•Prologo
2019 — Un año antes del incidente.
Ubicación desconocida.
Este es mi fin.
Esto fue lo que yo escogí para mí vida. Decidí morir.
Mire el arma que tenía entre mis manos mientras le sacaba las balas para solo dejar una; Una bala al corazón y podré descansar en paz, llevo mucho tiempo vagando por el mundo sin encontrar una razón que de verdad valga para seguir existiendo, así que, está noche tomé la decisión de partir y no tener un punto de retorno.
Me levanté del sofá dándole una última mirada a lo que fue mi refugio para terminar parada frente a un espejo; estaba perfecta, mi ropa era cómoda pero tenía mi toque singular, mi cabello cobrizo caí a ambos lados de mi cara de manera impecable y en mi cuello colgaba aquel collar con el escudo familiar en forma de cuervo que siempre llevé desde que era una niña. Por lo menos tengo la certeza de que si encuentran mi cadáver estaré presentable, dentro de lo que cabe.
—Para ser alguien que va a morir me veo muy bien— dije para quitarle el seguro al arma y llevarla a mi corazón.
Los golpes en la puerta interrumpieron el momento de mi muerte, baje el arma con irritación y camine hasta la puerta.
«En estás épocas ni morir en paz se puede»
Abrí la puerta para encontrarme con la soledad del pasillo del apartamento donde me había estado hospedando desde hace unos meses, camine fuera de mi casa examinado el lugar para asegurarme de que no hubiera nadie; cuando me dí la vuelta para volver a entrar note varias cartas en el tapete que estaba frente a mi puerta. Me agaché para tomarlas, entre nuevamente a mi casa para tirarlas sobre la mesa sin mucho interés de abrirlas hasta que lo vi.
Tomé el pequeño sobre que tenía escrito en el las iniciales de mi nombre pero además de eso una ubicación, y no cualquiera sino la ubicación del lugar donde todo comenzó en 1919.
Rothenburg...
El hogar de lo sobrenatural, mi hogar.
—¿Así que a esto es a lo que se refieren cuando dicen que es una señal del universo?—Comente mirando el sobre—, es tiempo de hacer una visita a cierto pueblo antes de partir al más allá.
[...]