Única Parte
Kim Minseok un doncel novelista y un joven aventurero nació cuando la segunda guerra terminó, su madre polaca sobrevivió gracias a una familia alemana que la contrató como sirvienta, hasta que el señor de la casa y su esposa huyeron a la llegada de los rusos.
Su madre fue una de las violentas de los rusos, naciendo él, pero ella decía que al ser polaca no la acosaron más porque fue reemplazada por una alemana y ella volvió a la casa de sus padres en Polonia.
-¡Xiumin! ¡Mira un señor llamado Luhan acepto tu entrevista! - Corría su amigo Yixing hacia él con una carta en sus manos que suponía que era del tal luhan.
- ¿Luhan? ¿El señor judío que estuvo en un campo de concentración?
- ¡Sí! Dios por qué te eligió a ti y no a mi - formó un puchero y se cruzó de brazos para luego extenderle la carta. - te envidio, bueno seguiré trabajando, ¡Hasta luego!
Xiumin aún se encontraba sorprendió ya que, Xiao Luhan fue una puta alemana así lo llamaban en el campo de concentración además algunos de sus compañeros de celda decían que en el momento en cuando entro fue un ángel caído en ese infierno, de por sí fue como un ángel, pero algunos tenían otra manera de verlo por el hecho que se acostaba con un alemán.
El castaño solo mordió el interior de su mejilla para evitar gritar de emoción, se sentía feliz por el hecho de que el señor Luhan lo había elegido a él para conocer su historia hay muchos rumores que el alemán sobrevivió o falleció que era mucho más probable la última opción.
11.02.1970
Para Kim Minseok.
Buenas tardes Joven Minseok, Soy Xiao Luhan le agradezco su curiosidad ante mi historia como uno más de los sobrevivientes del holocausto y quiera mantener mis memorias en un libro. Aceptaré toda pregunta que usted quiera, le contaré con la verdad y honestidad a los hechos que viví. Mi dirección es ***** *** en Alemania.
De Xiao Luhan.
La carta con olor a lavanda se soltó de las manos del castaño por la impresión de que tendría que partir de Polonia a Alemania.
La llegada Alemania fue como balde de agua fría Berlín el ambiente terrorífico y sombrío, suspiro para seguir avanzando, el pueblo en donde se ubicaba el señor luhan era muy lejos de la capital y era razonable quien en su vida volvería a un país que ha asesinado a familias inocentes solo por la creencia. Se cuestionaba por qué Xiao Luhan seguía viviendo en Alemania.
Paso de auto en auto observaba los paisajes se apreciaban casas en escombros que eran cubiertas por musgos pero eso iniciaba que se aproximaba una civilización, un pueblo. El conductor lo dejó en la entrada agradeciéndole para salir del coche. Sacó la carta para ver de nuevo la dirección y avanzó, las casas eran demasiado similares pero ninguna con las características que mencionaba la carta hasta que una casa más alejada de todas además de ser más grande.
- ¿será aquí? - bueno un judío en un pueblo alemán alejado era muy obvio, golpeó suavemente la puerta y se escucho una persona salir - Eh.. Buenos días! Soy Kim Minseok.
Se abrió la puerta dejando ver una hermosa joven de cabellos negros y ojos azules - Buenos días.. ¿A quién buscas?
- A..
- Yuna ¿Quién es? - salió un rubio de piel pálida, nariz respingada y labios rojizos. No podría ser Xiao Luhan, debería tener 45 años pero se veía aún como un joven de veinte años.
- Madre dice que es el Kim Minseok. - se cruzo de brazos la señorita Yuna. - No me digas que al final aceptaste ser entrevistado madre.
Se escucho una suave risa melódica - Así es mi pequeña Yuna. Al fin es el día, entre joven Kim si gusta puede hospedarse aquí.
- Ah! Enserio le juro que le pagaré - el castaño aún no daba un pie dentro de la casa.
- Esta bien entre, se que el camino a un hotel está a más de 4 horas de aquí así que le ahorré la molestia. Pasé.
La joven ingreso con su madre a la casa, ahora de verdad creía que el Señor Xiao Luhan si era una ángel suspiro para cerrar la puerta e ingresar a la casa, el rubio le extendió la mano accediendo a que se sentará en el sillón, aceptando su invitación en silenció.
