No te enamores de Kissy

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Summary

Beldrick últimamente cree que una de sus mejores amigas está enamorada de él, todo le da señales de que así puede ser. La forma en que le habla, en que lo cuida y está en como lo toca. Es algo de lo que cree un hecho, ¿quien no estaría enamorado de él? Con todas estas ilusiones se empieza a cuestionar si él también está enamorado de ella, y si es así... ¿Podrá ser una buena idea tener algo con ella?

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Misión 1: No te enamores de Kissy

La vida en Villa Mind es algo aburrida, repetitiva y, aunque parezca contradictorio, sorprende.


Los ciudadanos ahí son simples, todos tienen una labor y una personalidad predeterminada, quien se imponga a esto tendrá grandes consecuencias.

Lo bueno es que para Beldrick no es alguien importante ahí, siempre holgazanea y nunca hace su trabajo. Si digieran que Beldrick hizo algo en la gran compañia de Villa Mind mentiría y con descaro.


En vez de trabajar, él prefiere hacer cosas más productivas, como el amor.

Una emoción lo bastante complicada para hacer un trabajo de eso, se la pasa de persona en persona tratando de encontrarlo, nunca lo ha hecho, jamás sintió que era amado o que estaba dando amor.


Pero eso era cosa del pasado, ahora está dándose cuenta de algo.


Kiss, su mejor amiga dentro de ese lugar que se a oscurecido, está enamorada de él. Al menos él lo creía así.


Tenía pruebas contundentes:


La primera su trato, ella no es de tratar con cariño a la gente, no es de relacionarse con la gente en sí.


La segunda era el apodo que le puso, jamás llamo a alguien por otra cosa que no fuera su nombre, pero a él le decía 'Beldri'


La tercera era su manera de hablar, quizás sea porque no la vio hablar con alguien más pero conoce la voz de alguien enamorado y la de Kiss sin dudas lo era.


Diciendo cosas como:

"Eres bastante bueno, Beldri"

"Me gusta ese estilo que traes hoy en tu cabello, es muy lindo"


Ese tipo de cosas él solo dijo una vez que estaba enamorado, cada palabra que ella decía con dulzura era como un remolino que daba vueltas una y otra vez en la cabeza de Beldrick. No podía vivir con ese sentimiento atorado en su garganta para siempre, ella no daría el primer paso así que él debía hacerlo.


Pero no sabe cómo...


- Kissy es un tipo de persona muy... -le dijo Trixie al chico


Ella era como la madre de Mind Land, una persona entusiasta y optimista, siempre recurren a ella si quieren que las cosas fueran... Felices.


- De todos modos puedes intentalo, no lo veo mal.


- Señorita Trixie, dices justo lo que quiero escuchar.


A veces consigues alegría cuando tienes lo que tanto quieres o escuchas lo que quieres oír, ¿Eso es felicidad?

Solo durará un breve momento y cuando acabes vuelves a lo profundo de la oscuridad.


"Nos vemos esta noche, te esperaré en el último piso del edificio. Tengo algo que decirte"


Kissy le dijo eso en la mañana y desde entonces no ha parado de pensar. Era como si mil cuchillos estuvieran atravesando su cerebro, eso que es muy pequeño.


Para él todo apuntaba a que ella si le gustaba, nadie se opondría y no había nada más bello que un amor que pasa a través de la muerte y las almas.


En su lugar de reunión estuvo preparándolo para que sea lo más romántico posible, no iba a cometer un solo error.


Todo estaba decorado con velas aromáticas, cuyo olor desprendía un ligero, pero notorio, olor a lilas.

También había flores, en este caso las favoritas de Kissy, los claveles azules. Eran de ese color porque así eran sus ojos, él pensaba que sería más romántico así.


Aunque le repartió amor a muchas personas con ninguna lo había hecho experimentar esto, era nuevo y misterioso. Justo como tanto le gusta.


Por su lado él vistió elegante, llevaba una camisa blanca con un chaleco y pantalones negros. Era simple y elegante pero no sé veía tan así ya sus números piercing en las orejas y nariz como todas sus cadenas alrededor del traje no lo hacían ver.


- Que elegancia -dijo Kissy parada en la puerta de emergencia- , llegas temprano.


- Bueno, también estás vestía elegante y también llegaste temprano.


- No llegue temprano, Beldri, llegue justo a tiempo.


Ella tenía un vestido de terciopelo azul, uno que aunque era lago dejaba en descubierto su espalda y pierna derecha. Ella no se sabía peinar así que su cabello estaba recogido en dos trenzas hasta hacer un space buns.


