• one •
•Presente• — 1905 en Francia.
Estaba en una pequeña casa de granja aquel Omega posado a la sobra de un árbol en la silla mecedora tejiendo tranquilamente ropita, tarareando se acarició su vientre de 8 meses con amor.
A lo lejos se podía escuchar el canto del Omega y también los pasos furiosos de su esposo con una escopeta en su dirección.
— ¿Yoongi? ¿Qué pasa Alfa? -dudoso Jimin dejo de tejer agarrando el rostro de su esposo quién lo empujó lastimando un poco su vientre.
— Tu, estupido Omega ya se que ese bastardo no es mi hijo, vas a pagar por esto. — vocifero el alfa agarrando de las muñecas al pequeño Omega quien lloraba.
— Yoongi, no sé de qué me estás hablando y sueltame que me estás lástimando — Por más que su lobo quería llamar a Jungkook no podía, no había un vínculo entre ambos.
—Deja de ser un cobarde, se que ese idiota del Jeon es el padre del bebe que llevas en tu vientre queriendo que me haga cargo de el, a mi nadie me va a ver la cara y menos mi esposo.
— ¿En serio quieres qué lo diga? Bien ¡Si lo hice! ¡Me acosté con Jeon! ¡Porque te repugno! ¡Eres el último alfa con el que me casaría, eres un alfa insípido en todos los sentidos! Y no te atrevas a tocarme idiota — temeroso Jimin apartó las manos del Alfa y le propinó una cachetada que llevo a que este le diera una cachetada igual o más fuerte.
— Eres toda una puta ¿no? Revolcarte con otro alfa a mis espaldas ¿y esperar a que no me diera cuenta? No te mataré pero a ese bastardo que llevas en el vientre si — enojado Yoongi apunto a el vientre de su esposo para acabar con la vida de este.
Dos disparos...
El cuerpo desangrándose en la tierra soltando un último suspiro.
•Dos años atrás• — 1903
Jimin se despertaba a las 4 de la mañana cuidando de no despertar a su esposo para no importunarlo tan temprano, bañándose y arreglándose quedando bonito como siempre para bajar y hacer el desayuno como se debía a su esposo y trabajadores.
Dieron las 5 de la mañana y el ponía los platos que soltaban notas aromáticas irresistibles de los condimentos cocinados en su punto perfecto con la comida en medio del mesón para alimentar a todos y más que nada a su esposo, todos los alfas ya estaban saludándolo entrando a primera hora y empezar la jornada de labores en aquella gran granja; el pequeño solamente fue hasta arriba a la habitación para alistar la ropa de Yoongi y coser los desperfectos y despertarlo suavemente.
— Cariño, despierta porfavor, está listo el desayuno y la ropa está en la silla mecedora para que trabajes hoy. — Con dulzura Jimin mesia el brazo de Yoongi quien se quejó ante la interrupción de su esposo.
— Joder Jimin deja de fastidiarme tan temprano, ya, ya me levanté — malhumorado Yoongi se metió al baño para bañarse dándole disponibilidad a Jimin de bajar a seguir sirviendo a los alfas y recibiendo elogios por parte de ellos por la comida haciendo que se avergüence.
— Esto está tan exquisito que no me importaría cortejarte delante de tu marido Jimin — La mayoría de los presentes rieron ante el comentario de Jin quien devoraba la comida como si no comiera por días.
Yoongi por su lado al salir de la ducha vio su ropa y sintió el enojo en su cuerpo hacia su esposo.
— ¡¡¡Jimin ven ahora!!! — La voz de mando resonó en toda la casa y los trabajadores miraban al Omega que empezó a temblar, el vínculo que tenía con Yoongi transmitía energías negativas, simplemente subió con la cabeza abajo en sumisión frente a las miradas apenadas de los trabajadores.
— ¿Sucede algo cariño? — tratando de calmarse Jimin jugaba con sus dedos los cuales fueron golpeados por un manotazo haciéndolo soltar un quejido.
