'Hyung'
Una tarde como cualquier otra, dos jóvenes hermanos estaban compartiendo un momento tan lindo e íntimo.
Ambos recostados en el sillón cama dándose una sesión de mimos como todos los días, o era así hasta que el timbre fue tocado.
Rompiendo su propia burbuja.
— Voy abrir, bebé.
Besó la coronilla de su hermanita menor. Taehyung asintió.
A pesar de tener, veintitrés años. Tenía un gran puesto de trabajo con un salario mucho mejor que su hermano mayor pero para desgracia de muchos seguía comportandose como un niña de trece años, necesitada de la atención y el cariño de su hyung, Kim Jungkook.
Un hermano que lo sobreprotegía demasiado y casi siempre procuraba mantenerla alejada de los buitres de sus amigos.
A excepción de Yoongi, su mejor amigo. No había forma de desconfiar de él. Todos sabían que él era un hombre correcto que se había encariñado con la hija menor se la familia Kim.
Pero realmente era así? O tenía otro tipo de intenciones?
— ¡Yoonie bu! — chilló la pelirroja
— Taehyungie
— ¡Si viniste! — se trepó, haciendo reír a los chicos mayores.
— Lo hice pequeña. Acabé temprano por ti — presionó una nalga al ver que su hermano estaba distraído. La chica se sonrojó.
— Invité a alguien
Habló el castaño con la menor encima suyo. Jungkook volvió de la cocina con un bolw de palomitas de maíz.
— Así? a quién?
— Jimin. Mi compañero de piso como también de trabajo.
El chico de quién se muere Jungkook.
— ¡Qué! — gritó el castaño
Y antes que pueda responder, el timbre fue nuevamente tocado.
— Debe ser él.
Cuando la puerta fue abierta. Taehyung lo miró receloso, escaneando su cuerpo de arriba a abajo sin disimulo. Estaba molesto.. muy molesto. Ese chico desconocido estaba acaparando la atención de su hermano, pero lo que realmente terminaba de putearlo era que aquel joven rubio no dejaba de sonreírle a su hyung.
Su hyung favorito.
— Gi.. tengo frío. Puedes traer una mantita, en lo que yo converso con tu amigo — dijo con voz dulce.
Yoongi asintió cohibido y Jungkook se ofreció en ayudarlo a buscar unas pequeñas mantas para todos. El aire acondicionado se había malogrado por lo tanto, el frío entraba muy fácilmente y se instalaba por todo el precioso lugar.
— Tae, verdad? — preguntó con voz melosa. Trató de empezar una conversación con la más joven.
— Kim Taehyung para ti.
Ugh.. creo que empezamos mal — pensó el rubio.
— No me gusta como miras a mi hyung — escupió con total molestia — Yo siempre seré su niña favorita, que no se te olvide eso.
Tales palabras sorprendieron por completo al rubio. Tanto que su boca permaneció abierta por unos minutos, al parecer Yoongi no le había comentado que ellos solo eran amigos de la infancia.
Si Jimin se encontraba en aquella casa, era con una sola razón. Que a lejos se notaba. Pero lamentablemente la pequeña pelirroja mal interpretó su comportamiento con algo mucho más turbio.
¿Yoongi y Jimin? ¿Pareja? ¡Qué locura!
Prácticamente ellos habían crecido como hermanos y nunca se le había cruzado por la mente, tal absurda suposición.
— No me gusta Yoongi. Él solo es un buen amigo — dijo el muchacho con voz ronca.
— Pues no parece
— ¿Qué tengo que hacer para que me creas? — preguntó sin perder el contacto visual con aquella chica.
— Alejarte de mi hombre.
Jimin sonrió. Ahora entendía el motivo de sus celos. Taehyung estaba enamorada de su mejor amigo.
— No haré eso — la retó para probarla.
— Bien.. entonces te haré la vida imposible. Siempre he dicho que la única competencia de una persona es uno mismo.