Ambos estaban sorprendidos, ella por como había quedado él lugar y él por ella.


Tenía sus ojos en ella.


Toda sus pensamientos rondaban en ella.


Y en sus sueños solo apetecía ella.


Era justo lo que quería, esto era lo que para él se llamaba amor.


- Valla Beldri, si te luciste esta vez.


Ella recorrió toda esa parte del edificio para luego voltear a mirar al anochecer, tenía esos colores anaranjados y rosas que representaban muy bien esos sentimientos de Beldrick, una mezcla entre la dulzura y felicidad.

Aquí no había nada de maldad.


- Mira Beldri, se puede ver la luna. Hoy está muy hermosa.


Se paró en puntillas para ver mientras con sus manos simulaba alcanzarla, estaba a unos centimetros entre lo que era el edificio y la nada absoluta. Si se llegara a resbalar sería una muerte muy estúpida, más de lo que ella podría llegar a aparentar.


Lo bueno es que cuando se resbaló Beldrick tomo su brazo, así cayó justo entre los brazos del chico. Con una de sus manos tomaba su espalda y la otra estaba en una de la pierna que tenía descubierta, que astuto, un gato muy astuto.


- La luna por alguna razón hoy me trae paz.


Jamás se sintió tan seguro en lo que tuvo de vida, sus ojos se cruzaban entre si y se sentía como si todo estuviera bien.


Ella lo apartó y lo sento en el frío cemento que tenía ese edificio, entre las cosas buscaba algo que él no estaba seguro de que fuese.

Cuando lo encontró se sentó frente a él y dijo:


- Mira Beldri, es lo que traje para ti.


Él lo abre y lo mira con una sonrisa fingida.


- Una navaja... -dijo insatisfecho- , ¿Para qué?


- Beldri no seas bobo -dijo, detrás de su sonrisa tan brillante escondía decepción- , es porque ya cumplimos un año de ser amigos.


- ¿Solo era eso? ¿Me llamaste para decir que soy tu amigo?


- No seas tonto -dijo lo que hizo prender algo de esperanza en el chico- , ¡Eres mí mejor amigo!


La sonrisa y sentimientos tan puros que Beldrick llevaba se derribaron en tan solo unas palabras, ¿Así lo veía ella? ¿Solo eran amigos?


- Pensé que iba a pasar otra cosa -mientras analizaba la navaja para no verla a ella.


- Beldri, en la caja hay instrucciones de como debes tomarla. La estás tomando mal.


- Pensé que ibas a decirme lo que sentías.


- Beldri, lo estás tomando mal. Revisa las instrucciones.


Aún con sus advertencias él no la escuchaba, se sentía como si hubiesen jugado con su corazón.


- Pensé que te gustaba, ¡Por eso hice esto!


- Beldri, lo estás tomando mal.


- Solo quería que por alguna vez alguien sintiese lo mismo que yo, ¿Es demasiado pedir?


Entre todos los movimientos bruscos que estaba haciendo la navaja se abrió, cortando parte de su mejilla.

En cuanto eso paso la dejo caer de inmediato, se tapo la cara y trato de ocultar sus lágrimas ante ella.


No había nadie más que ella para que entendiera la tristeza, era su personificación (aunque no pareciera).


Esa era la labor de ella ahí, su personalidad, todo en ella debía girar en la tristeza y sin embargo cuando ella corrió su mano y tocó su mejilla pareciera lo contrario.


- Oh, Beldrick -era la primera vez que lo llamaba así- , ¿De verdad creíste que yo podía amarte?


Luego de decir esas palabras tomo la navaja y la clavo en medio de su abdomen.

La sangre de él escurría entre las manos de la chica, la saco y la volvió a meter unas cuantas veces más.


No decía nada aunque a él le doliese, estaba en shock.


- Si hubieses leído las instrucciones esto no hubiera pasado, tenía planeado que fuera una muerte no tan dolorosa para ti, Beldrick. ¡Después de todo eres mí mejor amigo!


Esas fueron las últimas palabras que Beldrick escucho de ella, pero les aseguro que las últimas palabras de Beldrick no fue lo último que ella escucho de él, ni su voz, ni acciones se iban a alejar de ella.


Eso es lo que pasa cuando eres una asesina, eso es lo que pasa cuando te arrepientes de haber matado a lo que pudo haber sido tu Alma gemela.


En otra vida quizás.