Back to december // Larry Stylinson

Summary

Louis deja a Harry en diciembre.

Genre
Romance/Other
Author
Levi
Status
Complete
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

Septiembre

Cuando llegó invierno fue lo mejor que pudo haber pasado para Harry a comparación con diciembre, ese mes más frío en donde ahora él yacía en el suelo llorando por alguien egoísta.

Septiembre fue un buen mes porque conoció a alguien especial. Fue el 13 de septiembre, el cumpleaños de Niall, uno de sus mejores amigos.

Harry le llevó un gran pastel aunque estaba seguro de que Maura le había hecho uno, pero no le importó.

Si hablamos de Harry te lo describirían como un solitario. Tenía pinta de ser un mujeriego, pero la verdad era que él nunca había tenido una pareja y aunque haya ido a un par de citas en donde solo hubo besos, él esperaba encontrar a alguien que valiera la pena.

Él siempre vestía de negro, pero no porque fuera uno de esos chicos jóvenes que cortaban sus venas o que vestían de ese color porque era el color de su alma. No, Harry vestía de ese color porque a él realmente le gustaba.

Como sea, Harry llevaba sus jeans apretados y su camisa sin mangas a la casa de Niall. Tocó el timbre mientras arrugaba su nariz por el olor que soltaban las flores del jardín.

Cuando la puerta se abrió, Harry se sonrojó ante la vista de la mamá de Niall.

—¡Harry! —Exclamó acercándose a abrazarlo—. ¡Te ves tan lindo, hijo!

El rizado sonrió devolviendo el abrazo a la mujer. Sus mejillas seguían de un color carmesí por el beso que la señora depositó en su mejilla después de soltarlo.

—¡Entra, querido! —Exclamó feliz—. Los amigos de Niall y él están en el patio. Dame ese pastel antes de que Niall lo vea.

Harry caminó hacia el patio trasero con algo de miedo. Sus pasos eran lentos porque él no quería estar allí, pero Niall era un testarudo que no aceptaba un ‘no’ por respuesta. Así que ahí estaba.

Se quedó en la entrada del lugar al ver el patio casi lleno de personas del instituto, a la mayoría los conocía, pero no les hablaba. De hecho, hablaba solo con Niall.

—¡Rulos! —Gritó el rubio corriendo hacia él—. ¿Cómo estás, hombre?

—Bien —le susurró encogiéndose de hombros.

—¡Te voy a presentar a todos! —Harry bien podría haber entrado en pánico.

Niall, al igual que su mamá, tenían esa molesta manía de gritar cuando hablaban. Harry ya estaba acostumbrado porque él pasaba la mayoría del tiempo con el rubio y en su casa. Su madre lo conocía a la perfección y sabía lo callado que era y lo tímido que solía ser a veces.

—No, Ni, no te molestes —respondió.

—¡Ya conoces a todos! —El rubio parecía que tenía hormigas en sus pantalones por como saltaba—, pero tengo un amigo que viajó desde Doncaster hasta aquí por sus vacaciones, ¿quieres conocerlo? ¡Louis, ven aquí! ¡Te va a encantar, Harry!

Harry vio a un castaño acercarse a ellos dos. Entró en un estado de desesperación y abrió su boca para decirle algo a Niall, pero las palabras se quedaron estancadas en su garganta.

El chico lo miraba con una sonrisa y sus ojos totalmente azules lo hacían sonrojar por como lo inspeccionaba.

—Hey —lo saludó. Harry bajó la mirada con timidez.

—Él es Harry, Louis —presentó— de quien te he estado hablando. Está soltero.

Sí, bueno, Niall no era para nada discreto y tenía la teoría de que Harry era gay y por eso despreciaba a las bellas chicas del instituto pero en realidad, ni siquiera Harry sabía su sexualidad.

—Hola, Harry.

Tal vez fue la forma en que dijo su nombre, o la sonrisa de coqueto que tenía, pero a Harry lo volvió loco desde ese momento.

—Yo... Uhm, hola —movió su mano en un saludo.

—¿No hablas más? —Rio. Niall igual y palmeó su hombro antes de ir corriendo hacia sus otros amigos.

—Eh, sí —murmuró mirando el suelo.