— Concuerdo contigo. Pero a qué nos lleva esto?
Taehyung tuvo que tragarse sus palabras al ver dos siluetas saliendo de su habitación. Dando por terminada la conversación.
— ¿Ya eligieron la peli?
— Uhmm.. una romántica creo — se recostó en el sillón con las piernas abiertas.
— No. La de terror es mucho mejor.
Propuso el rubio
Taehyung se enderezó — Las pelis románticas, son muchísimo mejor.
— No estoy de acuerdo con eso
— Para nadie — interrumpió Yoongi — será una de acción.
Jungkook lo apoyó, tampoco quería estar en medio de una guerra iniciada por la pareja. Taehyung y Jimin bufaron pero terminaron aceptando.
— Hyung.. puedo subirme a su regazo. Sabes que la película se disfruta mejor cuando estoy encima suyo.
Sus palabras tenían algo de doble sentido, no era la primera ni la última vez que hacían eso. Jungkook ya estaba acostumbrado a esas atenciones especiales de su mejor amigo a su hermanita menor. Sin ver nada extraño en él. Aunque para los ojos desconocidos del rubio, intuia que algo se traían ellos dos.
— Voy apagar las luces, la peli ya está apunto de empezar.
Taehyung se movió delicadamente en su asiento, mientras colocaba la manta que lo cubriera bien a ambos y separaba sus piernas para que la mano de su hyung no tuviera problemas a la hora que se animara a jugar con su gran y gordo capullito.
Jimin los perdió de vista un momento para que su ojos se concentrara en el argumento de la película.
Jungkook perdió su concentración cuando la risa tenue del rubio retumbó en sus oídos. Causada por una pequeña escena graciosa en la película.
Yoongi antes de hacer su próximo movimiento, tuvo que escanear el panaroma para no ser atrapado.
Sus manos se deslizaron con agilidad en el short pijama de su princesa. Llevándolo a su lugar favorito.
El coño de Taehyung
Primero jugó un poco con el montículo de su clítoris hasta dejarlo mojado para que su tarea no sea tan dificil a la hora de insertar un par de dedos en su interior.
Taehyung se mordía el labio para que de esa manera retener sus gemidos. No quería llamar la atención de Jungkook, quién en ese momento estaba disfrutando de la película junto al descarado del amigo de su hyung.
Sufrió un poco cuando Yoongi movió sus dedos estando atrapado por las paredes internas de su agujero. No era la primera vez que hacía eso, como tampoco sería la última.
Siguió arremetiendo su conchita, una y otra vez. Hasta lograr con su objetivo.
— Tae.. te encuentras bien?
— Lo estoy — respondió en un leve susurro.
— ¿Estás seguro que estás bien?
— No entiendo tu pregunta, Jungkook.
Se enderezó de su sitio molesto, los dedos de Yoongi aún seguían dentro suyo y su repentino interrogatorio hizo que su hyung detuviera sus duros movimientos.
— Está bien. Te creo. No dije nada.
Alzó los brazos en son de paz
Taehyung bufó
— Puedes seguir — autorizó la pelirroja a su hyung. Yoongi asintió riéndose.
La película terminó con tres corridas de Taehyung de por medio. No tuvo ningún interés en verla. La mujer estaba más preocupada en qué pasaría si fueran descubrierto por su hermano en una situación comprometedora.
— Estuvo divertida — soltó Jungkook
— Si.. así fue — Jimin apoyó el comentario del mayor con las mejillas rojas.
— ¿Qué estuvo divertida?
— La película, dah — ambos chicos hablaron al mismo tiempo, rompiendo en una gran carcajada.
— No me gustó tanto
— ¿Tú hyung?
— No le presté atención. Mi mente estaba entretenida en hacer otras cosas.
Fue turno de Taehyung en sonrojarse
— ¿Vas a quedarte a dormir?
— No lo sé. Me prestarías tu cama? — respondió coqueto. El Kim mayor frunció el ceño.
