Mi hermoso modelo 3...(mewgulf)

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Summary

Luego de su ultimo encuentro pasional con gulf kanawut, mew ha comenzado una vida nueva. Estudiante de un prestigioso conservatorio de danzas, Mew ha dejado atras sus dias de chico gogo y lleva una vida monotona y tranquila. Tal vez demasiado tranquila. Una noche, Mew decide revivir sus dias de stripper y regresa al antro nocturno donde solia trabajar, solo para reencontrarse con el magnetico Gulf Kanawut. De nuevo,el artista tiene una oferta irresistible para Mew, pero esta vez la oferta no incluira dinero. Y eso aterroriza a Mew, pues sus sentimientos por Gulf estan cada vez mas lejos de la lujuria y mas cercanos al amor. Aviso Adaptación del libro de myranda wolf tengo permiso para hacer la adaptación. Actualizaciones diarias Contenido maduro +18 Lenguaje fuerte. .

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18+

Uno

Estoy esperando tras bambalinas para salir al escenario. Los nervios me carcomen vivo.

Nunca antes me había sentido tan histérico por bailar frente una audiencia tan pequeña, pero ahora siento que voy a desfallecer en cualquier momento. Tal vez porque hay una enorme diferencia entre bailar para unos borrachos cachondos en un antro de mala muerte, y rendir un examen final en el Conservatorio.


Temo olvidar mi rutina. No, no la voy a olvidar. La he practicado durante meses y meses. El alumno que estaba rindiendo examen antes que yo regresa del escenario. Está usando una sudadera y leotardos negros igual que los míos. Pero a diferencia mía él carga una media sonrisa satisfecha en su rostro. Le ha ido bien. Ojala yo pueda decir lo mismo dentro de unos minutos.


—Mew Suppasit.— una de las profesoras llama mi nombre desde el escenario.


Yo dejo escapar una exhalación que me hace doler el pecho; lleno mis pies descalzos de talco para no resbalar, y salgo al escenario.


Los exámenes finales se llevan a cabo en el auditorio principal de Conservatorio; un hermoso escenario con cúpula redondeada y lustrosos asientos de madera recubiertos en terciopelo rojo.


En la primera fila hay tres profesores escrutando con sus miradas. A una la conozco, a los otros dos no. Cada uno tiene una libreta descansando en su regazo, en donde escribirán sobre mi performance y decidirán si paso al segundo año de Licenciatura en Danza Clásica, o no. Si paso a segundo año, no tengo idea como voy a pagarlo de todas maneras.

Dios, estoy aterrado.


—Muy bien, Sr. Suppasit, estamos esperando— uno de los profesores me regaña. Me doy cuenta que he estado inmóvil durante los últimos segundos, preso del miedo. Esa no es manera de aprobar un examen.


—Por supuesto— respondo con un temblor en la voz, y comienzo.


Es una rutina corta, más que nada para demostrar mi postura y mi manejo de las técnicas básicas. Una alegre melodía suena de fondo, y yo ejecuto con precisión que llevo practicando hace meses. Cuido mi postura con cada giro consciente de mis brazos y piernas, y cuello. No dejo ningún detalle al azar o a la improvisación; no es momento de ser arriesgado, debo aprobar este examen. Hasta que me doy cuenta que he agotado mi reserva de técnicas, y la música sigue sonando ¿Acaso han elegido una canción diferente para el examen?¿O una versión extendida? El miedo se apodera de mi por una fracción de segundo, con el rabillo del ojo miro hacia la mesa examinadora. Es una trampa. Los profesores están expectantes; quieren ver como

reacciono bajo la presión, si me paralizo o sigo bailando. Y me dejo llevar.


Giro y giro, poseído por la música.Siento la melodía penetrar los poros de mi piel y fluir en mi torrente sanguíneo.Siento el ritmo de los violines manejar mi cuerpo como si yo fuera una mera marioneta. Cierro los ojos y mi cuerpo baila por sí solo, invadido por esa energía tan hermosa que me ha llevado a bailar en primer lugar. Esa energía por la cual vale la pena vivir, a pesar de todos los problemas que surjan en el camino.


