Prologo
- Alexis Balzaretti se le solicita en la oficina del director, Alexis Balzaretti se le solicita en la oficina del director- se escucha la voz de la secretaria en las bocinas de la escuela, sólo me limito a levantarme sintiendo las miradas de todos en mí.
- ¡¿se les perdió algo?!- les grito haciendo que todos desvíen sus miradas y ganándome una negación de cabeza por parte de mi profesor y salgo sin decir nada hasta llegar a la oficina del director, saludo a la secretaria que me deja pasar de inmediato, cuando entro veo al director sentando en su silla, pero me doy cuenta que no está sólo, lo acompaña el psicólogo escolar y enseguida bufo.
- Tome asiento señor Balzaretti- dice el director en tono condescendiente y así lo hago- me imagino que debe de tener una idea del porque se encuentra aquí- me limito a asentir- el señor Benavides me ha comentado los avances de sus terapias y por lo visto no son muchas- dice viendo lo que parece mi expediente.
- Con todo respeto señor director no creo yo deba ir a terapia me encuentro muy bien- digo viendo mal al psicólogo.
- Pues yo opino todo lo contrario- refuta este- todos en la escuela han tenido mejorías después del accidente de Elizabeth, hasta su hermano Connor ya lo está superando pero usted señor Balzaretti no lo ha hecho, se quiere aferrar a ella y no se da cuenta que se hace mucho daño- expone el psicólogo y enseguida siento la ira en mí.
- ¿qué sabe usted de cómo me encuentro? ¡No se atreva a mencionar el nombre de Eliza en mi presencia y más cuando ninguno de ustedes hizo algo para tratar de ayudarla!- exclamo furioso viendo mal a los presentes.
- Señor Balzaretti tranquilícese por favor- pide el director.
- No sé qué hago aquí, en lo que a mí respecta mis notas escolares están bien lo que yo haga con mi vida no les incumbe a ninguno de ustedes- me levanto de la silla y salgo dando un portazo, que saben ellos de lo que siento, nunca entenderán lo que se siente matar al amor de tu vida, mi pequeña Eliza no hay día en que no lamente ese día, te perdí y de la peor forma, salgo de la escuela ya que no quiero seguir en este lugar, gracias a dios este es mi último año y ya se acercan las vacaciones de verano sólo faltan 3 días.
Al llegar a casa me encuentro con mi madre en la entrada y ya se que me espera una gran reprendida.
- ¡¡Alexis Balzaretti ¿qué haces aquí?!!- exclama visiblemente enojada.
- Pues aquí vivo- respondo simple y eso la hace enojar más.
- Sabes a lo que me refiero jovencito- sé que se está controlando.
- Me salí de la escuela ¿contenta?- y eso hace que explote.
- ¡Cuantas veces te he dicho que no te salgas de la escuela sin permiso jovencito, esto lo va a saber tu padre!- esto hace que mi semblante cambie.
- Mamá ya soy mayor de edad además él ni siquiera se acuerda que tiene un hijo, pero ¿sabes qué? no lo culpo yo también olvidaría a un hijo que es un asesino- no la dejo hablar porque subo enseguida a mi habitación dejándola con la palabra en la boca.
Empiezo a tirar todo lo que tengo al frente tengo tanta ira conmigo, si la hubiese encontrado antes la hubiera salvado, la vida me la quitó, ellos son los del problema no yo, yo quiero seguir recordándola se lo debo, me tiro al suelo hecho bolita nadie logra comprender lo que yo siento, me estremezco al sentir los brazos de alguien y levanto la cabeza encontrándome con mamá así que la abrazo fuerte.
- La extraño tanto mamá- me permito llorar por primera vez en este asunto frente a alguien- ¿por que la vida me la arrebato? ¡¿Por qué?!- grito sacando toda la ira dentro de mí, mi madre me acaricia la espalda.
- Te entiendo mi cielo, pero lastimosamente así es la vida ¿tú crees que a ella le hubiese gustado verte así?- solo niego- vez ella siempre querría lo mejor para ti, míralo así ahora ella es un angelito que cuida de todos desde el cielo- la abrazo más fuerte sintiéndome mejor- mi corazón te tengo una sorpresa- la miro con intriga y dejo que continúe- para estas vacaciones no nos vamos para Italia tengo otro destino preparado que sé que te ayudara mucho-.
- ¿Cuál?- pregunto intrigado y ella solo niega.
- Si te digo deja de ser sorpresa, solo te diré que empaques cosas cómodas para playa- se levanta y sale de la habitación dejándome más intrigado que nunca, ¿a dónde iremos?, ¿Por qué tanto misterio? Con la duda empiezo a empacar mis maletas imaginándome mi próximo destino.