- Espere un momento colocaremos agua y bocadillos antes de empezar. - Asistió suavemente era una casa espaciosa y acogedora. -
- Mamá de verdad ¿lo harás? - se escucho la voz de la joven. - Ay, Yuna siempre fuiste tan protectora, estoy seguro no te preocupes.
Salieron madre e hija trayendo una jarra de agua, vasos y bocadillos. Xiumin Asistió para sacar una grabadora, cuaderno y lápiz.
- Adelante, Señor Xiao Luhan.
- ríe el rubio tapando su sonrisa - disculpe solo llámame luhan, minseok. Bien - veía como el castaño apretó el botón de la grabadora iniciando así la entrevista. - con que pregunta quiere empezar.
- si me disculpe ¿Quién es usted?, ¿Qué edad tiene? Y ¿como era antes su vida al inicio de la guerra?
Yuna se mantenía en silencio girando a ver a su madre estaba tan tranquilo y sereno.
- Soy Xiao Luhan, hijo de una madre judía y padre alemán. Mi padre es hijo de inmigrantes chinos por lo que eran budistas. Mi madre aún así me crío con su religión judía y mi padre no le daba importancia ya que el fue ateo. El romance de mis padres fue prohibido por sus creencias pero aun asi mi madre dejo a su familia por que se encontraba embarazada de mi padre por que lo que se fue a vivir con mi padre. Tengo ahora 45 años de edad aun que no se parece mucho - soltó una carcajada leve - Mi vida antes de la guerra. Fui un maestro en un orfanato de niños alemanes hasta que comenzó.
- ¡Adiós maestro Lulú! - gritaron a la vez los niños saliendo del salón de clases -
- ¡adiós! - sonrió, agitando su mano de la lado a lado de forma exagerada. - bien, limpio la pizarra..
- ¡Luhan! - El grito de el director del orfanato asusto al delgado doncel - dios menos mal. Debes de irte de aquí.
- Señor suho ¿Qué está diciendo?
- Ya no puedo dejar que trabajes como profesor me ha llegado un aviso que todo aquel trabajador judío se encontraba trabajando en escuelas, empresas cerrarían el lugar. Y sabes que no-
- No pueden cerrar el lugar por los niños... Ya lo se, Suho. Sacaré mis pertenencias.
- Luhan debes de protegerte, dicen que muy pronto se volverá un completo desastre en Berlín debes de partir con un tu familia a otro sitio.
- Ya lo se, Mi padre no quiero dejar el brazo a torcer no se que hacer.. mi madre es la más afectada.
- Luhan puedo limpiarte solo déjame desposarte.
Luhan dio un leve brinco por la sorpresa como podía este hombre decirle aquello de la nada. - Lo siento Suho... - El doncel salió de aquel orfanato como si le siguiera la propia muerte.
- En ese momento tenía miedo, El señor suho no me había pagado ese mes, al principio lo acepte, pero aun asi le solté algunas maldiciones. - se cruzo de brazos.
- ¿Como sobreviviste antes de que te llevarán al campo de concentración? - soltó suave minseok mirando al rubio que su mirada se cristalizó.
- Mm... fue muy difícil. Estar en una casa como sirviente y vivir en un sótano tan poco espacioso era agobiante. Siempre nos movíamos, gracias a mi padre los alemanes nos aceptaban hasta que ellos decían que era suficiente y pedía que nos fuéramos para que ellos no tengan problemas. Hasta que de la nada llego un camión de soldados nos habíamos escondido en el sótano yo y mi madre pero ellos subieron.
- ¡Salgan! - Luhan dio un brinco al grito tan fuerte del soldado que su madre goteaba soltando lágrimas, siguió a su madre de la misma forma para evitar pegarse con el techo. Se asusto como el alemán tiro de su madre hacia abajo, luhan rápidamente bajo para levantar la.
- Señor encontré esta dos personas escondidas. - soltó el soldado dejando ver al rubio que sostenía a su madre.
- Identificación. - soltó frío ese alemán.
- Sí. - luhan fue a pasos pesados al cajón sacando dos Identificaciones, entregándole que fue arrebatada con fuerza. El alemán lo miró para luego girarse al soldado.
- ¡Llévalos aun campo de concentración!
Su padre se sorprendió y se dirigió hacia el Teniente- ¿Por que?