La única vez que he sentido una fuerza similar ha sido con Gulf. Mierda ¿por qué tienes que pensar en él justo en este momento?


Recuerdo como sus ojos grises estudiaban mi torso desnudo mientras yo posaba desnudo para sus pinturas. Como su mirada acariciaba mi cuello y mis piernas, antes de que sus anos hicieran lo mismo, provocando escalofríos en todo mi ser. Y como sus ojos se posaban en los míos y sonreía antes de besarme. Electricidad recorría mi cuerpo cuando nuestros labios se unían, y cuando me penetraba con tanta fuerza y suavidad a la vez.


La misma electricidad que me recorre ahora mientras bailo. Y de alguna manera, el recuerdo de Gulf me ayuda. Casi puedo sentir sus manos en mi

piel mientras bailo, su respiración cálida en mi nuca, los sonidos que escapaban de su garganta al correrse dentro de mí , tan masculinos y pasionales. Es uno de los mejores sonidos que he oído en mi vida.


Cuando la música termina, mi cuerpo está temblando y cubierto en sudor. Tardo unos largos

segundos en darme cuenta que la canción ha terminado, y mis extremidades aún palpitan con

pasión. El recuerdo de Gulf todavía está fresco en mi mente, con su rostro pálido y su barba oscura de dos días enmarcando esa pícara sonrisa, esos labios generosos y esos ojos grises, y ese cabello oscuro como la noche resaltando sus facciones angulosas.

Siento las lágrimas agolparse en mis ojos, y lucho por frenarlas. No se que coño me ha afectado tanto; si fueron los nervios del examen, la música o los recuerdos de Gulf Kanawut en ni cuerpo, pero estoy temblando en el escenario.


—Lo ha hecho bien Suppasit— dice una de las profesoras mientras me observa a través de sus gruesas gafas. Los tres hacen anotaciones en sus libretas. —Debes trabajar un poco más en tu postura. Nos vemos el año que viene.


Conociéndola, sé que eso es lo más cercano a un halago que te puede decir. Una ola de alivio baja por mi pecho y dejo escapar una exhalación mientras me alejo del escenario. Siento que mis pies apenas tocan el piso cuando me retiro.


Lo hice. He aprobado. Pase a segundo año.

Me dirijo a los vestuarios a cambiarme la ropa. Allí hay alumnos aguardando su turno para dar el examen, ataviados en sus leotardos y con una expresión aterrada en sus rostros la misma expresión que yo tenía minutos atrás. Algunos practican sus movimientos en solitario. Otros ya

han recibido su calificación y están cambiándose por sus ropas cotidianas. Entre ellos, distingo al alumno que rindió antes que yo. Es un muchacho de cabello castaño claro, muy delgado. Ya está vestido con sus tejanos y sosteniendo su móvil contra su rostro con una expresión de felicidad.


—Si, mama, te digo que aprobé. ¡He pasado a segundo año!— repite con una gran sonrisa en su rostro Del otro lado se distingue una voz femenina vibrante de alegría Y yo siento un vacio en mi pecho.


Ojala yo tuviera alguien con quien compartir mis buenas noticias. Pero mi mamá murió y Tampoco Gulf me ha llamado. Admito que yo he estado muy concentrado en mis estudios desde que entre en el Conservatorio, pero también he estado revisando mi móvil religiosamente todas las noches, esperando un mensaje de él.


¿Para qué?


La matrícula del Conservatorio ya estaba paga, gracias a la generosa suma que me pagó la última vez. No necesitaba posar desnudo para Gulf Kanawut. Y obviamente, él tampoco necesitaba un modelo. O tal vez simplemente no me necesitaba a mí. Y era lo mejor. No soy tan estúpido como para creer que un millonario estaría realmente interesado en un chico gogo como yo.


