado. Yo no le obligué a empujar su erección en mi boca, Profesor.
Las fosas nasales de Panich se encendieron. Él no dijo nada, los músculos de su mandíbula trabajando.
—En serio, ¿Cuál es su problema conmigo?— dijo NuNew, luchando por respirar a través de la presión del agarre de Panich.—No puedo ser el único estudiante que lo utilizó. No estoy orgulloso de lo que hice, pero fue un trato justo: ambos obtuvimos algo de ello. ¿Por qué estás siempre encima mío?.
—Nunca cambié notas por sexo—Panich dijo entre dientes. —Tú eres la única excepción.
NuNew parpadeó.
—¿Qué? Pero yo he oído...
—Sí, tengo ofertas todo el tiempo, pero reporto a cualquiera que es tan estúpido como para sugerirlo abiertamente. ¿Me veo como alguien que cambiaría notas por cualquier cosa, Perdipiryawong ?
Bueno, no. Esa era la razón por la cual NuNew había tenido problemas para creerlo cuando James le había dicho el rumor. —Pero entonces...— NuNew estudió a Panich. —Entonces, ¿qué hay de mí? ¿Por qué yo?
El silencio se prolongó. Y se prolongó. Y se prolongó un poco más.
Oh.
NuNew se pasó la lengua por los labios.
—Usted me desea — Él dejó escapar una incierta risita — Wow.... Estoy...estoy algo así como halagado, supongo—
Panich lo fulminó con la mirada, su agarre apretándose en la garganta de NuNew.
—Es sólo lujuria, nada más. Yo no le daré un tratamiento especial.
—Ya está dándome un "tratamiento especial" profesor. Ha sido un completo idiota últimamente incluso más de lo que normalmente es.
NuNew le sostuvo la mirada.
—Seamos honestos. Yo necesitaba no reprobar su clase, por lo que se la he chupado. Yo no le obligué a aceptar mi oferta. Usted quería su una mamada y obtuvo lo que quería. No es mi culpa que no pudiera resistirlo. Y es seguro como el infierno que no es mi culpa que lo excite. Así que por favor deje de agarrárselas conmigo. Lo entiendo: usted está sexualmente frustrado, pero vaya a masturbarse, o fóllese a alguien.
—No lo creo— dijo Panich, en voz muy baja. A NuNew no le gustó el brillo en sus ojos.
—¿Qué?
—Yo siempre consigo lo que quiero— dijo Panich, su tono suave en contraste con el agarre dominante en la garganta de NuNew.
Probablemente habría moretones.
—Si quiero tu boca, voy a conseguir tu boca, no la de alguien más.
Ponte de rodillas.
NuNew se le quedó mirando. ¿Hablaba este hombre enserio?
—Yo no lo creo, Profesor.— él dijo igualmente suave.
—Tú eres el que quiere que le de una mamada. Yo soy heteros. ¿Qué hay en esto para mí?
Los ojos de Panich se estrecharon. —No voy a repetir mi error otra vez. Va a tener que trabajar por su nota final como todos los demás. No le voy a dar una calificación que no se merece.
—Entonces, todo apunta a que será la primera vez en que no conseguirá lo que quiere. Señor. Déjeme ir. Ahora.
Panich no lo soltó, su mirada evaluándolo —Dos mil— dijo. NuNew frunció el ceño.
—¿Qué?
—Dos mil dólares al mes.— NuNew se rió, incrédulo, al límite.
—Tiene que estar bromeando conmigo. No soy una puta—. Panich enarcó las cejas. NuNew frunció el ceño, aunque sintió que sus mejillas se calentaban.
—Es diferente.
—¿Cómo es diferente?— Los labios de Panich torcidos, pero NuNew nunca lo llamaría una sonrisa. —En realidad es mucho más honesto y directo que prostituirse a sí mismo por una nota.
Necesita dinero, Perdipiryawong .
—¿Cómo sabe eso?—NuNew dijo bruscamente.
—Tengo ojos. La mayor parte de sus ropas están gastadas y viejas.
El tono de Panich lo daba por hecho, aun así, NuNew de repente se sintió muy consciente de la humildad de su apariencia en comparación con el traje impecable de Panich.
—¿No tiene mejores cosas que hacer que analizar la ropa de sus estudiantes?
Panich acarició con el pulgar el pulso en el cuello de NuNew.
—Dos mil al mes solo por chuparme la polla. Piense en ello, Perdipiryawong .
NuNew no quería pensar en ello. Quería reírse en la cara de Panich y salir, pero...
