01 MENTIRA Y VERDAD
Desde que la madre de sus hijos lo abandonó, Yixing ha cuidado de sus retoños lo mejor que puede. Los niños son su motor de cada día.
Incluso han llegado a encariñarse con su Asistente JunMyeon.
Sus padres no creen que sea un hombre apto para cuidar de dos niños, por eso han decidido pelear por la custodia.
Sin embargo, Yixing no quiere que se los arrebaten. Tener a JunMyeon rondando por su casa y cuidando de sus hijos, le ha dado la mejor de las ideas.
Le dirán al mundo que son familia.
Al final de cuentas los niños ven a JunMyeon como un segundo padre, por supuesto, no son una familia real solo serán apariencia.
Hasta que JunMyeon comienza a liberar los sentimientos guardados que ha tenido hacia Yixing y este último cree que una segunda oportunidad en el amor no estaría mal…
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—¿No estarás hablando en serio, verdad Yixing?
—Oh, créeme JunMyeon, me gustaría estar bromeando en este momento —responde Yixing con un hilo sarcástico en sus palabras—. Mis padres han metido la demanda esta mañana y los de servicio social me visitarán cada semana. Quieren asegurarse que mis hijos estén sanos y lleven una vida buena.
Rodando sus ojos en clara molestia, Yixing siente que ese día despertó con el pie equivocado. Desde hace cinco años que la madre de sus hijos decidió continuar con su vida y no hacerse cargo de una familia. Quizá es culpa del empresario, puesto que nunca formalizó aquella relación y la mujer creyó que nunca lo haría. Yixing no creyó conveniente casarse, tenía una familia y dos hermosos hijos, ¿Por qué debía darle el espacio al matrimonio?, casándose o no, estaría con su mujer e hijos.
Bueno, terminó sin mujer pero con sus hijos.
Lo malo de todo esto, es que los padres de Yixing argumentan que los niños no están bien cuidados, creen que su hijo se enfrasca en el trabajo y no le da la atención que requieren los niños. JunMyeon a veces suele pelear con los progenitores de su jefe, sabe de sobra que Yixing siempre hace su espacio para tener tiempo de calidad con sus hijos.
Han ido de paseo, les ha preparado el almuerzo algunas veces e incluso ven películas por las tardes cuando no hay juntas que atender. Los niños aman a su padre como él los ama. JunMyeon no entiende por qué la insistencia de los Señores Zhang de quitarle la felicidad que le dan los niños a Yixing.
Eso los lleva al punto de ahora, Yixing se ha liberado del estrés contándole a JunMyeon lo que sus padres planean, ambos están desconcertados, nunca creyeron que de verdad los Señores Zhang cumplirían con su palabra y mucho menos, que los de Servicio Social creyeran que el empresario no cuida bien de sus hijos. Han pasado por esto varias veces, la última cuando los padres de su anterior pareja decidieron hacer acto de presencia e intentaron llevarse a los niños.
Por supuesto, en ese tiempo Yixing tuvo las mejores armas bajo la manga y logró quedarse con sus dos bebés. Pero ahora, ¿Cómo luchará contra las blasfemias que sus propios progenitores han dicho?.
—Tienes una junta en quince minutos —es lo único que sale de los labios de JunMyeon—, concéntrate en eso, iré a tu casa a hacerles de comer a los niños, antes pasaré por ellos a la escuela. Cuando estemos en casa todos, hablaremos de esto, ¿bien?
Yixing asiente, agradece que JunMyeon estuviera a su lado durante todos estos años, le ha ayudado en muchas cosas respecto a su hogar y por supuesto, referente a sus hijos. Sus dos niños de 10 y 12 años respectivamente, le tienen respeto a su asistente, le quieren y en ocasiones, lo han invitado a dormir a la casa.
¿Qué sería de Yixing sin el apoyo de JunMyeon?
—Estoy seguro que BaekHyun y SeHun comprenderán todo, ya están grandes y aunque los del Servicio Social los interroguen, ellos dirán la verdad —con una sonrisa suave, JunMyeon trata de tranquilizar a su jefe—, ellos te aman Yixing, debes tener más confianza en ti.
Asintiendo nuevamente, Yixing le da la razón a JunMyeon. Se despiden de momento, ya que se verán en un par de horas en su casa. El empresario siente un pequeño vacío cuando ve partir a JunMyeon, en algún momento sus hijos le preguntaron si gustaba de su asistente. En ese momento lo negó, pero ahora no sabe si siente agradecimiento por la ayuda o de verdad le ha empezado a gustar JunMyeon.
