Red Lips ||Kookmin||

Summary

Jungkook por fin vuelve a California despues de tanto tiempo sin ver a su querido amigo Jimin. Tenía planeado muchas cosas para hacer juntos. En cambio Jimin tenia otros planeas para su querido sexy y encantador "amigo" Jeon Jungkook. -La curiosidad mato al gato.- Hablo suavemente Jimin, mientras se limpiaba la boca. -No lo mato, Me lo succiono- Exclamó jeon, Realmente aturdido por lo sucedido." ▪︎Kookmin ▪︎Historia original ▪︎No copias ni adaptaciones sin mi permiso. ▪︎Contenido para adultos.

Genre
Erotica/Romance
Author
Eira
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

Jeon por fin llego a aquella casa que le traía hermosos recuerdos de su infancia. Había hablado por cartas con su amigo Jimin desde que se fue hace seis largos años a su país natal, lo bueno de tener aquella hermosa amistad era que los dos podían hablar tranquilamente coreano y no inglés, como el país lo dictamina.



Respiro profundo y se acercó hacia la puerta tocando varias veces para ser oído. Al cabo de unos minutos, una señora de más o menos cincuenta años le abrió la puerta sorprendiendo de ver a su querido ex vecino frente a su puerta.



— ¿Jungkook? Oh dios, estás enorme — Expreso sorprendida aquella mujer.


— Señora Park, ¿Cómo se encuentra después de tanto tiempo? — Hablo el azabache con una sonrisa dulce.



— Ven pasa, pasa, haber si te pica un resfriado.


Bueno, estaban en verano, Jungkook no creería que se podría resfriar, pero acepto amablemente ingresar al hogar.


— Seguramente Jimin no le comentó, pero vine a pasar las vacaciones aquí y por lo sorprendida que se encuentra es un No… — llevo su mano hasta su nuca, no quería molestar.


— Ese mocoso no me comentó nada, pero eres bienvenido cariño. — aclaro rápidamente la señora Park.


— Gracias, señora Park, y hablando de mocoso y ¿Jimin


— Se fue a comprar algo, ya vuelve mientras tanto, ven te serviré algo para merendar.









Al cabo de una hora aparecía Jimin, tarareando alguna canción. Al ver que había maletas en el living, brinco de la emoción buscando a su amigo. ¿Ya había llegado? ¿Tan rápido? Fue brincando por toda la casa buscando a Jungkook, hasta que lo encontró en la cocina hablando tranquilamente con su madre.




— JUNGKOOK VOLVISTE — Grito emocionado, fue corriendo abrazar al nombrado, tomando por sorpresa a su madre y al azabache. Sin más Jungkook lo abrazo fuerte, hacía mucho tiempo no lo veía y pudo notar que le llevaba una cabeza de diferencia.



— Jimin, sigues enano— bromeo el azabache con lo que Jimin le dio un golpe en su obró ofendido.


— Idiota, tú sigues tan feo como te recuerdo — atacó, obviamente era mentira, Jungkook siempre fue y será hermoso.



— Esa boca, mi niño — recriminó su madre, y hablando de madre. Jimin miró hacia ella, sabía que se había olvidado avisar que su amigo estaría allí, así que Sonrió coqueto y se acercó hacia ella dándole un beso en su mejilla.



— Madre…, hermosa de la vida…



— Mmm manipulador, me hubieses dicho que Jungkook vendría y cancelaba los planes de irnos a Texas. — Dijo un poco recelosa de no poder pasar tiempo con aquel niño.— ¿Qué harán sin nosotros?



Muchas cosas, pensó Jimin, pero decidí callar.



— Madre, no te preocupes, Ya somos grandes aparte Jungkook se queda todas las vacaciones, y ustedes se van por dos semanas nada más, tendrás tiempo de sobra para aprovechar. Su madre asintió no muy convencida.



Ya eran las seis de la tarde, y Jimin decidió ir a su cuarto para ayudar a su amigo acomodar su ropa. Aunque le contó un poco, su madre sentía un gran aprecio por Jungkook, pero al y a cabo acepto.