Pero.
Pensó en la nevera y armarios vacíos en casa. Pensó en la renta, que vencía la próxima semana. Pensó en el invierno que vendría pronto y en las facturas. Pensó en el salario de la señora Ja. Pensó en el hecho de que apenas veía a Nuna y a Rin, porque tenía que trabajar en dos empleos y aun así apenas arañaban la vida.
Él fue tentado. Jodido infierno, él fue tentado. No lo hacía exactamente sentirse orgulloso, Panich tenía razón: necesitaba dinero y él no estaba en condiciones de ponerse exigente con el origen del dinero.
—Tres mil— dijo NuNew. Si iba a prostituirse a sí mismo, él no iba a ser barato. Panich no estaba casado, tenía un trabajo acomodado y había publicado varios libros galardonados. Él fácilmente podría permitírselo.
Panich resopló.
—No puede estar hablando en serio. Puedo encontrar cincuenta putas por ese dinero.
—Estoy seguro de que puede. Pero me quiere a mí. Y yo no soy una puta.
—Podrías haberme engañado.
NuNew ignoró la provocación y dijo en voz baja, mirando Panich a los ojos.
—No es como que no pueda permitírselo. Tres grandes por follar mi boca cada vez que quiera.
Las fosas nasales de Panich aletearon. Su rostro era difícil de leer, pero el hambre en ellos mientras miraba los labios de NuNew era más difícil de ocultar. Hizo a NuNew sentirse raro. Él era heterosexual, pero era lo suficientemente honesto consigo mismo para admitir que era halagador como el infierno que este hombre, este poderoso hombre al que todo el mundo temía y respetaba lo deseara tanto a él.
—¿Cada vez que quiera?— dijo Panich, levantando la mirada a los ojos de NuNew.
Después de un momento de vacilación, NuNew asintió. ¿Con qué frecuencia podría Panich reclamar que él lo hiciera? Probablemente un par de veces a la semana, a lo sumo.
Como unas diez veces al mes. Y él obtendría tres mil dólares por eso. Sería capaz de dejar uno de sus empleos y pasar más tiempo con las niñas.
Merecería la pena.
—Muy bien— dijo Panich, soltando su garganta. Volvió a su silla y miró a NuNew. —¿Qué está esperando, Perdipiryawong ?—
NuNew tragó saliva y miró hacia el impresionante bulto en los pantalones del hombre. Podría totalmente hacerlo. Tan sólo diez veces al mes y tres mil dólares por sus molestias. Ya había chupado la polla de Panich una vez y no era repugnante ni nada. Podría hacerlo.
NuNew cerró la puerta y luego cayó de rodillas delante del profesor más odiado de la escuela.
✨ 5 ✨
"Realmente subestimé su deseo sexual" NuNew pensó mientras chupaba la polla de su profesor una semana después. Era la quinta vez esa semana que se había encontrado de rodillas delante de Panich.
NuNew tuvo que admitir que no era desagradable ni nada; Podría haber sido mucho peor. Mucho peor. La polla de Panich estaba siempre limpia y sabía bien. Claro, el tamaño hacía que la cosa sea más difícil de lo que debería haber sido, pero después de las primeras veces, se había acostumbrado a ello y su mandíbula ya había dejado de dolerle. Además, la mayoría de las veces, Panich hacía la mayor parte del trabajo, sosteniendo la cara de NuNew en su lugar y simplemente follándole la boca con rudeza.
Sin embargo, hubo ocasiones, como hoy, en que Panich ordenó a NuNew lamerle y succionarle la polla despacio. Eso era más difícil, pero el interno sentido de justicia de NuNew no le dejó hacer un trabajo a medias: Panich le pagó mucho dinero por esto, después de todo.
Si alguien le hubiera dicho hace unas semanas que estaría chupando la polla de otro tipo cada día, NuNew se habría reído. Si alguien le hubiera dicho que iba a dejar que el Profesor Panich, de todas las personas, pusiera la polla en su boca todos los días, NuNew habría pensado que era una muy mala broma. Y no una broma divertida.
Sin embargo, allí estaba él, chupando la polla de Panich, la gran mano de Panich guiándole la cabeza mientras NuNew bombeaba su cabeza, girando su lengua alrededor de la cabeza de la polla de su maestro. Sí, tenía buen gusto. NuNew encontró que con cada vez que pasaba le preocupaba menos el sabor.
Panich gruñó, sus caderas empujando hacia arriba ligeramente. NuNew no estaba seguro que decía sobre él que supiera que Panich ya estaba cerca de llegar.