Sí, mejor. Después de todo yo había sugerido que nuestra relación fuera estrictamente negocios. Durante último fin de semana que he pasado en su casa las cosas han ido demasiado lejos. Y no me refiero a cuando me esposo a la cama, o cuando me follo como una bestia. Me refiero a cómo me miraba, como acariciaba mi rostro o me besaba mientras su polla latía en mi interior, como pronunciaba mi nombre mientras se corría dentro de mí, Me gustas, Mew, me había dicho. Y esas palabras me habían aterrado. No puedo quejarme, yo puse un alto en la relación. Y lo bien que hice. No soy tan estúpido o ingenuo para ilusionarme con un millonario ¿que querría un artista exitoso como Gulf Kanawut con un pobretón como yo? Follar, por supuesto. Y no me quejo; yo también quería follar con él. Todavía quiero.


Pero ir más allá de eso sería idiota. Y como prueba de que tengo razón está el hecho de que Gulf no me ha vuelto a llamar. Ni siquiera para follarme. Seguro ha encontrado otro modelo para sus pinturas.

No eres tan lindo ¿sabes?


Tal vez sea lo mejor para ambos. Mi vida y a no es la misma que hace un año atrás; ahora me estoy dedicando a lo que realmente amo, que es estudiar danza clásica. Ya no bailo desnudo en aquel antro horrible por propinas, sino que tengo un trabajo respetable en la cafetería de la Universidad. No pagan tanto como cuando era chico gogo, pero ya no tengo borrachos mirándome el culo toda la noche.

Admitelo, extrañas un poco eso. Extrañas sentirte deseado.


De hecho, no creo que si un millonario me ofreciera dinero para posar desnudo aceptaría. No solo porque no necesito el dinero sino porque ya no soy el mismo de hace un año atrás.


Si fuera Gulf, aceptarias sin chistar.


La paga en la cafetería no es tan buena pero alcanza para estudiar y vivir. Ya no rento aquel horrible apartamento cerca del club nocturno sino que teno un dormitorio en la Universidad. Mi uniforme de trabajo y a no es un short de vinilo dorado que deja mis nalgas al aire sino un delantal verde y una camisa blanca. A pesar de mi timidez, he hecho algunos amigos aquí; ninguno puede saber que antes era chico gogo, son demasiado conservadores para eso. No he tenido una cita, o sexo, desde que he entrado aquí. Pero está bien; tengo otras responsabilidades en que pensar. Y tampoco he deseado a nadie, ni hay nadie que me interese.


El último hombre que me ha interesado ha sido Gulf.Creí que una vez en el Conservatorio conocería a alguien pero aún no ha ocurrido. Basta de pensar en él.


Atravieso los pasillos del Conservatorio ajetreados por centenares de alumnos desesperados por sus exámenes finales. Es un clima electrizante. Por suerte ya no tengo mas presiones hasta que las clases inicien de nuevo Subo unas escaleras y atravieso otro pasillo,donde algunas muchachas

practican algunos pasos básicos presas de la ansiedad. les dedico una sonrisa y entro a mi

dormitorio. Lo comparto con un muchacho llamado Fred, que en en este momento no está. debe estar rindiendo también. Ojala le vaya tan bien como a mi; el estudia trombón, no ballet. Más de una noche me ha dejado sordo con sus ejercicios. Tiene cinco años menos que yo. De hecho yo soy uno de los mayores en todas mis clases, y eso me molesta. También me da miedo ¿Es muy tarde para mi?¿Alguna vez podré bailar profesionalmente, o esto es solo una gran pérdida de tiempo?


Basta de negatividad; deberías estar contento que has pasado a segundo año…. Para cuando obtengas el título, ya tendrás treinta.


¿Quién te querrá a esa edad? Nadie te desea ahora…

En el club todos te querían follar…


Me quito mis zapatos y me recuesto en mi cama con mi ropa puesta. Dejo escapar un suspiro aliviado y triunfal. Reflexiono un poco sobre cómo mi vida ha cambiado, trato de imaginar solo cosas positivas para el futuro. Es difícil, pero lo intento.

No soy el mismo de hace un año atrás. Tengo un empleo respetable y mi carrera está encaminada. tengo excelentes notas y estoy haciendo amigos nuevos.

Entonces ¿por qué me siento tan insatisfecho?







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