— ¡Odio que hagas eso! ¡Mira esta camisa! ¿Tu crees que me pondré está basura mal cocida? Joder Jimin eres un inútil, ni una sola aguja e hilo puedes usar, aparte, aún se ven manchas de suciedad en ella ¿es qué acaso no puedes tener mi ropa correctamente limpia? eres un inútil. —De manera cruel tiro al piso la camisa para pisarla con su pantufla.
— Tienes razón Alfa...hoy iré al pueblo para poder buscarte más camisas, hoy puedes llevarte una del tendedero, iré por ella. — Torpemente Jimin fue y le arreglo la ropa a su esposo quién le arrojó el dinero necesario para que el Omega comprará la ropa.
— Procura que sean de mi talla omega y recuerda, si te veo cerca de otro alfa te molere a golpes, ¿entendiste? — Dijo Yoongi bajando las escaleras sin esperar ver cómo el Omega asentía y le servía lo mismo que a los trabajadores cuando se sentó.
Al meter el primer bocado a su boca escupió todo y tiró el plato a los pies de Jimin, quien se espanto al ver la cerámica rota a sus pies junto la comida manchando la falda que los cubría, agradecía internamente que la falda lo tapara, la comida se miraba caliente aún.
— ¡¿A eso le llamas desayuno Jimin?! Es repugnante tu sazón, tenés 17 es que ¿acaso no te enseño la inútil de tu mamá? Si vas a servir a esta casa y a mi como tu esposo debes hacerlo bien, ¿¡Quedó claro!? No quiero probar esta mierda, eres un asco con la comida, no quiero recordarte lo bien que otros omegas cocinan…
— Patrón, si me permite meterme, creo que la comida está muy buena y debería calmarse por los asuntos de salud. — Hablo aquel trabajador castaño llamado Taehyung tratando de mostrar apoyo hacia Jimin a lo cual otros trabajadores se miraron incómodos, sabían lo que venía.
— ¿Te esas metiendo en mi vida Taehyung? Si quieres seguir transladandole fondos a tu madre será mejor que cierres la boca, ya tuve suficiente, ¡Todos a trabajar!
Tan pronto como el alfa dio la orden todos se fueron dejando a un tembloroso Jimin limpiando lo que su esposo tiro hasta que soltó un leve grito al sentir un jaloneo en su cabello y ser empujado a una de las paredes recibiendo los golpes de su marido solo dándole el privilegio de estar pidiendo piedad ante su agresividad con cada golpe dejando grabada en la piel del menor cada hematoma.
— ¡No! ¡Por favor Yoongi! ¡Te lo suplico! — en llanto Jimin se aferraba a el mismo recibiendo las patadas y puñetazos de su Alfa hasta que este se cansó. El menor intentaba tapar su rostro cuando lo golpeaba aunque no sirviera de nada, el alfa siempre lo lastimaba al tener más fuerza que el.
Cuando esté paro Jimin busco recargarse en la pared mientras de sus labios y nariz salía la sangre dificultando su respiración y soltando uno que otro jadeo del dolor en partes de su frágil cuerpo. El llanto se hizo presente mezclándose con su propia sangre y con pánico en todo su sistema trataba de no hacer tanto ruido y molestar a su esposo.
— Me voy al trabajo, más te vale tener el almuerzo para todos en esta casa o te irá peor. — ya aliviado se puso sus botas y sombrero para irse al campo dejando al menor tirado en el piso sin importarle sentir el miedo del menor, mucho menos sin importarle lo mal que lo había dejado.
Jimin estuvo unos minutos adolorido tirado en el piso del comedor; su mirada estaba fija en su ropa manchada de sangre y comida, en sus manos podía ver parte de la cerámica incrustada haciendo que saliera sangre de ellas, suspiro e intento pararse para ir a su cuarto a limpiarse lo más que podía, un baño,pomadas, desinfectar heridas y maquillaje para ir comprar cosas para el almuerzo y las camisas de su esposo, solo tenía 8 horas; el camino se le dificultaba un poco debido a las vendas en sus costillas y piernas.
