Capitulo 1
-¡¡No lo acepto!! ¡¡Jamás!! ¡¡Nunca!!- Gritaba colérico Satoru.
-Es algo que no está a discusión- Le recordó su padre. - Negocios son negocios, además, ya es hora que empieces una familia, esa vida alocada tuya ya no es aceptable-
- Por lo menos debería tener el derecho de elegir con quién casarme-
-Ja ¿Para que escojas a alguna de tus golfas? - Le recriminó. - Te lo vuelvo a repetir, la familia Itadori es una de las mejores posicionadas en el mundo de los negocios, una relación comercial con ellos es lo que necesitamos para mayor estabilidad en el mercado-
-Pero no necesitamos más dinero padre, creo que estamos bien justo como estamos-
- Eres terrible para el mundo empresarial, no tienes visión ¿Acaso no lo ves? Mira, no pienso seguir con esta discusión, te casarás con el Omega de la familia Itadori y no hay marcha atrás-
El alfa menor gruño de pura frustración ¿Porque tenía que pasarle justo a el? No quería casarse con un Omega cualquiera, uno al que no conocía y uno al que ni tenía el interés en conocer. Salió furioso del despacho de su padre azotando la puerta tras su espalda, necesitaba salir y despejar su mente.
El Gojo mayor solo suspiro ante el berrinche de su heredero, aunque era un joven alfa de 28 años le faltaba mucho por madurar, sabía que parte de la culpa recaía en el, nunca debió consentir tanto a su primogénito, pero ya era hora que empezará a tomar parte de las responsabilidades que recaían en la familia Gojo.
-Itadoti Yuuji, espero que seas capaz de domar a esta bestia testaruda que tengo por hijo-
En la acera frente a las oficinas de los Gojo, una figura observaba todo en la distancia, tratando de mantener el anonimato.
Divisó a su objetivo, lucía iracundo y con el semblante de un asesino serial, tembló ligeramente ante tal visión. El muchacho albino subió a un bonito auto negro y desapareció en la distancia.
-Así que ese es Satoru Gojo- Susurro para si mismo dando media vuelta y marchandoce en sentido contrario. -Interesante, veamos que sucede-
-¿Así que al fin te van a poner correa? Jajaja jajaja - Suguru se reía con ganas de su amigo albino.
-¡¡Cállate!! Esto no es gracioso- Se quejo.
-Pero claro que lo es jajajaja jajajaja -
-Te odio -
-Me amas y lo sabes- Le respondió mandándole un beso a su amigo.
-Tienes que ayudarme a impedirlo- Le rogo.
-¿No te interesa conocerlo? Digo ¿Qué tal si te gusta?- Le aconsejo.
-¿Que no lo entiendes? Me están imponiendo casarme con el y no pienso permitir que me manipulen, no quiero conocerlo, desde ya te digo que lo detesto- Satoru seguía bebiendo un vaso tras otro en la barra de su bar favorito.
-De acuerdo, pero no sé ¿Ir en contra de tus padres? ¡¡¿Y si te de desheredan?!!- Pregunto dramáticamente el pelinegro.
-Ya lo tengo contemplado. Venderé mi cuerpo en las esquinas- Dijo sarcásticamente el albino mientras recorría su cuerpo con las manos.
-Jaajajaja definitivamente no te contrataría- Se burló.
-Está bien, a ti no te cobro ¿Qué dices?- Y le guiño un ojo.
-Paso-
-Ya caerás y lo sabes jajajaja- Nuevamente se puso serio. - Ya lo verás Suguru, yo impediré la boda. Me acostaré con cuánto omega y beta se me cruce- Sentenció.
-Pensé que esperarías a que te desheredaran, entonces ¿Vas a empezar con pruebas gratis y después vas a empezar a cobrar?- Lo cuestionó levantando una ceja. La verdad la actitud de su amigo lo estaba empezando a fastidiar.
-Claro, así empezaré a dar a conocer el producto- Dijo mientras sus ojos seguían a un joven omega que parecía comérselo con la mirada, era más que claro lo que ambos querían.
Suguro por su parte ya sabía que su amigo lo abandonaría como siempre para ir a revolcarse con ese chico. Saco unos billetes dejándolos sobre la barra.
-Yo invito está vez y si continúas así, lo seguiré haciendo porque vas a quedar fuera del testamento de tus padres-
-Soy débil, no puedo hacer nada, bueno ya me voy, me espera una noche muy movida- Satoru se dirigió a aquel chico que ya había comenzado a caminar en su dirección.
