One Shot— Seven
•Basada en la rolita del Jungkook•
Por favor, recordar que esto es solo ficción
—Al fin en casa — susurró Sunghoon al caer sobre la cama soltando un fuerte suspiro que daba a relucir lo cansado que se encontraba. Jake le vio desde el marco cruzado de brazos. Su chico estaba agotado.
—¿Día difícil?— le preguntó al rubio que aún estando en el mullido y amplio colchón movió un poco su cabeza con pesar para mirar al mayor y darle una pequeña sonrisa apagada.
—Una mierda— dijo haciendo a Jake reír por el tono amortiguado que usó — pero ya está bien, estoy en casa— agregó estirando sus brazos hacia el mayor indicándole que fuera hacia él.
—¿Contento por estar en casa?— preguntó retóricamente sabiendo la respuesta mientras tomaba lugar junto al rubio que rápidamente se acurrucó junto a él.
—Contento porque estoy en casa, contigo—le hizo saber al pelinegro el cual se inclinó un poco dejando un beso en su frente.
—Si, también soy feliz cuando estoy aquí, contigo— dijo dulce dando otro beso en su nariz y luego otro en los labios que se habían fruncido esperando el tacto de los suyos, los cuales formaron una sonrisa en medio del casto beso— Deberías tomar una ducha para relajarte un poco más— Sunghoon asintió sin rechistar pero no se movió— Ahora, Hoon— el mencionado hizo un sonido de queja aferrándose más a él. Jake rio, sin saber lo que aquello provocaba en el menor aunque el mismo tampoco sabía que sus brazos emanaban un ardor impresionante al cuerpo del moreno—Ve, hazlo— le pidió incorporándose y tomando el pálido rostro entre sus manos— Te ayudaré a relajarte como se debe después de eso— susurró sobre los labios entreabiertos que estaban a la espera de algo más que un roce y un beso seco. Jake pasó su lengua lentamente por el labio inferior del contrario sacándole un leve suspiro que hizo llenar su pecho con orgullo, amaba ser consiente de la debilidad de Sunghoon por sus juegos. El menor se inclinó un poco para besarlo pero Jake lo esquivó— Baño…— soltó viendo como el ceño del rubio se fruncía.
—¿Es enserio Jake?— Preguntó con un tono berrinchudo, el mencionado solo asintió dándole una pequeña sonrisa.
—Un buen baño te hará sentir mejor— Sunghoon resoplo poniendo los ojos en blanco levantándose con pesadez hacia el cuarto de baño como si de un niño pequeño siguiendo instrucciones de mala gana se tratase, detestaba esa actitud de padre en Jake en ocasiones, sabía que tenía razón pero solo quería estar ahí, así. Abrazado a él.
—Justo ahí…— dijo quejoso sintiéndose realmente bien por las manos calientes que presionaban sus hombros, masajeando con dulce rudeza para que su estrés se disipara lo cual estaba funcionando. La tensión en su cuerpo estaba desapareciendo y Jake podía notarlo así que su presión en la zona tensada iba bajando— Esto se siente tan bien— suspiró echando su cabeza hacia delante con una derrota placentera dejando llevar su cuerpo aun más al borde de una relajación que pensaba imposible obtener hace un par horas atrás, pero su hombre siempre lograba sorprenderlo.
Jake masajeaba los hombros y el cuello níveo con delicadeza, presionando sus pulgares en sitios estratégicos y en momentos solo acariciando las zonas con los mismos. Su vista estaba en esa parte de Sunghoon que siempre se le hizo enormemente atractiva, podría ser extraño pero realmente le gustaba aquella parte lechosa que adoraba marcar como si fuera una muestra de que Park Sunghoon era suyo. Acercó sus labios y dejó un beso húmedo que sobresaltó un poco al pálido aunque pronto una risita salió de sus labios.
—Ya te habías tardado, Jakey— dijo en lo que pareció un gemido cuando las venosas manos fueron a su nuca y luego a su cabello rubio acariciando su cuero cabelludo. Sunghoon echó su cabeza hacia atrás entregándose a las caricias, abrió los ojos y miró al rostro apacible que le miraba con devoción, sus ojitos tiernos con un brillo peculiar, ese que conocía muy bien, ahí estaba el Jake que lo adoraba, que le demostraba que no existía nadie más para él— ¿Ahora si me harás sentir bien como corresponde?— preguntó con un tono coqueto obteniendo la respuesta en un beso dulce pero intenso, de esos en los que querías perderte y morir por la falta de oxígeno. De esos en los que Jake era tan experto.