- ¿Por que? ¡Es hijo de una judía!
Luhan agacho la cabeza el soldado lo empujó con fuerza chocando con su madre - madre avanza.. - su madre estaba congelada. - ¡AVANZA!
Su padre miró a su madre sabía que le estaba rogando pero aun asi no avanzo. - Madre.. vamos por favor. - no había escuchado los pasos de la persona con ojos fríos sacando su arma apuntando la cabeza de su madre.
- ¡Madre! - grito mientras el ruido de la bala se sonaba. El cuerpo cayó, agrandó los ojos para luego ser tomado del brazo siendo guiado al camión y empujado hacia adelante, el rubio subió alzando su mirada topandose con otras personas, había dos niños y la mayoría hombres. Su padre salió de la casa mirándolo para luego desplomarse de rodillas mientras el camión ya avanzaba. Su madre fue asesinada en frente suyo.
- había llorado en ese momento, bueno mataron a tu madre enfrente tuyo con el shock no me había dado cuenta cuando ya estaba en el camión. El hombre al lado mio me entregó un pañuelo su mano temblaba bueno el caballero tenia más de 60 años. - suspiro para mirar al otro lado el de ojos acaramelados.
- ¿Como fue el recorrido hacia el campo de concentración?
- Uhm.. bueno.
El camión se tambaleaba tan fuerte que le dolía su hombro por los golpes constantes. - Señor es muy bello.. parece un muñeco.
Luhan río- de verdad me ves hermoso - le sonrió al pequeño que se encontraba sentado en los brazos de su madre, el pequeño asiste - mentira, tú eres más bello.. crecerás grande y fuerte.
El camión se había detenido y se escucho como los soldados salían- ¡Bajar ya!
Todos bajaron pero el hombre que le había entregado un pañuelo le puso su sombrero tapando sus cabellos rubius - debes de tener frío, niño. - lo que no sabía es que esa no era su intención era para ocultar más su belleza. Los pusieron en fila hasta llegar a una parada del tren, habían llegado más camiones con civiles adentros algunos con maletas eran demasiados y llegó el tren. Los alemanes los empujaron, había iniciado el caos cuando una madre grito cuando se soltó de su pequeño recibiendo una bala. Ahogo un grito para luego escuchar otro, luego otro y otro. Se había quedado congelado de nuevo pero el mismo hombre lo alzó sujetándolo entre sus axilas, entrando en uno de los vagones del tren. - tapa tus oídos. - y el rubio lo hizo acurrucadose en el hombre como un padre se tratase. Pasaron horas hasta que la mayoría entró y el tren avanzo. - Disculpe pero como se llama señor.
- Mi nombre es Siwon y tú ¿como te llamas? - El hombre solo miraba en una de las esquinas parecía como un hombre que perdió todo.
- Luhan... - El hombre solo asistió - Eres idéntico a mi hijo. - soltó el hombre con nostalgia - te diré un consejo para que puedas sobrevivir debes de elegir aun hombre. - Luhan confundido se alejo del pecho del hombre para mirarlo este le devolvió su mirada serena - Un alemán escoge al que tiene mayor responsabilidad.
El rubio le dio una cachetada, el impacto sorprendió a los que estaban a su alrededor - No vuelva a dirigirme la palabra Señor Siwon.
El rubio no creía que este hombre le pidió ser una puta para sobrevivir pero tiene sentido un hombre con un juguete jamás se aburrirá lo mantendrá y lo cuidara para su propia diversión. Derramó lágrimas para ver al señor siwon y asistió suavemente, lo iba hacer escogerá un alemán apretó sus puños sacando sus lágrimas.
El hambre que sentía, la sed, las ganas de orinar nublaba su mente hasta que el tren se detiene y los golpes de los alemanes avisaron que iban a salir. Lo separaron en grupos de mujeres y hombres lo que observo es que los de tercera edad los guiaban a otro sitio. Tiraron al señor siwon de la fila desde ese momento jamás lo volvió a ver.