No hizo falta decir mucho entre ellos, a los pocos minutos ambos estaban abandonando el bar rumbo a un lugar más privado. Al otro lado de la acera, en un coche bien camuflado un sujeto se encargaba de tomar fotos de Satoru Gojo y compañía.
-Esto es increíble, en tan solo dos días de ha acostado con 6- Comentaba el sujeto mientras se preparaba para seguir el auto en el que iban esos dos. Los siguió hasta un hotel lujoso y procedió a tomar más fotos.
- Interesante... vamos, dame más material- Se burlaba.
-Espero que leyeras el comunicado con las condiciones de los Itadori para desposar a su omega. Te lo di hace dos días- Le recordó su padre mientras seguía comiendo.
-Como fastidian, claro que no lo leí, no tengo el más mínimo interés-
-Satoru- El tono de se madre era lúgubre y tanto el como su padre sabían que no era bueno contradecirla, después de todo su bella madre era una omega dominante y ambos podrían ser vilmente golpeados por ella.
-Bueno aunque se que tú no lo harás, te diré a grandes rasgos lo qué se necesita hacer- Empezó a hablar su madre.
-Pero...- Intento interrumpir el albino.
-¡¡Cállate maldita sea!! - le gritó su madre y Satoru sabía que no debía tentar su suerte, volteo a ver a su padre, pero este fingía no saber nada del asunto y seguía comiendo. Claro que el alfa menor sabía que su padre no quería problemas con su adorable madre.
- 1. Desde el momento del acuerdo, que fue hace dos días, ninguna de las dos partes pueden faltarse al respeto. Esto quiere decir que no deberían salir con nadie más y deberán reservarse para sus futuros cónyuges.
2. Se deberá firmar un prenupcial para que, en caso de separación ninguna de las dos partes resulte afectada. Eso es a grandes rasgos, a así que Satoru espero que cumplas y nada de lo que te estoy diciendo es nuevo, tu padre te lo dijo ¿Verdad cariño?- Lo volteo a ver.
- Claro que sí amor, se lo deje en claro ¿No es así?- Lo volteo a ver amenazante.
-Si si, lo que digan- Se rindió el alfa menor.
-¿Y no quieres conocerlo? Tengo una foto en mi celular si quieres verlo, o ¿Qué tal su hacemos una cena? ¿O podrían tener una cita?- Su madre estaba sumamente emocionada, ella ya había tenido la oportunidad de conocer a Yuuji y había quedado encantada.
-No quiero y ya que me van a obligar a hacerlo, quiero convivir con el lo mínimo posible, quiero disfrutar de este mes antes de la reunión para la firma del contrato. Tendré toda una maldita vida a su lado y si puedo evitarlo por un mes lo voy a hacer- Satoru se levantó de la mesa y se retiró a su habitación.
¿Así que su plan de acostarse con cuánto fuera posible era correcto? Perfecto, entonces el albino sabía perfectamente que debía hacer.
-¿Y si nos vamos a otro lugar? - Pidió una chica beta tocando descaradamente la pierna del albino por debajo de la mesa.
Está chica y Satoru se encontraban desayunando en una cafetería local, la chica simplemente se le acercó y el albino la invitó a sentarse.
-Claro ¿Por qué no? ¿Qué lugar tienes en mente?- Satoru la vio lascivamente bajando un poco sus gafas negras.
-Iré a dónde tú me quieras llevar- Sonrrió cómplice.
-Perfecto ¿Nos vamos de una vez?-
-Por supuesto-
Ambos se pusieron de pie, Satoru dejo el dinero de la cuenta sobre la mesa junto a una muy buena propina y en un papelito su número telefónico, ya que la mesera también le había echado los ojos encima y una oportunidad así no se desaprovecha.
Se dirigieron a la salida y a espaldas de la mesa que habían estado ocupando, un sujeto con gorra había grabado absolutamente toda la conversación.
-Vaya vaya. Ya quiero ver tu cara Satoru Gojo- Guardo sus cosas y se dispuso a descansar, después de todo ya tenía suficiente material y solo faltaba una semana para el gran día.
Hasta aquí lo dejamos, no se pierdan el próximo capítulo, estará que arde.
No olviden dejar su preciado voto, comentario y si pueden compartan. Ah y no se olviden de leer "Llévame a la locura" (Goyuu) pronto subiré también su capitulo.
Los quiere mushoo su autora loca. Bye.