La posición era incómoda, pero el pelinegro no tardó en solucionarlo posicionándose frente al menor sin irrumpir aquel beso que comenzaba arder, querían más que eso, eso era seguro. Con pesar se separaron cuando no había cabida para el oxígeno que estaban necesitando y Jake habló mientras se agachaba para estar a la par de Sunghoon.
—Ahora vas a relajarte como se debe, amor— dijo posando sus manos en la cintura del menor acercándose para besar el pálido cuello nuevamente y ascender hasta los labios rojizos e hinchados que esperaban por él. Jadeos limpios y claros salían de Sunghoon en cuanto Jake le permitía respirar, mientras mordía su labio inferior y lo maltrataba dulcemente con mordidas indoloras, el pelinegro lo conocía y explotaba aquello como si hubiera alguna recompensa, y aunque el pálido no fuera consciente si la había— Voy a eliminar el gran peso que llevas sobre tus hombros— soltó sobre los labios contrarios, recibiendo un ligero asentimiento de cabeza.
Jake no perdía la oportunidad de acariciar la piel desnuda con esmero, sintiendo sus manos picar y su polla palpitar, pero eso ahora no era importante, al menos para él que solo concentraba su mente en lo bien que quería hacer sentir a Sunghoon que era de cuerpo dócil y sensible. Tan vulnerable a sus caricias que se había vuelto adicto a los sonidos que provenían de los labios ajenos. La mano de Jake dio un recorrido por el pecho puro y sin color, sin alteraciones; Algo que en definitiva quería deshacer. Viajó sin recibir objeciones hasta llegar al miembro del menor que aún estaba bajo la toalla. Estaba duro, al igual que el suyo, rogando por atención una que Jake le daría hasta quedar satisfecho.
Miró hacia Sunghoon en busca de aprobación, como si no supiera que el pálido siempre diría que si a esos ojitos rogones. Sunghoon nunca diría que no, no a él. El menor se inclinó dando un pequeño beso sin mucha intensidad pero lleno de un profundo entusiasmo y aparente necesidad. Vivían juntos, desayunaban juntos cenaban juntos, dormían juntos y aún así no parecía ser suficiente, no lo era.
El agobiante trabajo, los días pesados y aburridos tenían una solución para Jake y Sunghoon. Estar juntos era su mayor fuente de energía, no importaba que una sonrisa siempre cruzaba en sus labios cuando se miraban o incluso cuando escuchaban la voz del otro, no importa que tan pequeña fuera la interacción, parecía ser idóneo para mejorarles el mal humor.
Jake beso el pecho pálido reiteradas veces mientras se deshacía de la toalla que cubría la desnudez inferior de su amado, escuchando un fuerte jadeo cuando su diestra cálida tomó la polla urgida acariciándola con lentitud abrazadora, exasperante pero necesaria. Sunghoon veía al pelinegro subir y bajar su mano con devoción, su cabeza daba vueltas por las sensaciones que no dudaron en incrementar cuando sus ojos chocaron con los del mayor quien sin dejar de verle paso si lengua por su necesitada polla. Una y otra vez, jugando con su inestable paciencia. Jake sabía cómo le gustaba, tortuoso y adictivo, lento y sofocante. Jugaba con él y eso lo excitaba en sobre manera. Sus manos viajaron al cabello oscuro y se hundieron en el presionando para obtener más, quería más, necesitaba más.
—Abre la boca cariño, has un buen trabajo y llévate todo mi cansancio— soltó tomando su miembro y golpeando la lengua que le provocaba tanto placer. Solo una pequeña risa salió del mayor antes de tomar por completo la polla goteante con su boca, tan acogedora y caliente, perfecta para el estresado Sunghoon. La cabeza del azabache subía y bajaba con vehemencia, aún con sus manos abrazando el miembro y masturbándolo con la misma intensidad, los gemidos del pálido no hacían más que incrementar, haciendo que el moreno se esforzará aún más para su propio disfrute, escuchar la voz del pálido baja, tan melódica y satisfecha por sus acciones lo hacía delirar, sentirse orgulloso por hacerlo bien, quería más de eso, deseaba más del Sunghoon complacido— J-Jakey…— no era necesario decirlo, Jake lo sabía y siempre recibía con gusto lo que el rubio tenía para él, su esencia salada y caliente.
El cuerpo de Sunghoon tembló cuando se liberó, teniendo que buscar soporte en los anchos hombros del pelinegro para no caer debido a la sensibilidad y vulnerabilidad de su cuerpo, un solo movimiento lo haría caer. Jake se incorporó tomando las muñecas delgadas, dando un tierno beso y luego estampando sus labios con los rojizos del pálido, dando un leve empuje terminando por depositar el cuerpo a la cama por completo.