— ¡Jamás! — exclamó Jungkook
— Hyung — abrazó la pelirroja al pálido — yo puedo compartir cama contigo. Quédate por favor. — suplicó
Jimin miraba la escena desde su posición, dándose cuenta de la gran mancha blanca en una parte del sillón.
— ¿Yoonie, enserio te quedarás? El otro dia habíamos quedado en desayunar juntos mañana — hizo un puchero tierno
Quiso poner a prueba a su cuñado. Bueno aún no lo era, pero presentía que acabaría siendo así.
— Oh.. cierto. Lo había olvidado.
La pequeña pelirroja gruñó.
— Está bien, vete. Vete con tu amigo. Una vez más demuestras que no soy tu niña favorita como siempre me decías.
Taehyung caminó a grandes zancadas hasta su habitación, cerró su puerta con seguro y con fuerza.
Estaba furiosa. No veía la hora de enterrar la cabeza de ese rubio en el mismo lugar que el titanic se hundió.
Acomodó sus sábanas desganada para después cerrar sus ojos y esperar que el sueño lo venciera.
Al día siguiente. Yoongi esperó a que su princesa saliera. Cosa que no lo hizo.
Jungkook solo sintió empatía por él, conocía a su hermana y lo caprichosa y orgullosa que podría llegar a ser.
— Tae.. estoy aquí. Vine por ti. ¿Puedes abrirme la puerta?
Nada funcionó. El silencio seguía intacto.
— Hermano, llevas ahí todo el día. No le sigas insistiendo.
Yoongi asintió decaído.
Los días pasaron volando. Y Yoongi en ningún momento dejó de visitar a los Kim.
— Tengo una cita.
— ¿Enserio?
— Si — contestó cortante
— ¿Puedo saber quién es la afortunada?
— Hyuna
Oh, la chica problemática.
— Interesante decisión eh
— No es para tanto, pero sabes que no tengo corazón para rechazar a alguien.
Oh claro.. no lo tiene — rió sarcástico Taehyung con los ojos rojos de tanto llorar — pero si tiene corazón para destruir el mío en mil pedazos.
Se limpió bien los ojos y se maquilló un poco antes de presentarse a la sala donde ambos amigos compartían un momento de complicidad.
— Tae..
Yoongi notó su presencia de inmediato y fue a correr a sus brazos.
— ¿Qué crees que haces? — refunfuñó
— Yo p-pensé..
— Voy a salir — dijo ignorando al pálido
— No tienes permiso — Jungkook la detuvo jalando su brazo.
— Tengo veintitrés años Jungkook. No esperes que me consiga mi propio departamento — lo retó y las facciones del rostro en el castaño se relajaron — sabes bien que tengo un buen trabajo y puedo hacerlo en cualquier momento. Sin tu autorización de por medio.
— ¿Cuánto tiempo demorarás?
— Simplemente no vendré a dormir.
Soltó con una sonrisa lasciva.
— Bien. Pero no hagas algo que después puedas arrepentirte.
La pelirroja asintió muy sonriente
— Adiós, hyungs. Deséanme una buena noche — agitó su mano antes de cruzar por la puerta principal.
No era mentira. Iba a salir, quería divertirse por una vez en la vida. Estaba cansada de Yoongi y de llorar por él. Ahora que sabía que iba intentar algo con otra chica, su imagen de chico perfecto se destruyó al igual que todas las ilusiones y sueños que tenía con él.
Cuando llegó a la famosa discoteca donde uno de sus compañeros lo había invitado era buena y lo más importante es que se sintió cómoda. Por un mensaje supo que Eunwoo no tardaba en llegar agradeció por eso mientras tomaba un par de tragos para entrar en ambiente.
Tenía una sola misión
Y era perder la total conciencia
Habían pasado cerca de dos horas y ya se encontraba mareada. Con la cabeza dándole vueltas. Eunwoo lo había dejado plantada. Y ahora lo único que quería era regresar a casa. Pues no conocía a nadie.