- El señor siwon había perdido a su esposo y su hijo cuando estaban huyendo de unos soldados, les dispararon. Me enteré cuando me lo dijo el joven Chanyeol el también se encontraba en el camión obvio mucho antes del señor Siwon. El fue descubierto de la misma forma que yo escondido. En el momento que tome una ducha fue tan glorioso sentir el agua empapando todo mi cuerpo, me entregaron el característico pijama, era tan fina la tela que hasta la más brisa suave se sentía. - susurra mostrando su brazo dejando ver su número - el momento de esta marca fue doloroso, al final el señor siwon tenía razón me dejaron mi caballo rubio y veía las miradas lujuriosas hacia mi persona de los soldados. En ese momento deseaba volver y suplicar que me cortaran el cabello.
- Estoy confundido ¿Que significa el hecho que mantengas aun cabello?
Luhan bajo su mirada al suelo - Significa que podías ser un juguete sexual para los alemanes,una puta alemana, así es como lo nombraron. Tenia miedo, no quería escoger un alemán, pero debía hacerlo por que en cualquier momento otro mucho más peor me escogería a mi, pero al final yo fui el escogido, no fui yo el que escogió.
- ¿Quien era? ¿Como sucedió?
Fuimos hacia nuestro bloque, Chanyeol y yo escogimos un sitio arriba, no podía dormir así que salí del bloque y me quedé afuera. Pensaba en morir congelado ahí mismo sentado abrazando mis piernas estaba tan sumergido en mis pensamientos que no escuchaba nada a mi alrededor hasta que unos zapatos tan elegantes se posaron enfrente de mi, levante la mirada el uniforme no era de un soldado, fue de un general de las SS.
- ¿Eres nuevo? - El rubio solo asistió y el más grande lo tomo del mentón - ¿Buscas alguien? - Luhan negó estaba aterrado no esperaba que fuera tomado esa misma noche - Veo que sabes alemán, Ven - su voz era tan firme, lo agarro de su brazo levantandolo y llevándolo arrastras a las casas alemanas. Las casas alemanas tenían chimenea que al entrar una brisa caliente lo cubrió como de una manta tan suave lo estaba enrollando. El alemán se sentó en su sofá atrayéndolo hacia él y sentandolo en su regazo. - Y bien tu nombre.
- Xiao Luhan, Señor.
- ¿Sabes por qué estas aquí? - sintió como las manos del hombre se posaron en sus caderas apretando suavemente - ¡Contesta!
- No señor - su voz tembló, estaba tan tenso e incómodo. Su cabeza estaba mirando hacia abajo hasta que una mano tomó sus cabellos y los guió enfrente del rostro del hombre, tenía una rostro muy bello, nariz perfecta, cabello negro, ojos azules y una cortada en su ceja derecha. - Mientes, buscabas aún alemán ¡eh!, para que te follara ¿no es así? - grito la pregunta, cerrando sus ojos con miedo y negó con su cabeza.
- ¡No señor! Salí por que quería morir. - y sintió como unos labios tan suaves se posaron en los míos, se sorprendió por el repentino beso, sintió un jalón en su cabello abriendo su boca soltando un quejido y la lengua invadió su cavidad bucal. No podía seguir el ritmo ya que fue su primer beso fue muy brusco y exigente, se separaron el pecho del alemán y el suyo estaban agitados. Luhan con sus mejillas sonrojadas lo abrazo y lo busco con la mirada iniciando otro beso pero más lento y apasionado.
- Tu me vas a matar a mi. Levántate y vete a bañar. - Luhan lo miro por unos segundos para asistir, fue a la primera puerta que vio.
- En esa primera noche perdí mi virginidad sabía que él pensaba que yo era virgen en el momento en que me robo el beso. Gracias a él no me hacían hacer trabajos pesados pero aun así lo hacía no podía dejar de ver a mis compañeros de bloques sufriendo. En ese momento recibí un golpe por Sehun.
- ¿Acaso te estás revelando? mira tus manos ásperas con magulladuras, debería escoger a otro - Luhan se sorprendió a lo último dicho que abrazó su pierna negando.
- no me remplacés te haré caso, jamás te voy a desobedecer te lo prometo - soltó un grito cuando el pelinegro lo tomó de sus cabellos subiéndolo para luego ser empujado sobre el escritorio. - Sehun...
- Lo prometiste. Ábrete pequeña zorra.
