UNO: "Espero que te recuperes de eso que no hablas con nadie"
-¿Mi desayuno?- Chanyeol lo asustó cuando entró al comedor de la casa y habló de manera golpeada hacía una de las criadas. La pobre mujer corrió hasta la cocina por la bandeja con la comida, dejándola frente a Chanyeol una vez que toma asiento en la mesa, nerviosa, haciendo una reverencia antes de alejarse nuevamente, incorporándose a la fila con el resto de las empleadas.
Todo el mundo guardaba la respiración en el lugar, incluido BaekHyun, estaba tan ansioso en su asiento, moviendo su desayuno de un lado a otro, pero no llevándose nada a la boca y cuando tuvo la intensión, Chanyeol bufó molesto y la ansiedad de nuevo, hizo que bajara el cubierto.
-¿Qué es esto?- preguntó Yeol en un tono que más bien se usaría para amenazar a alguien.
-A-Avena y fruta, señor, su jugo de naranja, café y un par de...- trato de explicar la mujer, aterrada, igual que todo el mundo ahí, cuando Chanyeol golpeó furiosamente la mesa.
-Ya lo sé, no soy estúpido, me refiero ¿por qué mierda me haces esto? BaekHyun dijo que quería comer el menú que ya le había dado. ¿Por qué siguen haciendo esto?-
-Yo dije que estaba bien- trató de calmarlo BaekHyun, tomándolo del brazo, pero este se soltó de inmediato.
-Si tiene un jodido menú y hacen lo que se les da la gana, ¿por qué si quiera me tomo la molestia?- Chanyeol jaló con fuerza el mantel, tirando todo lo que había sobre la mesa, incluida la comida de BaekHyun, haciendo que este bajase la cabeza, aterrado por ser el siguiente en ser retado solo por estar ahí también. -A mí no me hagas estás mierdas de comer, sabes bien el menú que se maneja en este lugar.-
-Le puedo preparar algo más, señor- dijo la encargada del resto, una mujer madura, que siempre se ponía enfrente para defender a sus compañeras.
-Olvídalo, ya me arruinaron el desayuno- Chanyeol se levantó molesto de la mesa. -Más te vale que hagan de cenar algo lo suficiente bueno, comeré afuera, así que solo encárguense de hacer algo bien-
-Sí, señor, lo siento- cuando Chanyeol lo mira, BaekHyun está temblando, lo que hace que su prometido aclare su garganta para que lo mire a los ojos. -Y tú...- Baek lo mira y trata de no mostrarse aterrado, pero Yeol solo le hace mueca para que lo siga. –Arriba, a mi estudio.-
Lo sigue hasta el estudio, donde Chanyeol busca en su escritorio algo y BaekHyun aguarda parado junto a la puerta, para tener una oportunidad de huir si lo necesita, aunque sabe mejor que nadie que no importaba si quisiera huir o no, Chanyeol lo atraparía sin problema con esas piernas largas y su gran resistencia que tenía para hacer deporte.
-¿Por qué estás tan lejos? Ven aquí, no voy a morderte- el menor hace una mueca pero no puede desobedecer, acercándose, quedándose al lado de Chanyeol mientras este lo sostiene de la cintura. -¿Cuánto necesitas para estos días?-
-Solo lo de mi autobús y comidas- dice en un tono de voz tan bajo, que se molesta consigo mismo en sus adentros, no era buena idea hacer enojar a Yeol tan temprano, bueno, solo no quería ser el culpable. –No me han pedido nada extra esta semana.-
-Ya te dije que no debes tomar ese maldito autobús, deja que el chófer te llevé- A diferencia de todo el mundo, Yeol le habla dulcemente, con demasiada paciencia incluso para el gusto de BaekHyun, pero recriminar eso, no estaba en sus planes. –Es horrible, no mereces eso.-
-No quiero que las personas en la Universidad me vean llegando con chófer y tu auto- admitió en un tono de voz mejor que el primero.
-¿Te molesta lo que digan esos idiotas?- Chanyeol le sonrió, obligándolo a acercarse más. La posición era cómoda para ambos, Chanyeol sentado detrás de su escritorio y BaekHyun de pie, hacía que el menos tuviera que bajar la mirada, pero se sentía en ventaja -No debes preocuparte por eso, cariño- BaekHyun sonrió a medias cuando las manos de Yeol lo apretaron con más fuerza, como una amenaza silenciosa -No debes...-
-Bien, entonces solo el dinero para comidas.-
-Deberías dejar de comer allá también- Chanyeol rebusco en los bolsillos de su elegante traje negro, su cartera, sacándola y dándole a BaekHyun un montón de billetes doblados. Lo exacto, como cada semana –Te hará daño-
-Bien.- BaekHyun asintió firmemente, sin decir nada más, pero entonces Chanyeol lo seguía sosteniendo de la mano.
