Capítulo Uno
No muy lejos del destino previsto por Sungmin, su moto se estancó en la señal de alto y la anciana detrás de él aceleró su vehículo, enseñándole su dedo medio mientras lo pasaba rugiendo. No hay nada como ser insultado por un jubilado antes de quedarse comiendo su polvo. Literalmente. Sungmin tosió cuando los gases del escape y la arena golpearon su rostro.
Evidentemente era una jodida bofetada cósmica por ignorar el consejo del experto y comprar esta motocicleta.
Había sido una compra impulsiva desencadenada por una mañana infernal. ¿Pero se vería obligado a empujar su clásica — traducción, vieja— Harley Davidson hasta el taller de dicho experto? No era exactamente un comienzo estelar para relacionarse con su nueva —sólo para él, claro está— motocicleta o su plan recientemente formulado para dejar el pasado atrás y conseguirse una vida.
Una que no incluyera a cada momento, a Shindong, su ex-novio.
Una nueva oleada de determinación lo golpeó. Motivado, se levantó sobre su pierna derecha y empujó todo su peso hacia abajo en el pedal de arranque. El motor farfulló a medias antes de morir, y dos intentos más produjeron los mismos resultados. Perplejo, Sungmin frunció el ceño ante el montículo de metal entre sus piernas.
—Correcto, ella es un poco voluble ─una voz gritó.
Los labios de Sungmin se torcieron ante la sugerencia acerca de la naturaleza poco cooperativa de la máquina, y buscó la fuente con la mirada. En la entrada frontal de un edificio de metal, debajo de las palabras Choi Vintage Motors impresas en rojo, un hombre se apoyó en el marco de la puerta.
Kyuhyun Cho.
A través del teléfono la voz ronca del mecánico se había deslizado sobre él como aceite caliente, pero su imaginación no le había hecho justicia a Kyuhyun. Luciendo unos jeans manchados de grasa y una camiseta negra, tenía líneas definidas y una clásica buena apariencia.
Con los brazos cruzados, parecía estar relajado. Despreocupado. Pero sus ojos penetrantes estaban alerta evaluándolo en silencio. En el interior tenía que estar cagado de risa a causa de su auto-inducido predicamento. Sungmin trató de hacerse cargo, pero fracasó.
Su humillación actual palidecía en comparación con las noticias de hoy acerca de Shindong.
Pensar en el abandono de su ex-novio hizo que agarrara el acelerador con decisión. Después de un fallido intento más de arrancar su motocicleta gruñó con disgusto y desmontó. Afortunadamente Kyuhyun Cho se abstuvo de hacer cualquier otro comentario mientras empujaba su moto por el camino de entrada, a pesar de que el hombre tenía todo el derecho a hacerle pasar un mal rato.
—Encantado de al fin conocerte en persona. ─Cuando llegó hasta donde estaba Kyuhyun, accionó el soporte y se quitó el casco, agradecido por la fresca brisa. Tratando de mantener la compostura, dijo─: Soy Sungmin Lee.
El mecánico se limpió lentamente sus manos con un trapo mientras se acercaba más, el sol del atardecer se reflejó en los ojos más verdes que Sungmin había visto en su vida.
Con aire de reticencia, el mecánico le tendió la mano. ─Kyuhyun Cho.
Grasa manchaba las espirales de las huellas dactilares de Kyuhyun.
Abrasiones frescas se alineaban en la parte superior de sus nudillos, como si se hubiera metido en una pelea con uno de los vehículos. Sungmin extendió su mano para estrechar la mano de Kyuhyun, y los callos ásperos lo atraparon por sorpresa.
Interesante. Sus experiencias, tal como eran, involucraban a hombres como él, aquellos cuya lista de letras post-nominales (2) reflejaban el costo de una educación demasiado costosa. Por un breve momento, su vida hasta el momento se sentía demasiado insípida, y tuvo que obligarse a dejar ir la mano de Kyuhyun.