—Me gusta tu cabello, es muy lindo —Louis sonrió acercando su mano a los rulos del muchacho. Las mejillas de Harry se volvieron locas.

No respondió porque no supo qué decir. ¿Eso era un alago? El rizado casi nunca los recibía y nadie le había dicho qué hacer cuando alguien lo hiciera.

—¿Cómo es que pareces un chico malo, pero eres tan tímido? —Sonrió.

—No... No lo sé —susurró guardando sus manos dentro de sus bolsillos.

—Apuesto a que tienes una motocicleta —Harry guardó silencio ante la mirada del castaño—. ¡Oh por Dios, tienes una!

—Tal vez... —Pateó una piedra sin mirar la hermosa sonrisa del castaño.

—¿Me llevas en ella? —El rizado en ese instante alzó la vista aunque hubiera deseado no haberlo hecho —no, no es cierto— porque el castaño tenía su labio entre sus dientes y su cabello en su frente le daba un toque inocente.

—¿Quieres… salir… ahora?

Louis rodó los ojos y tomó la mano de Harry llevándolo hasta la salida.

—Nunca me he subido a una motocicleta, ¿qué se siente? —El rizado se encogió de hombros mientras el ojiazul abría la puerta. Por desgracia, Niall apareció con una sonrisa pícara en su rostro.

—¿Tan rápido, Louis?

—Iremos a dar un paseo, tiene una motocicleta —Louis apretó sus labios evitando sonreír.

—Sé que tiene una moto —rueda los ojos—, me he subido muchas veces en ella.

—Pues, sí —Louis se encogió de hombros—. Él me llevará a dar un paseo, ¿cierto, Harry?

El chico de rulos asintió aunque no parecía estar atento a la conversación. Niall rio como siempre y desapareció una vez más. Louis aprovechó su ausencia para arrastrar a Harry hasta la salida de la casa.

—Niall piensa que debo buscarme a alguien —le comentó. Harry le asintió aún cohibido.

—Me pasa lo mismo —susurró.

—No eres de hablar mucho, ¿no? —Sonrió.

—No hay con quién hablar —le dedicó una hermosa sonrisa que desapareció cuando Louis lanzó un chillido y corrió para tocar su mejilla.

—¡Tienes hoyuelos! —Exclamó hundiendo su dedo en la mejilla del chico.

—Me asustaste —susurró tratando de no sonrojarse.

—Oh —murmuró riendo—. Lo siento por eso, soy muy lanzando —todo eso lo dijo manteniendo su dedo en la mejilla del muchacho.

—Descuida —el rizado bajó su mirada para que el dedo de Louis saliera de su espacio personal. No podían culparlo, él había sido excluido por varias personas porque se ponía tímido cuando alguien se le acercaba tan solo un poco y Louis había sobrepasado todo y lo estaba tocando a solo unas horas de haberlo conocido. Eso no era algo que le pasara todos los días.

—¿Aún está en pie el paseo en moto? —Le preguntó ante su silencio—. ¡No te encojas de hombros!

Harry se detuvo en seco y miró a Louis con susto.

—¿Qué?

—No te encojas. Me gusta tu voz. ¿Qué dices? ¿Aún me llevarás en motocicleta? —Harry asintió algo tonto por las palabras del castaño—. Tampoco asientas y niegues, ¿está bien?

—Sí.

—¡Bien!

Harry subió a su moto como solía hacerlo y la encendió sin estar consciente del chico que lo observaba desde un lado. Pegó un salto cuando los brazos de Louis aparecieron delante de él apretándolo con fuerza.

—Estoy listo —le susurró en su oído.

—Arrancaré —Harry sintió a Louis asintiendo y eso bastó para que la moto arrancara con un sonido horrible.

El castaño se aferró con fuerza al cuerpo delgado del rizado riendo por el viento que golpeaba su rostro y hacía mover sus cabellos castaños.

Una semana después, Louis se aferró a la cintura de Harry con una sola mano mientras que con la otra fingía tocar el viento. De vez en cuando su mano formaba una ola que distraía a Harry. Su risa era otro problema para Harry, siempre que el pequeño sin vergüenza sonreía o reía hacía que el rizado sintiera algo en su estómago y no ayudaba para nada.