—... y por eso la maestra quiere ver a papá mañana, yo le dije que él no podría ir, así que le pregunté si mi otro papá podría…
—SeHunnie, ya te dije que no soy tu otro papá —con una sonrisa tranquila, JunMyeon intenta convencer al menor de los niños—, pero claro que puedo ir a hablar con tu maestra mañana.
SeHun sonríe, mostrando sus dientecitos y aquellas ventanitas por los faltantes. A ambos niños les importa muy poco si JunMyeon trata de convencerlos que no es su otro papá, ellos lo ven como una figura paterna y eso es lo que importa para sus pequeñas cabecitas. Además, están seguros que nunca han visto reír tanto a su papá Yixing con alguien más, solo lo ven deformar su rostro cuando su otro papá hace caras extrañas.
—Oye, papá —JunMyeon se acomoda mejor en el asiento del comedor, dispuesto a corregir nuevamente a esos niños, sin embargo, BaekHyun es más rápido—, hoy una señora rara con peinado de remolete fue a la escuela. Nos mandó a llamar porque quería platicar con nosotros…
—Nos preguntó si papá Yixing nos recoge todos los días —agrega SeHun después de beber de su agua—, le dijimos que solo algunas veces…
—Pero también le dijimos que la mayor parte del tiempo, nos recoge nuestro otro papá, o sea tú.
Dejando de lado el hecho de que siguen llamándolo papá, JunMyeon cambia su expresión al caer en cuenta que el Servicio Social ha ido hasta la escuela de ambos niños a preguntarle cosas. Esta vez están actuando diferente y eso tiene al mayor creando posibles escenarios en su cabeza donde tienen que huir con dos infantes para que no sean arrebatados de los brazos de Yixing.
Los niños ven divertidos las muecas raras que hace su papá JunMyeon y se sorprenden los tres cuando escuchan la puerta abrirse de golpe. Yixing entra con un rostro lleno de pánico y JunMyeon cree que está a punto de llorar. El recién llegado deja caer su saco y maletín al suelo para después caminar con prisa directo a sus hijos.
Encierra a ambos infantes en un fuerte abrazo. El suspiro que suelta es de alivio, antes de ingresar al estacionamiento de su empresa, un Señor extraño lo abordó, alegando que en esos momentos sus hijos están siendo llevados al refugio por ser un padre irresponsable. Aunque su mente le gritaba que sus hijos estarían con JunMyeon, Yixing no pudo evitar sentir una opresión en su pecho al imaginar lejos a sus hijos.
—Los de Servicio social han ido a la escuela de los niños —anuncia JunMyeon tiempo después, han mandado a los chicos a realizar sus deberes mientras ellos como adultos resuelven algunas cosas—, creo que esta vez están actuando diferente.
—Antes de venir un Señor me dijo que los niños estaban siendo llevados por ellos a un refugio —suelta Yixing, sintiendo el peso de sus hombros más ligero—, sé que debí llamarte, pero solo pensé en llegar a casa y asegurarme que ellos estaban aquí…
—Ellos seguirán aquí, Yixing.
—¿Y si esta vez logran quitármelos? —el miedo inunda la mente atormentada de Yixing—, no sé qué haría si me alejan de ellos, JunMyeon.
Sin decir palabras de aliento, JunMyeon se limita a abrazar a un atormentado Yixing. Sabe de sobra lo importante que son esos dos niños para su jefe y no permitirá que nadie los separe. Siente la responsabilidad de luchar junto a Yixing.
—¡Papá!
BaekHyun corre en su dirección, haciendo que ambos rompan el abrazo cómodo. Yixing cree que ese pequeño se estampará en sus brazos, sin embargo no siente un cuerpo extra encima suyo y cuando mira en dirección a JunMyeon, una sonrisa tímida sale de sus labios. BaekHyun ha corrido para abrazar a JunMyeon mientras le grita papá. Yixing sabe lo incómodo que es para el contrario ser llamado así, pero no corrige a su hijo, no cuando su mente ha hecho un corto circuito y una idea descabellada cruza por su mente.
Antes de cualquier palabra dicha, el timbre del departamento suena y un SeHun emocionado corre en dirección a la puerta, gritando a su vez un “Yo abro, papá, yo abro”. Yixing es quien alcanza a su pequeño gritón, el color se desvanece de su rostro cuando al abrir la puerta, puede ver el rostro de sus padres.