Sungmin se protegió los ojos del sol, sintiéndose torpe, porque ahora tenía dos razones para sentirse cohibido. ─Me decidí por la moto en contra de lo que me recomendaste.
─Ya veo.
Sungmin esperó a que Kyuhyun agregara: ¿qué demonios estabas pensando?, o, te lo mereces, ahora empuja tu moto a mi taller.
─Supongo que Myungsoo describirá mi compra como idiota.
─Sungmin sonrió torvamente mientras mencionaba al amigo mutuo que le había recomendado a Kyuhyun, porque una de las muchas misiones de Myungsoo en la vida incluía ser el colega que mantenía a Sungmin humilde.
─Creo que he oído la frase: estúpida decisión (3) ─respondió Kyuhyun.
Sungmin sabía que Myungsoo nunca usaría esas palabras. Kyuhyun por otro lado...
Con creciente malestar, Sungmin se movió en sus pies y trató de aligerar el ambiente. ─Además, debió haber afirmado que el M.D. después de mi nombre es sinónimo de Masivamente Engañado.
Por supuesto, cuando la vida personal apestaba, el engaño adquiría un cierto atractivo.
Un latido más tarde, los labios de Kyuhyun se curvaron ligeramente al comprender.
─Suena como Myungsoo.
Sungmin dejó escapar un bufido divertido. Ningún amigo de Myungsoo estaba a salvo de sus opiniones. Claramente también Kyuhyun había estado en el extremo receptor.
Desafortunadamente, Myungsoo también era amigo de su ex-novio. De hecho, la presencia de Shindong tocaba todos los aspectos de su existencia. Su círculo social. Su vida profesional. Incluso trabajaban en la misma clínica.
Sungmin luchó contra el familiar ansioso endurecimiento en el pecho. El mecánico se quedó en silencio, y Sungmin se dio cuenta de que el tipo estaba esperando la razón de su visita de hoy.
─Puesto que eres el experto local en Harleys clásicas ─Sungmin señaló hacia su nueva compra─, esperaba que supieras un poco acerca de esta máquina en particular.
─Harley-Davidson 1964 FLH Duo-Glide. El año anterior hicieron este estilo.
La actitud de Kyuhyun se aflojó al instante, y dio un paso adelante para pasar una mano reverentemente a través del asiento de la Harley, acariciando el cuero. Su palma viajó por encima del tanque de combustible antes de descansar en el manillar, con afecto en su mirada. Y en su cadencia.
Por un momento Sungmin consideró sugerirle a Kyuhyun que consiguiera una habitación.
─Fueron utilizadas como vehículos por la policía en los años 60 ─dijo Kyuhyun.
Las cejas de Sungmin se alzaron. ─¿En serio?
─Veo que el anterior propietario retiró el parabrisas.
─No lo sé.
«Cristo, Sungmin»
Era dueño del vehículo. Había negociado y comprado la motocicleta.
Debería estar más familiarizado con su historia. Por otra parte, también debería de ser capaz de arrancar la maldita cosa.
─En vez de quitar el parabrisas ─dijo Sungmin─, deberían haber arreglado el pedal de arranque.
Kyuhyun le lanzó a Sungmin una mirada que no pudo interpretar.
¿Era una reprimenda por ir en contra de sus consejos y no elegir un modelo más nuevo? O ¿Era una reprimenda por comprar una antigua motocicleta la cual ni siquiera podía arrancar?
─Está bebé es un poco complicada. Como la mayoría de las mujeres, ella tiene algunas peculiaridades a tener en cuenta. Sobre todo cuando está fría. ─Kyuhyun se acercó a donde la gran puerta del taller se abría─. Tengo un par de cosas que terminar antes de cerrar, así que, ¿qué puedo hacer por ti?
Sungmin no podía decidir si el hombre lo estaba despidiendo o no.