Se despidió muy amablemente del barman y caminó hacia la salida. Pero unos fuertes brazos lo agarraron de la cadera para volverlos llevar a la pista.
Taehyung se negó al principio pero al final terminó accediendo.
Aquel hombre, era más alto que ella. Eso le ponía los pelos de punta. Tenía un aura muy varonil y lo mejor de todo es que era muy atractivo.
Se dejó llevar por la música y unas cuantas caricias hasta que el hombre desconocido le propuso algo indecente.
— Creo que te sentirás mejor si nos vamos a un lugar más privado.
— Estoy bien así, gracias. Además no tardan en recogerme — mintió
— Muñeca no seas botada. Vamos.. hay un hotel cerca.
El hombre siguió insistiendo.
— Mi respuesta sigue siendo negativa.
Taehyung quiso safarse de su agarre para llamar un taxi e ir a casa. Presentía que algo muy malo iba a pasar si no se alejaba a tiempo del hombre.
— Le prometí a mis amigos que vas a ser mía esta noche y lo haré.. ya sea por las buenas — embistió sobre la ropa — o por las malas — llevó una de sus manos al cuello de la pelirroja para apretarlo con fuerza y lograr que sus lágrimas se escurran por sus mejillas por falta de aire.
La chica quedó inmovilizada no sabía que hacer. Se arrepintió completamente de salir.
— No voy hacerlo. No voy acostarme contigo. No me gustas y nisiquiera te conozco.
Luchó mucho para que el hombre lo dejara libre y solo funcionó cuando su rodilla golpeó con su entrepierna. No se quedó ningún segundo más ahí y voló hasta la salida.
Estaba concentrada corriendo y esquivando a las demás personas que en ningún momento se percató que su hyung estaba caminando en su dirección.
— Lo siento, lo siento.
Se disculpó incontadas veces
— ¡Tae!
— ¿Hyung? ¿Eres tu?
— Si princesa — lo abrazó
— Llévame a casa por favor — lloró en sus brazos aferrándose al abrazo.
— ¿Sucedió algo?
— No quiero hablar. Solo quiero ir a casa.
Yoongi lo alzó y Taehyung por inercia rodeó sus piernas en su cadera a la vez que su rostro quedaba en la covartura de su cuello. Aspirando aquel olor natural que lo relajaba cuando se encontraba mal.
— No voy a preguntar más.
Fue lo último que dijo antes de prender el auto y manejar aún con la chica encima suyo.
Yoongi había salido detrás de ella pero cuando llegó al lugar, la perdió se vista.
Estuvo tomando en otro esquina resignado. Culpandose a si mismo por no detener las acciones de la chica quién estaba enamorado desde hace tres años atrás. Cuando Jungkook la presentó.
Estaba en camino hacia la salida cuando finalmente la miró a ella, con el rimel echo un desastre y su vestido arrugado.
Se preocupó y fue a alcanzarla.
Al llegar al departamento. Taehyung no abandonó por ningún momento los brazos de su hyung. Era su pequeño lugar seguro.
— Esta no es mi casa — dijo al mismo tiempo que escaneaba el lugar.
— No. No lo es. Es mi departamento
— ¿El que compartes con ese bastardo?
Salió de su brazos con el ceño fruncido
— Pensé que no querías verlo por eso compré otro departamento.
— Es lindo
— Siento que le falta vida. Puedes encargarte de eso? Tienes buenos gustos
— Bien
Yoongi acarició sus piernas desnudas por un segundo. Logrando erizar su piel en una corriente eléctrica.
— No me toques
— ¿Hice algo malo?
— Si mal lo recuerdo le dijiste a mi hermano que estás saliendo con alguien, cierto?
— Tae.. t-tu.. escuchaste
— Hyung — se levantó de su regazo para sentarse en el incómodo sillón — Quiero que acabemos con esto.