- Sehun para mi fue un hombre muy misterioso a veces era bruto, a veces era gentil las veces que era bruto conmigo fue por que siempre fui muy amable con los demás. Cuando a veces fue gentil era por su humor y si estaba borracho, dicen que un hombre borracho muestra su verdadera cara, la vez que me busco de esa forma me abrazo y me beso, me decía cuanto amaba mi olor pero nunca se atrevió a tocarme a poseerme. Es irónico para mí un hombre borracho sería agresivo pero Sehun era lo contrario era un cachorro.
- ¿Te habías enamorado de él?
- Llamarlo amor... igual me lo pregunto. Pero sí ya que me preocupe cuando los aliados estaban cerca, Sehun estaba enojado parecía un león enjaulado hasta que me ordenó quedarme en la casa. No sabía por qué, pero lo comprendí cuando escuché los gritos y disparos estaban eliminando cualquier evidencia, eso incluía también a las personas. Sehun jamás regresó hasta que no escuche nada y salí. Supuse que se habían marchado y fue así, luego de unos 15 minutos llegaron los ingleses.
- Señor Luhan disculpe por esta pregunta pero ¿No ha quedado embarazado por el General Oh?
- La verdad tenía un mes de embarazo cuando Sehun se fue. - suspiro - debía de haberle dicho - se giró para ver cómo la joven yuna dormía habían pasado más de 3 horas en la entrevista.
- Usted ¿jamás supo de él?
- Así es no supe nada de él, pero cumplí su sueño. Me lo contó cuando estaba borracho. - el rubio seguía mirando a su hija, su mirada seguía con una gran tristeza.
- Luhan... mi sueño es vivir en un pueblo lejos de la capital rodeado de un gran campo verde y el cielo azul con las nubes blancas y esponjosas cubriéndolo todo, vivir en una cómoda casa, lejos de las demás personas, que al salir de mi hogar sentir la gran brisa suave y cálida con los ruidos de las hojas caer, apreciar el olor de las flores.
Los ojos del alemán brillaban mirando en un punto fijo, luhan sintió algo romperse en su pecho, su mirada fue mostrando una gran tristeza diciendo en silencio que todo aquello que dijo no se cumplirá hasta que las delgadas y pálidas manos de el rubio lo tomaron suavemente de su rostro atrayendo la mirada de Sehun aquellos ojos color acaramelizados - Y ¿Yo me encuentro ahí? - aquella pregunta fue como un susurro que dejó completamente en silencio al contrario, Sehun solo asistió tomando el mentón del judío y acercarlo, Luhan ya sabía lo que quería; abriendo sus labios chocando con los labios fríos de Sehun y saborear la asquerosa cerveza alemana fue intenso ninguno quería detenerse, la mano del mayor sostenía la nuca de el rubio pero por la falta de aire ambos se separaron soltando un jadeo. - Te allás ahí rodeado por ese gran campo de flores con un vestido cubriendo tu inflado vientre corriendo como cual paloma blanca volando en el cielo azul siendo libre.
- Y tu que estas haciendo? - Luhan derramó lágrimas, acostándose en el pecho de Sehun pasando una mano en su mejilla acariciándola, sus miradas no se apartaban el rostro melancólico de Sehun y el rostro triste de Luhan ambos queriendo desear amarse.
- Estaría apreciando tu bella sonrisa. - un silencio luego vino los ojos de Sehun se cerraron primero, luhan creía que ya estaba en su quinto sueño pero lo último que dijo lo derrumbó a una gran sufrimiento.
- ya que de seguro me hallaría muerto.
- ¿Usted no lo ha intentado buscar? - Soltó Minseok mientras seguía escribiendo en su libreta.
- Sí, pero era inútil en cada juicio habían 10 o 20 alemanes además jamás me había llegado una carta de él si podía hablar en su defensa. Concluí que había muerto en la llegada de los aliados o fue sentenciado a pena de muerte.
La mirada del rubio fue de nuevo al rostro sorprendido de minseok, luhan río - De que se sorprende joven minseok.. Yo enserio quería ayudarlo, Sehun fue un general de las SS, yo se lo que hizo, se cuantos pecados tiene y no lo defiendo por los actos que ha cometido pero se lo arrepentido y lo aterrado que estaba él, las veces que lo oía gritar, su mirada de intenso miedo cuándo despertaba, no me imagino lo que vieron esos ojos siendo un general de las SS.
- ¿Usted no sabe quién es? Bueno me refiero a lo que fue antes de ser un general. - minseok volvió a ver al señor Xiao, recibiendo un no con su cabeza.