Probablemente no quería tener nada que ver con un novato y su desacertada compra. Sentía que no tenía derecho a preguntarle, pero lo hizo de todos modos.
En tiempos desesperados. Medidas desesperadas.
─Tenía la esperanza de que pudieras darle a mi Harley una afinación en algún momento antes del viernes ─dijo Sungmin.
Kyuhyun tiró de la cadena, bajando la puerta de metal con un chillido.
─Estoy ocupado todos los días de esta semana.
La decepción flameó, y Sungmin se obligó a seguir adelante.
─¿Cuándo podrías darme una cita lo más pronto disponible?
─Puedo dejarte para el primero del mes que viene.
El mes que viene.
Mejor que un rotundo no, pero Sungmin luchó contra la acuciante sensación de urgencia y miró la recalcitrante moto. No es que él se hubiera imaginado montando sin preocupaciones por las calles de Seúl en menos de siete días. Pero, en algún momento de la próxima semana, Shindong volvería por las cajas que había dejado atrás. Cuando su ex espiara la Harley en el garaje, Sungmin necesitaba que la motocicleta funcionara como una máquina bien aceitada. O, que al menos, la jodida arrancara.
─¿Hay alguna manera en que puedas hacerme un lugar cuanto antes? ─dijo Sungmin.
─Lo siento, pero ya estoy retrasado tal como estoy. ¿Te la inspeccionaron antes de comprarla?
¿Inspeccionarla? Sungmin le envió a Kyuhyun una mirada en blanco, lo que probablemente fue respuesta suficiente.
Buen Dios, toda esta situación lo hacía parecer un idiota.
Kyuhyun hizo una pausa en sus esfuerzos, el sonido de la rejilla metálica terminó, justo a tiempo para que Sungmin oyera a Kyuhyun dejar escapar un suspiro apenas audible.
─¿Al menos obtuviste el historial de mantenimiento de la motocicleta?
─Uh... ─Sungmin se rascó la nuca─. Esto fue más una especie de compra impulsiva.
─Dulces, chicles, y revistas pornográficas son compras impulsivas ─dijo Kyuhyun con sequedad─. No motocicletas. ─El agarre de Kyuhyun permaneció en la cadena. Y, a pesar de que sonaba paciente, su diversión escéptica se mantuvo firmemente intacta─. Sobre todo no una clásica.
«Tal como te lo dije», el hombre no lo dijo.
Sungmin esperaba no sonar a la defensiva. ─Hice un poco de investigación hace un tiempo ─dijo. El día en que Shindong había salido de su casa para siempre, en realidad─. Pero esta mañana me di cuenta...
«Que mi pareja de dos años, tiene un nuevo novio»
«Que está saliendo con un bombón»
«Y que he sido reemplazado, después de tan sólo cincuenta y seis días...»
Sungmin se aclaró la garganta. ─Hoy me encontré con esta venta online y fui y le hice al dueño un cheque.
Kyuhyun se frotó la ligera barba en su barbilla y se quedó mirando la motocicleta.
─Para haber sido una compra impulsiva, supongo que podría haber sido peor.
—¿Cómo es eso?
─Podrías haber comprado un Yugo (4) con problemas mecánicos.
─El reproche en la mirada de Kyuhyun se hizo más llevadero por el toque de humor en sus ojos─. Viendo el lado positivo, los Yugos tenían el eliminador de escarcha en la ventana trasera.
─Elevó una ceja de manera significativa─. Sobre todo para mantener las manos calientes mientras empujaba al bastardo al taller más cercano.
La referencia indirecta a su menos que impresionante debut al mundo del motociclismo trajo una sonrisa a los labios de Sungmin.
─Ahora te estas burlando de mí.
─Por supuesto que no.
─¿Estás seguro?
Claramente divertido, Kyuhyun continuó. ─Si hubiera querido burlarme de ti, me habría gustado mencionar que un Yugo no requiere de habilidad para arrancarlo con una buena patada.