—T-también quiero hacerlo— dijo con dificultad entre el beso húmedo e intenso.
—¿Hacer qué?— cuestionó el mayor de la misma manera mientras descendía al cuello lamiendo, dejando besos cariñosos y mordiendo la piel con sutileza.
—Hacerte sentir bien— respondió, Jake se detuvo mirándole y dándole una pequeña sonrisa.
—Así me haces sentir bien— dijo con tranquilidad abrazadora acariciando las mejillas con aquel rubor natural— Tu solo relájate, y concéntrate en recibir— agregó — Está vez voy a follarte como te gusta— susurró haciendo que un escalofrío recorría la espalda de Sunghoon.
—Siempre lo haces de esa manera— dijo llevando sus brazos al cuello contrario para rodearlo acariciando las hebras oscuras de su nuca y verle de frente— Siempre me follas como me gusta— le hizo saber rozando sus narices y sintiendo el cálido aliento del otro incrementar cuando una risa socarrona y atractiva brotó del mayor.
Jake chupó el labio inferior de Sunghoon como último contacto de labios por el momento, separándose para buscar lubricante y algún preservativo en su cajón. Volvió pronto acariciando los músculos dejando besos secos y pasando su lengua por ellos con lentitud, rozando con sus dientes la piel sensible y voluble. Abrió las piernas de Sunghoon sin rudeza y roseó el líquido frío y pegajoso en el esfínter esparciéndolo con sus dedos y empapando los mismos para preparar al rubio de la manera correcta. Primero fue uno, luego fueron dos hasta llegar a tres dígitos deslizándose en el interior del pálido que mordía su labio inferior silenciando sus gemidos sin intención. Se sentía derretir aunque no había llegado a la mejor parte. Los dedos hacían maravillas en su interior pero no eran suficiente, a pesar de que sentía tocar su punto no era suficiente.
—Jake… Suficiente — rogó dándole a entender al moreno de lo que hablaba con su mirada, Jake entendió sacando los falanges del agujero preparado para tomar la protección sin embargo fue detenido — Puedes olvidarte de esto— dijo tomando el preservativo sin abrir tirándolo por algún lado de la recamara— Hoy te quiero así, hoy quiero que me llenes Jakey.
—Supongo que está es mi recompensa— dijo con gracia viendo a Sunghoon con aquel brillo de excitación crecer en su mirada. El rubio chasqueo la lengua incorporándose y tomando al pelinegro del brazo, dando un jalón para colocarlo sobre la cama tomándolo por sorpresa— Mucha fuerza para alguien tan agotado— agregó siendo callado por los finos labios de Sunghoon que se estrellaron contra los suyos enérgicamente moviéndose sin esperar ser correspondidos aunque obviamente lo fueron. El pálido se posicionó sobre el cuerpo desnudo bajo él, frotándose reiteradas veces en la polla dura que se había vuelto su adicción desde la primera vez. Jake acarició las piernas y los muslos hasta llegar a la cintura del menor apretándola sin causarle dolor, estaba hipnotizado con el pálido que se estrujaba sobre su falo y aunque era de forma perezosa podía sentir la urgencia del contrario por clavarse en ella — ¿No que muy cansado?— preguntó con tono burlón mientras continuaba admirando los movimientos del rubio sobre él.
—¿Para montar tu gran polla?... — cuestionó de forma retórica— Nunca estoy lo suficientemente agotado para rechazarla— dijo deteniendo su vaivén superficial y direccionando el miembro venoso a su esfínter— Jamás podría estarlo si se trata de ti— agregó dejándose caer jadeante sobre el falo, sintiéndose lleno por completo— M-mierda… Realmente, esto era lo que necesitaba— en un gemido lleno de relajada tensión, llevó sus frías manos al pecho cálido acariciándolo como si fuera de su propiedad comenzando a moverse nuevamente si prisas.
Jake lo adoraba, adoraba la forma en que sus caderas se movían para auto complacerse, amaba como caía una y otra vez sobre su polla en busca de más placer, con aquella lentitud avasallante, como recorría su pecho con sus manos y luego las enterraba en su cabellera oscura. No importa cual fuera su papel fuera de ese momento, su prioridad ahora era cumplir todos los caprichos de Sunghoon. La forma en que lo montaba, la manera en que gemía su nombre… tan adictivo y fresco que le hacia doler la cabeza y marearse, aunque le gustaba están embriagado de Park, esa sensación que solo el menor provocaba eran su perdición, una que no le importaba atrayendo hacia él.