- Nada, Sehun siempre fue un hombre de pocas palabras y sin tacto alguno. La vez que recibí un golpe de él, fue porque un general en el cuarto lo había provocado.
Minseok asistió - Usted sabe ¿Quién era el General? - Luhan desvío la mirada y vio como las delgadas manos del rubio empezaron a temblar.
- Se llamaba Kim Jongin ese hombre tenía un aspecto muy aterrador, tenía la misma altura que Sehun pero la diferencia es que el señor Kim tenía una cicatriz en su mentón. Para mí su aspecto no era lo que me asustaba sino su conducta.
- ¡Ey Avanza más rápido! ¡Acaso crees que estás descansando! - jaloneo un hombre tirando lo al suelo para empezar a pisotear con fuerza al cuerpo cenceño de aquel hombre mientras este soltaba gritos agonizantes. - ¡Ya callate Rata!
El rubio desvío la mirada tapando sus oídos hasta que su rostro se topo con el pecho duro de chanyeol cubriéndolo de la espantosa muerte de aquel hombre. - No mires... y continúa haciendo el trabajo. - Luhan asistió pero aun escuchaba los gritos agonizantes del hombre. Pasaron las horas y se oscureció. Ya era tiempo para volver al bloque pero una fuerte mano lo tomo del brazo, el rubio soltó un quejido acaso sehun estará borracho levanto la mirada quedando sorprendido esa cicatriz.
- Así que tu eres la zorra de Sehun... no creo que le moleste compartirte, Ven - quería resistir, gritar o llamar a Sehun para evitar ser tomado. Señor si existes sálvame.
- ¡General Kim! - un soldado llamo, haciendo un saludo respetuoso.
- ¡Ahora que Soldado! - grito tan fuerte que Luhan dio un pequeño brinco ahogando un grito. - El General Oh lo llama, lo necesita con... - se detiene a ver al judío.
El mayor supo por qué se mantuvo en silencio por que Luhan sabía alemán. - Largo.. ¡Largo Zorra Judía! - el rubio se cayó por el grito para luego empezar a correr a su bloque.
- ven soldado cuéntame lo en el camino.
Sehun gruñó frustrado, caminaba en círculos los ingleses estaban apunto de cruzar la frontera, solo tenían dos semanas como mínimo y necesita a Jongin. - Hasta por fin llegas ¿Donde mierda estabas?
- Ja y yo creía que lo ayudaste ‐ suelta para luego tirarse al sofá, Sehun confundido por unos segundos, le tira los papeles en la cara aturdiendo a Jongin.
- Llegaron esta mañana, los jodidos ingleses o americanos están por llegar debemos de evacuar y eliminar jodidas evidencias. - Suelta con frustración para caer en el sofá de enfrente cruzándose de piernas - Y ahora pregunto denuevo ¿En donde mierda estabas en toda la mañana hasta la tarde?
Jongin se mantuvo en silenció para luego sacar un cigarrillo y encenderlo. Para luego votar el humo - Tu que crees eliminando evidencia judía - coloco el cigarrillo en su boca - para luego follarme a uno pero justo me llamas, se veía tan caliente. - soltó el humo.
- soltó una carcajada para luego tomarlo del uniforme - Crees que es tiempo de jugar, nos están jodiendo allá afuera y tu solo pierdes el puto tiempo.
- Ey.. tranquilo mañana estaré pegado a ti como una jodida garrapata. - Sehun lo soltó saliendo del estudio. - Ey por lo menos despídete. - grito pero ya sabía que Sehun no lo oiría.
El rubio aún se mantenía despierto, los ruidos de aquel inocente hombre se escuchaban en su mente, tenía miedo en salir no quería encontrarse con el general jongin. Se escucho como la puerta con un chirrido fue abierta, se levantó para ver quien podría ser - Sehun... - se levanto de la cama para ir con él, sus fuertes brazos lo rodearon el olor a tabaco en su saco lo hizo estornudar.
- Lo siento - susurro para tomar del brazo a Luhan - ven necesito tenerte. - un paso de Sehun eran como dos pasos de Luhan, ambos entraron al hogar del Alemán, Sehun lo empujó en la puerta besándolo tomándolo de sus muñecas y colocándolos al lado de la cabeza de Luhan.