Sungmin dejó escapar una carcajada, sorprendiéndose a sí mismo con el sonido. Últimamente no había sentido mucho porqué reír. Kyuhyun volvió a ocuparse de la ruidosa tarea de bajar la puerta del taller, claramente para cerrar el lugar durante la noche. Pero algo en el comportamiento del hombre se sentía accesible.
─¿Te importa si te hago algunas preguntas? ─dijo Sungmin.
─Dispara.
─Correcto. ─Compra mal aconsejada o no, tenía que volver a los negocios para así alcanzar sus objetivos─. Así que la moto intenta apagarse cada vez que me detengo. Tengo que mantener mi mano en el acelerador para que siga funcionando. ¿Alguna sugerencia sobre lo que podría estar haciendo mal?
─Suena como si el carburador necesitara un ajuste. Basta con que tomes un destornillador de punta plana para la válvula de admisión de combustible y…
Después de escanear el rostro de Sungmin, que muy probablemente reflejaba su estado completamente desorientado, Kyuhyun dejó caer la mano de la cadena, la enorme puerta del taller abierta todavía a la mitad. ─Eso no importa. No tomará más que unos minutos. ¿Qué te parece si lo hago ahora?
La tensión en los hombros de Sungmin se alivió un poco. ─Eso sería muy útil.
Kyuhyun cruzó hacia atrás y enderezó la Harley, volteando el pie de apoyo, con un movimiento de su pie. Mientras empujaba la motocicleta al interior del edificio de metal, Sungmin lo siguió, la posición le permitió estudiar libremente la forma de Kyuhyun.
Haciendo un cálculo aproximado Kyuhyun podría medir un metro ochenta y ocho más o menos, siete centímetros más alto que Sungmin.
Su cabello rubio estaba estrechamente recortado en los laterales, y las díscolas gruesas hebras en la parte superior lo hacían lucir más como un rebelde que desordenado. Con cada pequeño ajuste en la posición de Kyuhyun, la camiseta negra se estiraba en su amplia espalda y bíceps, que estaban bien definidos como el resto de él. Con cada movimiento de sus muslos, sus cuádriceps se alargaban y se hinchaban ligeramente por debajo de sus jeans.
«No te comas con los ojos al hombre hetero, Sungmin. No te comas con los ojos a ningún hombre, y punto»
Sungmin alejó su mirada y se concentró en su entorno. El taller olía a una mezcla de aceite de motor, escape y polvo. Varias motocicletas se alineaban en la pared a la derecha.
─Realmente aprecio esto ─dijo Sungmin mientras se arrastraba detrás de Kyuhyun.
─No hay problema.
─Me alegro de no haber tenido que empujar la moto cuesta arriba por ocho calles. Su peso es de una tonelada.
─Alrededor de trecientos kilos.
─¿Me estás tomando el pelo (5)? ─Sungmin se detuvo, la naturaleza impulsiva de su compra golpeándolo otra vez─. No tenía ni idea de que fuera tan pesada.
Kyuhyun le lanzó a Sungmin una mirada interrogante, como si no pudiera ni imaginar a alguien estar tan mal informado acerca de su vehículo. Normalmente Sungmin no hacía nada sin una seria cantidad de investigación, un hábito que utilizaba para enloquecer a Shindong.
Kyuhyun aparcó la Harley junto a un estante lleno de herramientas bien ordenadas y se volvió, con las manos en las caderas.
─Comprar impulsivamente siempre es arriesgado.
El sobre todo cuando no sabes qué demonios estás haciendo no lo dijo.
Sungmin dejó escapar una carcajada sin humor. ─Sí, pero yo necesitaba un cambio. Hoy. ─Sungmin brevemente echó un vistazo en la calle, el nudo en el pecho en expansión. Tras conocer la noticia esta mañana, finalmente logró pronunciar las palabras en voz alta─. Me acabo de enterar que mi ex tiene un nuevo novio. Y me siento...