Ya afuera en el pueblo Jimin estaba escogiendo las camisas para Yoongi, iba a pagar cuando escucho a dos omegas a su lado.
— ¿Escuchaste que el dueño del viñedo vecino de la granja Park vendrá unos años al campo? yo que tú llevo a tu hija o a tu hijo, es la oportunidad ideal para que tengas un yerno millonario, dicen que es muy apuesto.
— ¡Tienes razón! Eh escuchado que ese joven se ha inundado en plata desde que se quedó con la granja, sería el mejor para mi hija, nos sacaría de la pobreza.
— ¡No eres tan pobre! Estamos en una tienda donde solo viene gente rica.
A si fue como solamente suspiro, si él no estuviera casado estaría entusiasmado, un chico nuevo en el lugar por unos años, aveces tenía esa ilusión, pues Jimin realmente era menor de edad, tener 17 y casado con un hombre de 27 no se le hacía lo mejor. De hecho nada le parecía lo mejor, tenía que estar obligado a estar bajo lo que los alfas imponían diariamente a los omegas y un ejemplo era su vestimenta, era claro que se sentía un hombre pero odiaba usar ropa solamente para mujer solamente por ser de una casta de bajo rango.
Ya con todas las compras listas sobró dinero y con entusiasmo compro un botesito para hacer pompas de jabón, siempre que podía los compraba para después de el almuerzo ir y jugar con los niños al gran arbol de la colina donde se juntaban, algunos niños amaban demasiado a Jimin, pequeños alfas amaban pegarse a su falda en busca de mimos e impregnarse de su olor.
Jimin ya en su casa haciendo limpieza por toda la casa, recordando como fue su vida hace dos años, dos años donde llevaba uno casado con Yoongi, su vida desde que se caso es un infierno y no quiere recordar la luna de miel no fue para nada gentil y tuvo que ir al doctor por un desgarre cosa que enfureció a Yoongi y ocasionó los primeros golpes hacia el menor ocasionado que al día siguiente la culpa carcomiera al Alfa; esa primera vez no se sintió amando y ni mínimamente bien tratado como debía de ser, le parecía un milagro no estar embarazado, los omegas al año de casados ya tienen su primer hijo y agradecía que Yoongi no tocase el tema, por muy desagradable que sonará no deseaba formar una familia con Yoongi. El cariño que le tenía al Alfa no era más que un cariño amistoso y nada más.
El deseaba hacer cosas aparte de solamente ser quien mantiene limpia la casa, tenía claro que el debía mantener el negocio de su padre pero al ser el un omega ya no lo consiguió; su padre fue un hombre con ideas que para la época sonaban disparatadas, muchas veces fue llamado loco e incluso un rebelde que estaba en contra de las costumbres; el le ofreció a su madre todo tipo de estudios cuando se enamoró de ella. Rápidamente esta rechazo todo esto quien era muy apegada a las costumbres de la época y también miraba a su padre de la misma forma que los demás, pero con un buen estatus económico eso no importaba, el deseaba que Jimin culminará sus estudios y manejara la empresa apesar de ser un Omega su padre no lo vio por debajo de el; cuando él murió en un accidente su madre decidió que ya era hora de contraer matrimonio y conoció a su ahora esposo.
En ese tiempo llegó a tomarle a Yoongi algo de cariño, aveces llegaba a ser bueno pero le duraba poco ese sentimiento; aún recuerda la vez en que ambos entablaron una conversación, jamás fue un hombre de negocios y mucho menos cumplía un estatus económico bastante alto; pero tenía clase, físico y eso vio su madre en Yoongi. Al poco tiempo se casaron donde su madre se encargó de todo lo que Yoongi necesito para estar a la altura; la familia del azabache no opinaban nada al respecto, sabían el temperamento de Yoongi y hasta la madre de Jimin lo sabía sin decir o defenderlo que aquel trato. El recordaba que su padre siempre respeto a aquella hermosa Omega apesar de la actitud ambigua de su madre; por eso mismo le costaba comprender como es que su madre no hacía nada por ver si estaba bien.
