Prefacio
Desde que era pequeña siempre tuve una fascinación por leer, escribir y reportar todo, mi sueño es convertirme en periodista algún día, pero no reportaría cualquier cosa: reportaría lo que casi nadie pudo haber hecho. He leído muchas noticias sobre la mansión Nápol, todas hablan de lo mismo: personas que entraban y a los pocos días encontraban sus cadáveres colgados en árboles como si se tratara de simples adornos.
Mis amigos me dijeron que iban a entrar a la casona todos juntos y que irían armados, no sé en qué estarán pensando, al parecer estaban convencidos en que había cosas valiosas dentro que podrían vender. No me gusta la idea de allanar una casa que es propiedad del gobierno, pero mi curiosidad es mayor, no entiendo por qué mi miedo es insignificante a comparación de mis ganas de buscar respuestas. Nápol me llamaba constantemente, aparecía en mis sueños y no eran bonitos. A pesar de las advertencias de mi subconsciente: quiero ir.
Llevaré la navaja de papá por si las dudas.