«Humillado porque el hombre con el que pensé que me gustaría pasar el resto de mi vida ha seguido adelante»
«Desmoralizado porque he sido reemplazado cincuenta y seis días después de la ruptura»
«Cincuenta y seis días»
El número lo sentía tatuado en la frente.
La expresión facial de Kyuhyun se congeló en una alarmada.
─Por favor, no digas que te sientes suicida.
Esta vez la carcajada de Sungmin era real. ─No, en absoluto. Sólo quería sacudirme la rutina. ─Se encogió de hombros, tratando de poner su promesa personal en palabras─. Reinventarme a mí mismo, por así decirlo. ─En formas fuera del alcance de sus recuerdos con Shindong.
El comentario de Kyuhyun consistió en una breve pausa seguida de un afilado asentimiento antes de acercarse a la estantería de herramientas.
─¿Qué tipo de problemas tienes?
Cristo, ¿por dónde empezar?
—Bueno, ya sabes. Lo de siempre ─dijo Sungmin, sorprendido de que el hombre le hubiera preguntado─. Pérdida de apetito. Insomnio. Estoy dudando de cada decisión que tomé durante nuestra relación de dos años. Incluso habíamos hablado de casarnos.
Sungmin vio la expresión casi horrorizada de Kyuhyun.
─Amigo ─dijo Kyuhyun─, quise decir, ¿qué tipo de problemas estás teniendo con la moto?
El calor se precipitó en el rostro de Sungmin, llenando todo el espacio disponible.
«Muy buena, Sungmin»
Había terminado la universidad en tres años y destacó mientras hacía su carrera en la escuela de medicina. Había recibido varios honores durante la residencia. Acababa de ser elegido como ganador del prestigioso Premio Humanitario del Área de la Bahía por su trabajo con las personas sin hogar.
¿Por qué no podía hacerle frente a una ruptura?
Sungmin metió las manos en su nueva chaqueta de carreras.
─Hasta ahora sólo el estancamiento. Pero sólo he conducido los pocos kilómetros entre la casa del dueño anterior y aquí.
─Lo más probable es que pueda ajustar el carburador para que funcione mientras se le hace una afinación más a fondo.
Kyuhyun buscó entre sus herramientas bien organizadas que harían que a la mayoría de hombres se le hiciera agua la boca. Sungmin concentró la vista en la musculosa espalda de Kyuhyun en lugar de su culo bien formado. La vida sexual de Sungmin podría ser inexistente en los últimos tiempos, pero revisar al mecánico no era parte del plan de hacerse una nueva vida.
─Puedo dejártelo como anticipo por servicio de revisión en mi siguiente espacio disponible ─dijo Kyuhyun─. Si es absolutamente necesario que el trabajo esté hecho antes, puedo recomendarte unas pocas personas en quien confío.
─¿Ajustar el carburador me ayudará a ponerla en marcha?
─Quizás ─Kyuhyun levantó la tapa de una enorme caja de herramientas─. Pero también requiere práctica.
Práctica.
Sungmin frunció los labios pensativo y miró hacia la pared del fondo, donde un poderoso auto descansaba en un ascensor, dejando al descubierto el misterioso punto débil del vehículo. Aunque era bien versado en las barreras de proporcionar atención de salud a los medicamente desatendidos, Sungmin no era aficionado a la mecánica.
Apenas podía manejar un martillo y un clavo. Poner combustible en su vehículo era lo más complicado que Sungmin podía manejar. La elección de comprar la clásica Harley, haciendo a un lado el factor genial y atractivo, había estado a punto de traspasar sus límites y desafiarse a sí mismo para ir más allá de su zona de confort.
A pesar del fracaso épico de esta mañana, la decisión se sentía bien.