- Sehun, yo la verdad no quiero hacerlo... - jadeo cuando el pelinegro se separó, pero apoyo su frente con la de él - Por que yo
Luhan se detiene por un par de golpes en la puerta, asustando al más pequeño que se despegó de la puerta y se puso detrás de Sehun. - Ve al baño y métete en la tina. - El menor asiste. Cuando escucho la puerta cerrarse abrió la puerta el pelinegro.
- Acaso interrumpí algo? - Sehun estaba apunto de responder pero el sonido del agua cayendo interrumpió. - Oh así que no estás solo. - el moreno se coló sentándose en el sofá para mostrarle dos cervezas.
- Aún no hemos empezado - aventó la puerta con enojo para apoyar su espalda en esta y cruzarse de brazos - ¿A que viniste?
- ladeo una sonrisa para empezar abrir las cervezas y extenderle una - ¿A caso me dejaras beber solo? - el pelinegro le arrebató la cerveza y bebió un gran trago. - Creía que estabas en el bar pero no. Pensaba que enserio te enojaste conmigo así que le arrebate dos cervezas a Junmyeon y vine aquí para disculparme.
Sehun solo asistió pero el moreno solo se cruzó de brazos - pero jamás te voy a perdonar Oh sehun si no me hubieras llamado hubiera sacado todo el estrés acumulado.
- Jongin ¿Por qué dijiste que estaba ayudando a alguien? Y ¿A quién? - Sehun le dio un segundo trago profundo a la cerveza terminando todo el contenido de la botella. El moreno paso una mano en su mentón intentando averiguar si es una pregunta trampa o de verdad Sehun no sabía nada de los rumores de él con la puta alemana.
- Bueno te lo dije estaba apunto de follarme a una zorra, llamada la puta alemana de Oh sehun. - "Sehun yo de verdad no quiero hacerlo" la risa de Jongin lo sacó de su trance estaba apunto de explotar de ira - Debes de controlar tu puta Sehun, la forma en que camina es muy tentadora de seguro no te has dado cuenta como sus mismos compañeros lo abrazan o lo pegan a su pecho. - Un fuerte estruendo se escucho la botella de Sehun fue embestida por la pared, rompiéndose en mil pedazos. Este con pasos fuertes y rápidos fueron al cuarto de baño pero la manilla estaba cerrada aumentando más la furia del alemán. - ¡Abre la puta puerta jodida Zorra!
Luhan estaba temblando que sus piernas se tropezaron hacia atrás su cuerpo cubierto por una bata, le había hecho caso a sehun se tomó una ducha hasta escuchar la voz de el General Jongin, el rubio rezaba que no dijera nada a Sehun no quería tener problemas, pero se escuchaban los gritos de Sehun tras la puerta. Estaba apunto de abrirla pero una fuerte patada rompió la manilla dejando ver a Sehun, en un solo segundo se encontró de nuevo en el duro suelo y una gran enrojecimiento en la mitad de su rostro para luego gritar cuando Sehun lo alzó tomándolo de sus cabellos arrastrándolo hasta la habitación y ser embestido duro y salvajemente toda la noche.
Mientras Jongin se terminó su cerveza dejándola en la mesa del centro y sonreír de satisfacción pensando "Sabía que Sehunnie no se estaba enamorando de una puta alemana ya no tendría que acusarlo" y salió dejando atrás el caos que cometió.
- Aun recuerdo el dolor intenso cuando acabó a veces digo tenía que haberle dicho mientras era arrastrado, ¿lo hubiera perjudicado? Yo creo que sí, si ellos se enteraban que Sehun se enamoró de mi nos hubieran ejecutado los dos.
- Señor Xiao me disculpo yo.. enserio no creía que hablarle de Kim Jongin lo hubiera atormentado de esa manera. - El de cabellos castaño hizo una reverencia para luego detener la grabación - Le agradezco que me escogiera a mí y permitirme a entrevistarlo, lo dejare hasta aquí por ahora.
- Ya te dije que no me llamaras Señor.. bueno creo que daremos una pausa, venga conmigo yo le mostraré la habitación en donde se hospedara. - El castaño asintió, mientras la señorita Yuna empezaba a ordenar el centro de mesa.
Buenas Noches 22:22
Espero que sea de su agrado esta historia, nos vemos.