— Princesa..
— No.. no seré más tu princesa. Es momento de parar todo y que yo busque mi propia felicidad en otro lado.
— ¿Realmente quieres eso?
La chica asintió sin mirarlo
— Está bien. Será lo que tú digas — dejó un beso en su coronilla con el corazón apretado — Prepararé tu habitación.
— No dormirás conmigo?
— No, no lo haré.
Dijo antes de irse y perderse en un pasillo.
Era mejor así
— Ten una buena noche, Taehyung.
— Hyung — llamó la pelirroja
— Olvida todo lo dije, no quiero hacerlo. Tócame y haz conmigo lo que quieras. Quiero hacer el amor contigo.
— Princesa..
— Yoongi, por favor — suplicó
En un abrir y cerrar de ojos se quitó la playera que anteriormente le había prestado su hyung para dormir.
— Y-Yo.. no puedo
— ¿Por qué? Acaso no te gusto. No te gusta mi cuerpo. ¿T-Te doy asco?
Yoongi negó.
— ¡Claro que no!
— Entonces — lo miró
— Tengo miedo que me odies.
— ¿Por qué voy a odiarte?
— Soy un poco rudo en la cama, no sé si tú cuerpo se sienta preparado para recibirme.
— ¿Por qué tú no lo solucionas?
Abrió sus piernas mientras llevaba uno de sus dedos a la altura de su perla para jugar con ella y provocar de esa manera a su hyung.
— Después no digas que no te lo advertí
Yoongi después de decir eso, se había lanzado contra los labios de la chica. Los atrapó y mordió seductoramente sacandole un par de jadeos.
Las manos del mayor se pasearon por todo su cuerpo quedándose en un solo lugar. El coño necesitado de la pelirroja.
Peñizcó su clítoris y jugó con ella hasta que sus gritos se escuchaban como eco por todo el lugar.
Sus senos estaban siendo chupados y masacrados con total maestría. Y Las lágrimas de placer no tardaron en aparecer.
— oh.. oh.. mierda.
— ¡Hyung! — gimió fuerte cuando Yoongi le mordió una teta.
— Lo siento.. voy a tratar de controlarme
Taehyung asintió. Pero después de segundos tuvo que obligarse a poner los ojos en blanco al sentir un grosor de carne abriendo su agujero.
— Y-Yoon.. gi
— Perdón. Y nuevamente perdón por esto
Empezó a embestir como un sádico, logrando que la chica se corra en un segundo. Mierda, mierda y más mierda.
— Ah.. ah.. y-yoonie.
— Solo aguanta un poco más
Taehyung asintió con la garganta seca de tanto gritar.
— Voy a correrme. No falta mucho para hacerlo.
El hombre siguió embistiendo sin detenerse. Yoongi había cambiado de posicionado. Ahora Taehyung se encontraba encima suyo, cabalgandolo.
— ¡Si!.. más.. más por fav-vor.
Yoongi sentía su pene asfixiarse, las paredes internas de Taehyung se estaban contrayendo, anunciando un nuevo orgasmo.
— Joder.. me apretas tan bien.
— Ah!. Ah .. voy.. voy..voy — su orgasmo se adelantó antes que pudiera hablar.
— Me gustas mucho Taehyung
Yoongi confesó con una sonrisa
— ¿E-Enserio? — preguntó pausadamente
— Si
— Quiero que salgamos juntos.. como una pareja — Taehyung sonrió derrotada.
El sexo con su hyung le había dejado sin energías y en unos segundos se había quedado dormida. El pálido comprendió su estado, mañana le volvería a pedir una cita ya que no supo descifrar la respuesta que contenia esa sonrisa.
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Cuando terminé de escribir, recién me dí cuenta que en corea las chicas le dicen oppa a los chicos mayores o chicos que le gustan.. ah jajaja perdón por eso.
Algún día modificaré eso :)