Las manos calientes en la cintura, los jadeos y gemidos llenando la habitación eran un espectáculo. No hubo momento en que el pelinegro apartara los ojos viendo saltar al pálido una y otra vez con necesidad, enterrándose y clavándose un sin número de veces sin vergüenza alguna… las mejillas enrojecidas, los labios entre abiertos gimiendo su nombre eran una delicia. Jake se incorporó sujetando con sus brazos a Sunghoon quien no detenía el movimiento en sus caderas. Arriba abajo en círculos, los dedos largos ahora enterrados en las hebras oscuras… simplemente maravilloso en todo sentido.
—H-Hoonie… voy a…— su respiración se torno pesada apretando más el cuerpo sobre él, sujetándose como si fuera un salvavidas, como si pudiera evitar lo inevitable.
—L-lo se, amor— respondió con dificultad — H-hazlo, lo quiero dentro— susurró aferrándose al cuello y moviéndose a la par hasta ser llenado por aquel liquido espeso y caliente el cual se deslizaba al exterior con lentitud.
—Re-realmente podría cogerte hasta morir— dijo el moreno pasado unos minutos sin cambiar la posición con la voz entrecortada, besando el cuello y quijada pálida con cariño del rubio el cual ronroneó con vagues ante la muestra de afecto.
—N-no podrías con tanto, Jakey—dijo altanero con la misma falta de aire intentando mofarse del hombre.
—Pruébame— respondió de la misma manera dando una fuerte estocada antes de voltearlo quedando sobre un sorprendido Sunghoon— Aún tengo energía… hasta para los próximos días de la semana— dijo jadeante—Martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo…— agregó acariciando la polla erguida con sutileza — ¿Deseas comprobarlo?— preguntó con un tono coqueto.
—¿Contigo?...— preguntó intranquilo recibiendo una estocada más fuerte que la anterior.
—¿Q-que? ¿Tienes a alguien más?— cuestionó con un hilo de broma ansioso. Sunghoon rio aunque sus ojos ardían por las lágrimas que querían ser expulsadas debido a la excitación que sentía recibiendo un dulce beso en la mejilla sacándole así un suspiro tembloroso.
—No seas absurdo, Shim— habló suave y tranquilo llevando sus manos al cuello del contrario y acariciando la zona — Solo tengo ojos, manos y cuerpo para ti— dijo— Ya sean los siete días de la semana…— dio un pico rápido al mayor— O Los doce meses del año… en medio de eso solo estás tú— dio otro beso más, está vez más insistente esperando respuesta por parte del moreno que estaba sus piernas, el cual se movía lento mientras acariciaba sus muslos, respondiéndole al rato introduciendo su lengua juguetona en la cavidad bucal del menor.
—Entonces… ¿Es un pase libre para follarte todo lo que quiera?— le cuestionó al separarse. Sunghoon no pudo evitar reírse estruendosamente ante la pregunta.
—Solo si puedes soportarlo— respondió en tono relajado—… Corriéndote en mi las veces que te pida— agregó en un susurro audible.
—Una y otra vez, en las posiciones que quieras…— dijo bajo sobre el cuello níveo acercándose para lamerlo— Tu solo ordena.
—Oh… Mierda, tu realmente sabes como ganarme— soltó en un gemido hundiendo sus manos en el abundante pelo negro al sentir la lengua recorrer esa zona tan erógena de su cuerpo. Una risa grabe salió del mayor erizando la piel pálida.
—Es un talento que he ido desarrollando…— dijo aún hundido en el cuello contrario haciendo de las suyas— Todo sea por Park Sunghoon — agregó dando un último beso en la zona— Ahora… vamos a conocernos una vez más— dijo con una sonrisa santa, como si no estuviera a punto de romper la calma en las entrañas ajenas.
—¿Una de tantas más?— preguntó sin dejar de acariciar la nuca con dulzura viendo al mayor con picardía y excitación.
—Una de las tantas que desees obtener, Hoonie— respondió fresco sin retirar aquella sonrisa angelical que revolvía todo en Sunghoon, que lo mantenía débil. Sin duda ambos eran tal para cuál, seguros de que sin importar que estaban destinado a ser.
Espero que la Seven clean ver también sea de su gusto ♥️
Espero que les haya gustado🥺❤️
La verdad el Jungkook me saco un poco de mi bloqueo con tremenda rolita, lo amo😭😭😭
Mari2023©