La venganza de Pantimedias

Summary

Pantimedias, un ser maldecido por Jusenkyo, esta devuelta en un mundo algo distinto. Ahora vamos a dar a la historia una pizca más oscura pero igual que una película de Ranma. Esta es una aventura del género Shõnen. Veremos a Ranma y a otros en acción. 🎆🎆🎆 Escrito por mi: Zalas Morfhan Andrés. 🗿

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

L̾a \/enganza €omienza 🔹Parte Uno

░I░░n░░t░░r░░o░░d░░u░░c░░c░░i░ó░n░ ░t░░e░░n░░e░░b░░r░░o░░s░░a░ ░d░░e░ ░l░░a░ ░h░░i░░s░░t░░o░░r░░i░░a░ ░c░░o░░n░░t░░a░░d░░a░ ░p░░o░░r░

░u░░n░ ░c░░a░░p░░i░░t░á░n░.




Se había llevado el diablo mi esperanza una mañana en el mar, por razones que no conozco; talvez, porque así de cruel es su obra, a todos nos alcanzará, cuando creamos que vamos por un camino alejado de los peligros, nos hará terminar como ya estaba marcado mucho antes. Les contaré primero de un día parecido a este que pasó hace pocos años, cuando por poco y pierdo hasta a mi amigo Polimeo, el marinero más hábil de mi tripulación. Estábamos instalados muy cerca de la bahía de Yarmouth y una tormenta se llevó a sus seres queridos y a los míos, mas la suerte de ser irresponsables nos terminó salvando a nosotros. Nos habíamos quedado metidos en una taberna infame y lejana bebiendo cerveza con los amigos, lejos de las precarias casas. Sería cerca de la media noche que ocurrió todo de manera muy rápida. Cuando recordamos nuestras familias, regresamos y vimos el desastre de la tormenta marina; no dejó nada de lo querido, todo lo que tenía un orden desapareció como si hubieran jugado los diablos y se hubieran ido presurosos; Polimeo gritó enloquecido, su gruesa garganta sonó hasta por las nubes, mientras tanto yo solo observaba la gente muerta y los escombros de decenas de casas. Tuvimos la fuerza para seguir y pasaron algunos años hasta llegar al momento más alucinante de nuestra existencia. No digo que me sentí derrotado al instante, pero que se puede hacer cuando se ven volar en el cielo monstruos gigantes que botan fuego, agitando brutalmente sus colas de serpientes, rabiosos y agresivos; su furia parecía como si lo hubieran retenido por centurias. El mundo se volvió loco, eso lo resume todo para los que vivimos ese día. Al principio creí, cuando comenzaban aparecer, que esto pasaba a mis tripulantes y a mi nada más; que Poseidón, dios del mar, había maldecido mi viaje. Pero después me di cuenta que mi destino era el destino de muchos otros… ¿Había caído, posiblemente, en algo así como el triángulo de las bermudas?… nada parecido, la teoría desapareció de mi mente cuando escuché por radio algo que me dejó helado; se reportaban las mismas cosas monstruosas en otras bahías. Donde hubiera mar seguro ya estaban empezando a salir. Entonces sabía que era el fin del mundo. Listo, eso era todo.


Bestias marinas, pero no de las que conozco como la palma de mi mano, crujen en sus choques de tentáculos y rompen la proa de la embarcación, tripulantes bravos muestran su lado menos conocido, algunos se comportan como auténticos cobardes. Pero que genuina muestra de un cobarde nato podría decir yo. Escapan para esconderse en sus camarotes. Otros, muy diferentes, parecían pelear como si tuvieran un sagrado deber. Vivían su propia cruzada, recordando seguramente a sus antepasados. <<¡Nos llegó la hora Capitán!>> gritó Polimeo antes de empezar a defenderse. Terriblemente un ave gigante lo atrapó de las piernas cuando cayó al suelo. Pese a mi buena vista, la espesura de la neblina no me dejó verlo más allá de la altura en que vuelan las cometas.


Por fin, un marinero y yo nos cargamos a una bestia marina de innumerables tentáculos, cuerpo grisáceo, filudas púas y grandes ventosas. “¡capitán, nunca tendremos un festín así otra vez, que banquete nos vamos a dar con estos!” me dijo un marinero totalmente orate por la batalla. El último marinero que vi en pie muere frente a mis ojos, quedé solo. El cuerpo de este monstruo derrotado me tapó y estuve escondido entre sus tentáculos, pero sabía que todo era cosa de tiempo, solo esperaba que no me vieran rápido. No supe si había alguien más oculto en ese lugar… Y entonces escuché claramente la voz potente y grave de un hombre, tenía una expresión en su voz muy peculiar, característicamente serena como si en él hubiera paz…


-“¡

levántate

! Yo soy Pantimedias, vengo por mi venganza. Lo de hoy lo hago porque estoy que sirvo al heredero de este mundo. Sé que entenderás que yo entonces tengo que…”


- ¿¡

porqué

!? -le grité, fue lo único que pensé decirle, ya me sentía aturdido con ese tono tan amistoso, no tenía sentido nada... Pero, ¿quién era él?, solo eso me llegó a interesar antes que termine todo.


- ¿La razón de mi venganza? -dijo en tono más serio -lo contaré, cuando nací hace ya mil años, un gran monje muy fuerte me puso este nombre, odié al monje por mi nombre. Este nombre me malogró la vida y fue por este nombre que el diablo vino burlándose de mi y me llevó a su reino, me dejó con el mismo monje que me ahogó en un estanque donde sentí cambiar lentamente hasta ser lo que soy. Me volví en la cosa monstruosa que soy, ¡¡Solo por eso quiero aniquilar este mundo!! ¡¡Todos se vurlan de mi!!


-Eso es muy patético, pero no esperaba mucho de un monstruo… yo iré por ti, ¡te mataré! - Salí e hice todo lo que podía para acabar con él, pero me eliminó de manera rápida, dudo siquiera que lo haya hecho enfadar, aunque sea un tanto, tenía un cuerpo gigante, forma parecida a un toro con cuernos igual que ese animal y dos pequeñas alas, es lo que recuerdo. De la embarcación no quedo nada, lo puedo aseverar. Y lo demás se cumplió como lo esperaban estos seres diabólicos. Como en tierra, mar y cielo.


Este escrito lo debo terminar en el último párrafo de cierta manera ya especificada por el diablo, para que tenga un recuerdo de mí en su almacén, esta opción la tenemos pocos… ya después mi alma pasará a algún lugar mejor.



Qui

é

n se

ese monje

que

a vuelto como loco al pobre muchacho y creo que van haber problemas bien serios.