Ya en su alcoba, los jóvenes se acomodaron tranquilamente, Jimin no apartaba la vista del azabache y el nombrado no dejaba de mirar todo a su alrededor, había cambiado aquella habitación, pero seguían aquellos pósteres tontos coloridos que Jimin adoraba tanto.



— Wow Jungkook, realmente creciste, y yo me quedé chico — pucha reo falsamente el más bajo.



— No es mi culpa que te hayas quedado así, ¿Por qué no me dijiste que tu madre y tu padre se irían? — Pregunto mientras observaba algunos vinilos de Elvis que estaban en el escritorio del castaño.



— Lo siento, sabes que vivo en otro mundo, aparte no te preocupes sobrevivimos.



A lo rico.












Ya era la hora de dormir y ellos ya se encontraban acostados, Jimin insistió que Jungkook durmiera por hoy en su alcoba, así se ponían al día, sus padres no tenían problema, de todas formas no molesto, ya que al día siguiente se irían muy temprano y estaban ya cansados para cuestionar o discutir con su hijo.



— Jungkook ¿Tienes novia? — Pregunto audaz el castaño.



— No.



— Y ¿Eres virgen? — Jimin se aventuró mucho más en preguntar, con lo que Jeon Tosió nervioso.



— N-no… Jimin no cambias más, siempre aquellas preguntar incómodas eh— Sin perder tiempo el castaño bajo de su cama y se ha acostado en el suelo donde Jungkook se encontraba, quedando un poco encima de él. La pierna del castaño está a apoyada justo en la entre pierna del azabache, y sus brazos alrededor de sus costillas, abrazándolo como koala.



— Te extrañé Kookie y ¿Tú? — Hablo tan cerca de su oreja que hizo que a Jungkook se le pusiera los pelos de punta.



— Jimin ¿Qué haces? Quítate, eres pesado — expreso el azabache nervioso.



— Eres malo Jeon— Jimin hizo el amago de apartarse, pero jeon lo retuvo, obligándolo a que volviera a donde estaba hace segundos.


— Te extrañé, y mucho, era aburrido estar en Corea sin ti.



Sintió unos labios besar su oreja, el beso era húmedo y se dirigió hacia su cuello, el azabache movió su cabeza para que Jimin siguiera besando tan deliciosamente. Solo eran un par de besos en el cuello, un poco calientes, de su boca salió un gemido bajo cuando Jimin succiono haciendo que se excitara un poco.



El muslo que se encontraba en la entre pierna de Jeon se apretó sutilmente haciendo que jadeara nuevamente. La mano de Jeon se dirigió hacia la pierna de Jimin, presionando nuevamente, mientras su otra mano, que se encontraba en la espalda de Jimin, fue acariciando delicadamente la cintura del nombrado. No sabía si es estaba bien… pero eran amigos, si eran amigos, entonces ¿Estaba bien? ¿No?



Sin previo aviso, Jimin se levantó delicadamente, dándoles las buenas noches a Jungkook y volviendo a su cama. Ahora Jungkook estaba caliente, se sentía avergonzado, parecía un adolescente hormonal, si había tenido relaciones unas dos o tres veces, por unos diez o quince minutos, pero esta situación realmente lo prendió.








Al día siguiente las cosas fluyeron naturalmente, como siempre sucedía en ellos, hablaron, jugaron a sus miles de juegos de mesa que la casa Park tenía, y cocinaron. Realmente los amigos la estaban pasando genial. Era hora de lavar los servicios, así que el azabache lo hizo tranquilamente, mientras que Jimin le iba a mostrar lo que compró ayer. Cuando escucho aquella voz dulce giro y pude ver que Jimin tenía un hermoso conjunto deportivo, la remera le llegaba a tapar solo medio torso y sus pantalónsillos cortos le resaltaba sus hermosas curvas. El azabache se quedó paralizado sin saber qué decir.