-¿No tienes tú nada para mí?- El menor aprieta los labios antes de acercarse y depositar un corto beso sobre la boca de Yeol, logrando escapar al final, esperando que fuera todo, siendo libre de irse a su habitación compartida, lamentablemente.
Cuando cerró la puerta, se aferró a esta, dejándose caer rápidamente sobre sus rodillas en la elegante alfombra, comenzando a llorar, no podía soportar nada de eso, pero no era como si pudiera gritar con todas sus fuerzas, no era como si pudiera quejarse o negar, no, porque eso era real, incluso si cada mañana que abría los ojos, quería convencerse de que no era así, que un día iba a despertar en su antigua casa y entonces sería más sencillo todo pero no, cada mañana despertaba y estaba en ese lugar.
BaekHyun suspiró ahogando un sollozo cuando escuchó a Yeol caminar por fuera, bajando las escaleras y gritándole a todo el mundo, al menos no había ido hacía él, odiaba verlo llorar, eso no era nuevo tampoco. BaekHyun secó su rostro con la manga de su camiseta antes de ponerse de pie para irse a la universidad, si llegaba a faltar de nuevo, sería el siguiente en ser maltratado en esa casa.
El menor se colocó los audífonos en los oídos antes de comenzar a caminar hacía el auto que ya lo estaba esperando, el chofer no le dio ni una sola palabra, solo cerró la puerta cuando subió y se dedicó a conseguir. BaekHyun deslizó su dedo mirando todas las canciones que tenía en su móvil, seleccionando cuál era mejor, aunque todas las había escuchado miles de veces en sus momentos de ocio.
El elegante auto de Yeol era llamativo para todos saliendo del vecindario en donde vivían, los niños pequeños lo señalaban al pasar, los autos vecinos también lo hacían, BaekHyun se sentía sumamente incomodo por eso, pero ¿desobedecer? No era tan valiente.
-Me dijo el señor Park que pasaría por usted. Así que no regresé por su cuenta.- dijo el chófer, mientras BaekHyun tomaba su mochila de mala gana del asiento trasero. –Por favor, joven Byun, no desobedezca está vez.- BaekHyun asintió, saliendo del auto, justo enfrente de toda la universidad, en la hora donde casi todos los estudiantes estaban entrando, por obviedad, todos los miraron.
Las miradas casi siempre eran diferentes, algunas eran de sorpresa, esas quizás eran las únicas que no le molestaban, otras eran de lastima, otras de burla, lo que fuera, siempre lo estaban mirando.
Había varias razones para hacerlo, BaekHyun no sabía qué hacer, que cara poner, ni siquiera sabía si debía prestarle atención, porque todo era demasiado para él.
Cuando se sentó en uno de los tantos asientos, todos comenzaron a evitarlo, cada uno de ellos tenía sus propios amigos y grupos, así que se sentaban alrededor, enfrente, atrás, pero no con él. BaekHyun suspiró, era normal que nadie se quisiera sentar con él, sabiendo todas las cosas que había a su alrededor.
Tenía veinte años, estaba en un buen punto de su vida, pero estaba atrapado consigo mismo y con Chanyeol, de cierta manera.
-Hola Byun- KyungSoo se sentó frente a él, uno de sus compañeros de clase, apenas reaccionando, porque, eso era nuevo, alguien le estaba hablando, alguien de los populares.
-Hola KyungSoo- su tono fue demasiado emocionado, se sintió como un idiota cuando se dio cuenta. -¿Necesitas algo?-
-Sí, bueno, unos idiotas y yo vamos a ir a un bar después de la escuela- explicó Soo, agitando sus manos en ademanes poco exagerados. –Ellos dicen que eres caliente, ¿quieres venir?-
-¿Caliente?- BaekHyun miró por detrás de él, notando a sus demás amigos, entre ellos, estaba SeHun, no lo estaba mirando, claro que no, pero solo con mirarlo, se sonrojo. –No lo sé, tendría que...pedir permiso...-
-¿A quién?- Soo preguntó eso con una sonrisa ladina, sabiendo ya de paso que BaekHyun no tenía a nadie. –Oye solo bromeo.- Soo miró el brillante anillo en la mano de BaekHyun, ese chico lo oculto de inmediato a la mirada de KyungSoo. -¿Qué dices?-
-No puedo hacerlo, no hoy.- BaekHyun sonrió un poco avergonzado.