—Mírame— Panich exigió.
NuNew se encontró con los ojos oscuros y chupó la cabeza lentamente. Luego más duro.
Panich agarró el cabello de NuNew, empujó con fuerza y se corrió.
NuNew se tragó la corrida. No era un fanático del sabor, pero sabía que a Panich le gustaba cuando lo hacía. El sabor no era tan horrible, de todos modos.
Después de un rato, sintió la mirada de Panich sobre él y levantó la vista de nuevo.
Panich lo miraba con una extraña expresión en su rostro. De repente, NuNew se dio cuenta de que todavía tenía la polla de Panich en su boca y todavía estaba chupándola sin prestar atención, como si fuera una paleta gigante.
Sonrojándose, NuNew dejó que la polla se saliera de su boca y se puso de pie.
—Yo sólo estaba en otra parte— dijo, alejándose y limpiándose la boca.
—Yo no dije nada— dijo Panich.
Cuando oyó el sonido de una cremallera, NuNew se volvió. Una vez más, el profesor Panich se veía inmaculado e intocable. Si NuNew no supiera mejor, nunca creería lo que había ocurrido en esa oficina hace unos minutos. NuNew pasó de un pie al otro. Echándose hacia atrás en su silla, Panich enarcó las cejas.
—¿Sí?
Mierda. Esto era incómodo como el infierno, pero la señora Ja le había dicho que iba a renunciar si NuNew no aumentaba su salario. Para empeorar las cosas, su renta vencía hoy. Así que
NuNew se obligó a hablar.
—Necesito dinero. ¿Me puede pagarme ahora? Quiero decir...sé que no era el trato, pero...
—Ven aquí.
NuNew cerró la boca a media frase y dio un paso hacia él. No podía leer la expresión de Panich.
Panich tomó su muñeca y lo tiró en su regazo.
—¿Pero qué...
—¿Qué hay en esto para mí?— Panich dijo, burlándose claramente de él, usando las palabras que NuNew le había dicho hace una semana.
NuNew se apoderó del respaldo de la silla de Panich, sintiéndose incómodo y extraño. Nunca había imaginado que estaría en esta situación: sentado en el regazo del Profesor Panich y tratando de sacarle dinero.
—¿Qué quieres? ¿Otra mamada?— Panich lo estudió.
—Me dejas que te toque y te bese y te daré el dinero.
NuNew parpadeó. Bajó la mirada a los labios de Panich y sintió una sensación caliente en su estómago.
—No lo sé- quiero decir, soy heterosexual. Eso sería un poco raro—
Los labios que estaba mirando se torcieron.
—Más extraño que chuparme la polla, Perdipiryawong ?
NuNew sentía una burbuja de risa nerviosa subiendo dentro de él.
—Bueno, cuando lo pone de ese modo, supongo que tiene razón.
Panich envolvió una mano alrededor del cuello de NuNew, acariciando su pulso con el pulgar.
—¿Bien?
NuNew se encogió de hombros.
—Bien. Como sea.
Parecía como si Panich hubiera estado esperando sólo por esas palabras, porque lo siguiente que NuNew supo, es que tenía la lengua de su profesor en la boca. Los ojos de NuNew se abrieron, pero se forzó a relajarse.
Cerró los ojos, tratando de distanciarse de lo que estaba sucediendo y fallando.
Sorprendentemente, Panich era bastante bueno besando. No era descuidado, y el beso no era horroroso, pero era extraño. Era extraño ser el que era besado, y no al revés. Él estaba siendo besado por un hombre, no una chica. La diferencia no debería haber sido tan obvia, pero lo era. Panich besaba de la misma forma en que actuaba: mandón, exigente y duro.
Bastardo dominante...
Unos minutos más tarde, Panich finalmente había terminado de besarlo, y los labios de NuNew estaban hinchados y sensibles. Se sentía un poco abrumado y más que un poco extraño.
Panich tomó una mirada en él, resopló y lo empujó fuera de su regazo. NuNew se puso de pie tambaleándose y se volvió para irse.
—Usted no cobró su pago, Perdipiryawong .
—El pago. Correcto.
NuNew volvió y no miró hacia él mientras Panich puso dinero en su bolsillo.
—Ahora váyase—dijo Panich.—Tengo tareas que corregir.
NuNew estaba simplemente muy feliz de obedecer.
Una vez que estuvo fuera de la oficina, tocó sus labios doloridos.
Todo le hormigueaba...