Incluso después de todos los problemas con la motocicleta, Sungmin todavía no podía olvidar esos primeros minutos sin problemas durante el viaje hasta aquí. Se había sentido casi... feliz de nuevo. Sin embargo, para que su nuevo pasatiempo pudiera tener éxito, para comenzar necesitaba de la ayuda de alguien.
Decisión tomada, Sungmin se volvió hacia Kyuhyun. ─¿Alguna vez has dado lecciones?
Kyuhyun volvió la cabeza para mirar a Sungmin por encima del hombro.
─¿Lecciones?
─Ya sabes ─dijo Sungmin, de repente sintiéndose torpe. La mirada confusa en la cara de Kyuhyun no ayudó─. Consejos prácticos para las personas que no saben todas las peculiaridades de la conducción de una Harley 1964.
No había necesidad de hablar de su ignorancia acerca de las motocicletas en general.
─Me temo que no. ─Kyuhyun seleccionó un destornillador desde la enorme caja de metal─. Me gustaría hacer una excepción en tu caso, en vista de que eres amigo de Myungsoo y todo, pero mi plato está realmente lleno en el momento. ─Cerró la tapa de la caja de herramientas─. Pero te puedo dar los nombres de un par de personas que podrían ser capaces de ayudarte.
Una sensación de satisfacción aumentó, y Sungmin sonrió.
─Perfecto.
Los ojos verdes sostuvieron una insinuación de una sonrisa a cambio.
Dado el horrendo comienzo de la mañana de Sungmin, las cosas estaban finalmente mejorando. Con un poco de suerte, cuando tuviera a Shindong frente a frente de nuevo no sería el desastre que había estado imaginando durante semanas.
Al día siguiente, Sungmin colocó una toalla alrededor de su cintura, su cabello goteando mientras caminaba desde el cuarto de baño hacia su habitación. Definitivamente había dado unos buenos pasos para mejorar las cosas. El ajuste de ayer a la Harley había hecho una gran diferencia.
Kyuhyun había conseguido que la moto encendiera sin ningún problema, lo que demostraba que todo funcionaba correctamente. Y el viaje a casa había sido más suave, el viaje le había demostrado que todo iba a salir bien.
Definitivamente no se arrepentía de haber decidido comprar la Harley.
Esta mañana Sungmin se sentía mejor. Renovado. Más optimista de lo que se había sentido en mucho tiempo. Había hecho un quiche (6) y lo había puesto en el horno, la primera verdadera cocción que había hecho en mucho tiempo. Incluso su sesión diaria de masturbación en la ducha había sido satisfactoria.
Hasta que se corrió. Se arruinó el momento cuando una imagen de Shindong irrumpió en la cabeza de Sungmin
Los labios de Sungmin se torcieron. Había comenzado como de costumbre, visualizando a David Beckham de rodillas, luciendo lindo y agradable, y tratando de imaginar su cuerpo fuerte y esos ojos color avellana tan calientes que podría derretir la fría mantequilla a siete metros de distancia. A Sungmin le gustaba con un poco de barba, la sensación áspera bajo su mano cuando ahuecaba la mandíbula mientras que los labios y la lengua jugaban con él como si fuera un instrumento.
Él y David habían estado tan cerca de la satisfacción mutua. Tan cerca. Y entonces, como si fuera un molesto anuncio de Internet que se negaba a cerrar, apareció el rostro de Shindong, mirándolo como lo había hecho tantas veces antes.
Qué manera de arruinar un buen orgasmo.
Pero llegado el lunes no podría seguir evitando a Shindong más, físicamente al menos. Entre las vacaciones de su ex y la conferencia médica a la que Sungmin había asistido, además de una gran cantidad de manipulación del horario de la clínica por parte de Sungmin, se las había arreglado para no ver a Shindong en el trabajo desde su separación.
Pero por el amor de Dios, ellos manejaban la Clínica Front Street juntos.