-Bien, como quieras- KyungSoo no le pidió pensarlo o insistió, nada, solo se levantó y volvió a alejarse, reuniéndose con sus amigos mientras BaekHyun se quedaba nuevamente solo.
-¿Te dijo que no?- preguntó alguien cuando KyungSoo se volvió a acercar. –Pone esa cara de cachorro lastimado todo el tiempo y rechaza a todos.-
-Creo que su novio es celoso.- dijo Soo. –Lleva un gigante anillo en la mano y todo.-
-¿Qué es esto? ¿La edad media?- vinieron las risas y BaekHyun volvió a quedarse callado, queriendo morir mientras golpeaba su cabeza contra el escritorio.
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BaekHyun estaba sosteniendo los cordones de su mochila mientras salía del edificio de la universidad, viendo la camioneta de lujo de Chanyeol estacionada justo enfrente y ese hombre, en el interior, mirando su móvil con un gesto soberbio mientras esperaba.
-Debo admitir que siempre vienen por ti o te vienen a dejar con autos que en mi puta vida podría pagar. Me siento un poco celoso, el jodido autobús huele a pizza y patas- KyungSoo había aparecido a su lado, asustándolo. -¿Quién es ese?-
-Chanyeol.- dijo BaekHyun con simpleza. –Es Chanyeol.-
-Eso no responde demasiado.-
-No tendría por qué hacerlo.- BaekHyun le sonrió un poco avergonzado. –La próxima vez, por favor avísame antes y saldré con ustedes ¿Bien?-
-No es así como funciona Byun, ya sabes, solo sale así, estamos aburridos y salimos cuando tenemos dinero, nuestros padres no sueltan nada y tenemos empleos de medio tiempo de mierda.- BaekHyun iba a seguir con la conversación, cuando desde lejos, Chanyeol lo notó y entonces frunció el ceño.
-Mierda, me tengo que ir, Soo.-
-¿Por qué?- KyungSoo notó la mala mirada de Chanyeol. -¿Por qué pone esa cara? Que jodido loco, ¡¿QUÉ ME MIRAS?!-
-Dios, KyungSoo, basta.- BaekHyun comenzó a caminar a toda prisa hasta el auto, ignorando la mirada de todo el mundo cuando subió a la camioneta, cerrando la puerta, sin mirar a Chanyeol.
-¿Quién es ese idiota? ¿Tu amigo?- preguntó Yeol.
-No, solo es un compañero de clase, no es nada, tenemos que hacer un trabajo juntos.- BaekHyun mintió, como la mayoría de veces, pero estaba bien porque así no tenía que darle explicaciones a nadie. –Solo arranca.-
-Parece uno de esos universitarios que se sientan en la sala de un extraño a fumar hierba.-
-Creo que eso es exactamente lo que es.- Chanyeol río por lo bajo, encendiendo su camioneta para arrancar por la calle. BaekHyun se aferró a su mochila mientras la camioneta se deslizaba rápidamente, entrando en un mejor vecindario, justo donde ellos vivían. -Estuve viendo los preparativos de la boda, ¿Quieres algo en especial?-
Y ahí estaba eso. BaekHyun estaba comprometido con ese hombre, con Park ChanYeol, pero era un secreto, nadie más lo sabía, bueno, no del lado del BaekHyun al menos, ¿A quién podría decírselo de todas formas?
-No importa, con lo que sea estaré bien.- dijo BaekHyun, sintiendo un gran nudo en la garganta, no debía llorar en ese momento, sería patético, ChanYeol posiblemente se molestaría. -¿Pastel de chocolate?-
-Eso es infantil, Baek...- ChanYeol lo tomó de la mano, besando por sobre dónde estaba su gran anillo. -Pensaba en algo más cómo... ¿Red velvet?- BaekHyun odiaba el red velvet.
-Bien, ¿Con crema blanca?-
-Crema beige, lo blanco se ensucia, odio que las cosas se ensucien-
-¿Nueces?- ChanYeol negó.
-Mala combinación-
BaekHyun Byun, huérfano de ambos padres, estudiante de leyes, está comprometido con un hombre frio que no escucha nada de lo que dice o le preocupa. Necesitaba un milagro.