SeHun saluda educado, la emoción se le ha ido de su pequeño cuerpo. Es consciente de que sus abuelos hacen llorar a su papá Yixing y que han tratado mal a su papá JunMyeon. Solo por eso, no le gusta cuando sus abuelos están en su casa.
—¿No deberías estar en la oficina, JunMyeon?
Es lo que sale de los labios de la Señora Zhang, JunMyeon sigue abrazando a BaekHyun y niega firmemente. Está por responder pero Yixing se cruza entre su respuesta y su madre.
—Ha terminado nuestro horario de trabajo, por eso hemos vuelto a nuestra casa.
—¿nuestra? —es el turno del Señor Zhang.
—Si, nuestra. De los niños, mía y de JunMyeon —esta vez JunMyeon no intentó corregir a nadie de su error—, estábamos pasando un tiempo de calidad en familia. JunMyeon fue por los chicos a la escuela.
La Señora Zhang barre con la mirada a JunMyeon, el afectado siente su cuerpo temblar, siente que su presión está por los suelos. No puede creer que Yixing lo incluya en la palabra familia. Gracias a todos los celos los chicos no lo han llamado papá delante de los Señores Zhang…
—Papá, tengo sed.
SeHun ha tirado de un costado de la camisa de JunMyeon, los ojos de todos ahora están encima del mencionado, no sabe qué hacer en realidad o qué responder. Así que solo se limita a asentir e ir con ambos niños por un vaso de agua, igual servirán dos extras para los invitados.
—¿Dejas que le digan papá a tu secretario, Yixing? —la Señora Zhang sonríe incrédula, sin creer lo que ha escuchado hace unos segundos.
—JunMyeon se ha ganado ese título, los chicos lo adoran —empieza su explicación Yixing—, no veo por qué negarles eso. Le han llamado papá desde que se han sentido cómodos a su alrededor, él los cuida, los viste y les ayuda con la tarea.
—¿Nos estás tomando el pelo, no? —el Señor Zhang mantiene una mirada seria—, ¿desde cuando te van los maricones? o es que, desde que esa mujer te dejó sientes asco por otra mujer.
>>Por eso aceptas en esta pocilga a alguien como él.
—JunMyeon es mil veces mejor que cualquiera a quien haya conocido. No es cuestión de ser hombre o mujer, él es quien me hace feliz ahora. Papá.
Mientras Yixing y sus padres discuten entre frases toscas, JunMyeon se encarga de distraer a los niños. No quiere que ambos presencien aquella discusión, él se ha acostumbrado a ser tratado con la punta del pie, pero no por eso dejará que los niños sigan con una idea mala de sus abuelos. Son familia después de todo.
Los Señores Zhang se han ido desde hace un par de horas, ahora los cuatro cenan en silencio, el ambiente es un poco tenso y los niños se despiden después de terminar. JunMyeon los acompaña y arropa, mientras que Yixing sigue pensando en su plan y en las palabras crudas que le aventó su padre en la tarde.
Es cierto que Yixing tuvo más parejas mujeres que hombres, pero no por ello dejará que las personas subestimen sus gustos. Fue en ese momento, cuando terminó de defender a JunMyeon, que se dio cuenta que lo quiere a su lado, no en una farsa, como una familia.
Para que eso suceda, deberá hacer algunas cosas antes de descubrir si JunMyeon siente lo mismo que él.
—finalmente se han dormido, es mejor que regrese a mi departamento —JunMyeon camina en dirección a la puerta—, llámame si ocupas algo.
Antes de que JunMyeon salga por la puerta, Yixing detiene su andar con una mano en el brazo ajeno. JunMyeon siente su corazón latir rápido y su mente le traiciona al imaginar que Yixing lo besará en ese momento.
—JunMyeon, finge que eres mi pareja.
—¿Qué?
—Mis padres han escuchado como te dicen los chicos, además he confirmado que vives aquí con nosotros. Múdate por unos días, mientras dura este circo con los del Servicio Social —explica torpemente Yixing—, los niños estarán contentos de tenerte aquí, cuando no estás preguntan por ti a cada momento… por favor…
JunMyeon siente su corazón latir a prisa, es una idea descabellada pero también piensa que es su oportunidad para conquistar a su Jefe o bien, para tener sus sentimientos prensados en lo más profundo de su corazón.
Admite muy en el fondo que le gusta ser llamado papá por SeHun y BaekHyun, quiere soñar con una familia y por eso asiente aceptando el extraño trato de su jefe. Solo quiere sentirse querido y con esos tres quizá pueda sentirse en una familia.