Silencio Escarlata

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Summary

La mansión Rosewood, esconde un gran secreto. Dicen que ese secreto rondaba al señor Crain, junto a sus empleados y su gran amor. Anastasia Hill encuentra Rosewood como inspiración para su nueva novela, ¿descubrirá lo que encierra Rosewood?

Genre
Horror/Mystery
Author
Nadia
Status
Excerpt
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capitulo1

La luz de la luna llena asoma por el salón.

En el portátil estoy mirando historias de lugares encantados, para documentarme para mi novela de misterio.

En Internet aparecen mansiones bastante curiosas, pero hay una que me llama realmente la atención: “Mansión Rosewood”, no sé qué tendrá, pero las fotos me dan ganas de visitarla.

Busco información sobre la mansión Rosewood, pero no encuentro gran cosa, sólo un artículo en Internet que hablan de ella.

“Hace 25 años, hubo una tragedia en la mansión Rosewood. Los agentes que llegaron al lugar encontraron al matrimonio Crain, Luke y Eleanor muertos la noche de bodas.

A día de hoy, el origen de dicho suceso todavía sigue siendo una incógnita para los agentes y la gente del pueblo, siendo hasta hoy un gran misterio en la localidad.”


En la cama, intento dormir, pero siento como que algo me llama y me repite fuertemente “investiga más sobre la mansión Rosewood”. Al final decido dormirme ya que los ojos me empiezan a pesar y no puedo resistirme.

Entonces, empiezo a tener sueños extraños en los que veo la casa, la flamante mansión Rosewood ante mis ojos, a punto de abrir la puerta, pudiendo incluso notar el frío picaporte en mi mano. Cuando despierto me siento rara, entonces decido que lo mejor será ponerme en marcha y dirigirme al misterioso lugar. Preparo una maleta con las cosas imprescindibles, cojo mi portátil, el cargador, las llaves y salgo de casa.

Ya en el coche, saco del bolsillo delantero de la maleta el post-it en el que escribí la dirección de la casa.

Después de muchos kilómetros recorridos, el GPS me deriva por una carretera regional pero no indica su nombre. Me alegro de que no haya más coches porque está empezando a oscurecerse y me da un poco de miedo ya que está rodeado de bosque. De repente, la radio empieza a entrecortarse y se pone una canción country, por lo que decido volver a sintonizar la emisora que estaba escuchando antes.

Mientras voy por el camino indicado con el coche, me parece ver un haz de luz lejano. Decido acercarme hasta que de repente tengo que pegar un frenazo porque de la nada aparece una valla que no venía previamente señalizada en el GPS. Decido bajarme y veo que la luz que había visto antes viene de ahí. La valla no tiene inscripción alguna ni placa, pero puedo ver una pequeña placa en forma rosa, que se encuentra polvorienta y oxidada al igual que la valla.

Me vuelvo al coche e intento una idea de loca – estamparme con el coche -. Afortunadamente recapacito, voy hacia el coche y me pongo el abrigo porque está empezando a hacer frío y pienso que hacer a continuación.

Oigo un ruido en cuanto termino de abrigarme y veo el candado con la cadena en el suelo, ¡se ha caído sola!, esto empieza a ser demasiado raro, aunque no le doy importancia. Ahora ya podía abrirla, así que vuelvo a ella y la empujó con todas mis fuerzas, al estar oxidada costaba abrirla, primero un lado y luego el otro, para abrirla de par en par.

Ya abierta completamente, me siento de nuevo en el coche. Pego un brinco ya que no me esperaba que hablara nadie después de tanto tiempo parado el coche.

- Ha llegado a su destino – dice la voz del GPS


Al fin, llego hasta la luz, es un farolillo de una entrada, este lugar es muy tétrico, aún así, aparco el coche en la entrada.

Cojo la maleta, y cierro el coche asegurándome bien. Voy a la entrada de la casa y toco la puerta tres veces con la arandela, tiene una base en forma de flor de Loto, como la valla.

Veo que el farolillo empieza a apagarse la luz, la verdad no me apetecería estar a oscuras aquí sola en un lugar del que no conozco. De repente, mientras miraba mis pies, los que muevo con nerviosismo, más bien por el frío, se escucha un chirrido, la puerta principal se está abriendo.

- ¡Bienvenida a Rosewood, señorita! – comenta una señora bien vestida uniformado, cuando la puerta está abierta completamente

- Yo… - digo medio tartamudo del frío

- ¡Entra, no te quedes ahí fuera! – comenta la señora

- Gracias – le respondo ya dentro del gran lugar

El lugar era inmenso, con una altura grande, vamos que no te das con el candelabro de la entrada. Tienes unos colores entre rojizos y marrones.

- La estábamos esperando, señorita Hill – comenta la señora

- ¿Me conoce? – le pregunto con una mirada desconcertante

- No querida – me comenta – he leído sus datos en el colgador identificativo de la maleta

La señora me hace pasar al enorme hall principal, enfrente de las enormes escaleras.

- Puede quedarse aquí, el tiempo que necesite – comenta la señora – por cierto, soy Amanda Gish, la ama de llaves de este lugar

- Encantada – le digo – andaba buscando este lugar

- ¿Rosewood? – comenta – no a todos se les aparece este sitio, sólo lo más deseados llegan a dar con él

- Es lo que buscaba – le digo – quiero documentarme para crear mi novela de terror

- Así…¿qué es escritora? – me comenta – aquí podrá escribir y conocer grandes historias – dice mirándome con una sonrisa leve en su rostro


Sigo a la señora Gish, al piso de arriba. Ahí me comenta las habitaciones que hay, y la que será la mía, donde podré alojarme.

- Aquí, en el armario puede dejar lo que precise, puede usar también la cómoda si lo desea – comenta Gish – no dude en pedirme lo que sea

Amanda Gish, cierra la puerta del cuarto, marchándose tranquilamente, mientras me deja sola allí, sentada en la cama, era una habitación de buen tamaño.


Realmente este lugar es bastante inquietante, el lugar desprende una sensación de tristeza o miedo, el que yo tengo ahora estando en este lugar. Aun estando todo alumbrado, aun así da la sensación que las paredes de este sitio guardan un secreto.