En este punto, Sungmin imaginaba que tenía dos opciones. Podía comportarse como un hombre y dejar de retrasar lo inevitable, y ser quien decidiera el momento exacto en que se encontraran. O podía seguir evitando a Shindong hasta el último minuto posible, en cuyo caso el momento también lo definiría Sungmin.
Y lo más probable es que no de una manera favorecedora.
Tomó la toalla para secarse el cabello y alejó la imagen mental de él balbuceando como un tonto delante de Shindong o ahí de pie completamente mudo ─cualquiera de los dos casos era una desafortunada posibilidad. Sungmin tiró la toalla en el cesto con un golpe determinado. Después de casi dos meses de inercia, había llegado el momento de tomar la iniciativa. Y eso significaba tomar medidas para facilitar su primer día de regreso a la clínica juntos.
Llamaría a Shindong y le diría que se pasara antes del lunes. No tenía sentido arruinar todo el fin de semana; mañana sería perfecto. Los perezosos domingos funcionaban de maravilla para un intercambio maduro de palabras mientras que el ex-novio de Sungmin recuperaba hasta lo último de sus cosas del garaje.
La decisión proactiva lo animó hasta que Sungmin se puso su ropa. Hoy pasaría un buen rato de calidad con su reciente adquisición. No le haría ningún daño practicar encender la Harley antes de que Shindong se dejara caer por aquí.
Sungmin golpeó el nombre de Shindong en el marcado rápido, con más fuerza de la necesaria, con la esperanza de que respondiera.
O no.
—¿Hola? ─dijo Shindong.
El pecho de Sungmin se llenó de plomo fundido. ─Buenos días, Shindong.
─Sungmin.
Hubo una pausa incómoda mientras que Sungmin revivía la primera vez que se conocieron, durante una conferencia médica en Hawái. Con el interés de Shindong en el tratamiento del VIH en la población indigente y la formación adicional de Sungmin en Medicina de la Calle, formar pareja para crear la Clínica Front Street y lograr sus objetivos a largo plazo simplemente había tenido sentido. Tanto personal como profesionalmente. Ahora que el personal había terminado, el profesional se había vuelto ridículamente difícil.
Cristo, no más relaciones en el trabajo. Nunca ─Myungsoo me dijo que compraste una motocicleta ─dijo Shindong. Sungmin cerró los ojos.
Demonios. Myungsoo y su gran bocota.
─Lo hice ─dijo Sungmin─. Llamaba por las cajas que dejaste en el garaje. Pensé que podrías pasar a recogerlas mañana por la tarde.
Hasta aquí todo bien. Incluso había conseguido un tono indiferente de voz.
─No puedo ─dijo Shindong─. Tengo planes.
«Genial». ¿Ahora qué? Una gota de agua corrió por la frente de Sungmin, y se limpió la gota. Mientras trataba de decidir qué decir a continuación, Shindong continuó:
─Pero puedo ir hoy ─dijo su ex.
Sungmin reprimió decir la palabra no, pero ahora que había puesto la estrategia en marcha, no veía una salida airosa. ─Hoy está bien.
Hoy apestaba.
Shindong dijo: ─Entenderé si estás demasiado ocupado.
─Puedo darte unos minutos ─dijo Sungmin─. ¿A qué horas en la tarde?
Al menos Sungmin tendría la mañana para…
─Estaré ahí en una hora ─dijo Shindong.
¿Una hora? Perfecto.
Eso dejó a Sungmin con el tiempo justo para entrar en pánico.
2 Son letras colocadas después del nombre de una persona que indican que el individuo tiene una posición, oficio u honor.
3 Dumb-ass, totalmente estúpida, decisión. Pero es está dicho en un lenguaje un poco más vulgar.
4 Carro compacto yugoslavo.
5 Frase coloquial que significa: ¿me estas tomando por tonto?
6 Quiche, platillo de la cocina francesa que es un pan hecho con leche o crema y huevos en una pasta crujiente a los que se le agrega más ingredientes, que puede ser carne, o vegetales o huevos.