— ¿Te gusta? — Pregunto Jimin coqueto, yendo lentamente hacia Jungkook, moviendo delicadamente sus caderas.



— S-si estás muy bien — dijo Jeon nervioso, Jimin lo abrazo por el cuello, apreciando aquella marca que le había hecho la noche anterior.



— ¿Quieres jugar a algo? — Su voz sonaba baja, pero era tan atrayente como la miel.


— Estoy limpiando, ¿quizá luego? — sugirió el azabache sonriendo tímido.



— No tiene que hacer mucho, te lo prometo o ¿Tienes miedo? — provocó el castaño.




Jungkook había aceptado, era por dos razones, una no tenía miedo, le iba a demostrar quien iba a ganar y segunda quizás le daba un poquito de curiosidad. Jimin se posó frente a Jungkook mientras este trababa de seguir lavando los platos, se sorprendió cuando Jimin empezó a besar su cuello como la noche anterior, quiso quejarse, pero las manos escurridizas de Jimin empezaron acariciar su abdomen por encima de la ropa.


Su boca se posó de su cuello y se delineó en toda su mandíbula, Jungkook mantenía sus ojos cerrados, movía torpemente sus manos fingiendo que lavaba los servicios. Los labios expertos del más joven tantiaron los labios del azabache, besando suavemente, solo duró unos minutos para que Jimin lo besara con determinación, metiendo su lengua hasta el fondo, haciendo que Jeon Jadeara y cerraba más sus ojos. Cuando se desprendió de su boca, había una hilera de baba conectando todavía sus labios.



Jimin se dio cuenta de como Jungkook se encontraba en su mundo, así que tomó el cinturón del pantalón del azabache para desabrocharlo, así metiendo rápidamente aquel bulto tan rico.



— Jimin ¿Qué haces? — Pregunto aturdido Jeon



— Shhhh solo estamos jugando, disfruta.



Sin más, el más joven empujó suavemente a Jungkook, para que tuviera espacio para arrodillarse, bajando el pantalón y su calzoncillo, Jimin quedó frente al rico miembro de su amigo.



Oh, era mucho más lindo de lo que imaginaba.



Paso su pulgar por la cabeza del pene, haciendo que el pre semen saliera de aquel orificio, relamió sus labios, su boca se le hacía agua de las ganas que tenía de metérselo en la boca. Bombeo un poco, tocando desde el troncó hasta la base y así sucesivamente hasta que su boca se dirigió hacia su cabeza succionando levante, pudo apreciar los gemidos del azabache.


Estuvo un bien rato de esa manera hasta que se metió todo el sexo en su boca, sintió algunas arcadas, pero pudo controlarlas, movió su cabeza hacia arriba y abajo lo más rápido que podía.


Jeon no iba a durar, era la primera vez que le hacían una felación y se sentía tan bien. Cuando Jimin empezó acariciar sus bolas, y un dedo travieso fue acariciar su agujero haciendo mínimamente presión, más como su cabeza se movía rápidamente, engullendo todo el pene de Jeon chocando en la garganta del menor. No pudo resistir más y acabó en aquella hermosa boca. Un jadeo fuerte salió de la boca de Jeon, haciendo que Jimin se sienta orgulloso de su trabajo. Como buen chico se tragó toda la esencia de su amigo y se levantó dejando besos en todo el rostro de Jungkook.


— ¿Te gusto el juego? — una pregunta bastante pervertida pero satisfactoria.


—S-si me gusto mucho…



Por fin Jeon había abiertos sus ojos desde que empezó, aquello los había tenido cerrados, pudo apreciar el rostro bello de su amigo, era angelical.




— ¿Seguiremos jugando? O solo era por hoy? — Pregunto Jeon todavía un poco aturdido.


— Eso depende de ti —Y claro que Jungkook quería volver a repetirlo ¿Quién no?


— La curiosidad mato al gato.- Hablo suavemente Jimin, mientras se limpiaba la boca.



-No lo mato, Me lo succiono- Exclamó jeon, Realmente aturdido por lo sucedido.