Entre sus pensamientos volvió a la realidad para encontrarse haciendo la comida del medio día,
Ya lista la comida después de unas horas Jimin empezó a poner la mesa, esperaba poder ver a Taehyung ahí, el alfa que a él le gustaba porque si, tenia cariño hacia Yoongi pero siempre estuvo enamorado del alfa Taehyung.
Ya después de unos minutos empezaron a llegar todos saludándolo, incluso Taehyung y su esposo.
— Cariño por favor perdóname, se que no estuvo bien pegarte, te traje unas flores del campo, tus favoritas y únicamente para ti nene.
— Yoongi...gracias, siéntate y te serviré. — Jimin dejo las flores en agua para poder servirle a Yoongi quien comió en silencio, era su comida favorita a si que esta vez no había reclamos.
— Al rato regresamos Jimin. — No dijo nada más y se fue.
— Jimin, ¿podemos hablar? — Dijo Taehyung quitándose el sombrero con timidez.
— Por supuesto Taehyung.
— Quería decirte que si no es mucha molestia ¿podrías dejar de verme en la manera que me vez siempre? Se que estás enamorado de mí pero estás casado y la verdad no me gustaría estar con alguien que piensa en otra persona estando su esposo.
Las suposiciones del mayor lo dejaron nervioso y algo triste pero por su bien trato de regular su respiración y poder articular una respuesta decente. — ¿Bromeas? Yo no siento nada por ti Taehyung, eres solo un simple empleado de mi esposo al cual amo más que a nadie así que no seas igualado, si te miro es por que te considero un amigo y nada más; será mejor que te vayas y dejes de suponer cosas que me meterán en problemas, por el bien de ambos enfócate solo en tu madre si no quieres que se vayan a la basura aquellos años de amistad.
— Con permiso entonces — Malhumorado Taehyung se fue dejando a un Jimin quien lloraba, tenía que parar o Yoongi se molestaría, aveces olvidaba que el tenía un vínculo con Yoongi ya que este no quería hacer el lazo.
Después de tanto llorar solo preparo la cena que constaba de unas quesadillas con un toque de carne de cordero para no dejarlas secas con el queso combinadas con una salsa con notas picantes junto al postre favorito para Yoongi; miraba con anhelo las flores que su esposo le regaló, cortadas de la libertad del campo de la colina, eso sí lo puso pensativo; el otro por su lado sintió la preocupación del menor por la tarde; lo dejo desconcertado al instante cuando el sentimiento se fue al instante a como lo sintió. Al llegar la noche fue recibido por Jimin con un beso mientras le quitaba el abrigo para ponerlo en la entrada, pensó en reclamar pero creía que había bastado con la paliza que le metió en la mañana, dejo que se fuera para el segundo piso sin su permiso.
Jimin estaba en la bañera acariciando su piel llena de marcas por los golpes, mientras pensaba en lo horrible que está siendo su vida, si su padre siguiera vivo el estaría estudiando y no atendiendo a su esposo como su madre lo demandó. Por otro lado pensaba constantemente en lo que escucho en el pueblo, según sabía es que el chico era de la granja Jeon, está no tenía nada que ver con la granja Park y mucho menos eran competencia pero su esposo odiaba a los Jeon por alguna razón; se limpio y se puso cómodo para ir a dormir, el amor que le tenia a Taehyung fue rechazado y incluso lo ofendió haciendo que quisiera llorar pero no podía ni sentirse mal por el vínculo. Esperaba que todo estuviera bien al día siguiente y que en serio su vida cambiará en algún momento.